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miércoles, 12 de noviembre de 2008

Ramón, Pedja, Bernd y otros jugadores del montón (IV)

Andrés Pérez | Volvemos a la actualidad. ¿Era necesario escribir cuatro posts por la derrota del Madrid? Sí, a pesar de que a nivel particular la derrota no signifique nada nuevo. En realidad, las dos victorias de la Juventus son fruto de una planificación errónea de tres años. A pesar de las buenas intenciones del equipo el año pasado, durante el verano no se hizo absolutamente nada por tapar los agujeros existentes. Aprovechando las antiguas virtudes se apuntaló la mediapunta con Van der Vaart, un grandísimo fichaje, pero a todas luces innecesario. La mejor noticia fue probablemente la vuelta de un campeón de europa, De la Red. Entre tanto salieron a la luz problemas internos entre Mijatovic, Calderón y Schuster. El alemán pedía más y los dos primeros se negaban tras haber gastado sorprendentemente 200 millones de euros en dos años, la mayoría en fichajes que no valían ni un tercio de lo que habían pagado. Llegada la hora de la verdad llegado el momento en el que un equipo con carencias pero bien encaminado necesitaba de un buen desembolso de dinero para apuntalar las zonas más problemáticas, el club no tenía dinero. Mala planificación, errores a largo plazo. Por muchas Ligas que ganes entre tanto.

Como decía, tan sólo llegó el holandés del Hamburgo y para colmo de males se fue Robinho. Muy a pesar de Schuster, quien mostró su descontento repetidas veces en las ruedas de prensa de pretemporada. A día de hoy el Madrid se encuentra en un mar de dudas. Schuster está abandonado a su suerte, que se decidirá en los próximos días, y el conjunto no da la sensación de ya no sólo conquistar Europa, sino tampoco de revalidar por tercera vez consecutiva el título de Liga. ¿Se trata de un proyecto acabado en su punto álgido? Repito que no. El proyecto de Schuster está incompleto, no lo pudo culminar esta temporada. De ahí que no haya ninguna crisis, sino la consecuencia natural de un equipo al que le faltan varias piezas para funcionar bien. Si creamos un vehículo defectuoso, con alguna pieza en mal estado o inexistente, que se rompa es cuestión de tiempo. En tal caso no será cuestión de mala suerte, desdichados acontecimientos o situaciones extremas e inesperadas, sino que nuestro mal fario se deberá a una falta lamentable de previsión. A no coser los pequeños agujeros por considerarlos insignificantes y de este modo arriesgarte en el futuro a que el agujero se haga más grande. Es lo que le sucede al Madrid hoy. No hay crisis. Simplemente selección natural.

¿Soluciones? Se me antojan muchas. Schuster es un alineador más que un entrenador, ya no sabemos si por su latente falta de creatividad en los banquillos -probable- o por la falta de recursos con los que cuenta -muy probable-. El equipo titular podría aspirar a todo en condiciones plenas, pero teniendo en cuenta que tus dos delanteros titulares superan los treinta años y que gran parte de tus jugadores se lesionan con asiduidad, es poco posible tener durante todo el año los once o doce jugadores al completo. Cuando eso suceda es necesario tirar del banquillo, como dicta el manual. Sin embargo Schuster allí no encontrará absolutamente nada. Nada que supla con garantías lo anterior. Dejando a un lado el banquillo conviene replantearse el equipo titular. Que los nuevos sustituyan a los viejos titulares, y que los viejos titulares se vayan al banquillo expulsando a los viejos reservas. Cuestión de ciclos, mejora absoluta de la plantilla.

