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sábado, 4 de septiembre de 2010

La estabilidad lograda

Andrés Pérez | En Portugal andan increíblemente enfadados con su selección tras empatar a cuatro, en casa, ante la débil Chipre. Francia palmó ante Bielorrusia a falta de cinco minutos para el final del partido continuando así, a pesar de la renovación de los seleccionados y del seleccionador, Laurent Blanc, su infernal trayectoria desde que perdiera la final del Mundial en 2006. Estonia pudo amargarle la noche a una Italia también en busca de una identidad nueva que haga olvidar los dramas de Sudáfrica. Holanda y Alemania, dos selecciones hechas y que saben qué rumbo seguir, consiguieron sendas victorias sin mayor relumbrón e Inglaterra cambió de equipación para golear a Bulgaria.

No cuesta recordar los tiempos en los que España caía lamentablemente en Chipre o en Irlanda del Norte. No están tan lejos. Apenas cuatro años, ocho como mucho. Una primera década de desencantos hasta que llegara la Eurocopa, cuya fase de clasificación no fue ni mucho menos un camino de rosas, tras el destierro lógico de Raúl, la derrota ante Suecia y el ridículo en la ya citada Irlanda del Norte. España, en cambio, ayer, venció con notoriedad, estrella en el pecho, a Liechtenstein. Como mandan los cánones, goleando sin abusar en exceso, haciendo valer su condición de campeona del mundo. Viendo jugar a España y escuchando las calamidades de Francia o Portugal, evoqué aquellos tiempos pretéritos en los que cada partido de clasificación era un drama en el que evaluar el pésimo estado del combinado nacional.

España ya no es un manojo de nervios e indecisiones. Ha logrado estabilidad, ha logrado, aunque ahora lo veamos como algo normal, ser la única selección del mundo con aplomo y seguridad ante cualquier rival imaginable. De siempre, el galardón de selección infalible lo ha merecido Alemania; el de admirable se lo ha llevado Brasil; el de fogosa y competitiva Argentina; y, el de temible hasta un punto irracional por su mística y leyenda, Italia. Ahora ninguna de ellas es lo que fue y todos esos adjetivos los acapara una España que infunde temor, admiración y, sobre todo, la seguridad de que no va a fallar, de que es capaz de absolutamente todo. Cerca de dos meses después de lograr lo máximo, cuesta no seguir alucinando con España.

Lectura recomendada | España no se duerme (El País)
Imagen | El País

miércoles, 23 de junio de 2010

Tiempo de repudiados

Andrés Pérez | Georges Clemenceau fue un notable político francés durante las primeras décadas del siglo XX. A él le atribuyen las exigentes y revanchistas cláusulas del Tratado de Versalles por el cual Alemania, tras la Primera Guerra Mundial, quedaba reducida a la mísera República de Weimar y veía su orgullo nacional y sus recursos económicos diezmados hasta el punto de provocar un ánimo revanchista aún más fuerte, capaz de derivar en la Segunda Guerra Mundial. Clemenceau también dijo una vez que la vida de un hombre es más interesante si ha fracasado puesto que eso denotaba intención de superarse. Quizá era una frase autobiográfica a tenor de lo sucedido dos décadas después del Tratado de Versalles.

Raymond Domenech es un fracasado. También es francés y también es un repudiado. Entre lo poético y lo desgraciado navega el repudiado, el mártir, el culpable únicamente de ser recordado por lo único fiable en un ser humano: su capacidad de fallo. Domenech navegará el resto de su vida recordado por la caótica forma de dirigir a Francia durante seis años largos. Pasará a la memoria colectiva de Francia como uno de los entrenadores más fracasados de su historia, un título amargo y melancólico, gris, pesado, y a su vez redentor. Redentor puesto que el repudiado termina convirtiéndose en el desdichado eje de la cólera de sus semejantes, culpable únicamente, ante los ojos de la historia, tras el linchamiento público pertinente, de haber fallado. De haber expuesto al público su real condición: la del fallo como lo único seguro del ser humano.

Yakubu Aiyegbeni es otro fracasado y probablemente otro repudiado. Ante la portería de Corea del Sur vacía empujó, a un escaso metro de la línea de gol, un balón fuera. Más allá de lo ridículo de la acción, en su fallo reside el sino de su selección y del fútbol africano: ya fuera del Mundial, incomprensiblemente caótica haciendo del mísero acto de colocar el pie toda una odisea. Hoy, ayer, mañana, Yakubu protagonizará una de las imágenes más desgraciadas de la historia de los mundiales, como en su día Cardeñosa. Como Domenech, como Cardeñosa, cargará con su cruz por el resto de sus días y la injusta memoria colectiva le recordará por un error puntual, por el peso de su error y no por el de sus aciertos.

Tendemos a discriminar al fracado, al repudiado, porque tememos convertirnos en uno de ellos. Porque sabemos que la capacidad de error es lo que define por naturaleza al ser humano, que es nuestra constante como raza y que en cualquier momento estamos a merced del fracaso. Lo alejamos, lo satanizamos, lo satirizamos, lo dilapidamos hasta que conseguimos hacernos creer que no somos como ellos. La sociedad es cobarde y el fútbol no entiende de justicia ni de amparo. Yakubu y Domenech son hoy las dos personas más desgraciadas del planeta puesto que sobre ellos se desploma la enorme losa del fracaso nacional. Son, serán, unos repudiados.

No olviden las palabras de Clemenceau. Si fracasaron fue porque intentaron superarse.



