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viernes, 5 de noviembre de 2010

Caminos cruzados


Andrés Pérez | Comienza el Madrid a parecer un equipo de altos vuelos. Su primera parte el pasado miércoles ante el Milan fue sencillamente asombrosa. Lo fue en dos sentidos: por un lado, demostró una capacidad inédita en los últimos cinco años de mostrarse profundamente superior a un rival de tallaje elevado como lo era este Milan, venido a menos, envejecido, desordenado, sí, todo eso, pero Milan a fin de cuentas; por otro, Higuaín anotó un tanto en San Siro: no es una noticia menor puesto que si algo se le podía reprochar al delantero argentino era precisamente su carencia de oportunismo y determinación ante conjuntos poderosos. Anoche su partido siguió siendo un espejismo de lo que demuestra frente a equipos de media tabla en la competición doméstica, pero un paso es un paso.

En lo tocante al rendimiento del Madrid, Mourinho comienza a observar los frutos de los automatismos que tan buenos resultados le dieron en Chelsea e Inter. Esto es, conseguir que cada jugador sepa en todo momento qué debe hacer. Se trata de una creatividad mecanizada y altamente efectiva que entronca con el caos habitual en el que el Real Madrid se sumía cada temporada, incluida la pasada, récord de goles superado inclusive. Comienza a jugar el Madrid de memoria y la calidad de sus jugadores permite triangulaciones rápidas, internadas por banda con dos falsos extremos como Higuaín —anoche obligado al ocupar Ronaldo la punta de ataque— y el creciente pero aún obtuso Di María.

A la electricidad que sus rápidos delanteros imprimen al ataque, el Madrid suma, a buen seguro, una de las mejores parejas de mediocentros de toda Europa: Xabi Alonso y Khedira aúnan una colocación táctica notable, llegada, disparo desde media y larga distancia, capacidad defensiva, técnica depurada, desplazamientos en largo, desplazamientos en corto y jerarquía. Ambos reflejan todo lo que debe ser un mediocentro entendido como tal, y la inteligencia sobrenatural de Xabi Alonso para leer los partidos del modo más simple pero más efectivo posible potencia las virtudes de su compañero Khedira, menos dotado para la creación, más peligroso y vertical en sus internadas hacia el área.

En honor a la realidad, toca aplaudir al Milan. De ser aficionados del Milan, deberíamos haber terminado todos con una enorme sonrisa y sensación de satisfacción tras el partido: como decía, un conjunto que cuenta con los principales jugadores de su plantilla y estandartes durante toda una década de la poderosa imagen rossonera en decadencia fue capaz de remontar un partido complicadísimo a base de inteligencia y coraje. La lucha casi embriagadora de Gattuso durante todo el partido o la forma en la que Inzaghi revolucionó el partido son suficientes atributos para satisfacer al aficionado medio. Dentro de la marea en la que se convirtió el partido, Inzaghi pescó como lo lleva haciendo toda su vida, y a este hombre no queda sino aplaudirle.

El partido, precioso, fue reflejo de lo que tanto uno como otro equipo representan: uno su potencial candidatura a rey de Europa, a falta de ajustar aún más la maquinaría y aprender de fallos garrafales de concentración como el que impidió que ganara el partido; el otro, los últimos coletazos de un grupo irrepetible, fenómeno, como el que representan los previamente citados junto a Pirlo o Nesta, últimos genios de una quinta a la que la historia colocará en su lugar. Parece, eso sí, un espejismo la travesía hacia ninguna parte en un equipo sin proyecto la de Ibrahimovic, Robinho o Ronaldinho. Pero esa ya es otra historia.

Imagen | El País

martes, 15 de junio de 2010

Capítulo 4 | Italia encuentra la horma de su zapato

Andrés Pérez | No parecía probable que fuera un equipo sudamericano el que, algún día, consiguiera desquiciar a Italia utilizando los mismos métodos que los italianos han utilizado a lo largo de su historia: agresividad, defensa correosa y contragolpe incisivo, ni un sólo milímetro dejado al azar. Y esto, claro, es una exageración: Paraguay no contó con que Justo Villar fallara por alto en un córner al principio de la segunda parte para que De Rossi rematara a placer y le diera el empate a una Italia que demuestra saber sufrir y también no tener ni el más remoto plan para sacar la pelota jugada desde atrás. Lo cual es un problema.

Cannavaro ya no es el mismo del 2006. Buffon tampoco —cayó lesionado—. Materazzi no está. Totti tampoco. Pirlo lo observó todo desde el banquillo, presumiblemente desesperado al ver cómo ni Motolivo ni De Rossi ni Marchisio eran capaces de colaborar con sus centrales para transportar el balón hacia el área paraguaya. Italia ha envejecido y la defensa que le llevó a ser campeona del mundo ahora tiene grietas: el gol de Paraguay, imagino que para espanto de todos los italianos, llegó en un remate de cabeza a pocos minutos del final de la primera parte. Italia probó su propio veneno. Y no encontró medicina para tan sorprendente suceso.

