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sábado, 4 de septiembre de 2010

La estabilidad lograda

Andrés Pérez | En Portugal andan increíblemente enfadados con su selección tras empatar a cuatro, en casa, ante la débil Chipre. Francia palmó ante Bielorrusia a falta de cinco minutos para el final del partido continuando así, a pesar de la renovación de los seleccionados y del seleccionador, Laurent Blanc, su infernal trayectoria desde que perdiera la final del Mundial en 2006. Estonia pudo amargarle la noche a una Italia también en busca de una identidad nueva que haga olvidar los dramas de Sudáfrica. Holanda y Alemania, dos selecciones hechas y que saben qué rumbo seguir, consiguieron sendas victorias sin mayor relumbrón e Inglaterra cambió de equipación para golear a Bulgaria.

No cuesta recordar los tiempos en los que España caía lamentablemente en Chipre o en Irlanda del Norte. No están tan lejos. Apenas cuatro años, ocho como mucho. Una primera década de desencantos hasta que llegara la Eurocopa, cuya fase de clasificación no fue ni mucho menos un camino de rosas, tras el destierro lógico de Raúl, la derrota ante Suecia y el ridículo en la ya citada Irlanda del Norte. España, en cambio, ayer, venció con notoriedad, estrella en el pecho, a Liechtenstein. Como mandan los cánones, goleando sin abusar en exceso, haciendo valer su condición de campeona del mundo. Viendo jugar a España y escuchando las calamidades de Francia o Portugal, evoqué aquellos tiempos pretéritos en los que cada partido de clasificación era un drama en el que evaluar el pésimo estado del combinado nacional.

España ya no es un manojo de nervios e indecisiones. Ha logrado estabilidad, ha logrado, aunque ahora lo veamos como algo normal, ser la única selección del mundo con aplomo y seguridad ante cualquier rival imaginable. De siempre, el galardón de selección infalible lo ha merecido Alemania; el de admirable se lo ha llevado Brasil; el de fogosa y competitiva Argentina; y, el de temible hasta un punto irracional por su mística y leyenda, Italia. Ahora ninguna de ellas es lo que fue y todos esos adjetivos los acapara una España que infunde temor, admiración y, sobre todo, la seguridad de que no va a fallar, de que es capaz de absolutamente todo. Cerca de dos meses después de lograr lo máximo, cuesta no seguir alucinando con España.

Lectura recomendada | España no se duerme (El País)
Imagen | El País

martes, 15 de junio de 2010

Capítulo 4 | Italia encuentra la horma de su zapato

Andrés Pérez | No parecía probable que fuera un equipo sudamericano el que, algún día, consiguiera desquiciar a Italia utilizando los mismos métodos que los italianos han utilizado a lo largo de su historia: agresividad, defensa correosa y contragolpe incisivo, ni un sólo milímetro dejado al azar. Y esto, claro, es una exageración: Paraguay no contó con que Justo Villar fallara por alto en un córner al principio de la segunda parte para que De Rossi rematara a placer y le diera el empate a una Italia que demuestra saber sufrir y también no tener ni el más remoto plan para sacar la pelota jugada desde atrás. Lo cual es un problema.

Cannavaro ya no es el mismo del 2006. Buffon tampoco —cayó lesionado—. Materazzi no está. Totti tampoco. Pirlo lo observó todo desde el banquillo, presumiblemente desesperado al ver cómo ni Motolivo ni De Rossi ni Marchisio eran capaces de colaborar con sus centrales para transportar el balón hacia el área paraguaya. Italia ha envejecido y la defensa que le llevó a ser campeona del mundo ahora tiene grietas: el gol de Paraguay, imagino que para espanto de todos los italianos, llegó en un remate de cabeza a pocos minutos del final de la primera parte. Italia probó su propio veneno. Y no encontró medicina para tan sorprendente suceso.

Por la mañana Holanda se llevó por delante a Dinamarca por pura inercia. Hizo más méritos durante la primera parte la selección danesa pero su puntería no anduvo fina, y ya en la segunda parte Poulsen, el lateral, marcó en su propia meta para pasmo y espanto del resto de sus compañeros. Green, Chaouchi, Kuzmanovic, Villar, Poulsen: parece este Mundial determinado por deméritos ajenos antes que por méritos propios. Mala señal. En lo tocante al conjunto tulipán, nada destacable. Sin noticias de Robben, tan sólo los chispazos que surgen de la conexión Van der Vaart - Sneijder da vida al ataque neerlandés. En la segunda parte Dinamarca, de menor talla, se hundió por el peso de su auto-gol. Fin de la historia.

Y no dejemos de mencionar a Japón, la nada desdeñable y muy honrosa selección nipona. Se impuso merecidamente a una triste, horrenda e impotente Camerún con Eto'o de extremo derecha interviniendo nada en el fútbol de su selección. Makoun, Webó y Emana hicieron mutis por el foro y Japón se aprovechó de ello de la mano de Honda, su mejor jugador. Eso sí: en cuanto Camerún apretó, pudo llegar el empate sin nignún tipo de inconveniente, y si no sucedió fue porque la selección africana se puso a apretar cuando restaban escasos tres minutos. Pecó de cobarde o de nerviosa. En cualquier caso se ha complicado la vida.

Resultados de la cuarta jornada:

Holanda 2 - 0 Dinamarca
Japón 1 - 0 Camerún
Italia 1 - 1 Paraguay

Más Mundial | Crónicas del cuarto día de Mundial (Fran Castarlenas en Let's Dance to Goal) | Italia sigue siendo una incógnita (Café Fútbol) | A Italia hay que matarla dos veces (Rubén Uría)
Imagen | El País

lunes, 17 de agosto de 2009

El fútbol que queremos

Andrés Pérez | Daniel Jarque, central y reciente capitán del Espanyol, murió hace casi diez días a los 26 años de edad. Era futbolista. Conviene no olvidar este último dato, a pesar de que pueda parecer una perogrullada. Lo hizo en plena pre-temporada, como Puerta hace dos años. ¿Se acuerdan de él? Cómo olvidarlo. Sevillista de pro, criado en la cantera, debuta con Joaquín Caparrós el 21 de marzo de 2004 frente al Málaga. De ahí a la gloria. Ganó dos copas de la UEFA —en una de ellas marcando el gol clave frente al Schalke en semifinales—, una Copa del Rey y una Supercopa de España y de Europa. Un palmarés de oro. Un jugador desequilibrante, clave en el Sevilla e internacional frente a Suecia, en aquel partido de infausto recuerdo en el que España cayó —el primer partido sin Raúl—. Hace dos años murió tras desplomarse en pleno partido de Liga frente al Getafe. Era agosto. Pre-temporada. Se pudo levantar por su propio pie pero dos días después su cuerpo finado fue declarado muerto en el hospital. El mundo del fútbol lloró entonces, como llora ahora la ida de Jarque. Recuerden, Puerta, agosto, pre-temporada, Sevilla, el equipo de la famosa papilla.

