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viernes, 30 de octubre de 2009

Golpes autoritarios

En un último intento por zanjar el encontronazo con Pellegrini en Alcorcón, Guti apareció en la sala de prensa de Valdebebas para repetir ante todos los medios lo que ya había asegurado a los medios del club: que no hubo falta de respeto al técnico y que su relación con el chileno es "increíble". Un guante que no ha recogido el técnico chileno, que también desmiente el altercado, pero que le ha dejado fuera de la lista para Getafe, a pesar de que el centrocampista está "perfecto para jugar".

Pobre Guti. Un incomprendido, él. ¿Golpe de autoridad de Pellegrini para demostrar que él realmente manda? Si lo necesita tiene un problema.

Vía | El Mundo

miércoles, 22 de abril de 2009

No atiende a razones (Real Madrid 3 - 2 Getafe)

Andrés Pérez | Mientras dilucidaba mi teoría final sobre porqué el Real Madrid no juega a nada, es un equipo mediocre y sin embargo se mantiene segundo y con una racha de victorias absolutamente envidiable, sucedió lo que podía suceder y de hecho era previsible. Decía, mientras remataba genialmente toda una serie de argumentos expuestos en una teoría definitiva, la lógica se derrumbó ante la épica, la gloria y demás términos abstractos en los que el lector, el espectador y el aficionado al fútbol tan dado es a perderse. Analizar el partido de ayer del Real Madrid frente al Getafe por medio de un razonamiento lógico es absurdo. Como lo es, probablemente, pretender entender porqué nadie quiere a este Madrid que tantos disgustos da, tantas pitadas causa, tantos planes renovadores de futuro promueve a pesar de su increíble racha de victorias. A pesar de todo ello sigue segundo a seis puntos del Barça, en caso de que éste mañana venza. Por lo pronto, el tan fatídico mes de abril que presuponíamos al Barcelona no ha sido tal. Más bien al contrario. Veremos que sucede ahora que se amontonan los partidos.

Lo de ayer no tuvo nombre. Antes de echar por tierra cualquier razonamiento, cualquier argumento esgrimido con todo tipo de detalles, inclusive el mecanismo lógico por el cual se había llegado hasta él, el Madrid había cuajado un partido lamentable frente al Getafe. O mejor dicho, el Madrid se había mostrado tal y como era frente a un Getafe que juega muy bien al fútbol cuando es él quien controla el balón. Le sucede al equipo de Víctor Muñoz que flojea en defensa, espíritu y otros atributos de los que el Real Madrid sí hace gala. El Getafe jugó anoche mucho mejor al fútbol que el Real Madrid, no tuvo parangón; de hecho, la primera parte, de no ser por el psicológico gol de ese magnífico jugador llamado Higuaín, hubiera finalizado como un auténtico recital del equipo azulón. Controló el juego, axfisió al Madrid en la salida del balón y no cedió ocasiones a una delantera cuanto menos peligrosa por su contundencia. EL Real Madrid fue barrido. No estuvo. Se limitó a figurar y a contemplar el gol de Soldado.

Higuaín alcanzó a empatar antes de que la primera parte finalizara y la grada explotara, el equipo se deprimiera, el Getafe se viniera arriba, el Madrid perdiera y tirara por la borda una Liga que jamás merecerá ganar. Suceda lo que suceda y lo digo ahora. Decíamos que Higuaín empató, y todo lo que pudo ser una hecatombe se convirtió en esperanza. Empate psicológico, el Getafe se hundió, la grada obvió el lamentable juego —no en vano aún celebraba el gol—, y la remontada aún más cerca. Un gol fortuito, en la práctica, maquilló toda una primera parte de despropósitos y deleznables espectaculos ofensivos del equipo de Juande. Así es el fútbol, qué le vamos a hacer, la justicia no figura entre sus características. Justo o no, el marcador ofrecía un empate. Lo que vino después de la primera parte dejó de ser fútbol, añado, dejó de ser un partido. Se convirtió en un bendito esperpento de lo que hasta entonces se estaba jugando, pasó de ser fútbol a espectáculo puro, a adrenalina insuflada directamente en vena. A un teatro de ida y vuelta donde no ganaba quien más acertara sino quien menos fallara, lo que, aun pudiendo parecer una estupidez por la obviedad que rezuma, no tiene nada que ver, amén de lo que finalmente sucedió.