Por la mañana Holanda se llevó por delante a Dinamarca por pura inercia. Hizo más méritos durante la primera parte la selección danesa pero su puntería no anduvo fina, y ya en la segunda parte Poulsen, el lateral, marcó en su propia meta para pasmo y espanto del resto de sus compañeros. Green, Chaouchi, Kuzmanovic, Villar, Poulsen: parece este Mundial determinado por deméritos ajenos antes que por méritos propios. Mala señal. En lo tocante al conjunto tulipán, nada destacable. Sin noticias de Robben, tan sólo los chispazos que surgen de la conexión Van der Vaart - Sneijder da vida al ataque neerlandés. En la segunda parte Dinamarca, de menor talla, se hundió por el peso de su auto-gol. Fin de la historia.

Y no dejemos de mencionar a Japón, la nada desdeñable y muy honrosa selección nipona. Se impuso merecidamente a una triste, horrenda e impotente Camerún con Eto'o de extremo derecha interviniendo nada en el fútbol de su selección. Makoun, Webó y Emana hicieron mutis por el foro y Japón se aprovechó de ello de la mano de Honda, su mejor jugador. Eso sí: en cuanto Camerún apretó, pudo llegar el empate sin nignún tipo de inconveniente, y si no sucedió fue porque la selección africana se puso a apretar cuando restaban escasos tres minutos. Pecó de cobarde o de nerviosa. En cualquier caso se ha complicado la vida.

Resultados de la cuarta jornada:

Holanda 2 - 0 Dinamarca
Japón 1 - 0 Camerún
Italia 1 - 1 Paraguay

Más Mundial | Crónicas del cuarto día de Mundial (Fran Castarlenas en Let's Dance to Goal) | Italia sigue siendo una incógnita (Café Fútbol) | A Italia hay que matarla dos veces (Rubén Uría)
Imagen | El País

jueves, 22 de octubre de 2009

Copa de Europa | Esperpento en el Bernabeú (Real Madrid 2 - 3 Milan)

Andrés Pérez | Pocos atributos le quedan a un Milan fosilizado, y pocos demostró durante sesenta minutos. Sin embargo, en su apatía, en su lentitud, en su extrema vejez, consiguió arrastrar al Madrid. Consiguió lo que nadie supo ver, desconozco si fruto de su propia y triste penuria o de un planteamiento táctico inteligente por parte de Leonardo. Adormecido, alicaído, lento, sin espíritu ni energía, cementerio de viejas glorias, penó durante tres cuartas partes del partido tras un Madrid absolutamente inocuo. Se dejó llevar. Se arrastró a la misma desidia adormecida en la que el Milan lleva atascado dos años, equiparó su energía a la de los seniles futbolistas de conjunto rossonero, no hizo absolutamente nada por rematar a un equipo de nivel mediocre que vive por lo que fue, melancólico, taciturno, apenas brillante. Sin embargo, llegado su momento, el Milan supo aprovechar su larga y excesiva experiencia. Supo comprender que el Madrid, tras dormirse, no sería capaz de despertar. Que los años, aunque pesados, son sabiduría. Y desató su huracán. Un último grito de orgullo y rebeldía. Por un momento, quien hasta hace apenas diez minutos parecían decrépitos y ruinosos alrededor de jóvenes y vigorosos muchachos vestidos de blanco, decidió rememorar quién fue. Y lo hizo.

Lo hizo a costa de un Madrid imperfecto y de nuevo desdibujado. Comenzó de manera vibrante el partido, con un clarísimo penalti no pitado a Benzema y con un gol de Raúl tras descorazonador fallo de Dida, a quien la edad domina como a pocos. Consiguió el Madrid afianzarse arriba en el marcador y, la verdad, nadie esperaba que el Milan reaccionara. Pirlo no corría y Seedorf se limitaba a lanzar pases a un joven y descontrolado Pato. Inzaghi no apareció y Ronaldinho confirmó su total arrastre. Tan sólo Nesta imponía seguridad y energía en una zaga lenta e insegura. El Milan era un cromo. Un caramelo para un Madrid que pudo haberlo machacado de haberlo deseado. Pero no lo hizo y en tal error descubrimos el porqué de la victoria visitante. El Milan no ganó por méritos propios, lo hizo por deméritos del conjunto de Pellegrini, quien, apesumbrado, desquiciado por la falta de ritmo de los once viejos jugadores de Leonardo, decidió sentarse y esperar. Como esperaron todos, desde Casillas hasta Benzema pasando por un triste Kaka’. En tal actitud, en tal garrafal error, adivinamos las carencias de un Madrid que anoche paseó sin alma ni espíritu, sin fútbol ni inteligencia. Se dejó llevar al mismo lodo infernal del Milan. Se dejó llevar al mismo partido entre veteranos del conjunto rossonero. Se dejó llevar, en suma, al patetismo, a la ruina, a la tragicomedia, al esperpento.