El tiempo pasó y entre medio asistimos con pavor al desfallecimiento de De la Red en un partido de Copa en Irún. De la Red cuajó una temporada sencillamente maravillosa con el Getafe —semifinales de la UEFA incluídas— que le llevó a la selección en la Eurocopa de Austria y Viena. Jugó contra Grecia, anotanto el gol del empate. El Madrid decidió repescarlo, no contaba en exceso pero jugaba algo. Se desplomó en pleno partido de Copa. Era otoño. No ha vuelto a jugar. Conmoción, recuerdo de Puerta y demás, pero no pasó de ahí. El caso se olvidó, el mundo del fútbol siguió hacia adelante y ahora, en agosto de 2009, otro futbolista muere en España. Extrañas circunstancias de nuevo. Pre-temporada. En este caso antes de iniciar la Liga, en este caso en Italia, en Coverciano, lugar habitual de concentración de la selección italiana de fútbol. En pre-temporada, cuando el físico prima, cuando la preparación elegida determina el resto de la temporada.

Jarque no pasaba de ser un central común. Titular en el Espanyol, no tan joven y con ciertas expectativas de mejoría. Nada más. En absoluto aquel central expeditivo y que había sido señalado por sendos seleccionadores nacionales para el combinado nacional —un ejemplo más del descenso a los infiernos que durante años la prensa española, a nivel deportivo, lleva labrando—. Tenía 26 años y murió de una parada al corazón. ¿Cómo? He ahí la cuestión. Por poner un ejemplo, repasen la lista de ciclistas que han muerto de una parada al corazón. Ciclistas, la mayor parte de ellos dopados. Los casos más sonados los de Pantani y el Chaba Jiménez, pero la lista es amplia y extensa, para todos los colores, incluso un chaval de diecisiete años. La mayor parte de ellos, probablemente, irían dopados hasta las cejas. Ya lo dijo Manzano: "Tengo claro que no llegaré a los cincuenta". ¿Se acuerdan de Manzano? En 2004 y tras casi palmarla en pleno Tour de Francia se marcó unas declaraciones en las que denunciaba el dopaje sistemático. En 2006, tras el cierre del sumario de la Operación Puerto se supo que él fue quien dio el chivatazo de las clínicas que Eufemiano Fuentes tenía en Madrid y Zaragoza. Destapó el pastel.

Reconoció que el dopaje marca la salud del deportista. Que la mina y la dinamita, que temió por su vida. Todo por lo mismo: EPO, hormona de crecimiento, transfusiones y ahora, sin irse demasiado lejos, CERA. Cayó en el olvido hasta 2006. Como cayeron en el olvido los casos de Jiménez y Pantani. Adictos. Futbolistas, por paro cardíaco, mueren menos pero también mueren. Puerta, Sixto Rojas, Foe, Feher, Serginho, Hugo Cunha, Abdelwahab y varios de categorías inferiores. 40 casos en la última década. 3 en los 90. Se pueden escoger dos opciones: creer a los reputados "expertos" —médicos deportivos en su gran medida— y asumir que es absolutamente normal morir de un paro cardíaco a los 26 años, que es común que haya tres casos en dos años que afecten a futbolistas de primer nivel o intuir, la otra opción, que algo huele a podrido. Que si en el ciclismo las sospechas de dopaje se ciernen cada vez que un joven muere, en el fútbol debería suceder lo mismo. Que estaba en Coverciano, Italia, lugar de concentración de la selección italiana —Italia, donde el ELA ha sesgado la vida de 39 futbolistas—. Que hasta Inda, director de Marca, ve que hay gato encerrado. Que en el Corriere della Sera el otro día salió esto —traducido aquí—. Que Eufemiano reconoció que llevaba equipos de fútbol.

En caso de haber algo, no se sabrá. Es el sino del deporte a nivel general y del fútbol en particular. Un escándalo como el de la Juventus quedó en el olvido. Y sí, es cierto que el recurrir a técnicas para mejorar el rendimiento deportivo en un deporte técnico como este influye en menor medida que en otros deportes, donde el físico predomina —ciclismo, atletismo, natación—. Pero no deja de ser menos cierto que en caso de existir, nos engañan y se saltan las normas. No se cumple con la legalidad y por ende, cualquier resultado es fraude, amén de que se juega impunemente con la vida de los deportistas. ¿Alguien se acuerda de Cannavaro y la noche previa a la final de la UEFA cuando militaba en el Parma? ¿Y de Seedorf y otros tantos jugadores del Milan rehuyendo los controles anti-dopaje? ¿Alguien recuerda a los De Boer? ¿O a Stam, Couto, Davis, Gurpegui, Dugarry, Ferdinand y un largo etcétera? Enric González sabe lo que se cuece y es de los pocos que lo pregonan. Aunque hable de épocas remotas. La cuestión es, ¿qué fútbol queremos? ¿Por qué pasan desapercibidos los casos, por qué tan suaves las sanciones? No interesa. Y debemos comenzar a preguntarnos, llegados a este punto, si nos interesa o no. Si queremos un fútbol limpio o presuntamente sucio. Legal o ilegal. Éxitos refutables por todo aquello que elogiamos o tan sólo por recurrir a un medicamento concreto. Pregúntense y respóndanse. Sólo así todos abriremos los ojos.

Vía | Wikipedia, Foro de Ciclismo, La Voz de Galicia, El País, Lukor, El Mundo, Il Corriere della Sera, Terra, Ciclismo 2005, Deportes.com
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martes, 23 de junio de 2009

Copa Confederaciones 2009 | Días 5 y 6

Andrés Pérez | Poco, o muy poco, queda que decir a lo sucedido el pasado fin de semana en Sudáfrica. El grupo de España estaba visto para sentencia, en la práctica, que no en la teoría. España jugó exactamente de la misma manera que jugó contra Irak: lenta, sin frescura, atascada en el ataque y sin claridad. A pesar de ello dominó y ganó cómodamente, aunque, y conviene tenerlo en cuenta, Sudáfrica llegó a acercarse con peligro a la meta de Reina. Récord absoluto de imbatibilidad y de victorias consecutivas. Todo un logro para una selección histórica. Ahora bien, la historia no evita que España mostrara una imagen gris y cansina frente a los anfitriones. Anfitriones que para vanagloria de la FIFA se clasificaron para semifinales y se medirán a Brasil.

Un Brasil que despachó por la vía rápida a Italia. Conviene recordar que este Brasil es más bien mediocre, con tan sólo dos o tres jugadores de verdadero relumbrón y con un entrenador que apuesta por el juego táctico alejado del virtuosismo que antaño enamoraba a todo el mundo y del que ahora se apropia España. A pesar de ello, a pesar de la ineptitud constante de Robinho y de un Kaka' a medio gas, la canarinha vapuleó a una de las peores selecciones italiana que los ojos de un servidor jamás haya contemplado. Sin defensa, sin delanteros y sobre todo, sin fluidez en un medio campo obsoleto con un Pirlo definitivamente decadente. Italia acusó en todo momento la falta de un superclase que antaño, entre tanta mediocridad ofensiva y seguridad defensiva, otorgaba alegría al combinado. Cassano lo vió desde casa.

Pasó Estados Unidos y le tocará enfrentarse a España en un partido cuanto menos atípico. Curioso el caso estadounidense. Es cierto que Egipto acudía sin Zidan y con bajas significativas, pero no es excusa para cuajar semejante partido. Deplorable, por intachable actitud americana. EEUU tiene potencial, como ya dijimos, pero le falta estilo y espíritu. Le falta jugar al fútbol y no al soccer, le falta comprender la esencia del fútbol. No es mal equipo y probablemente caiga ante España, pero, a pesar de ello, la gesta ya ha sido cumplida. Necesitaba vencer por tres goles para clasificarse y así lo hicieron. Particularmente me alegro. Mientras Italia decidía inmolarse y Egipto se dejaba arrastrar por la corriente, Estados Unidos, quien jamás pintó algo en el mundo del fútbol, tiró de heroísmo para llegar a las semifinales de la Copa Confederaciones. Algo es algo.