Lectura recomendada | El imbécil culto y realizado (Enric González) | La miserable Francia (Más que Fútbol)
Imagen | CBC

Capítulo 12 | La miserable Francia

Andrés Pérez | En su delirio particular, cuando Parreira le fue a dar la mano en cortés gesto habitual entre dos entrenadores tras finalizar el encuentro, Raymond Domenech, el hombre más odiado de Francia, le negó el saludo. Con semblante enfuercido, Domenech le debió soltar una retahíla de palabras que le excusaban al tiempo que señalaba hacia el césped. Fue un gesto de impotencia y un gesto de orgullo: tú, Parreira, simbolizando a todo el mundo, no mereces mi saludo. Domenech reflejaba la impotencia de Francia o su propia impotencia al no haber podido dominar a sus seleccionados y al mismo tiempo intentaba, o creo que intentaba, mostrar al mundo una última gota de orgullo.

Desconozco en qué pensaría Domenech al término del encuentro tras negarle el saludo a Parreira, pero es posible imaginar qué debía pensar Evra desde el banquillo, relegado al exilio por su revolución contra el seleccionador, secundado por Abidal y un cúmulo de pesos pesados. El lateral observaba el romo fútbol de sus compañeros ante la apañada Sudáfrica con semblante serio, rodeado de Abidal, Henry y Malouda, lo observaba un rato y se disponía a discutir, o así nos lo hacían creer las cámaras. Poco importaba lo que su selección hiciera: Francia perdía ante la anfitriona dando una imagen peripatética indigna de una selección campeona del mundo y de la mayor tradición futbolística.

La indolencia de los futbolistas franceses, su egolatría, su rebeldía ante un seleccionador desacreditado e incompetente es un síntoma de decadencia absoluta. Francia se halla en estado de descomposición, en el fin de un ciclo repleto de altibajos desde el Mundial que organizara en 1998. Malouda, en el minuto 70, maquilló la presencia de Francia en el Mundial: anotó su único gol y difuminó las posibilidades de Sudáfrica de pasar a octavos. Francia vuelve a casa repudiada por sus ciudadanos y dilapidada por la prensa. No es solamente culpa de Domenech, sino también de unos jugadores que se han comportado de un modo miserable y que miserablemente, repletos de una penuria que merecen, regresan cabizbajos, absurdamente orgullosos de su rebeldía, a la cotidianidad de su día a día. Lejos del Mundial.

Como lejos del Mundial se va Nigeria, africana, ilusionante, decepcionante, todo ello a partes iguales, tras empatar con Corea del Sur, rival de Uruguay en los octavos de final. Lo intentó Nigeria pero se encontró con los propios fantasmas del caos africano, con una suerte de maldición que niega al talento y al físico la táctica adecuada o el gen competitivo adecuado para superar los escollos innumerables que propone cada campeonato mundial. En la desolación de los jugadores nigerianos tras consumarse la eliminación reluce como pocos la de Yakubu, señalado de la noche por un error histórico que le podría pasar a cualquiera pero que le pasó a él. África pierde dos selecciones y de no remediarlo Ghana, perderá a todas en la primera fase. Éste era su Mundial. El fútbol no entiende de sentimentalismo.

En ese mismo grupo, el B, Argentina terminó con Grecia. Amparados bajo la larga sombra de la gesta de la Euro 2004, los jugadores griegos no han aprendido que los milagros sólo se dan una vez cada demasiado tiempo como para intentar, campeonato tras campeonato, obrar la gesta del mismo modo: construyendo un muro frente a su portería. Fue una Argentina apañada, ofensiva, no excesivamente exigida, la encargada de recordárselo. Palermo certificó una victoria previsible con un gol que si no justifica su presencia en la lista de Maradona, sí refuta que todo cuanto rodea al seleccionador argentino desprende hedor a esperpento.

Resultados de la duodécima jornada:

México 0 - 1 Uruguay
Sudáfrica 2 - 1 Francia
Nigeria 2 - 2 Corea del Sur
Grecia 0 - 2 Argentina

Más Mundial | Del barrilete cósmico al sueño de Palermo (Andy Stalman en Sportyou) | Argentina y Corea ya son de octavos (El Enganche) | La autodestrucción de Henry (El Diván del Fútbol) | El imbécil culto y realizado (Enric González sobre Domenech)
Imagen | El País

jueves, 17 de junio de 2010

Capítulo 7 | Au revoir, Domenech

Andrés Pérez | La cara de Domenech era todo un poema. Apoyado sobre el lateral de su banquillo, el mismo en el que un abrigado Henry miraba incrédulo hacia el terreno de juego, sus labios expresaban un amago de sonrisa, una pícara muestra de resignación e impotencia, un gesto que parecía decir, si es lo que queríais, aquí lo tenéis: mi cabeza en una bandeja de plata. Francia caía dos a cero frente a México. Estaba virtualmente fuera del Mundial de Sudáfrica. Está virtualmente fuera del Mundial de Sudáfrica.

Jugó Francia un partido plano y sin imaginación. Domenech observaba desde el lateral y no reaccionaba, como jamás lo hizo cuando el comobinado francés caminaba a la deriva y se clasificaba para el Mundial con un gol de Gallas que jamás debió subir al marcador. Si existe la justicia poética para Irlanda, quizá la México de Aguirre se la haya dado. Ni Riberý, ni Malouda, ni Anelka, ni Diabý, ni Valbuena cuando salió, ni, por supuesto, la línea defensiva estuvieron a la altura de las circunstancias, como no lo llevan estando durante cuatro años, desde que el último suspiro de talento de Zidane decidió plantar a la otrora campeona del mundo en la final de Alemania 2006.