Por momentos, el encuentro de ayer rozó lo que Valle-Inclán, acertadamente, definía como esperpento. Una situación cochambrosa y patética, aderezada únicamente por el humor. Desde el humor ha de afrontarse lo sucedido anoche y tan sólo desde la sonrisa podría el aficionado perdonar tal gesto de indolencia y pasividad a sus jugadores. Cuesta imaginar porqué con un equipo prácticamente de veteranos, el Madrid decidió perdonarle la vida. La historia se resume en: el Madrid posee el partido, el Madrid tira el partido. Y el Milan, perro viejo, lento pero jamás exento de calidad, supo aprovecharlo. Bastó un fogonazo de Pirlo, otro de Pato, dos garrafales errores de Casillas, un gol de Drenthe que recuperó la ilusión y una genialidad de Seedorf para hacer del partido de anoche algo histórico. Por lo irrepetible, por lo inesperado. Jamás un partido con tan poco ritmo, con tan poca vitalidad, deparó tantas emociones. Entre tanto, haría bien el Madrid en replantearse su sino, en sentar la cabeza tras lo sucedido frente al Milan. Se enfrentaba al primer equipo grande de la temporada y perdió, pero no por la superioridad del rival, como cabría esperar, sino por la propia inferioridad de un Madrid que, empapado, se dejó llevar por la corriente milanesa. Y terminó hundido en lo más profundo pozo del océano.

Vía | Wikipedia
Imagen | Marca

martes, 23 de junio de 2009

Copa Confederaciones 2009 | Días 5 y 6

Andrés Pérez | Poco, o muy poco, queda que decir a lo sucedido el pasado fin de semana en Sudáfrica. El grupo de España estaba visto para sentencia, en la práctica, que no en la teoría. España jugó exactamente de la misma manera que jugó contra Irak: lenta, sin frescura, atascada en el ataque y sin claridad. A pesar de ello dominó y ganó cómodamente, aunque, y conviene tenerlo en cuenta, Sudáfrica llegó a acercarse con peligro a la meta de Reina. Récord absoluto de imbatibilidad y de victorias consecutivas. Todo un logro para una selección histórica. Ahora bien, la historia no evita que España mostrara una imagen gris y cansina frente a los anfitriones. Anfitriones que para vanagloria de la FIFA se clasificaron para semifinales y se medirán a Brasil.

Un Brasil que despachó por la vía rápida a Italia. Conviene recordar que este Brasil es más bien mediocre, con tan sólo dos o tres jugadores de verdadero relumbrón y con un entrenador que apuesta por el juego táctico alejado del virtuosismo que antaño enamoraba a todo el mundo y del que ahora se apropia España. A pesar de ello, a pesar de la ineptitud constante de Robinho y de un Kaka' a medio gas, la canarinha vapuleó a una de las peores selecciones italiana que los ojos de un servidor jamás haya contemplado. Sin defensa, sin delanteros y sobre todo, sin fluidez en un medio campo obsoleto con un Pirlo definitivamente decadente. Italia acusó en todo momento la falta de un superclase que antaño, entre tanta mediocridad ofensiva y seguridad defensiva, otorgaba alegría al combinado. Cassano lo vió desde casa.

Pasó Estados Unidos y le tocará enfrentarse a España en un partido cuanto menos atípico. Curioso el caso estadounidense. Es cierto que Egipto acudía sin Zidan y con bajas significativas, pero no es excusa para cuajar semejante partido. Deplorable, por intachable actitud americana. EEUU tiene potencial, como ya dijimos, pero le falta estilo y espíritu. Le falta jugar al fútbol y no al soccer, le falta comprender la esencia del fútbol. No es mal equipo y probablemente caiga ante España, pero, a pesar de ello, la gesta ya ha sido cumplida. Necesitaba vencer por tres goles para clasificarse y así lo hicieron. Particularmente me alegro. Mientras Italia decidía inmolarse y Egipto se dejaba arrastrar por la corriente, Estados Unidos, quien jamás pintó algo en el mundo del fútbol, tiró de heroísmo para llegar a las semifinales de la Copa Confederaciones. Algo es algo.

Imagen | Marca

jueves, 19 de junio de 2008

Austria y Suiza 2008 | Sobre el partido del Domingo

Andrés Pérez | Decía, en un amistoso ya lejano entre España e Italia, que siempre que la selección jugaba la sensación de inferioridad era absoluta. Como ante Alemania. Posiblemente las dos únicas selecciones ante las que mi subconsciente se empequeñece sin poder remediarlo. Italia, cuatro veces campeona del mundo, siempre termina ganando. Tarde o temprano. No falla. Y, bueno, para que nos vamos a engañar, el martes no fue el mejor día de mi vida cuando me enteré de que Italia sería el rival de España en cuartos. Prefería a Rumanía obviamente. Pero no pudo ser y supongo, que cosas del destino, algún día tendré que quitarme de encima el complejo de inferioridad ante Italia. España jugó y ganó ayer a una Grecia decadente que jamás fue lo que aparentó en 2004. Con los reservas, y éste, más allá del partido del domingo, creo que es un tema a destacar. De la Red, Fábregas, Xabi Alonso, Sergio García, Cazorla, Arbeloa, Albiol, Reina o Güiza son reservas. Muchos equipos pagarían cantidades ingentes de dinero por tener en sus filas a mediocampistas del calibre de los tres que alineó anoche España.