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viernes, 19 de junio de 2009

Copa Confederaciones 2009 | Día 4

Andrés Pérez | La derrota de Italia anoche no debe disparar las alarmas. En absoluto. Tan solo un perfecto desconocedor de la selección italiana, irreconocible con ese horripilante traje azul insípido y gris indefinido, podría interpretar la derrota de ayer frente a Egipto como un preámbulo de lo que podría suceder dentro de un año. Italia no juega a nada, no tiene futbolistas de calidad sublime capaces de resolver el partido ellos solos como Del Piero o Totti,y comienza a mostrar lagunas defensivas. No se parece a Italia, en resumen. Sin embargo jamás conviene subestimar la capacidad de regeneración de los italianos, tan dados a menospreciar torneos de este calibre y tan capaces de dar la sorpresa mayúscula en pleno Mundial. Llegado 2010, Italia conformará un bloque mediocre a priori y superado por las circunstancias habituales de un país caos como es el transalpino. Pero se sobreponrá a todo.

Ayer cayó ante la muy ordenada y muy talentosa selección egipcia, perfilada desde ya como la favorita para enfrentarse a España en Semifinales. No le conviene a la FIFA pero sería una bonita por interesante prueba para España. Egipto no ostenta el mismo prestigio que Italia, sin embargo está ante una oportunidad de oro para situarse en el mapa futbolísticio a nivel mundial. Sabe de sus carencias para vencer en el Mundial y la Copa Confederaciones ofrece a sus jugadores un escenario irrepetible para venderse en Europa. Ayer así lo hicieron, venciendo justamente a una pobre y triste Italia. Veremos qué sucede si finalmente la selección de Del Bosque tiene que jugarse el pase a la final con los africanos: son un equipo correoso y un exceso de confianza podría ser peligroso. Podría, veríamos, etc. Condicionales. Brasil venció cómodamente a EEUU y todo se decidirá el domingo. Sí, Egipto ha de ganar a EEUU e Italia a Brasil. Lo tienen más complicado los hombres de Lippi. Pero Italia, señores, es eterna.

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lunes, 15 de junio de 2009

Copa Confederaciones 2009 | Días 1 y 2

Andrés Pérez | Le sirvió a Torres, merecedor de un triplete como el que consiguió el domingo, y a la afición de Sudáfrica, merecedora en términos genéricos de un torneo como el Mundial. La Copa Confederaciones no es más que el preludio donde ensayan sus cánticos, sus peculiares bailes y el ensordecedor por axfisiante zumbido a cargo de las trompetas pertinentes, iniciado en el pitido inicial y finalizado tras el minuto noventa. Por lo demás, el España-Nueva Zelanda fue un puro trámite. Corría el minuto 26 y España ya vencía por cuatro goles de diferencia. Renta más que digna y suficiente. Sin embargo, tal resultado entrañaba un riesgo: humillar al rival. Y digo que lo entrañaba para España puesto que nunca es agradable aparentar ser un matón de barrio recién llegado. Villa anotó su vigésimo octavo tanto y el equipo neocelandés se contentó con acercarse levemente a un Casillas soberanamente aburrido. Haría bien la selección de Nueva Zelanda en, por lo menos, vestir de negro. En algo inspirarían a sus colegas del rugby. Por lo demás, la noche y el día.

España camina firme, engrasa la maquinaria, calienta motores y demás metáforas. El otro grupo es menos benigno. Verán. Brasil, que hace tiempo que dejó de ser una Brasil poderosa para ser una temerosa de sí misma, venció por un gol a la nada cenicienta Egipto e Italia hubo de utilizar todos los recursos a su alcance para doblegar a la siempre digna Estados Unidos. Ganaron los dos, sí, es una obviedad, pero la sensación que imprimieron dista mucho de la de un equipo solvente y ganador en un futuro próximo y lejano. Es curioso, en especial, el caso estadounidense. Siempre deambulan por los grandes torneos sabedores de su potencial —más de 300 millones de habitantes— al tiempo que resignados a su suerte. La de ser unos marginados dentro de tan magno país, distraído por el beísbol, la NHL, la NFL y la NBA. En cualquier caso, presentan batalla. Efímera, puede, pero batalla al fin y al cabo. Algo loable en este torneo descafeinado.

Imagen | Marca

martes, 9 de junio de 2009

Incompetencia federativa

Andrés Pérez | Los partidos amistosos, huelga decirlo, son intrascendentes y más si se trata de uno de estas características. El malogrado país azerí, Azarbaiyán, pudo congratularse de la presencia de la mejor seleccion hoy por hoy del planeta y el conjunto de Del Bosque decidió afrontarlo como lo que era: una pachanga. No da para más. Un 6-0 más, Villa batiendo récords y el resto del equipo superando el trámite de la manera más honrosa posible. Aún no alcanzo a comprender el verdadero propósito de hoy. ¿Tan mal están las arcas de la Federación que necesita viajar hasta un país que dista de Sudáfrica ocho mil kilómetros? ¿Era un mal necesario? Según parece. Los 750.000 euros que percibirá la federación ya pueden servir verdaderamente para algo, el cansancio de semejante viaje no vale tanto. El equipo de Vogts ni siquiera sirvió como sparring de altura.

Dejando a un lado el asunto azerí, España viajará a Sudáfrica, allí donde se juega la Copa Confederaciones, con la vitola de favorita. Por jugadores, por juego, por experiencia reciente y por la asombrosa racha de 32 victorias consecutivas, todo un logro sin precedentes en la historia de la selección y cercana ya a los legendarios récords de Hungría y Brasil. Es posible que la Copa Confederaciones no desperte la pasión que pueda despertar la Eurocopa o el Mundial, es algo absolutamente lógico. Servirá, sin embargo, para reforzar moralmente al equipo en caso de victoria. La derrota se tornará intrascendente al tratarse de un torneo menor y la victoria será interpretada en clave de superioridad frente a dos selecciones candidatas a adjudicarse el mundial de 2010: Italia y Brasil. Entendamos, España nunca ha sido capaz de doblegar a Brasil en torneo oficial. La victoria supondría un refrendo moral jamás contemplado. Amén del premio económico, tan importante para esta Federación, la cual alcanza cotas de incompetencia jamás imaginadas.

Vía | Wikipedia, Noticias24
Imagen | El País

jueves, 14 de mayo de 2009

Historia del Fútbol | El fútbol como instrumento político

Andrés Pérez | Televisión española procuró darle la menor relevancia al himno nacional. En el momento de su interpretación, la cadena estatal decidió marcharse a publicidad alegando que un error humano había impedido escuchar la sonora pitada que determinados sectores de la afición del Barça y del Athletic dedicaban a la Marcha Granadera. La censura en cuestión otorga al abucheo una relevancia mayor al que tiene, otorga a un hecho consabido un carácter sorpresivo, para algarabía de tantos y escarnio de muchos. No por extravagante debe sorprender, sin embargo. El fútbol históricamente ha servido, o al menos así lo han intentado los grandes mandatarios, como instrumento político. Su capacidad de embriagar a las masas ha sido, es y será un caramelo para quienes desde el poder, pretenden aletargar a la población, convencerla, dominarla con toda la parafernalia pertinente. La pitada de la final de Copa no es mas que el ejemplo de todo ello.