Un empate entre México y Uruguay, más que probable, deja fuera a Francia haga lo que haga frente a Sudáfrica en un partido que se preve una tortura para todos, incluídos los aficionados franceses. Un equipo sin nada que aportar ni que demostrar, desmotivado, descreído, aburrido y sabedor del deceso inminente de su seleccionador se irá del Mundial sin pena ni gloria haciendo buenos los pronósticos. Es el descenso a los infiernos de una Francia que necesita renovarse de arriba a abajo y volver a soñar con la que un día fue, encontrar esa generación con talento que tanto anhela y necesita y despachar definitivamente al ogro, al blanco de todas las iras, a un Domenech que observaba a su equipo desde la banda con sus gafas de pasta, su sonrisa indescifrable en un gesto que lo decía todo, y su pelo canoso meticulosamente francés. Tan francés en la caída de su amada Francia.

Previamente en el grupo B, Nigeria decidió inmolarse ante una Grecia muerta que la propia selección de Lagerback resucitó. Se había adelantado Nigeria con un gol tonto de Uche gracias a una falta lateral cuando Kaita, el lateral derecho africano, en un gesto repentino e irracional, hizo ademán de agredir a Torosidis. Le expulsó el colegiado bien expulsado y, repentinamente, Grecia, comandada de modo excelsa por Karagounis, recobró la vena competitiva. Empató tras un gol afortunado y se adelantó definitivamente por medio de Torosidis tras un garrafal error de Enyeama. La desgracia se cebó con el nigeriano: el mejor portero hasta la fecha del Mundial provocaba que su selección se asomara al borde del abismo.

Aún puede clasificarse Nigeria a pesar de las inconsolables lágrimas de Enyeama, pobre, porque Argentina se cebó con Corea del Sur. Amparada en una delantera de descomunal pegada, el cuadro de Maradona jugó cuando y cómo quiso con Corea del Sur en un buen partido. Marcó tres goles Higuaín de empujar, rememorando al glorioso Gerd Müller, y Demichelis demostró las carencias defensivas de la albiceleste regalando un gol a una cándida Corea. En la última jornada, Nigeria - Corea, se dirimirá el octavofinalista. Si hay un modo de olvidar las lágrimas de Enyeama y Kaita, ése es venciendo Nigeria.

Resultados de la séptima jornada:

Argentina 4 - 1 Corea del Sur
Grecia 2 - 1 Nigeria
Francia 0 - 2 México

P.D.1

La noche anterior, el día de la derrota de España, Uruguay se aferró a Forlán para golear a una Sudáfrica previsible y poner medio pie en octavos de final.


Más Mundial | México hunde a Francia (Sergio Santomé en Sportyou)
Imagen | El País

viernes, 11 de junio de 2010

Capítulo 1 | El espíritu de Sudáfrica

Andrés Pérez | Mientras bajaban del autobús los Bafana Bafana cantaban y retorcían sus huesos al ritmo de una melodía imaginaria. También lo hicieron mientras, frente a más de noventa mil personas, saltaban al Soccer City, el enigmático estadio estrella de la nación que hoy y hasta el once de julio no es Sudáfrica sino África. Todo ello a la vez que dibujan una imperecedera sonrisa, la sonrisa de África, el continente maldito, el continente donde la miseria es un maldito inquilino permanente y, en cambio, se celebra un funeral al alegre ritmo de percusión y cánticos tribales. Esto es África, irradiar felicidad no es un trabajo incompatible con ser pobre.

Aquellos que descreían de Sudáfrica como sede organizadora de este Mundial debieron tragarse todas sus palabras y vanidad en esa histórica imagen que hizo por una vez sonar musicalmente las vuvuzelas. Saltó Sudáfrica y toda África detrás suyo por encima de fronteras para empatar a uno con México tras un partido mediocre tan sólo teñido de emoción en el momento en que una débil y caótica selección sudafricana obtuvo el premio del primer gol por pura justicia humana. Demostró México un espíritu excesivamente conservador que le costó una victoria que se antojaba exigible y necesaria: la presencia de Guardado en el banquillo ya era muy decidora de los planes de Aguirre. México pecó de inocencia en la faceta defensiva y cuando pudo terminar con Sudáfrica, perdida y aturdida por el peso enorme que acarreaba a sus espaldas, no lo hizo. Empató. De haber ganado, hoy sería líder de grupo.

No lo es, pero tampoco lo son Uruguay o Francia, que regalaron al público presente en Green Point un tedioso ejercicio de mediocridad y falta de talento. No en el caso de Francia tanto como en el de Uruguay, o al menos no supuestamente en el caso de Francia tanto como en el de Uruguay: el combinado que dirige de manera absurda Domenech cuenta con jugadores de calidad excelsa pero su esquema táctico es caótico y su motivación nula. Francia demostró su incapacidad para crear fútbol y Uruguay su dependencia por el mejor jugador de los dos primeros partidos disputados, Forlán, que todo lo que hizo lo hizo con sentido, sacrificándose en exceso, desgastándose hasta el punto de marrar la ocasión franca que un apagado Suárez le dejó en bandeja para degollar a Francia. Tampoco, como México, lo hizo, y más allá de eso, el partido se resumió a un ejercicio de impotencia humillante para Francia.

Hoy ha comenzado el Mundial de África. Guárdense las críticas al país organizador en otro momento y deléitense con el espíritu de un pueblo desgraciado y al mismo tiempo eternamente alegre.