Por eso hay motivos para ser optimista. Porque los reservas, saliendo en la segunda parte, no sólo revitalizan y refrescan al equipo sino que en muchos casos incluso superan la calidad del sustituido titular. Por ejemplo, el cambio Fábregas - Xavi no afecta en nada al equipo, como el Cazorla - Iniesta o como el De la Red/Xabi Alonso - Senna. Y eso es una buena señal cuanto menos. Si las cosas van mal el banquillo puede darle la vuelta al partido. Si van bien, mantienen el nivel de los titulares. Ayer Xabi Alonso y compañía demostraron que España tiene profundidad y que tiene otro tipo de jugadores en el medio campo, más robustos, con más pegada y de desplazamientos en largo. Y eso, cuanto menos, es maravilloso para un equipo que aspira a ser campeón de Europa. Un equipo con variantes, con diferentes posibilidades, con riqueza en el banco y con la seguridad de no afectar en absoluto a su nivel ningún cambio. Con esto, se puede ganar una Eurocopa.

Porque otra cosa es que la ganemos con Italia de por medio. He de insistir en este pequeño o gran complejo de inferioridad ante los italianos. No es bueno dejarse llevar por la euforia aunque sea cierto que España haya demostrado que tiene equipo, jugadores y mentalidad. Aunque haya demostrado ya, que no es una milonga más como se preveía en el Mundial o en la Eurocopa 2004. En ciero modo me recuerda esta selección a la injustamente boicoteada en Corea y Japón 2002. Había juventud, variantes, ilusión, mentalidad ganadora y esa chispa de suerte necesaria para cualquier equipo que quiera ser campeón de algo. Y sin embargo, nos expulsaron, nos robaron el Mundial que se preumía nuestro. Por eso ahora no quiero imaginar que pasamos de cuartos, ni siquiera quiero imaginar el pitido inicial del partido. Porque no somos expertos en tener buena suerte ni ante los grandes ni ante nadie. Y si no, recordemos el codazo de Tassotti a Luis Enrique en otro robo escandaloso.

Bien, expulsado ahora todo ese miedo incontrolable que me acecha cada vez que Italia se enfrenta a España, he de decir que el partido en teoría es favorable a España. Con las bajas de Pirlo y de Gattuso y sin el clásico mediapunta imaginatvo y rápido que Italia siempre ha tenido a lo largo de su historia complementando los defensas y los medios de contención, España controlará el balón desde el minuto 1' hasta el minuto 90'. Temo que Italia salga al campo con 253 centrocampistas para controlar las llegadas desde segunda línea y el excesivo control de Xavi del partido. Eso sí, por mucho centrocampistas que colapsen la zona media siempre quedará el recurso de buscar un juego más directo a la espalda de dos centrales en absoluto rápidos, como lo son Panucci y Chiellini. Un detalle, Italia tiene la peor defensa en años y probablemente sea su línea menos segura. Un Chiellini que no da la talla y un Panucci más viejo que joven no deberían ser aval suficiente para frenar a Villa y Torres, los dos delanteros más en forma de Europa. Buffon sí y ahí hay motivos para temer. Un partido bueno suyo lo arregla todo, siempre bien compensado con otro bueno de Casillas.

Si en ataque la posesión de España puede rozar el 80% -salvo sorpresa de planteamiento tanto en uno como en otro equipo- en defensa es donde las dudas se disparan. Es ciero que ayer la pareja de centrales que regaló a Charisteas el gol de Grecia no va a ser la titular, pero es que la titular no me inspira ninguna confianza ante Toni. Puyol y Marchena tienen más oficio y pueden terminar por sacar de quicio al grandullón italiano, pero nos han metido tres goles y los tres han venido de centrocampistas grandes, difíciles de marcar por su movilidad y rematadores. Esto es, Toni. No está Pirlo y eso tranquiliza ya que ni Ambrosini ni Perrota son pasadores y De Rossi es probable que esté más ocupado en defender que en atacar. Donadoni es así. Por tanto, la amenaza de balones colgados es un hecho pero no lo es tanto si tenemos en cuenta que el mejor jugador de Italia con el balón no jugará. Resto para los italianos, sumo para los españoles.

España tiene mejor ataque y más recursos técnicos pero Italia isnpira miedo incluso con el peor equipo que haya pisado la capa de la tierra. Eso sí, deberíamos comenzar a mentalizarnos. Si no se llamara Italia, si se llamara Bulgaria, por ejemplo, afirmaríamos sin miedo a equivocarnos el probable pase a cuartos de final. Por jugadores, por juego mostrado y por equipo en general, España tiene posibilidades de pasar. Además, pienso que para los seleccionados se´ra más fácil motivarse ante Italia que ante Rumanía. No hay que tener miedo, obviando mi temor inusitado siempre que suena el Fratelli d'Italia. Hay que creer, como dije ya ayer. Creer en que por primera vez España es un equipo con las ideas claras, con buen fútbol y con mentalidad ganadora. Sólo queda esperar. Lo demás, sobra. Disfrutemos de los cuartos de final, esta noche mismo, plato fuerte: Portugal - Alemania.