Ambos equipos, tanto Barça como Athletic, son dos equipos cuyos directivos históricamente han pretendido catalogar como nacionalistas. Identificarlos con un sentimiento ideológico. El Barça de hecho, desde sus inicios, siempre aglutinó a una amalgama social de variopinta ideología, estamento social o religión; sin embargo, la diversidad propia de una ciudad cosmopólita como Barcelona jamás impidió que el equipo azulgrana fuera considerado la identidad de Cataluña en el exterior. Su lema no es casual: Més que un club. Más allá del fútbol. Manuel Vázquez Montalbán consideró en su día que el Barça sustituye a la añorada selección catalana por el mundo y Pujol, ex presidente de la Generalitat, otorgó la Cruz de San Jorge —la máxima distintiva que expende el gobierno de Cataluña— al Barcelona por la defensa de los valores catalanes que éste llevaba a cabo por el mundo.

Así como el Barça ha sido identificado comúnmente por propios y ajenos como simbolismo de Cataluña y de la sociedad catalana, el Athletic, a falta de tener una dimensión mayor y de cimentarse en una base social más amplia, ha sido históricamente el baluarte del nacionalismo vasco. No hace falta más que contemplar su plantilla. No hay jugadores extranjeros, en lo que supone, más allá de la interpretación política que se le pueda dar, todo un ejemplo de cómo sobrevivir en primera durante más de cien años con la cantera. Más allá del fútbol, el Athletic ha sido asociado históricamente al PNV. Sin ir más lejos, el lehendakari del País Vasco en el exilio y durante la Segunda Repúblia, José Antonio Aguirre, fue, antes de ocupar Ajuria Enea, jugador del Athletic de Bilbao. La dictadura franquista solapó durante cuarenta años los símbolos nacionalistas lo que provocó que durante la transición explotara con más fuerza que nunca el ansia nacionalista, ejemplificada en el Athletic.

Sin embargo, no solo para soflamas nacionalistas ha sido utilizado el poder de subversión del fútbol. Franco utilizó las victorias de la selección española durante los sesenta para ejemplificar cómo el sistema político e ideológico español, es decir, el franquismo, era superior al comunismo soviético. No en vano, en la Eurocopa de 1960, el combinado nacional hubo de retirarse en cuartos de final por orden expresa del gobierno franquista, cuando debía enfrentarse al conjunto soviético. El acto provocó que la selección, por aquel entonces legendaria con Di Stéfano, Puskas o Kubala, entre otros, en sus filas, no pudiera conquistar un más que probable primer título continental. Lo hizo, sin embargo, cuatro años más tarde frente a la propia Unión Soviética. El triunfo se mostró como la victoria frente a las hordas comunistas rusas, de alto valor propagandístico.

Más allá de España, durante los alborotados años treinta europeos, los fascismos se sirvieron del fútbol para ejemplificar como el sistema triunfaba por encima de todo lo demás. Mussolini procuró en exceso ganar el Mundial de 1934, celebrado en su Italia fascista, sobornando árbitros y amedrentando rivales, cuando no recurriendo a la violencia tan característica de cualquier régimen autoritario. Hitler por su parte identificó al combinado alemán con el saludo romano durante la interpretación del himno, y tal fue la humillación a la que hubo de someterse tras caer derrotado en Berlín ante Austria, que Sindelar, la legendaria estrella del conjunto austríaco y máximo artífice de la victoria austríaca frente a los alemanes cuando todo estaba designado para que sucediera exactamente lo contrario, desapareció para siempre días más tarde, en uno de los capítulos más oscuros del fútbol. Sindelar evidenció el proyecto de superioridad aria de Hitler al vencer en un partido de fútbol y al negarse a jugar con el conjunto combinado de Austria-Alemania. Medio mundo se hizo eco de ello, un golpe así, no podía quedar impune.

Durante los tiempos en color, si hay un país donde la política está íntimamente ligada al fútbol es Italia. Italia, el país desastre por excelencia. Raro es el año donde no se difunden noticias de algún aficionado muerto a manos de otro, o de algún policía caído por la violencia de los tifosi. Sin ir más lejos, el Milan glorioso de Arrigo Sacchi estuvo presidido por el actual presidente de Italia, Silvio Berlusconi, poseedor de un emporio que va más allá del fútbol y de la política. Di Canio, ex-jugador del Lazio, alzaba el brazo como lo hacía Il Duce cada vez que anotaba un tanto frente a su afición lazial, cuyo sector más radical se caracteriza por ser fascista sin tapujos. Controvertidos suelen ser los encuentros entre el Livorno, cuya afición se declara izquierdista y el Lazio, equipo mayoritario en Roma a pesar de su paulatina decadencia.

Incluso una guerra tiene por nombre el fútbol. El Salvador y Honduras se enfrentaban en un partido de fútbol allá por 1969, y tras los graves altercados al término del encuentro, ambos países decidieron declararse la guerra. No fue más que una tapadera que escondía los motivos reales: luchas de poder en ambos países evidenciadas en la deportación masiva de trabajadores salvadoreños en Honduras. Probablemente unos pensarán que es una falta de respeto silbar un himno nacional, sea de la índole que sea. Probablemente, si consideramos que silbar la marsellesa, por ejemplo, es irrespetuoso debamos considerar lo mismo respecto al himno español. Probablemente, quien escuchara los silbidos de anoche interprete que todos los allí presentes detestan España. Sí. Todo ello es muy probable. Lo que también es probable, a buen seguro, es que nadie recuerda al mismo tiempo que un día de junio, cuando la Selección Española se proclamó campeona de Europa, no pocos fueron quienes festejaron por las calles de Bilbao y de Barcelona el título nacional.

Sindelar y los nazis |





El himno censurado |



Noticias Relacionadas | TVE destituye a su director de Deportes por no transmitir el himno nacional (El País), El himno más pitado, pero no para TVE (El Mundo), Matthias Sindelar: la trágica historia del mejor jugador austríaco (Espacio Deportes), La guerra del fútbol (Diario de un Jabalí), Italia 1934 y la política (Espacio Deportes), El fútbol y la guerra fría: España y la URSS (Notas de Fútbol)
Vía | Más que Fútbol, Wikipedia, YouTube, Marca, Todos los mundiales, Asociación Deportiva del Livorno de Madrid
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Más que Fútbol ● 2009

jueves, 19 de junio de 2008

Austria y Suiza 2008 | Sobre el partido del Domingo

Andrés Pérez | Decía, en un amistoso ya lejano entre España e Italia, que siempre que la selección jugaba la sensación de inferioridad era absoluta. Como ante Alemania. Posiblemente las dos únicas selecciones ante las que mi subconsciente se empequeñece sin poder remediarlo. Italia, cuatro veces campeona del mundo, siempre termina ganando. Tarde o temprano. No falla. Y, bueno, para que nos vamos a engañar, el martes no fue el mejor día de mi vida cuando me enteré de que Italia sería el rival de España en cuartos. Prefería a Rumanía obviamente. Pero no pudo ser y supongo, que cosas del destino, algún día tendré que quitarme de encima el complejo de inferioridad ante Italia. España jugó y ganó ayer a una Grecia decadente que jamás fue lo que aparentó en 2004. Con los reservas, y éste, más allá del partido del domingo, creo que es un tema a destacar. De la Red, Fábregas, Xabi Alonso, Sergio García, Cazorla, Arbeloa, Albiol, Reina o Güiza son reservas. Muchos equipos pagarían cantidades ingentes de dinero por tener en sus filas a mediocampistas del calibre de los tres que alineó anoche España.