Que fue, aplicado al fútbol, el camarote de los hermanos Marx. Ordenar todo lo que sucedió en la segunda parte es una tarea harto complicada e imposible, temo. Al menos de manera racional, pretendiendo transmitir todo el frenesí que se vivió en directo, desde el sofá de casa o desde el estadio, dio igual, un partido así levanta de su asiento a cualquier espectador se halle donde quiera que se halle. Si algo podía hacer mal el Getafe era precisamente temer la estampida del Real Madrid, agazaparse en torno a Stojkovic y buscar una contra desesperada. Lo hizo, y por momentos parecía tener todo perdido cuando antaño lo tuvo todo ganado, sin embargo y a pesar de fallar Soldado y Albín dos ocasiones absolutamente clamorosas con tintes surrealistas, el Getafe finalmente, se volvió a adelantar, con todo el merecimiento del mundo para qué negarlo. Fue Albín, en un contraataque que fructificó más por demérito madridista que por mérito getafense. No sirvió de mucho. Guti se inventó una falta a la escuadra dos minutos después y empató.

Corría el minuto 86, el partido agonizaba, pero aún quedaba demasiado como para dejarlo escapar. En otro contraataque y con la defensa del Madrid sabrá Dios donde una vez más, Pepe, un buen central, perdió la cabeza si es que alguna vez la tuvo. Corría Casquero hacia Casillas con el consecuente peligro que ello conllevaba y apareció Pepe. Primero empujó a Casquero dentro del área sin ninguna intención de disimular, al conseguirlo, le pisoteó una vez mal, una segunda en plena espalda y no contento con eso cuando el árbitro ya le había expulsado con todo el merecimiento del mundo —queda por ver de cuántos partidos es la sanción, porque debiera serla de muchos— volvió a por un Casquero tendido en el suelo agonizante para pisarle disimuladamente una vez más, pretender pisarle de nuevo y pegarle un bofetón a Albín que pasaba por allí, pero que vestía de azul y alguna culpa tendría que tener para Pepe. Un despropósito. Él solito se lo guisó, el sólito se lo comió. Y cuando el Getafe lo tenía todo en su mano, una vez más... Casquero se inventó un amago de penalty de Panenka, Casillas lo detuvo mansamente, y dos jugadas más tarde Higuaín le rompió la cintura a Cata y posteriormente reventó la red en la escuadra de Stojkovic. ¿Qué por qué el Madrid está segundo a pesar de todo? Repasen los últimos diez minutos del partido de anoche y quizá, por alguna remota casualidad, encuentren una mera explicación banal y mínimamente lógica. Quizá.

Vía | Más que Fútbol
Imagen | El Mundo

Más que Fútbol ● 2009

jueves, 4 de diciembre de 2008

El máximo organismo de la vergüenza europea

Andrés Pérez | Leo con estupor en El País la condena con la que se castigará a Santos Mirasierra, el aficionado ultra del Olympique de Marsella, por los altercados que provocó en el Vicente Calderón aquel partido de Copa de Europa en el que el Atlético venció y perdió. Venció en el campo y perdió en los despachos. Mirasierra, de pelo largo y engreñado, se presentó al juzgado con una chaqueta azul celeste en honor a su equipo y con una coleta en señal de formalidad. No servirá. Si el juez aprueba la sentencia más dura el aficionado francés pagará con ocho años de cárcel en España por haber hecho lo que tantos otros hicieron. No prentedo exculpar a este hombre, a quien no conozco y a quien no juzgo, pretendo explicar que Mirasierra no hizo más que otros tantos cafres del Marsella. Tenga razón o no, es decir, defendiera a la mujer de la carga policial o no, una pena de ocho años por altercados en un estadio me parece excesiva. No ha matado a nadie, así como no ha robado nada. Violadores con delitos más graves han sufrido penas menores. No perdamos la cabeza. Mirasierra no debe ser la cabeza de turco de nuestra venganza, porque, no lo olvidemos, es nuestra al estar la justicia española de por medio.