Vía | Más que Fútbol, As
Imagen | Marca, As, El País

Más que Fútbol ● 2008

martes, 10 de junio de 2008

Austria y Suiza 2008 | Holanda borda la perefcción (Día 3)

Andrés Pérez | Se esperaba con impaciencia los enfrentamientos del grupo 3 después de los decepcionantes primeros cuatro partidos. Llegaba el teórico grupo de la muerte y lo único que tuvo de muerte el primer partido entre Francia y Rumanía fue la muerte futbolística. Rumanía, en teoría la cenicienta del grupo, era ye s el rival más asequible para los otros tres campeones de Europa, Francia, Italia y Holanda. En teoría, eran tres puntos que había que asegurarse. Sin embargo algo falló en Francia, cuando la cenicienta Rumanía pudo incluso ganar el partido. No fue un gran partido. Ni siquiera fue un buen partido. Fue mediocre y aburrido hasta la extenuación, especialmente por parte de una Francia sin rumbo, perdida en la alargada sombra de Zidane. Demasiada losa llevaba sobre sus hombros Riberý, que es el mejor juagdor de Francia y uno de los mejores del mundo, pero el peso que supone cargar con la herencia de Zidane, en Francia, supera a cualquier jugador. Francia jugó a nada, a esperar a que Rumanía se despistara o a que a Riberý se le ocurriera alguna genialidad. Demasiado fácil para los rumanos, demasiado simple para la defensa, demasiada lentitud en Franica.

Es probable que Domenech haya recuperado viejas glorias como Thuram por el peso que tienen dentro del vesturario. No es menos probable que si Francia llegó a la final del Mundial en Alemania fue en gran medida por el genio Zidane. Ahora, sin Zidane, Francia está perdida, sin rumbo, sin juego ni identidad. Los jóvenes no fueron capaces de echarse el equipo a las espaldas y las vacas sagradas son demasiado viejas y pesadas como para rejuvenecer un equipo ya de por sí entristecido, acaecido, viejo y melancólico. Francia echa de menos al mejor Zidane, al mejor Henry, a Thuram y a Trezeguet. Y lo peor es que los más jóvenes no son capaces de superarles. Ni Benzema ni Malouda cuajaron un gran partido ante una Rumanía bien plantada y valiente en ocasiones. El problema de que el partido fuera tan decepcionante no hay que buscarlo en los rumanos, equipo sabedor de sus limitaciones, sino en Francia, grande que tiene pinta de venir a menos, Riberý mandaba y por momentos parecía ser el único que sabía jugar a algo en Francia, pero si Benzema no se entiende con Malouda, Malouda no se entiende con Abidal y Abidal no se entiende con Thuram, algo falla. Y ya no está Rumanía para meterle mano. Qudan Italia y Holanda. Casi nada. No apostaría por una Francia en cuartos, desde luego.

Porque si no se esperaba tampoco mucho del partido previo al de las 20.45, algunos todavía creíamos en algún partido intenso y digno de ver antes del debut de España. Lo vimos. Holanda nos regaló todo una tesis convertida en obra de arte sobre cómo jugar a la contra y directo. Al corazón de la defensa italiana. Saltó Italia con la aureola que siempre se le presupone a un campeón del mundo. Probablemente en el caso de los ególatras y orgullosos italianos esa aureola sea el doble de grande que en el resto. Italia tiene hechuras de equipo campeón pero ayer se vió superada por las circustancias, circustancias, que planteó Van Basten mejor que Donadoni. Si hay algo que jamás se podrá sustituir en Italia es Pirlo. Y Van Basten, tan criticado antaño, supo entenderlo a la perfección. Las bajas de Babel y Robben le dieron la excusa perfecta para juntar a Van der Vaart y Sneijder en el mismo tapiz y entre ambos crearon y ahogaron a Pirlo, que acompañado por Ambrosini y Gattuso no encontró colaboración para hacer que Italia carburara. En ataque Van der Vaart jugaba entre líneas y volvía loca a toda la defensa, y en defensa se juntaba como una losa a Pirlo en lo que supuso el marcaje al hombre más descarado de toda la Eurocopa.

El caso es que el truco, táctica o planteamiento de Van Basten, como quieran, funcionó. Pirlo tocó tres balones buenos en toda la primera parte y Gattuso y Ambrosini se perdían en melones a Toni, que es bueno pero que no puede bajar tales balones. Di Natale incordió pero no lo suficiente. Y Cannavaro no estaba. Puede parecer un mal menor pero Cannavaro con Italia es probablemente el mejor central del mundo. En el Madrid juega en mar abierto, a contracorriente y sin ayudas al corte lo que merma su capacidad defensiva. Sin embargo, en Italia, juega en la cueva. Atrás, suficientemente respaldado por el resto de italianos leales a su jefe. Cannavaro es letal al corte en espacios cortos y jamás se complica la vida. Prácticamente insuperable, Materazzi perdió su pareja de baile. Barzagli no es lo mismo y Marco no está para muchos viajes. Holanda lo sabía. Van der Vaart y Sneijder lo sabían. La primera parte fue un espectáculo que se saldó con un maravilloso 2-0 para Holanda, goles de Van Nistelrooy y Sneijder tras una contra, éste último, sublime. En la segunda parte Cassano y Del Piero revitalizaron el juego ofensivo de Italia, que encontróa algo más que Pirlo. Holanda se perdió en los marcajes y entre los tres pequeños genios llegaron als oportunidades, especialmente por la banda de Grosso, jugador inexplicablemente reserva anoche. No fue suficiente. Demasiado falló Italia y suena mal leerlo, sí, pero Holanda hizo de Alemania e Italia juntas. Defendió y mató arriba con un Gio colosal. 3-0, Holanda más cerca de cuartos y probablemente con el mejor juego del torneo. 3-0. Italia tiene dudas. Pero no debería tener problemas.