Por eso hay motivos para ser optimista. Porque los reservas, saliendo en la segunda parte, no sólo revitalizan y refrescan al equipo sino que en muchos casos incluso superan la calidad del sustituido titular. Por ejemplo, el cambio Fábregas - Xavi no afecta en nada al equipo, como el Cazorla - Iniesta o como el De la Red/Xabi Alonso - Senna. Y eso es una buena señal cuanto menos. Si las cosas van mal el banquillo puede darle la vuelta al partido. Si van bien, mantienen el nivel de los titulares. Ayer Xabi Alonso y compañía demostraron que España tiene profundidad y que tiene otro tipo de jugadores en el medio campo, más robustos, con más pegada y de desplazamientos en largo. Y eso, cuanto menos, es maravilloso para un equipo que aspira a ser campeón de Europa. Un equipo con variantes, con diferentes posibilidades, con riqueza en el banco y con la seguridad de no afectar en absoluto a su nivel ningún cambio. Con esto, se puede ganar una Eurocopa.

Porque otra cosa es que la ganemos con Italia de por medio. He de insistir en este pequeño o gran complejo de inferioridad ante los italianos. No es bueno dejarse llevar por la euforia aunque sea cierto que España haya demostrado que tiene equipo, jugadores y mentalidad. Aunque haya demostrado ya, que no es una milonga más como se preveía en el Mundial o en la Eurocopa 2004. En ciero modo me recuerda esta selección a la injustamente boicoteada en Corea y Japón 2002. Había juventud, variantes, ilusión, mentalidad ganadora y esa chispa de suerte necesaria para cualquier equipo que quiera ser campeón de algo. Y sin embargo, nos expulsaron, nos robaron el Mundial que se preumía nuestro. Por eso ahora no quiero imaginar que pasamos de cuartos, ni siquiera quiero imaginar el pitido inicial del partido. Porque no somos expertos en tener buena suerte ni ante los grandes ni ante nadie. Y si no, recordemos el codazo de Tassotti a Luis Enrique en otro robo escandaloso.

Bien, expulsado ahora todo ese miedo incontrolable que me acecha cada vez que Italia se enfrenta a España, he de decir que el partido en teoría es favorable a España. Con las bajas de Pirlo y de Gattuso y sin el clásico mediapunta imaginatvo y rápido que Italia siempre ha tenido a lo largo de su historia complementando los defensas y los medios de contención, España controlará el balón desde el minuto 1' hasta el minuto 90'. Temo que Italia salga al campo con 253 centrocampistas para controlar las llegadas desde segunda línea y el excesivo control de Xavi del partido. Eso sí, por mucho centrocampistas que colapsen la zona media siempre quedará el recurso de buscar un juego más directo a la espalda de dos centrales en absoluto rápidos, como lo son Panucci y Chiellini. Un detalle, Italia tiene la peor defensa en años y probablemente sea su línea menos segura. Un Chiellini que no da la talla y un Panucci más viejo que joven no deberían ser aval suficiente para frenar a Villa y Torres, los dos delanteros más en forma de Europa. Buffon sí y ahí hay motivos para temer. Un partido bueno suyo lo arregla todo, siempre bien compensado con otro bueno de Casillas.

Si en ataque la posesión de España puede rozar el 80% -salvo sorpresa de planteamiento tanto en uno como en otro equipo- en defensa es donde las dudas se disparan. Es ciero que ayer la pareja de centrales que regaló a Charisteas el gol de Grecia no va a ser la titular, pero es que la titular no me inspira ninguna confianza ante Toni. Puyol y Marchena tienen más oficio y pueden terminar por sacar de quicio al grandullón italiano, pero nos han metido tres goles y los tres han venido de centrocampistas grandes, difíciles de marcar por su movilidad y rematadores. Esto es, Toni. No está Pirlo y eso tranquiliza ya que ni Ambrosini ni Perrota son pasadores y De Rossi es probable que esté más ocupado en defender que en atacar. Donadoni es así. Por tanto, la amenaza de balones colgados es un hecho pero no lo es tanto si tenemos en cuenta que el mejor jugador de Italia con el balón no jugará. Resto para los italianos, sumo para los españoles.

España tiene mejor ataque y más recursos técnicos pero Italia isnpira miedo incluso con el peor equipo que haya pisado la capa de la tierra. Eso sí, deberíamos comenzar a mentalizarnos. Si no se llamara Italia, si se llamara Bulgaria, por ejemplo, afirmaríamos sin miedo a equivocarnos el probable pase a cuartos de final. Por jugadores, por juego mostrado y por equipo en general, España tiene posibilidades de pasar. Además, pienso que para los seleccionados se´ra más fácil motivarse ante Italia que ante Rumanía. No hay que tener miedo, obviando mi temor inusitado siempre que suena el Fratelli d'Italia. Hay que creer, como dije ya ayer. Creer en que por primera vez España es un equipo con las ideas claras, con buen fútbol y con mentalidad ganadora. Sólo queda esperar. Lo demás, sobra. Disfrutemos de los cuartos de final, esta noche mismo, plato fuerte: Portugal - Alemania.

Vía | Más que Fútbol, As
Imagen | Marca, As, El País

Más que Fútbol ● 2008

sábado, 14 de junio de 2008

Austria y Suiza 2008 | Hundimiento azul (Día 7)

Andrés Pérez | Dirk y Klaas deben estar exultantes. Como media Holanda. Ayer, el desde ya favorito número uno para ganar la Eurocopa a falta de que España se enfrente esta tarde a Suecia, vapuleó a una Francia que si bien tuvo oportunidades destacables durante todo el partido dejó una sensación de apatía desagradable para toda su afición. Francia es un equipo viejo, descompuesto y sin motivación. Desde la retirada de Zidane no se ha producido un relevo generacional intenso y Domenech ha seguido contando con viejas glorias en estados lamentablemente deprimidos. Henry, Thuram, Abidal, Vieira, Makélélé, todos ellos estaban ya hace muchos años, en la época gloriosa de Francia. Pero ahora tienen diez años más, y junto a su envejecimiento no han llegado nuevas figuras jóvenes de primer nivel. Las hay, sí, pero no como para sustituit al equipo entero. Ayer se llevó cuatro goles de la atrevida Holanda de Van Basten, que funciona como un reloj y que es más mecánica que nunca. Cuando hay que tocar y manejar el partido, lo hace, cuando hay que aguantar y jugar a la contra, lo hace, y cuando hay simplemente que defender, también lo hace. Y todo bien.