Dejando a un lado el juicio a Mirasierra, que merece un castigo pero temo que no tan elevado, el artículo de El País transcribe las palabras de un aficionado marsellés dirigidas hacia la afición del Atlético de Madrid. No son nuevas, lo sé, pero las leo ahora y me estremezco ahora: "Los marselleses esperan al Atlético impacientemente. Os vamos a merendar a todos, banda de hijos de puta. Santos en prisión por 8 años - 8 seguidores del Atlético muertos. Venid muchos, banda de hijos de puta". Este es el prototipo de marsellés medio, o al menos así nos lo traslada el estúpido francés que pretende amenazar a toda una afición vía mail. Es éste personaje, o mejor dicho, este tipo de personajes, quienes deben estar perseguidos en el fútbol, de quienes la UEFA se debe preocupar. Sin embargo el máximo organismo de la vergüenza europea, el mismo capaz de cerrar el estadio del Atlético por unos hechos provocados por la grada marsellesa, el mismo organismo capaz de contradecir a la justicia española con la sanción anterior, se dedica a perseguir cualquier comportamiento español al tratarse supuestamente de racista y violento.

La vorágine racista creada en Europa en torno a España es cuanto menos preocupante no por tratrarse de una vorágine sino por creer que España es racista. España no es racista. No a gran escala. Los españoles tendemos a la mofa por naturaleza y por norma general los cánticos simulando a un mono —normalmente quienes lo pronuncian son más monos que ninguno— son una burla excusada en el color de piel de un determinado jugador. Grotesco sí, pero no racista en el término absoluto de la palabra —en España no se aparta a los de otra raza en ghettos, ni se les excluye de la vida social y laboral, no tienen menos derechos ni se les ataca y aparta por el simple hecho de ser diferentes, no todos pueden presumir de lo mismo—. Se trata de un caso parecido al de Guti, a quien por su aspecto afeminado se le tilda de homosexual. No por ello España es homófoba, temo. Europa es la menos indicada para darnos lecciones de nada, ni de racismo ni de rechazo a colectivos. Basta pasarse por cualquier campo inglés, allí donde Campbell es discriminado con cánticos vejatorios para cualquier ser racional por dos veces. En su condición de negro y en su condición de homo sexual. O pasear por Amsterdam, Holanda, un país absolutamente racista donde el sentimiento nacionalista está mucho más exacerbado que en España; o viajar al sur de Italia, donde son quemados campamentos enteros de rumanos y donde el Presidente del Gobierno declara abiertamente que los rumanos deben salir de Italia.

Reconozco que Francia es un país ejemplar para todos. En todos los aspectos. No tengo nada que alegar contra los franceses como colectivo, pero sí contra los ultras del Marsella y contra el cacique Platini, tan bueno como jugador como nefasto, ventajista, imparcial y subjetivo como directivo del máximo organismo de la vergüenza europea. Cada partido del Marsella en el Velodróme es un festival de humo en uno de los fondos, allí donde los ultras del Marsella se asientan cada fin de semana. Dan pena, como la dan todos los grupos ultras de Europa, pero dan miedo, como lo dan a su vez todos los grupos de cabestros de Europa. Entendamos la palabra ultra en este sentido como aquellos colectivos llamados de animación que hacen de todo menos animar, para quienes el fútbol es una mera excusa por la que buscar bronca contra los rivales. Hablo de esos ultras. No de los grupos de animación ultra que buscan animar a su equipo y olvidarse del contrario. No confundamos, ya que no todos los ultras son violentos y no todos los violentos son ultras. En cualquier caso las acciones de Platini van más allá del castigo al Frente Atlético, tan repudiable como los Ultras Marseille.

Llegamos al fondo de la cuestión, al problema por el cual el Vicente Calderón es clausurado un partido por unos altercados provocados por la afición rival y el Velodróme, estadio francés de un equipo francés, no es clausurado por un directivo francés cuando sus aficionados amenazan abiertamente con la muerte a los ultras rivales y donde las bengalas están a la orden del día con el peligro que suponen para cualquier humano en un estadio. Sea Dida o un niño. No hablaré de una campaña pero sí de un ventajismo exagerado de Platini hacia sus compatriotas. Platini. Ejemplo de cómo no debe comportarse un directivo de la UEFA. Quizá hablar de directivo de la UEFA sea hablar de incompetencia, corrupción, ventajismo, nulo conocimiento de fútbol y de las aficiones que le rodean y vivir bien en una mansión en los alpes suizos. Quizá Platini se tenga que arrepentir de lo que ha creado, de su sanción al Vicente Calderón y de su hipocresía respecto al Marsella. Que no lo tenga que lamentar. Que no suceda nada. Por el bien de todos. Serás tú, presidente de la UEFA, quien cargue con el peso de una vergüenza en Marsella la semana que viene. Tú, los aficionados del Marsella y nadie más.