Resultados de la Jornada 1:

Sudáfrica 1 - 1 México
Uruguay 0 - 0 Francia

Imagen | El País

martes, 8 de junio de 2010

Un repaso a cuatro equipos: Francia

(Ya después de exámenes, por falta de tiempo no ha habido posts durante una semana y larga. Antes de que empiece el mundial intentaré hablar de cuatro selecciones que acuden a la cita como presuntas favoritas. Me gustaría poder hablar de todas pero hay un buen análisis de las citadas en Sudáfrica en Diarios de Fútbol, Let's Dance to Goal, Caverna Mediática y El Balón Europeo)

Andrés Pérez | "La main de dieu", decía L'Equipe el 19 de noviembre del año pasado, un día después de que Francia se clasificara para el Mundial de Sudáfrica con un gol ilegal. La portada era lo suficientemente explícita como para recordarla hoy, tres días antes de que comience el Mundial: la imagen de Henry empujando el balón con la mano para que Gallas lo metiera en la portería a placer, cuando el partido agonizaba y Francia se quedaba sin mundial, resume qué es Francia y cómo llega a Sudáfrica.

Partamos de la siguiente base: Francia jamás debió llegar a Sudáfrica. Irlanda fue mejor en la repesca y tan sólo la negligente actuación del colegiado, en uno de los ejemplos de cataclismo arbitral más graves de los últimos años, le privó del lujo mundialista. Pero el árbitro se equivocó, Francia marcó e Irlanda lloró. La historia es inamovible. Cabe plantearse, sin embargo, hasta qué punto es positivo para los franceses que su selección viaje hasta el continente africano: el disgusto parece seguro.

Cuando Italia apeó a Francia de la Eurocopa medio país asumió que aquel sería el último partido de Raymond Domenech, un tipo antisocial, altivo y prepontente que no cae bien a nadie. La selección vivía de nada puesto que a ningún lugar llegaba y, en tal situación, pocos son los seleccionadores que sobreviven. Misterios del fútbol, Domenech, cuatro años después de conducir a Francia a la final de Alemania 2006, estará en otro Mundial. Dirigiendo una selección sin fe, sin esquema de juego y prácticamente sin mayor posibilidad que la de irse a casa antes de tiempo.

En Francia no se albergan grandes esperanzas. Decía que quizá le hubiera convenido a les bleus no viajar a Sudáfrica, de modo que se hubieran desprendido de Domenech antes de tiempo, para su alivio y gozo. Por lo pronto, Domenech dejó fuera de la lista de convocados a dos de los mayores talentos jóvenes franceses, Nasri y Benzema. Más allá de su rendimiento a lo largo de la temporada, parece improbable que Gignac sea capaz de mejorar el rendimiento del madridista o que Gouvou aporte más que el gunner.

Tras una fase de clasificación calamitosa en la que un milagro final, como decía L'Equipe aquel 19 de noviembre, les dio el pase al Mundial, Francia se enfrentará a Uruguay, Sudáfrica y México. El grupo debería ser asequible, pero el conjunto de Domenech es capaz de lo peor: empató tristemente contra Túnez en un amistoso y hace tres días perdió contra China. Una calamidad de equipo en el que Henry tiene posibilidades de ser titular (!) en detrimento quién sabe si de Gourcuff o de un Malouda incómodo en una posición más retrasada.

¿Sus esperanzas? Pasan por un Riberý inspirado y porque Malouda mantenga el nivelazo que ha mostrado en el Chelsea durante toda la temporada. En cualquier caso, cualquier noticia positiva que irradie la selección será una sorpresa.

La lista de convocados de Francia:

1) Hugo Lloris (Lyon)
2) Bacary Sagna (Arsenal)
3) Eric Abidal (Barcelona)
4) Anthony Réveillère (Lyon)
5) William Gallas (Arsenal)
6) Marc Planus (Burdeos)
7) Franck Ribéry (Bayern Múnich)
8) Yoann Gourcuff (Burdeos)
9) Djibril Cissé (Panathinaikos)
10) Sidney Govou (Lyon)
11) André-Pierre Gignac (Toulouse)
12) Thierry Henry (Barcelona)
13) Patrice Evra (Manchester United)
14) Jérémy Toulalan (Lyon)
15) Florent Malouda (Chelsea)
16) Steve Mandanda (Marsella)
17) Sébastien Squillaci (Sevilla)
18) Alou Diarra (Burdeos)
19) Abou Diaby (Arsenal)
20) Mathieu Valbuena (Marsella)
21) Nicolas Anelka (Chelsea)
22) Gaël Clichy (Arsenal)
23) Cédric Carrasso (Burdeos)

Lectura recomendada | Enajenación mundial transitoria (Antonio Agredano en Diarios de Fútbol)
Imagen | Twipic | Blogdeporte

jueves, 4 de marzo de 2010

Una sensación de superioridad insultante

Andrés Pérez | Lo nunca visto: España se basta ya únicamente con su capacidad de intimidación. Aquello de lo que, precisamente, siempre adolecía. A la sencilla compenetración de todos los futbolistas, la sensación de ser un equipo antes que una selección, la calidad de todos los futbolistas titulares y suplentes y el fútbol virtuoso que ponen en práctica se le une ahora la capacidad de dominar al rival a su gusto. Anoche España se impuso a Francia dónde y cuando quiso. Marcó el ritmo del partido y decidió quién atacaba y cómo. Fue la auténtica dueña del partido.

No es de extrañar, pues, que ante tal tesitura, L'Equipe, en su versión digital, titulara "España se pasea en el Stade de France". En efecto, a pesar de no mantener un juego constante a nivel ofensivo durante todo el encuentro, España se bastó de dos momentos iluminados para finiquitar el amistoso ante una Francia desesperada y desesperante, sin ideas y asentada en futbolistas de más corte táctico que técnico. Dos destellos, de cinco minutos, en los que, en la primera parte, el conjunto de Del Bosque decidió acabar con el partido.