Como fichar se antoja imposible en diciembre -fichas lo que hay, no lo que deseas- Schuster tendrá que tirar de lo que tenga. Por lo pronto recuperar el medio del campo, vacío. Diarra es un jugador de corte excesivamente torpe y poco dado a la organización. Si se quiere jugar de manera más fluida y con una vocación ofensiva sin perder en exceso la seguridad atrás, De la Red tendría que ser por decreto ley titular. Y que Gago le acompañara realizando las labores de limpieza y ayuda a la defensa. La defensa y el portero son lo mejor del equipo a día de hoy así que dejarlos como están es la mejor opción -fichar un lateral izquierdo de calidad no estaría nada mal para la plantilla-. Solucionado el verdadero problema del equipo, la fluidez y la organización en el medio del campo gracias a la incorporación de un mediocentro magnífico como De la Red al once titular, queda poco por retocar. Robben tendría que ser titular siempre, pero al ser de cristal no puede ser. Para el resto de días las mejores opciones son Sneijder y Van der Vaart, uno a cada lado. Fuertes, potentes e imaginativos. Dados a los momentos difíciles y normalmente no sucumben a la presión, algo que Guti, más genial, no puede decir. Siempre se hunde. Y van...

Finalmente arriba, y muy a mi pesar, los argentinos deberían tener muchos más minutos. Saviola e Higuaín, los dos. No considero a ninguno dos jugadores con el nivel necesario como para ser los delanteros titulares del equipo, pero el lamentable estado de forma permanente de Raúl y las contínuas lesiones de Van Nistelrooy hacen presagiar que uno de los dos jugarán muchos minutos. De hecho, Raúl tendría que ir al banquillo en beneficio de Higuaín, pero temo que eso no sucederá. Saviola como tercera opción hoy por hoy es algo irrisorio, pero por proponerlo no sucede nada. En definitiva, tras cuatro posts en los que he resumido mi parecer de tres años de Ramón Calderón en la directiva del equipo blanco, llego a la conclusión de que el equipo necesita de varios fichajes -entre ellos el entrenador- y considerables reformas tácticas. Exactamente igual que cuando llegó a la presidencia, sólo que con dos títulos ligueros más, dos humillaciones en europa más y 200 millones de euros menos. Quizá la solución sea su dimisión y la de Mijatovic. Aunque esa ya, es otra historia.

Vía | Más que Fútbol
Imagen | De archivo

Más que Fútbol ● 2008

martes, 10 de junio de 2008

Austria y Suiza 2008 | Holanda borda la perefcción (Día 3)

Andrés Pérez | Se esperaba con impaciencia los enfrentamientos del grupo 3 después de los decepcionantes primeros cuatro partidos. Llegaba el teórico grupo de la muerte y lo único que tuvo de muerte el primer partido entre Francia y Rumanía fue la muerte futbolística. Rumanía, en teoría la cenicienta del grupo, era ye s el rival más asequible para los otros tres campeones de Europa, Francia, Italia y Holanda. En teoría, eran tres puntos que había que asegurarse. Sin embargo algo falló en Francia, cuando la cenicienta Rumanía pudo incluso ganar el partido. No fue un gran partido. Ni siquiera fue un buen partido. Fue mediocre y aburrido hasta la extenuación, especialmente por parte de una Francia sin rumbo, perdida en la alargada sombra de Zidane. Demasiada losa llevaba sobre sus hombros Riberý, que es el mejor juagdor de Francia y uno de los mejores del mundo, pero el peso que supone cargar con la herencia de Zidane, en Francia, supera a cualquier jugador. Francia jugó a nada, a esperar a que Rumanía se despistara o a que a Riberý se le ocurriera alguna genialidad. Demasiado fácil para los rumanos, demasiado simple para la defensa, demasiada lentitud en Franica.