Noticias Relacionadas | "Soy un ultra pero no soy un criminal" (El País)
Vía | ESPN, As, El País, Más que Fútbol
Imagen | Files Fluctuat, Marca, Google Images

Más que Fútbol ● 2008

miércoles, 26 de noviembre de 2008

20.45, quinta jornada | Heróica bajo la nieve (?)

Andrés Pérez | Bielorrusia, en ruso, significa literalmente Rusia Blanca. Interesante acepción, dirán ustedes. Poco meritoria, alegarán. No les quitaré la razón. No tiene ningún mérito comenzar una crónica tan fácil con un dato tan inverosímil a la hora de hablar de fútbol. Dejando a un lado las metáforas literarias a las que tanto se da Más que Fútbol la frase inicial de este post no deja de ser una obviedad comprobable en cualquier enciclopedia del mundo. En resumidas cuentas, no tiene mérito. Es fácil, es poco original, suena repetitivo. El Real Madrid fue inmensamente superior al BATE Borisov, el mejor equipo de la paupérrima liga bielorrusa, la liga de la blanca Rusia. Resultó tan obvio el partido, resultó tan previsible, tan exigible para el equipo de Schuster que se desarrollara tal y como se desarrolló que ni la excusa del frío sirvió para paliar los últimos diez minutos de dominio bielorruso e incordio en el área madridista. Tan inocente tal incordio como el propio BATE. El dato con el que este post se inicia no tiene mérito. Que el Madrid ganara ayer 0-1 y se clasificara para los octavos de final de la Copa de Europa, tampoco.

Comienzo así, beligerante, porque temo ya los comentarios de los forofos que escriben en periódicos madridistas. Los temo al escuchar la radio y los temo al leer las palabras de Calderón. Me alegro por el pase madridista, de verdad, pero no comparto la visión tan optimista de tal consecución. Afirma Calderón nada más terminar el encuentro que el Madrid ha vuelto a la senda del año pasado, por otro lado la misma que sucumbió ante el Roma. Da igual que la memoria de Calderón sea tan escasa como su habilidad a la hora de frenar sus impulsos y da igual que fuera el BATE Borisov quien estuviera delante. El Madrid jugó bien, trianguló con orden y en defensa no sufrió a excepción de los últimos diez minutos, pero eso no es ningún síntoma de recuperación ya que incluso bajo mínimos es lo único que se podía exigir al equipo de Schuster. Dominar a un invitado en competición europea, a un equipo de cuarta fila cuyo honor intenta sustituir su falta de calidad, normalmente con nulo éxito ante equipos de reputada historia y amplio presupuesto. Dirán que nunca alabo nada de lo que haga el Madrid. Si es así se debe a que al Madrid, por historia, presupuesto y jugadores se le debe exigir más de lo que ofrece. Es más, un 0-1 en Minsk me parece parco. Burdo. Aburrido. Mediocre.

Repito que el partido fue bueno por parte del Madrid. Guti y Sneijder manejaron a su antojo a un centro del campo de la blanca Rusia tan desorganizado como falto de calidad y entrenamiento táctico, y a partir de ahí el camino estuvo despejado más allá de la nieve que lo rodeaba. Más aún tras el gol de Raúl, el enésimo en competición europea, que despejó cualquier duda por si alguien creía que el BATE tenía recursos suficientes como para poner en aprietos al Real Madrid. El equipo de Schuster salió concentrado, sabedor de sus posibilidades y de sus responsabilidades, y no falló. No tiene más mérito que el de cumplir la obligación de ser superior cuando tu propia idiosincrasia te obliga a serlo. A pesar de que el Madrid siempre fue mejor, a pesar de que las escasas internadas en el área de Casillas nunca depararan un disparo a puerta del rival, a pesar de la solvencia de Pepe atrás, si hay algo achacable al partido de ayer fue la falta latente de un delantero que, a la hora de la verdad, saque las castañas del fuego. La hora de la verdad entendida, claro está, como la hora en la que ganar deja de ser una obligación y se convierte en un auténtico logro. Hablo de los cuartos de final, de las semifinales, allí donde Raúl tiene que resucitar realmente, allí donde Heinze debe despertar, allí donde Guti debe tener los galones que jamás ha tenido ante las citas importantes.