Van Basten se llevó innumerables críticas tras el Mundial que apeó a Holanda en octavos de final frente a Portugal. En aquel Mundial, Holanda llegó a octavos gracias a las ayudas arbitrales contra Costa de Marfil, pero en esta Eurocopa, es difícil pensar que Holanda vaya a ser apeada en cuartos de final. Se enfrentará al equipo que se quede segundo en el Grupo D, el de España, y es favorita a ganar contra quien juegue. Incluso contra España. Abrió la lata bleu Kuyt con un testarazo perfecto. Francia, especulativa a más no poder, enfrascada en ese estilo italianesco que le llevó tristemente a la final del Mundial, no supo que hacer. Tan sólo Riberý, genio y figura desde cualquier posición del campo, parecía saber que Francia necesitaba irse arriba. Los franceses tuvieron muchas ocasiones que Van der Sar paró y se unió más aún a la desesperación francesa. La segunda parte comenzó como la segunda, salvando que Henry falló una ocasión clarísima y que Van Persie marcó la suya. Recortó el inefable Henry pero al minuto Robben -entonadísimo- se inventó el tercero de Holanda, que a partir de ahí se dejó llevar hasta el último y espectacular gol de Sneijder. Cuidado con Holanda.

Por su parte, los otros azules, los azzurri, empataron y gracias ante Rumanía, equipo que de ganar a Holanda estará matemáticamente clasificado para cuartos de final en lo que es una carambola nada descartable. Francia e Italia, los dos finalistas del Mundial -vaya tela-, tienen un punto cada una y Rumanía dos. Holanda es ya matemáticamente primera así que es de preveer que sacará a los reservas contra Rumanía. Si Rumanía gana ante Holanda B dejará a los dos azules hundidos en la fase de grupos. Italia jugó bien, dentro de lo que cabe, con las novedades de De Rossi, Del Piero y Perrotta en ataque. En realidad sirvió de poco. Los italianos se olvidaron de jugar y se dedicaron a colgar balones constantemente al área rumana, donde esperaba el gigantón Toni para cazar alguno. Y resultó que quienes fueron cazados fueron ellos mismos, caminaba la segunda parte de un partido frenético con ocasiones de ambos rivales y Zambrotta le regaló el gol a Mutu en una cesión estúpida del defensor del Milan.

Mutu no perdonó y el gol dejaba fuera a Italia, que acto seguido reaccionó, sacó a Cassano -el mejor de Italia ayer- y se dedicó a colgar balones una y otra vez. En uno de ellos, Lobont, que lo había parado todo -mención aparte el gol anulado a Toni, legal- se olvidó de Panucci en el segundo palo y el héroe de Escocia lo fue también ante Rumanía. Sin embargo, como a Italia todo le sale mal y ya ni siquiera es un seguro de vida en defensa, Panucci pasó de héroe a villano en lo que va de un respiro a otro. Agarró escandalosamente a Niculae dentro del área pero el penalty lo paró Buffon, que deja viva a Italia. Un dato, de los diez goles marcados en el grupo C, siete son de Holanda, y otro dato, si Rumanía pierde y Francia e Italia empatan, se clasificaría Rumanía con dos puntos por mejor gol average. El grupo de la muerte resultó ser el grupo de la comedia.

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Más que Fútbol ● 2008

martes, 10 de junio de 2008

Austria y Suiza 2008 | Holanda borda la perefcción (Día 3)

Andrés Pérez | Se esperaba con impaciencia los enfrentamientos del grupo 3 después de los decepcionantes primeros cuatro partidos. Llegaba el teórico grupo de la muerte y lo único que tuvo de muerte el primer partido entre Francia y Rumanía fue la muerte futbolística. Rumanía, en teoría la cenicienta del grupo, era ye s el rival más asequible para los otros tres campeones de Europa, Francia, Italia y Holanda. En teoría, eran tres puntos que había que asegurarse. Sin embargo algo falló en Francia, cuando la cenicienta Rumanía pudo incluso ganar el partido. No fue un gran partido. Ni siquiera fue un buen partido. Fue mediocre y aburrido hasta la extenuación, especialmente por parte de una Francia sin rumbo, perdida en la alargada sombra de Zidane. Demasiada losa llevaba sobre sus hombros Riberý, que es el mejor juagdor de Francia y uno de los mejores del mundo, pero el peso que supone cargar con la herencia de Zidane, en Francia, supera a cualquier jugador. Francia jugó a nada, a esperar a que Rumanía se despistara o a que a Riberý se le ocurriera alguna genialidad. Demasiado fácil para los rumanos, demasiado simple para la defensa, demasiada lentitud en Franica.

Es probable que Domenech haya recuperado viejas glorias como Thuram por el peso que tienen dentro del vesturario. No es menos probable que si Francia llegó a la final del Mundial en Alemania fue en gran medida por el genio Zidane. Ahora, sin Zidane, Francia está perdida, sin rumbo, sin juego ni identidad. Los jóvenes no fueron capaces de echarse el equipo a las espaldas y las vacas sagradas son demasiado viejas y pesadas como para rejuvenecer un equipo ya de por sí entristecido, acaecido, viejo y melancólico. Francia echa de menos al mejor Zidane, al mejor Henry, a Thuram y a Trezeguet. Y lo peor es que los más jóvenes no son capaces de superarles. Ni Benzema ni Malouda cuajaron un gran partido ante una Rumanía bien plantada y valiente en ocasiones. El problema de que el partido fuera tan decepcionante no hay que buscarlo en los rumanos, equipo sabedor de sus limitaciones, sino en Francia, grande que tiene pinta de venir a menos, Riberý mandaba y por momentos parecía ser el único que sabía jugar a algo en Francia, pero si Benzema no se entiende con Malouda, Malouda no se entiende con Abidal y Abidal no se entiende con Thuram, algo falla. Y ya no está Rumanía para meterle mano. Qudan Italia y Holanda. Casi nada. No apostaría por una Francia en cuartos, desde luego.

Porque si no se esperaba tampoco mucho del partido previo al de las 20.45, algunos todavía creíamos en algún partido intenso y digno de ver antes del debut de España. Lo vimos. Holanda nos regaló todo una tesis convertida en obra de arte sobre cómo jugar a la contra y directo. Al corazón de la defensa italiana. Saltó Italia con la aureola que siempre se le presupone a un campeón del mundo. Probablemente en el caso de los ególatras y orgullosos italianos esa aureola sea el doble de grande que en el resto. Italia tiene hechuras de equipo campeón pero ayer se vió superada por las circustancias, circustancias, que planteó Van Basten mejor que Donadoni. Si hay algo que jamás se podrá sustituir en Italia es Pirlo. Y Van Basten, tan criticado antaño, supo entenderlo a la perfección. Las bajas de Babel y Robben le dieron la excusa perfecta para juntar a Van der Vaart y Sneijder en el mismo tapiz y entre ambos crearon y ahogaron a Pirlo, que acompañado por Ambrosini y Gattuso no encontró colaboración para hacer que Italia carburara. En ataque Van der Vaart jugaba entre líneas y volvía loca a toda la defensa, y en defensa se juntaba como una losa a Pirlo en lo que supuso el marcaje al hombre más descarado de toda la Eurocopa.