Vía | Más que Fútbol, As
Imagen | Marca

Más que Fútbol ● 2008

jueves, 27 de marzo de 2008

Amistoso Oficial (España 1 - 0 Italia)


Posiblemente Italia sea la única selección del mundo ante la cual, incluso en los amistosos, me siento en inferioridad, veo en inferioridad a España. No puedo evitarlo, es así, ver a Italia me hunde. Llevan jugando toda la vida igual y quizá por ese estilo áspero y rocoso a la par que noble, parecen un club de lo bien organizados que están tácticamente. Dan miedo, intimidan y sabes que en cualquier momento y a pesar de ver a 10 tíos mirando como los otros se pasan la bola entre ellos te marcarán el gol que hará que desees que muera el Jogo Bonito y el neologismo "Tiki-Taka". Arriba el catenaccio, el cerrojazo y en menor medida el patadón. Porque Italia, es noble a la par que eficaz, y si puede salir tocando para humillar más al rival, lo hace. Es ley natura, lo dicta así la naturaleza. Por cada cien materazzis sale un Pirlo. Quizás exagere pero cuando en Elche la pelota comenzó a rodar y ví de nuevo a Italia frente a España, inevitablemente pensé: Jugamos como nunca y palmamos como siempre. Es Italia. Nacieron para ello.


Y a pesar de ello, España se supo sobreponer anoche a Italia. Y tiene explicación. De medio campo hacia adelante Luis no tiene nada mejor que poner dentro del sistema que abandera, el 4-1-4-1. Senna, como pivote defensivo distribuye un 1400% mejor que Albelda y corta parecido. Los cuatro mediapuntas son indiscutibles, son la bandera de esta selección, lo que la define, lo que nos define. Juego de clase y técnica, de patio de recreo, mucho de listo y poco de físico. Todo está en la técnica, en encontrar un hueco entre una muralla de acero. Silva, Xavi, Cesc e Iniesta. Probablemente cuatro de los mejores jugadores del mundo en ese puesto y con esas características. Especialmente Iniesta, el cual sobrevive a un Barça deprimido y deprimente a duras penas y el mismo que ayer por la noche fue capaz de torear a Gattuso. A Cesc le falta soltarse como en el Arsenal pero debe ser titular, Xavi, es quizá mejor con España que con el Barça y Silva es el único zurdo de ataque dentro del esquema. Y arriba Torres, uno de los cinco mejores delanteros del momento e indiscutible ante cualquier otro aspirante al puesto, puesto en el que no cabe Raúl, por si alguna mente lúcida trataba de meterlo en el mimso saco. Raúl no va, primero porque Luis tiene ya el equipo hecho y tocarlo no sirve de nada, demostrado queda ante Italia, y segundo porque no cabe en el sistema. Ni es mediapunta ni es delantero centro.


El amistoso, que no era tal porque Italia siempre es dura y siempre quiere ganar (en el caso de un italiano es tener una alta probabilidad de hacerlo) sirvió como prueba de fuego. Un dato, España se ha enfrentado a Argentina, Francia, Inglaterra e Italia antes de la Eurocopa ganándole a todas por 1-0. Si antes de vencer a la campeona del mundo teníamos dudas de la utilidad de estos amistosos, después, nadie osaría no pensar que somos favoritos. No hay que precipitarse, está bien ganar estos amistosos oficiales, pero en cuartos, hay que dar la cara. Es lo que siempre falla y hoy, me ha vuelto a visitar la sensación de derrotismo. Concretamente en el gol anulado en el minuto 14 a Luca Toni por sabe el árbitro qué, o en su defecto el líner. Fue ver a Casillas recogiendo el balón de la red y recordar la estampa de Alemania ante la presunta geriátrica Francia. Si queremos ganar la Eurocopa debemos ser más incisivos en ataque. Tener a Torres no basta. Es cierto que ante Italia las dificultades se acentúan ya que es el único equipo del mundo que no se descompone ante ninguna situación, especialmente en defensa. Todos están en su sitio cuando deben estarlo, y eso es muy difícil para una selección eminentemente dominadora como la española.