Con todo esto no pretendo criticar al Madrid de anoche, sino a toda la parafernalia que rodea a los púlpitos madridistas cada vez que el equipo vence en Europa y a lo sumo Raúl consigue marcar un gol. El Madrid tiene síntomas de mejora evidente como supone la llegada de Sneijder y Pepe, pero se plantean serias dudas ante la escasez de delanteros que suplan con garantías a Van Nistelrooy e Higuaín. Una lesión del segundo más la ya conocida del primero han deparado un balance desolador: a pesar del tanto de Raúl el Madrid ha desaprovechado de manera lamentable como mínimo tres contraataques claramente aprovechables. La delantera sin los dos delanteros anteriormente citados no da la talla. A pesar de las machadas de Raúl. amén del esfuerzo por dejarse notar de Saviola. Queda por ver qué sucedera cuando el mal llamado Tourmalet de la Liga le llegue o el rival de octavos en Europa sea conocido. Entonces se calibrará de nuevo el nivel del Madrid. Entonces tocará aplaudir si vence, entonces tocará venerar a Raúl si desencaja partidos, será entonces cuando me rinda ante el criterio de Guti y el acierto táctico de Schuster por así decirlo. Pero hasta entonces permitan que no considere las victorias ante el BATE Borisov y el Recreativo dos consecuciones dignas de ser alabadas.

Dejando a un lado el Madrid, el Villarreal empató de nuevo a cero ante el Manchester. Van cuatro. Muy meritorio a pesar de la sensación agridulce que el partido pueda dejar en el aficionado castellonense, acostumbrado últimamente al éxito sin paliativos de su equipo. Es un éxito que un equipo como el Villarreal en cuatro partidos no conceda un sólo gol al Manchester United, tricampeón de la Copa de Europa y el club con más dinero no externo del mundo. Historia pura frente a futuro, y el Villarreal lo ha sabido llevar, lo ha sabido aguantar, lo ha sabido superar. El empate debe saber a victoria, no debemos olvidar quién es el Villarreal -el quién será es más atractivo, pero el futuro siempre está por llegar, a pesar de lo redundante que esto suene- y quién estaba enfrente. El vigente campeón. La victoria en la última jornada ante el Celtic le da el pase al equipo de Pellegrini y un buen partido, a secas, debería bastar para pasar a la siguiente ronda. De hecho ya lo consiguió en Escocia el año de Riquelme. Aunque fue con Forlán y ante el Rangers.

Vía | As, Marca, Más que Fútbol, Wikipedia
Imagen | Marca

Más que Fútbol ● 2008

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Ramón, Pedja, Bernd y otros jugadores del montón (IV)

Andrés Pérez | Volvemos a la actualidad. ¿Era necesario escribir cuatro posts por la derrota del Madrid? Sí, a pesar de que a nivel particular la derrota no signifique nada nuevo. En realidad, las dos victorias de la Juventus son fruto de una planificación errónea de tres años. A pesar de las buenas intenciones del equipo el año pasado, durante el verano no se hizo absolutamente nada por tapar los agujeros existentes. Aprovechando las antiguas virtudes se apuntaló la mediapunta con Van der Vaart, un grandísimo fichaje, pero a todas luces innecesario. La mejor noticia fue probablemente la vuelta de un campeón de europa, De la Red. Entre tanto salieron a la luz problemas internos entre Mijatovic, Calderón y Schuster. El alemán pedía más y los dos primeros se negaban tras haber gastado sorprendentemente 200 millones de euros en dos años, la mayoría en fichajes que no valían ni un tercio de lo que habían pagado. Llegada la hora de la verdad llegado el momento en el que un equipo con carencias pero bien encaminado necesitaba de un buen desembolso de dinero para apuntalar las zonas más problemáticas, el club no tenía dinero. Mala planificación, errores a largo plazo. Por muchas Ligas que ganes entre tanto.

Como decía, tan sólo llegó el holandés del Hamburgo y para colmo de males se fue Robinho. Muy a pesar de Schuster, quien mostró su descontento repetidas veces en las ruedas de prensa de pretemporada. A día de hoy el Madrid se encuentra en un mar de dudas. Schuster está abandonado a su suerte, que se decidirá en los próximos días, y el conjunto no da la sensación de ya no sólo conquistar Europa, sino tampoco de revalidar por tercera vez consecutiva el título de Liga. ¿Se trata de un proyecto acabado en su punto álgido? Repito que no. El proyecto de Schuster está incompleto, no lo pudo culminar esta temporada. De ahí que no haya ninguna crisis, sino la consecuencia natural de un equipo al que le faltan varias piezas para funcionar bien. Si creamos un vehículo defectuoso, con alguna pieza en mal estado o inexistente, que se rompa es cuestión de tiempo. En tal caso no será cuestión de mala suerte, desdichados acontecimientos o situaciones extremas e inesperadas, sino que nuestro mal fario se deberá a una falta lamentable de previsión. A no coser los pequeños agujeros por considerarlos insignificantes y de este modo arriesgarte en el futuro a que el agujero se haga más grande. Es lo que le sucede al Madrid hoy. No hay crisis. Simplemente selección natural.