El caso es que el truco, táctica o planteamiento de Van Basten, como quieran, funcionó. Pirlo tocó tres balones buenos en toda la primera parte y Gattuso y Ambrosini se perdían en melones a Toni, que es bueno pero que no puede bajar tales balones. Di Natale incordió pero no lo suficiente. Y Cannavaro no estaba. Puede parecer un mal menor pero Cannavaro con Italia es probablemente el mejor central del mundo. En el Madrid juega en mar abierto, a contracorriente y sin ayudas al corte lo que merma su capacidad defensiva. Sin embargo, en Italia, juega en la cueva. Atrás, suficientemente respaldado por el resto de italianos leales a su jefe. Cannavaro es letal al corte en espacios cortos y jamás se complica la vida. Prácticamente insuperable, Materazzi perdió su pareja de baile. Barzagli no es lo mismo y Marco no está para muchos viajes. Holanda lo sabía. Van der Vaart y Sneijder lo sabían. La primera parte fue un espectáculo que se saldó con un maravilloso 2-0 para Holanda, goles de Van Nistelrooy y Sneijder tras una contra, éste último, sublime. En la segunda parte Cassano y Del Piero revitalizaron el juego ofensivo de Italia, que encontróa algo más que Pirlo. Holanda se perdió en los marcajes y entre los tres pequeños genios llegaron als oportunidades, especialmente por la banda de Grosso, jugador inexplicablemente reserva anoche. No fue suficiente. Demasiado falló Italia y suena mal leerlo, sí, pero Holanda hizo de Alemania e Italia juntas. Defendió y mató arriba con un Gio colosal. 3-0, Holanda más cerca de cuartos y probablemente con el mejor juego del torneo. 3-0. Italia tiene dudas. Pero no debería tener problemas.

Vía | Más que Fútbol, As
Imagen | Marca

Más que Fútbol ● 2008

jueves, 27 de marzo de 2008

Reacciones al España - Italia

No se gana a Italia todos los días pero se discute la forma de hacerlo. En España somos únicos para sacarle dos puntas a cualquier situación y en la prensa deportiva todavía más. Si en la acera de enfrente dicen que todo va bien, en la nuestra decimos que va mal. Y así hasta el final de los tiempos, o hasta que España gane un Mundial, lo que me temo que viene a ser lo mismo. Por ejemplo, en As, titulaban esta mañana:


Mientras que en la edición impresa de Marca (no entiendo porqué no es la misma que la edición digital) Santiago Segurola se mostraba escéptico con el partido de ayer. Según el prestigioso periodista deportivo, la selección generó más dudas que otra cosa en su juego, plano y sin verticalidad en la primera parte y falto de dominio en la segunda. Paradoja enorme la del rotativo madrileño ya que en la portada titulaban:


El País habla de luces y sombras: "Ante la campeona del mundo, España dejó sus luces (el toque de la primera parte y la inspiración de Villa) y sus sombras (la falta de rigor defensivo en algunos momentos) (...) El mérito de España fue combatir el viento huracanado, el elemento más odiado por los futbolistas, siendo fiel a su estilo: amasó pacientemente el balón a las órdenes de un Xavi muy puesto en su papel de referencia (...) A España se le fue la cabeza al primer imprevisto: se lesionó Puyol al cuarto de hora y se formó un pandemonio en la zaga española que a punto estuvo de costarle caro." Bien es cierto que la selección estuvo brillante en ataque y algo perdida en defensa tras la marcha de Puyol, pero tampoco es mentira que Puyol no está para ser titular y que atraviesa el peor momento de su carrera. Mención especial para la abrumadora diferencia física: "Las diferencias físicas quedaron en evidencia ya antes del inicio del partido, cuando los jugadores italianos pasaron a saludar a los españoles, y les sacaban una cabeza en casi todos los casos."

Continuando con la prensa madrileña, en las páginas interiores del As Tomás Guasch incitaba a la pasión y al optimismo con un titular marca de la casa del sarcástico periodista: "Villa, a pase de Cannavaro". Guasch, que siempre se ha mostrado favorable a Luis Aragonés, escribe una verdad enorme en la crónica: "España puede ir al Europeo sin complejos. A jugar a lo suyo. Como hacen las selecciones de verdad. A pelear por lo mejor. Después, lo de ganar o perder, Dios dirá." Es cierto, si en algo toda la prensa coincide es en el asentamiento del estilo de España. Si vamos así y perdemos es que otros habrán sido mejores, pero habremos sido fieles a nuestro estilo. ¿Les suena? Alemania 2006 antes de caer ante Francia. Veremos que ocurre si palmamos en cuartos. Otro comentario bastanet acertado de Guasch: "Italia tiene un futbolista emergente en De Rossi, que cada vez que le vemos juega mejor. Bajo su mando, y el de Pirlo, dominaron los italianos de salida." Pirlo, concretamente, dió una lección de como sacar la pelota al primer toque en tu propio córner y con tres rivales rodeándote.


¿Y qué se dice en Barcelona? El Mundo Deportivo se muestra eufórico en su titular de la edición digital: "¡Que pase el siguiente!" Eso, que venga Grecia prontito antes de que se nos esfume la inspiración. Si España es capaz de vencer a Italia, campeona del mundo y mi favorita para el torneo, cuando ésta se cerró en banda frente a Buffon, podemos con Grecia, que hará lo mismo pero con menos peligro ofensivo y menos orden defensivo. "Una victoria que, además aumenta la leyenda de España que desde el mes de febrero no pierde un partido y que ha ganado a Francia y a Italia, dos de los grandes favoritos para llevarse la próxima Eurocopa." Un dato: 14 partidos sin perder. Amistosos o no, ahí está.

En Sport están menos eufóricos. En la portada de su versión digital ni una referencia a la selección y hay que irse a la zona baja de la sección Fútbol para encontrar la crónica, una vez allí: "Fue el triunfo del ‘punch’, de la pegada de una selección española que recetó a Italia la misma medicina que se llevó Francia. Una última prueba antes de la concentración oficial que deja claro que España, si se lo propone, no va a ser una perita en dulce en esta Eurocopa. Y si no, que se lo pregunten a los vigentes campeones y subcampeones del mundo." Ni una gota de favoritismo. Detalle morboso el del diario catalán: "A los numerosos aficionados que llenaron las gradas de Martínez Valero les gustó tanto el juego de la selección española que se olvidaron prácticamente del manido debate sobre la decisión de Luis de no contar con el madridista Raúl (...) '¡Raúl, Raúl, Raúl!', como ya sucediera en Málaga el pasado mes de febrero. Sin embargo, esos gritos fueron acallados enseguida por los silbidos de otro sector de la afición y no volvieron a repetirse."

En Italia finalmente, la Gazzetta destaca lo mismo que destacó en Alemania 2006 en el conjunto azzurri: Grosso, Cannavaro y Buffon: "Buffon para quasi tutto, Cannavaro ferma Torres, Grosso convince: le colonne della squadra che ha trionfato a Berlino nel 2006 resistono." Cómo se nota que desde el extranjero se ven las cosas de otra manera. Para el rotativo Italiano la marcha de la selección desde su caída en Alemania a manos de Francia ha tenido dos fases diferenciadas. La primera llena de ácidas críticas, en ocasiones merecidas, a Luis Aragonés y de un juego gris y mediocre y la segunda salpicada de la juventud y el optimismo de una generación maravillosa como es la de Fábregas, Torres e Iniesta. Desde el partido de Dinamarca todo cambió y los jóvenes enriquecieron a una España camino de la autodestrucción. Donadoni pareció tenerlo bastante claro respecto a las aspiraciones de la selección nacional de cara a esta Eurocopa: "España tiene mucho potencial y junto a Portugal es uno de los fuertes (...) Xavi o Iniesta son dos futbolistas muy completos y cuentan con un delantero muy bueno como es Fernando Torres (...) España está en el camino de hacer algo importante." Esperemos que así sea.