Quizá España sea la selección más dominadora de todo el mundo. Hay una diferencia con ser la que más domina. Puedes dominar sin intimidar y puedes hacerlo metiendo miedo, que es lo que lleva haciendo España desde el partido de Dinamarca. Así transcurrió toda la primera parte. Italia escondida y España mordiendo la roca. En uno de los ataques Torres le dió un susto a Buffon y en otro Ramos estuvo a punto de marcar de cabeza. Jugar bien debe ser acompañado de goles y de más aportaciones ofensivas llegando desde atrás los cuatro mediapuntas, especialmente por parte de un agazapado Cesc y de un poco comprendido Silva. Silva jugó bien pero en ocasiones tardó demasiado en soltar el balón, acostumbrado a monopolizarlo en el Valencia. La primera parte murió sin goles pero con emoción y esperanza.


El plan, era marcar en la segunda parte, con eso de la desconcentración del rival y demás historias para no dormir. Olvidando que Italia era la que estaba enfrente nos relajamos nosotros mismos y lo aprovechó Italia para atacar ella. Novedad, sin Pirlo, ese hombre extraño entre tanto defensa de pelo en pecho. Mención especial para Pirlo, el mejor mediocentro del mundo y de la historia de Italia. Sólo así se explica que Italia ahora salga tocando desde atrás y no con patada a seguir, más digno de su risoria selección de rugby. Salió Gattuso y paradojas de la vida, Italia dominó el partido. Un larguero y un milagro del inevitable Casillas en un mano a mano con Camoranesi después, llegó el gol de Villa. Sensacional Iniesta que coloca el balón a la espalda de la defensa, rechaza mal Cannavaro y el delantero asturiano sin pensárselo la coloca sin que caiga por la escuadra con la izquierda al borde del área. ¿Les suena? Se llama Zidane. Mismo gesto, diferente colocación y mejor portero. Idéntico gol. Aunque menos trascendente. Otra vez será, Villa.

Final de la historia. Tiendo a ser crítico y cínico con la selección siempre, pero dos meses antes de cada torneo importante me pasa esto. Esto de creer que los nuestros son los mejores y que podemos de una vez por todas romper con los cuartos de final. Los jugadores y el juego incitan a creer. Y, porqué no, si no soñara con ello, la Eurocopa no sería lo mismo. ¿Un verano de torneo sin fracaso en la memoria? Seré melancólico pero quiero creer aunque pueda pegármela, deberíamos creer todos. Aunque sólo sea por volver a sentir la selección después de tanto Raúl y tanto Aragonés. Ahora, los protagonistas son ellos. Somos todos.

Vía | As, El País, Gazzetta dello Sport
Imagen | Marca, Gazzetta dello Sport

Más que Fútbol ● 2008

miércoles, 2 de mayo de 2007

Vídeo del festival rossonero

Vídeo resumen del partido de ayer. El primer gol del Milan una obra de arte, por el pase al hueco de Nesta, por el desmarque que deja el pasillo en la frontal de Inzaghi, por cómo la peina Seedorf y por el golpeo de Kaka´.
El segundo nace gracias a la presión, que fuerza la pérdida de balón de Vidic. Impresionante como Pirlo centra sin ángulo.
El tercero, la puntilla, contra de libro y definición perfecta de Gilardino.




Artículos relacionados | Cosas del destino

Cosas del destino (Milan 3 - 0 Manchester United)


El destino es caprichoso. Nos conduce por caminos inesperados y nos lleva a nuestros orígenes, o bien, a nuestros miedos más profundos. Aquello que más tememos o temimos aparece de nuevo en nuestras vidas para darnos una segunda oportunidad.
El destino le ha dado una segunda vuelta al Milan. Estambul tendrá su alterego en Atenas, Liverpool y Milan se volverán a ver las caras dos años después de la mejor final de la historia del torneo.

Se citaban en el césped de San Siro posiblemente dos de los mejores equipos de Europa. Ambos, cada uno con su estilo, pueden presumir de ser los equipos más ofensivos y estilistas de su país, por ello nos regalaron un monumento al fútbol en la ida, y por ello nuestras esperanzas de ver algo parecido en la vuelta eran realistas.
Pero el partido ha resultado ser algo muy diferente a un duelo de bailarines de salón, a ese duelo, en el parqué del Guissepe Meazza, sólo se ha presentado el Milan, ganando de goleada.


El Milan ha pasado, y asumiendo que ahora es ventajista, tenía la corazonada de que pasaría (no se en que blog lo puse). El Milan puede tener menos fogosidad y espectacularidad que el Manchester, pero tiene mucha más clase y oficio. Combina los dos elementos necesarios en el manual del buen italiano, la elegancia y la sobriedad atrás. Ha exprimido sus dos virtudes al máximo y conducidos por un genial Kaka´, los milanistas han alcanzado al final de Atenas, donde espera su pesadilla: El Liverpool que les remontó un 3-0 en una final.
Cuando empezó el partido se vieron claras las impresiones de uno y de otro, y conforme pasaba la primera parte nos dimos cuenta de que el Manchester no estaba. El Milan se marcó unos primeros 45' espectacualres, un poema al fútbol y un vídeo perfecto en las academias de los chavales de cómo defender con la defensa adelantada y de cómo presionar en campo contrario.