El resto fue un soporífero espectáculo de auto-flagelación para el aficionado francés y un aburrido por emocionante, dadas las circunstancias, encuentro para el seguidor español, que pudo ver cómo su selección se regodeaba andando, repito, andando, frente a su eterna bestia negra. La salida de Xavi en la segunda parte no hizo más que redundar en lo mismo: posesión del balón cuando y cómo quería el combinado nacional. En los momentos en los que se perdía la posesión, España tampoco sufría: ni el ataque de Francia es lo suficientemente poderoso ni la defensa de España hubo de esforzarse lo más mínimo, apenas sufrió, demostrando otra gran virtud del equipo de Del Bosque. La capacidad defensiva.

En la primera parte fue insultante el modo en el cual los Iniesta, Fábregas, Villa, Silva Busquets y Xabi Alonso presionaban, un poco, tampoco demasiado, a la defensa francesa que, ante la falta de ideas, siempre recurría al pelotazo. En tal tesitura, y con un Xabi Alonso espléndido en la recuperación, cualquier fallo de los galos supondría el gol. Así fue. Primero Villa y luego Sergio Ramos. España se largo de París con la sensación de haber domado a Francia de un modo escandalosamente ofensivo para el orgullo de los jugadores franceses. Terminó el partido sin apenas forzar la máquina. Dio la sensación de ser un equipo no ya grande, sino consciente de que es muy grande.

Vía | L'Equipe
Imagen | Qué.es, Marca

miércoles, 3 de marzo de 2010

Globo sonda (si lo vemos)

Andrés Pérez | El partido que, en teoría, TVE debe emitir esta noche no es más que un globo sonda. Una prueba, un test irrelevante, una encuesta de opinión antes de las elecciones, un mero experimento por el cual evaluar las teóricas fuerzas de dos selecciones candidatas al mundial. Qué duda cabe que, a pesar de ser la teoría ésta, la práctica es bien distinta: el amistoso lo es más porque hace demasiado tiempo que España no gana en Francia y porque aún duele aquella elminiación donde íbamos a jubilar a Zidane.

Francia es una selección en periodo de transición. Sigue aún inmersa en un mar de dudas, con jugadores de talento —ahí andan Benzema, Riberý o Nasri— pero con la sensación de no ser un bloque definido y verdaderamente temible de cara a junio. España es todo lo contrario. Desde esta perspectiva, el encuentro de esta noche es, sin duda, un pequeño repunte en el orgullo de la selección en caso de ganar y un mero recuerdo para el olvido en caso de perder, que no debiera precipitar conclusiones equivocadas. España es superior pero el factor jugamos-en-Francia es un algo a tener en cuenta.

Un bonito espectáculo, con ambos equipos estrenando equipación. Sí, es todo maravilloso, pero a estas horas se antoja algo complejo que podamos disfrutar del partido ya que en TVE los trabajadores se han ido a una huelga justísima dadas las circunstancias: desde la cadena pública se derivan todos los programas y todo el trabajo a productoras privadas para abaratar costes y, ya puestos, calidad. El tejemaneje en RTVE durante los últimos años es infumable. No se preocupen. Internet solventará nuestra desesperación si no se emite en TVE y, para todo lo demás, aférrense a ese viejo y poético invento. La radio.

Vía | As
Imagen | Fusball Tempel

martes, 24 de noviembre de 2009

Irlanda, Francia y la ONU

Irlanda y Francia, en cambio, siempre han gozado de una buena amistad, unidos por la religión católica y su común desprecio hacia la pérfida Albión. Ya no. Hoy, los irlandeses se sienten más cerca que nunca de sus antiguos opresores ingleses, que comparten de manera solidaria y ruidosa su indignación ante la clarísima injusticia sufrida esta semana ante la selección francesa de fútbol. Tal ha sido la enormidad del crimen que uno se queda asombrado ante la cordura del Gobierno irlandés. A la hora de escribirse esta columna, aún no habían convocado una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para exigir sanciones económicas o proponer "una coalición de los dispuestos" contra el enemigo francés.

Andrés Pérez | John Carlin en El País sobre lo sucedido el pasado fin de semana. No todo lo referente a la prensa que se comenta en Más que Fútbol ha de ser malo, vaya. Hay calidad. Poca, pero la hay.

Vía | El País, Más que Fútbol

viernes, 20 de noviembre de 2009

Noticiario fúnebre

Andrés Pérez | Aquí van tres ejemplos de cómo el fútbol, a pesar de sus grandezas, está rodeado de miseria, para desgracia de todos sus aficionados.

El primero de ellos es de hoy mismo y nace en Alemania, teutón país donde ya en 2005 un árbitro llamado Robert Hoyzer fue condenado a dos años y medio de cárcel por pertenencia a una banda de apuestas ilegales internacional y amañar partidos. Resulta que la fiscalía de Bochum, de la que supongo sin miedo a equivocarme una mayor eficacia que cualquier fiscalía española que se ocupe de un escándalo deportivo, ha descubierto más de 200 partidos amañados por las apuestas ilegales. Entre ellos tres de la Copa de Europa y doce de la Europa League. El escándalo salpica a ligas menores del este de Eurpoa y a las segundas divisiones de, por ejemplo, Alemania, donde ya hay 15 detenidos.

De acuerdo con los datos de la fiscalía, Alemania está afectada con 30 casos, entre ellos cuatro de segunda división, tres de tercera y 18 de ligas regionales. La red internacional de apuestas futbolísticas ilegales ordenó al parecer pagos a jugadores, árbitros y dirigentes de alto rango de ligas europeas para manipular el resultado de los partidos.