Es probable que Domenech haya recuperado viejas glorias como Thuram por el peso que tienen dentro del vesturario. No es menos probable que si Francia llegó a la final del Mundial en Alemania fue en gran medida por el genio Zidane. Ahora, sin Zidane, Francia está perdida, sin rumbo, sin juego ni identidad. Los jóvenes no fueron capaces de echarse el equipo a las espaldas y las vacas sagradas son demasiado viejas y pesadas como para rejuvenecer un equipo ya de por sí entristecido, acaecido, viejo y melancólico. Francia echa de menos al mejor Zidane, al mejor Henry, a Thuram y a Trezeguet. Y lo peor es que los más jóvenes no son capaces de superarles. Ni Benzema ni Malouda cuajaron un gran partido ante una Rumanía bien plantada y valiente en ocasiones. El problema de que el partido fuera tan decepcionante no hay que buscarlo en los rumanos, equipo sabedor de sus limitaciones, sino en Francia, grande que tiene pinta de venir a menos, Riberý mandaba y por momentos parecía ser el único que sabía jugar a algo en Francia, pero si Benzema no se entiende con Malouda, Malouda no se entiende con Abidal y Abidal no se entiende con Thuram, algo falla. Y ya no está Rumanía para meterle mano. Qudan Italia y Holanda. Casi nada. No apostaría por una Francia en cuartos, desde luego.

Porque si no se esperaba tampoco mucho del partido previo al de las 20.45, algunos todavía creíamos en algún partido intenso y digno de ver antes del debut de España. Lo vimos. Holanda nos regaló todo una tesis convertida en obra de arte sobre cómo jugar a la contra y directo. Al corazón de la defensa italiana. Saltó Italia con la aureola que siempre se le presupone a un campeón del mundo. Probablemente en el caso de los ególatras y orgullosos italianos esa aureola sea el doble de grande que en el resto. Italia tiene hechuras de equipo campeón pero ayer se vió superada por las circustancias, circustancias, que planteó Van Basten mejor que Donadoni. Si hay algo que jamás se podrá sustituir en Italia es Pirlo. Y Van Basten, tan criticado antaño, supo entenderlo a la perfección. Las bajas de Babel y Robben le dieron la excusa perfecta para juntar a Van der Vaart y Sneijder en el mismo tapiz y entre ambos crearon y ahogaron a Pirlo, que acompañado por Ambrosini y Gattuso no encontró colaboración para hacer que Italia carburara. En ataque Van der Vaart jugaba entre líneas y volvía loca a toda la defensa, y en defensa se juntaba como una losa a Pirlo en lo que supuso el marcaje al hombre más descarado de toda la Eurocopa.

El caso es que el truco, táctica o planteamiento de Van Basten, como quieran, funcionó. Pirlo tocó tres balones buenos en toda la primera parte y Gattuso y Ambrosini se perdían en melones a Toni, que es bueno pero que no puede bajar tales balones. Di Natale incordió pero no lo suficiente. Y Cannavaro no estaba. Puede parecer un mal menor pero Cannavaro con Italia es probablemente el mejor central del mundo. En el Madrid juega en mar abierto, a contracorriente y sin ayudas al corte lo que merma su capacidad defensiva. Sin embargo, en Italia, juega en la cueva. Atrás, suficientemente respaldado por el resto de italianos leales a su jefe. Cannavaro es letal al corte en espacios cortos y jamás se complica la vida. Prácticamente insuperable, Materazzi perdió su pareja de baile. Barzagli no es lo mismo y Marco no está para muchos viajes. Holanda lo sabía. Van der Vaart y Sneijder lo sabían. La primera parte fue un espectáculo que se saldó con un maravilloso 2-0 para Holanda, goles de Van Nistelrooy y Sneijder tras una contra, éste último, sublime. En la segunda parte Cassano y Del Piero revitalizaron el juego ofensivo de Italia, que encontróa algo más que Pirlo. Holanda se perdió en los marcajes y entre los tres pequeños genios llegaron als oportunidades, especialmente por la banda de Grosso, jugador inexplicablemente reserva anoche. No fue suficiente. Demasiado falló Italia y suena mal leerlo, sí, pero Holanda hizo de Alemania e Italia juntas. Defendió y mató arriba con un Gio colosal. 3-0, Holanda más cerca de cuartos y probablemente con el mejor juego del torneo. 3-0. Italia tiene dudas. Pero no debería tener problemas.

Vía | Más que Fútbol, As
Imagen | Marca

Más que Fútbol ● 2008