El éxito del Milan, esta noche ha residido en la presión en campo rival. Ancelotti analizó bien el partido de ida, y se dió cuenta de que todos los balones en el mediocampo del Man U pasaban o bien por Scholes o bien por Carrick. La solución la planteó rápidamente, los medios presionarían y taparían cualquier agujero en el mediocampo y dejarían hacer a Vidic y Browm cuyas virtudes son muchas menos el balón jugado, por lo que opatarían por el balón en largo donde entraría en juego la defensa, adelantada y recuperando balones ante la ausencia de un delantero boya. The Masterplan. Y si a eso le añades dos goles en la primera parte prácticamente sentencias la eliminatiria.

El Manchester no se encontraba, Scholes, su brújula, veía como los balones pasaban por alto y llegaban en ocasiones a los pies de Cristiano Ronaldo. Algún día, llegará a madurar por completo. Hoy no lo hizo y ahí perdió su duelo con Kaka´, individualista y excesivamente barroco, Ronaldo se perdió en su mundo y olvidó que tenía amigos alrededor. Horrible partido del luso.


Al igual que todo el Manchester prácticamente, ya que si el Milan destacó porque todos sus jugadores rindieron al nivel máximo, el Manchester hizo lo propio pero por el nulo rendimiento de sus jugadores.
Ancelotti ganó la partida a Ferguson y éste nunca supo reaccionar.

La primera parte, como ya he dicho, es de vídeo. Kaka´, Pirlo y Seedorf abusaron de una defensa del Manchester blanda rozando lo infantil, que veía como le superaban por los cuatro costados. Gattuso y Ambrosini imponían la ley seca en el mediocampo, Nesta la ley del más guapo en la defensa y por los carriles Jankulovsky y Oddo enseñaban como debe jugar un lateral, seguro atrás e incisivo alante.
Imposible para el Manchester, que al empezar la segunda parte intentó volver a ser aquel equipo de Old Trafford que un día no muy lejano maravilló al mundo. No lo consiguió. No era su noche, la de ningún jugador. Con el Manchester volcado llegaron los espacios, y Kaka´ ahí es el jugador más desequilibrante del planeta. Él no marcó, lo hizo Gilardino dejando el partido para que Gattuso se buscara una bronca con Scholes y se gustara con su propio personaje.


Por cosas del destino el Milan soñará esta noche con la final de hace dos años. El Liverpool también. Tras la exhibición de hoy el Milan es favorito, sin duda, también lo era en 2005.
Pero eso no les importa a los jugadores. Atenas lleva la V de vendetta escrita en la entrada del hotel del Milan cuya obsesión es quitarse la espina clavada en 2005 cuando les remontaron un 3-0. Los fantasmas de Estambul acechan, es la hora de cazarlos o dejar que se te coman. Milan, Liverpool, final de la Copa de Europa. Estambul segunda vuelta, ¿se acuerdan de la mejor final de la historia? Vayan abriendo boca entonces.

Fotos | La Gazzeta dello Sport

Noche de Champions: Le toca a los artistas


Resaca inglesa. Ayer ya vimos cómo el fútbol en estado puro nos mantuvo hasta los penaltys pegados al televisor. ¿Hoy? Le toca a los que hacen del fútbol un arte.
Manchester y Milan se enfrentan en lo que promete ser uno de los partidos del año (sí otra vez), todo un elenco de jugadorazos se darán cita hoy en el césped de San Siro para rendir otro homenaje al fútbol, o bien para esculpir un monumento parecido al de Old Trafford.

Kaka´y Cristiano Ronaldo monopolizan las portadas. Duelo de dioses, he llegado a leer. No andan descaminados, Kaka´y Ronaldo a día de hoy son los dos mejores jugadores del mundo con permiso de Drogba. En la ida el brasileño se salió, dos goles, consagración y derrota inesperada en el último minuto.
Derrota que consumó el otro invitado a la fiesta: Rooney. No podía faltar, no es tan elegante y dudo que sea tan ligón como cuentan de su amigo portugés, pero en lo que se refiere a lo estrictamente futbolístico Rooney es cómo de ellos. El Manchester a la contra, hoy con Rooney arriba puede regalarnos un festival de cómo jugarle al Milan.

Esta vez no hay cruce de declaraciones mal intencionadas entre ambos entrenadores, hoy, lo que cuenta es la belleza y regalar al aficionado otra final. Ancelotti y Ferguson, elegantes ambos, han dejado paso a sus jugadores en lo que a protagonismo se refiere.
Hoy es el turno de Kaka´, Cristiano Ronaldo y Rooney (bendita juventud), pero habrá lugartenientes que no se querrán perder el tiroteo de saloon en lo que se puede convertir esta noche el césped de Milano: Seedorf, Scholes, Carrick, Pirlo, Gilardino, Giggs, y por supuesto Genaro Gattuso (algún barrendero tendría que haber entre tanto pintor, escultor y arquitecto).

Acomoden el sofá, tomen un aperitivo, relájense, sienténse. Fútbol de salón, servido en 90' minutos. Disfruten.

Foto | De archivo, El País
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