Jugadores, árbitros y altos dirigentes. Todos metidos en la pomada. ¿Se acuerdan del caso del Málaga, la Real Sociedad y Jesuli? Su repercusión mediática duró dos días. El fraude está considerado como delito pero en España interesa muy poco investigar a fondo sobre estas peculiares prácticas delictivas que tanto daño causan al deporte.

De Alemania a Francia. Henry controló con la mano y en su infausta acción descubrimos porqué Francia acudirá al Mundial de Sudáfrica en detrimento de Irlanda. Fue una injusticia de calibre histórico pero el problema no radica en la solución que se quiera dar a posteriori sino en un retraso tecnólogico evidente. Con una sencilla televisión en la que el árbitro pudiera comprobar si se había cometido infracción o no, la polémica hoy sería inexistente e Irlanda caminaría rumbo Sudáfrica. No es nada descabellado: en el fútbol americano el tiempo se detiene cuanto sea necesario con tal te esclarecer los lances del juego.

Irlanda ahora pide que el partido se repita y Henry, protagonista arrepentido que en su momento advirtió al árbitro en cuestión de la ilegalidad que había cometido, también, en un gesto que le honra pero que servirá de poco consuelo para los irlandeses: la FIFA ya ha dicho que ni de coña. El tema es tan absurdo que hasta Sarkozý, muy preocupado, llamó al primer ministro irlandés para pedirle disculpas. Con lo fácil y sencillo que es colocar una televisión en la banda.

Y de Irlanda, Europa, el mundo occidental tan preocupado por estas injusticias diarias que envalentonan la opinión pública de todo un país, a África, donde los problemas van mucho más allá de una polémica decisión arbitral. Argelia y Egipto se odian. Son aficiones rivales y como tal así lo demuestran: el pasado miércoles la selección argelina tumbo a la egipcia y se clasificó para el Mundial. Lo que vino después fue una tragedia: 14 personas murieron en accidentes de tráfico en Argelia celebrando el pase de su selección. El ejemplo perfecto de cómo el fútbol radicaliza las conciencias y sirve como excusa para el fanatismo. Egipto y Argelia hubieron de jugar en Sudán su encuentro. Imaginen hasta qué punto enloquecieron las hinchadas respectivas como para reisgnarse a jugar en un país que lleva 25 años inmerso en una guerra civil.

El fútbol señores. Toda su grandeza oscurecida por sus miserias. Fin del noticiario fúnebre futbolístico de hoy.

Vía | El Mundo
Imagen | El Mundo, El País

sábado, 14 de junio de 2008

Austria y Suiza 2008 | Hundimiento azul (Día 7)

Andrés Pérez | Dirk y Klaas deben estar exultantes. Como media Holanda. Ayer, el desde ya favorito número uno para ganar la Eurocopa a falta de que España se enfrente esta tarde a Suecia, vapuleó a una Francia que si bien tuvo oportunidades destacables durante todo el partido dejó una sensación de apatía desagradable para toda su afición. Francia es un equipo viejo, descompuesto y sin motivación. Desde la retirada de Zidane no se ha producido un relevo generacional intenso y Domenech ha seguido contando con viejas glorias en estados lamentablemente deprimidos. Henry, Thuram, Abidal, Vieira, Makélélé, todos ellos estaban ya hace muchos años, en la época gloriosa de Francia. Pero ahora tienen diez años más, y junto a su envejecimiento no han llegado nuevas figuras jóvenes de primer nivel. Las hay, sí, pero no como para sustituit al equipo entero. Ayer se llevó cuatro goles de la atrevida Holanda de Van Basten, que funciona como un reloj y que es más mecánica que nunca. Cuando hay que tocar y manejar el partido, lo hace, cuando hay que aguantar y jugar a la contra, lo hace, y cuando hay simplemente que defender, también lo hace. Y todo bien.

Van Basten se llevó innumerables críticas tras el Mundial que apeó a Holanda en octavos de final frente a Portugal. En aquel Mundial, Holanda llegó a octavos gracias a las ayudas arbitrales contra Costa de Marfil, pero en esta Eurocopa, es difícil pensar que Holanda vaya a ser apeada en cuartos de final. Se enfrentará al equipo que se quede segundo en el Grupo D, el de España, y es favorita a ganar contra quien juegue. Incluso contra España. Abrió la lata bleu Kuyt con un testarazo perfecto. Francia, especulativa a más no poder, enfrascada en ese estilo italianesco que le llevó tristemente a la final del Mundial, no supo que hacer. Tan sólo Riberý, genio y figura desde cualquier posición del campo, parecía saber que Francia necesitaba irse arriba. Los franceses tuvieron muchas ocasiones que Van der Sar paró y se unió más aún a la desesperación francesa. La segunda parte comenzó como la segunda, salvando que Henry falló una ocasión clarísima y que Van Persie marcó la suya. Recortó el inefable Henry pero al minuto Robben -entonadísimo- se inventó el tercero de Holanda, que a partir de ahí se dejó llevar hasta el último y espectacular gol de Sneijder. Cuidado con Holanda.