El vídeo-resumen del partido:



Vía | As, Marca, El País, Mundo Deportivo, Sport, La Gazzeta dello Sport, You Tube, Más que Fútbol
Imagen | Marca, La Gazzetta dello Sport, Notas de Fútbol

Más que Fútbol ● 2008

Amistoso Oficial (España 1 - 0 Italia)


Posiblemente Italia sea la única selección del mundo ante la cual, incluso en los amistosos, me siento en inferioridad, veo en inferioridad a España. No puedo evitarlo, es así, ver a Italia me hunde. Llevan jugando toda la vida igual y quizá por ese estilo áspero y rocoso a la par que noble, parecen un club de lo bien organizados que están tácticamente. Dan miedo, intimidan y sabes que en cualquier momento y a pesar de ver a 10 tíos mirando como los otros se pasan la bola entre ellos te marcarán el gol que hará que desees que muera el Jogo Bonito y el neologismo "Tiki-Taka". Arriba el catenaccio, el cerrojazo y en menor medida el patadón. Porque Italia, es noble a la par que eficaz, y si puede salir tocando para humillar más al rival, lo hace. Es ley natura, lo dicta así la naturaleza. Por cada cien materazzis sale un Pirlo. Quizás exagere pero cuando en Elche la pelota comenzó a rodar y ví de nuevo a Italia frente a España, inevitablemente pensé: Jugamos como nunca y palmamos como siempre. Es Italia. Nacieron para ello.


Y a pesar de ello, España se supo sobreponer anoche a Italia. Y tiene explicación. De medio campo hacia adelante Luis no tiene nada mejor que poner dentro del sistema que abandera, el 4-1-4-1. Senna, como pivote defensivo distribuye un 1400% mejor que Albelda y corta parecido. Los cuatro mediapuntas son indiscutibles, son la bandera de esta selección, lo que la define, lo que nos define. Juego de clase y técnica, de patio de recreo, mucho de listo y poco de físico. Todo está en la técnica, en encontrar un hueco entre una muralla de acero. Silva, Xavi, Cesc e Iniesta. Probablemente cuatro de los mejores jugadores del mundo en ese puesto y con esas características. Especialmente Iniesta, el cual sobrevive a un Barça deprimido y deprimente a duras penas y el mismo que ayer por la noche fue capaz de torear a Gattuso. A Cesc le falta soltarse como en el Arsenal pero debe ser titular, Xavi, es quizá mejor con España que con el Barça y Silva es el único zurdo de ataque dentro del esquema. Y arriba Torres, uno de los cinco mejores delanteros del momento e indiscutible ante cualquier otro aspirante al puesto, puesto en el que no cabe Raúl, por si alguna mente lúcida trataba de meterlo en el mimso saco. Raúl no va, primero porque Luis tiene ya el equipo hecho y tocarlo no sirve de nada, demostrado queda ante Italia, y segundo porque no cabe en el sistema. Ni es mediapunta ni es delantero centro.


El amistoso, que no era tal porque Italia siempre es dura y siempre quiere ganar (en el caso de un italiano es tener una alta probabilidad de hacerlo) sirvió como prueba de fuego. Un dato, España se ha enfrentado a Argentina, Francia, Inglaterra e Italia antes de la Eurocopa ganándole a todas por 1-0. Si antes de vencer a la campeona del mundo teníamos dudas de la utilidad de estos amistosos, después, nadie osaría no pensar que somos favoritos. No hay que precipitarse, está bien ganar estos amistosos oficiales, pero en cuartos, hay que dar la cara. Es lo que siempre falla y hoy, me ha vuelto a visitar la sensación de derrotismo. Concretamente en el gol anulado en el minuto 14 a Luca Toni por sabe el árbitro qué, o en su defecto el líner. Fue ver a Casillas recogiendo el balón de la red y recordar la estampa de Alemania ante la presunta geriátrica Francia. Si queremos ganar la Eurocopa debemos ser más incisivos en ataque. Tener a Torres no basta. Es cierto que ante Italia las dificultades se acentúan ya que es el único equipo del mundo que no se descompone ante ninguna situación, especialmente en defensa. Todos están en su sitio cuando deben estarlo, y eso es muy difícil para una selección eminentemente dominadora como la española.


Quizá España sea la selección más dominadora de todo el mundo. Hay una diferencia con ser la que más domina. Puedes dominar sin intimidar y puedes hacerlo metiendo miedo, que es lo que lleva haciendo España desde el partido de Dinamarca. Así transcurrió toda la primera parte. Italia escondida y España mordiendo la roca. En uno de los ataques Torres le dió un susto a Buffon y en otro Ramos estuvo a punto de marcar de cabeza. Jugar bien debe ser acompañado de goles y de más aportaciones ofensivas llegando desde atrás los cuatro mediapuntas, especialmente por parte de un agazapado Cesc y de un poco comprendido Silva. Silva jugó bien pero en ocasiones tardó demasiado en soltar el balón, acostumbrado a monopolizarlo en el Valencia. La primera parte murió sin goles pero con emoción y esperanza.


El plan, era marcar en la segunda parte, con eso de la desconcentración del rival y demás historias para no dormir. Olvidando que Italia era la que estaba enfrente nos relajamos nosotros mismos y lo aprovechó Italia para atacar ella. Novedad, sin Pirlo, ese hombre extraño entre tanto defensa de pelo en pecho. Mención especial para Pirlo, el mejor mediocentro del mundo y de la historia de Italia. Sólo así se explica que Italia ahora salga tocando desde atrás y no con patada a seguir, más digno de su risoria selección de rugby. Salió Gattuso y paradojas de la vida, Italia dominó el partido. Un larguero y un milagro del inevitable Casillas en un mano a mano con Camoranesi después, llegó el gol de Villa. Sensacional Iniesta que coloca el balón a la espalda de la defensa, rechaza mal Cannavaro y el delantero asturiano sin pensárselo la coloca sin que caiga por la escuadra con la izquierda al borde del área. ¿Les suena? Se llama Zidane. Mismo gesto, diferente colocación y mejor portero. Idéntico gol. Aunque menos trascendente. Otra vez será, Villa.

Final de la historia. Tiendo a ser crítico y cínico con la selección siempre, pero dos meses antes de cada torneo importante me pasa esto. Esto de creer que los nuestros son los mejores y que podemos de una vez por todas romper con los cuartos de final. Los jugadores y el juego incitan a creer. Y, porqué no, si no soñara con ello, la Eurocopa no sería lo mismo. ¿Un verano de torneo sin fracaso en la memoria? Seré melancólico pero quiero creer aunque pueda pegármela, deberíamos creer todos. Aunque sólo sea por volver a sentir la selección después de tanto Raúl y tanto Aragonés. Ahora, los protagonistas son ellos. Somos todos.

Vía | As, El País, Gazzetta dello Sport
Imagen | Marca, Gazzetta dello Sport

Más que Fútbol ● 2008