Por su parte, los otros azules, los azzurri, empataron y gracias ante Rumanía, equipo que de ganar a Holanda estará matemáticamente clasificado para cuartos de final en lo que es una carambola nada descartable. Francia e Italia, los dos finalistas del Mundial -vaya tela-, tienen un punto cada una y Rumanía dos. Holanda es ya matemáticamente primera así que es de preveer que sacará a los reservas contra Rumanía. Si Rumanía gana ante Holanda B dejará a los dos azules hundidos en la fase de grupos. Italia jugó bien, dentro de lo que cabe, con las novedades de De Rossi, Del Piero y Perrotta en ataque. En realidad sirvió de poco. Los italianos se olvidaron de jugar y se dedicaron a colgar balones constantemente al área rumana, donde esperaba el gigantón Toni para cazar alguno. Y resultó que quienes fueron cazados fueron ellos mismos, caminaba la segunda parte de un partido frenético con ocasiones de ambos rivales y Zambrotta le regaló el gol a Mutu en una cesión estúpida del defensor del Milan.

Mutu no perdonó y el gol dejaba fuera a Italia, que acto seguido reaccionó, sacó a Cassano -el mejor de Italia ayer- y se dedicó a colgar balones una y otra vez. En uno de ellos, Lobont, que lo había parado todo -mención aparte el gol anulado a Toni, legal- se olvidó de Panucci en el segundo palo y el héroe de Escocia lo fue también ante Rumanía. Sin embargo, como a Italia todo le sale mal y ya ni siquiera es un seguro de vida en defensa, Panucci pasó de héroe a villano en lo que va de un respiro a otro. Agarró escandalosamente a Niculae dentro del área pero el penalty lo paró Buffon, que deja viva a Italia. Un dato, de los diez goles marcados en el grupo C, siete son de Holanda, y otro dato, si Rumanía pierde y Francia e Italia empatan, se clasificaría Rumanía con dos puntos por mejor gol average. El grupo de la muerte resultó ser el grupo de la comedia.

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Más que Fútbol ● 2008

martes, 10 de junio de 2008

Austria y Suiza 2008 | Holanda borda la perefcción (Día 3)

Andrés Pérez | Se esperaba con impaciencia los enfrentamientos del grupo 3 después de los decepcionantes primeros cuatro partidos. Llegaba el teórico grupo de la muerte y lo único que tuvo de muerte el primer partido entre Francia y Rumanía fue la muerte futbolística. Rumanía, en teoría la cenicienta del grupo, era ye s el rival más asequible para los otros tres campeones de Europa, Francia, Italia y Holanda. En teoría, eran tres puntos que había que asegurarse. Sin embargo algo falló en Francia, cuando la cenicienta Rumanía pudo incluso ganar el partido. No fue un gran partido. Ni siquiera fue un buen partido. Fue mediocre y aburrido hasta la extenuación, especialmente por parte de una Francia sin rumbo, perdida en la alargada sombra de Zidane. Demasiada losa llevaba sobre sus hombros Riberý, que es el mejor juagdor de Francia y uno de los mejores del mundo, pero el peso que supone cargar con la herencia de Zidane, en Francia, supera a cualquier jugador. Francia jugó a nada, a esperar a que Rumanía se despistara o a que a Riberý se le ocurriera alguna genialidad. Demasiado fácil para los rumanos, demasiado simple para la defensa, demasiada lentitud en Franica.

Es probable que Domenech haya recuperado viejas glorias como Thuram por el peso que tienen dentro del vesturario. No es menos probable que si Francia llegó a la final del Mundial en Alemania fue en gran medida por el genio Zidane. Ahora, sin Zidane, Francia está perdida, sin rumbo, sin juego ni identidad. Los jóvenes no fueron capaces de echarse el equipo a las espaldas y las vacas sagradas son demasiado viejas y pesadas como para rejuvenecer un equipo ya de por sí entristecido, acaecido, viejo y melancólico. Francia echa de menos al mejor Zidane, al mejor Henry, a Thuram y a Trezeguet. Y lo peor es que los más jóvenes no son capaces de superarles. Ni Benzema ni Malouda cuajaron un gran partido ante una Rumanía bien plantada y valiente en ocasiones. El problema de que el partido fuera tan decepcionante no hay que buscarlo en los rumanos, equipo sabedor de sus limitaciones, sino en Francia, grande que tiene pinta de venir a menos, Riberý mandaba y por momentos parecía ser el único que sabía jugar a algo en Francia, pero si Benzema no se entiende con Malouda, Malouda no se entiende con Abidal y Abidal no se entiende con Thuram, algo falla. Y ya no está Rumanía para meterle mano. Qudan Italia y Holanda. Casi nada. No apostaría por una Francia en cuartos, desde luego.

Porque si no se esperaba tampoco mucho del partido previo al de las 20.45, algunos todavía creíamos en algún partido intenso y digno de ver antes del debut de España. Lo vimos. Holanda nos regaló todo una tesis convertida en obra de arte sobre cómo jugar a la contra y directo. Al corazón de la defensa italiana. Saltó Italia con la aureola que siempre se le presupone a un campeón del mundo. Probablemente en el caso de los ególatras y orgullosos italianos esa aureola sea el doble de grande que en el resto. Italia tiene hechuras de equipo campeón pero ayer se vió superada por las circustancias, circustancias, que planteó Van Basten mejor que Donadoni. Si hay algo que jamás se podrá sustituir en Italia es Pirlo. Y Van Basten, tan criticado antaño, supo entenderlo a la perfección. Las bajas de Babel y Robben le dieron la excusa perfecta para juntar a Van der Vaart y Sneijder en el mismo tapiz y entre ambos crearon y ahogaron a Pirlo, que acompañado por Ambrosini y Gattuso no encontró colaboración para hacer que Italia carburara. En ataque Van der Vaart jugaba entre líneas y volvía loca a toda la defensa, y en defensa se juntaba como una losa a Pirlo en lo que supuso el marcaje al hombre más descarado de toda la Eurocopa.

El caso es que el truco, táctica o planteamiento de Van Basten, como quieran, funcionó. Pirlo tocó tres balones buenos en toda la primera parte y Gattuso y Ambrosini se perdían en melones a Toni, que es bueno pero que no puede bajar tales balones. Di Natale incordió pero no lo suficiente. Y Cannavaro no estaba. Puede parecer un mal menor pero Cannavaro con Italia es probablemente el mejor central del mundo. En el Madrid juega en mar abierto, a contracorriente y sin ayudas al corte lo que merma su capacidad defensiva. Sin embargo, en Italia, juega en la cueva. Atrás, suficientemente respaldado por el resto de italianos leales a su jefe. Cannavaro es letal al corte en espacios cortos y jamás se complica la vida. Prácticamente insuperable, Materazzi perdió su pareja de baile. Barzagli no es lo mismo y Marco no está para muchos viajes. Holanda lo sabía. Van der Vaart y Sneijder lo sabían. La primera parte fue un espectáculo que se saldó con un maravilloso 2-0 para Holanda, goles de Van Nistelrooy y Sneijder tras una contra, éste último, sublime. En la segunda parte Cassano y Del Piero revitalizaron el juego ofensivo de Italia, que encontróa algo más que Pirlo. Holanda se perdió en los marcajes y entre los tres pequeños genios llegaron als oportunidades, especialmente por la banda de Grosso, jugador inexplicablemente reserva anoche. No fue suficiente. Demasiado falló Italia y suena mal leerlo, sí, pero Holanda hizo de Alemania e Italia juntas. Defendió y mató arriba con un Gio colosal. 3-0, Holanda más cerca de cuartos y probablemente con el mejor juego del torneo. 3-0. Italia tiene dudas. Pero no debería tener problemas.

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miércoles, 17 de octubre de 2007

Perlas del día (17 de Octubre)

"Ya que lo de Aarhus gustó, bueno sería insistir en ello, hacernos sentir que el equipo es ese, fortalecerlo, fomentar los automatismos, ver cuáles son los recambios según las circunstancias. Eso sería utilizar en serio el partido."


Relaño, cuanta razón tiene esta vez.

"Si no sigo de titular, no creeré en la igualdad"


Sergio García. No sé si estará sacada de contexto o no, pero desde luego no favorece el buen ambiente del vestuario, en el que hoy, por cierto, se han peleado Aimar y D'Alessandro. Malos tiempos para sus líricas.

"Esté Atlético es mucho más fuerte que el mío"


Gronkjaer, el rey de las evidencias.

"Pasé miedo. Pero en Europa también hay salvajes"


Kanouté. Desde luego, lo que pasa es que aquí hay más policias, sino...

"Está en nuestras manos"


Domenech acerca de la clasificación de Francia para la Eurocopa. Lo que no sabe Domenech es que Escocia ganando hoy lo tiene casi hecho.

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Más que Fútbol ● 2007

domingo, 14 de octubre de 2007

España respira, Francia teme pero golea, Inglaterra convence y Holanda falla


El miedo a Dinamarca se transformó en Casillas. España tenía miedo antes del partido y no era para menos, pero un golazo de Tamudo y un jugadón español culminado excepcionalmente por Sergio Ramos dejaron a la roja con un 0-2 al descanso y una Dinamarca muy poco mordedora. España tuvo el oportunismo y Dinamarca las ocasiones, ocasiones que, unas veces el palo y otras veces Casillas, evitaron un desastre en Aarhus. Dinamarca marcó al final, pero por si había dudas, Riera dejó el 1-3 con un golazo.

El Grupo B es de largo el más interesante. Escocia se ha mostrado como el equipo más regular de este grupo y su victoria en Glasgow ante Francia la jornada anterior parece tornarse en esencial para la eliminación de los galos, que golearon a las Islas Feroe en un partido que fue puro trámite y que sólo sirvió para que Henry igualara a Platini como máximo goleador de los bleus. Escocia ganó 3-1 a Ucrania e Italia venció 2-0 a Georgia. Francia no depende de sí misma y eso es peligroso. De momento, está fuera.


Inglaterra gana de nuevo 3-0 y tiene la clasificación casi en el bolsillo ya que le saca cinco puntos a Rusia que tiene un partido menos. Estonia no puso muchas dificultades a los pross en el que lo más interesante fue ver juntos en el campo a Lampard, Gerrard y Barry. La suplencia de Lampard y la vuelta de Owen dieron un morbo al partido que no merecía, ya que fue un puro paseo inglés.

Holanda por su parte la pifió en Rumanía. Los rumanos demostraron tener un buen equipo, seguro en defensa, rápido en la transición y creativo en ataque. Los holandeses no supieron hacer nada durante todo el partido y lo pagaron caro, un gol de Goian en el 71' deja a Holanda en la segunda plaza y a Rumanía a las puertas de la Euro 2008. Los rumanos dependen ahora de sí mismos y Bulgaria se queda a dos puntos de los neerlandeses. Que no se confíen.


Del resto de grupos a destacar la clasificación de Alemania, la primera en hacerlo. Empataron a cero en Irlanda y con dos partidos menos y 23 puntos consiguen el pase para Suiza y Austria. Irlanda se queda con 15 puntos, a 5 de la República Checa la cual tiene un partido menos y podría conseguir su pase pronto. Es el grupo que más decidido está. Portugal por su parte no falló y se queda a cuatro puntos de Polonia pero con un partido menos. Finlandia está cerca y cualquier fallo de los lusos les podría dejar fuera. Grecia ganó y lo tiene casi hecho.

Fotos | El Periódico, La Gazzeta dello sport, Marca


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