¿Soluciones? Se me antojan muchas. Schuster es un alineador más que un entrenador, ya no sabemos si por su latente falta de creatividad en los banquillos -probable- o por la falta de recursos con los que cuenta -muy probable-. El equipo titular podría aspirar a todo en condiciones plenas, pero teniendo en cuenta que tus dos delanteros titulares superan los treinta años y que gran parte de tus jugadores se lesionan con asiduidad, es poco posible tener durante todo el año los once o doce jugadores al completo. Cuando eso suceda es necesario tirar del banquillo, como dicta el manual. Sin embargo Schuster allí no encontrará absolutamente nada. Nada que supla con garantías lo anterior. Dejando a un lado el banquillo conviene replantearse el equipo titular. Que los nuevos sustituyan a los viejos titulares, y que los viejos titulares se vayan al banquillo expulsando a los viejos reservas. Cuestión de ciclos, mejora absoluta de la plantilla.

Como fichar se antoja imposible en diciembre -fichas lo que hay, no lo que deseas- Schuster tendrá que tirar de lo que tenga. Por lo pronto recuperar el medio del campo, vacío. Diarra es un jugador de corte excesivamente torpe y poco dado a la organización. Si se quiere jugar de manera más fluida y con una vocación ofensiva sin perder en exceso la seguridad atrás, De la Red tendría que ser por decreto ley titular. Y que Gago le acompañara realizando las labores de limpieza y ayuda a la defensa. La defensa y el portero son lo mejor del equipo a día de hoy así que dejarlos como están es la mejor opción -fichar un lateral izquierdo de calidad no estaría nada mal para la plantilla-. Solucionado el verdadero problema del equipo, la fluidez y la organización en el medio del campo gracias a la incorporación de un mediocentro magnífico como De la Red al once titular, queda poco por retocar. Robben tendría que ser titular siempre, pero al ser de cristal no puede ser. Para el resto de días las mejores opciones son Sneijder y Van der Vaart, uno a cada lado. Fuertes, potentes e imaginativos. Dados a los momentos difíciles y normalmente no sucumben a la presión, algo que Guti, más genial, no puede decir. Siempre se hunde. Y van...

Finalmente arriba, y muy a mi pesar, los argentinos deberían tener muchos más minutos. Saviola e Higuaín, los dos. No considero a ninguno dos jugadores con el nivel necesario como para ser los delanteros titulares del equipo, pero el lamentable estado de forma permanente de Raúl y las contínuas lesiones de Van Nistelrooy hacen presagiar que uno de los dos jugarán muchos minutos. De hecho, Raúl tendría que ir al banquillo en beneficio de Higuaín, pero temo que eso no sucederá. Saviola como tercera opción hoy por hoy es algo irrisorio, pero por proponerlo no sucede nada. En definitiva, tras cuatro posts en los que he resumido mi parecer de tres años de Ramón Calderón en la directiva del equipo blanco, llego a la conclusión de que el equipo necesita de varios fichajes -entre ellos el entrenador- y considerables reformas tácticas. Exactamente igual que cuando llegó a la presidencia, sólo que con dos títulos ligueros más, dos humillaciones en europa más y 200 millones de euros menos. Quizá la solución sea su dimisión y la de Mijatovic. Aunque esa ya, es otra historia.

Vía | Más que Fútbol
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Más que Fútbol ● 2008

martes, 11 de noviembre de 2008

Ramón, Pedja, Bernd y otros jugadores del montón (III)

Andrés Pérez | Llegó Schuster al año siguiente acreedor del buen fútbol gracias a sus buenas que no espectaculares dos temporadas con el Getafe. Cualquiera que siguiera la Liga con asiduidad sabía que Schuster era un buen entrenador al que el fútbol ofensivo le gustaba pero que en absoluto conducía a sus equipos por el sendero del fútbol preciosista. A pesar de todo el alemán, de carácter agrio a las duras y a las maduras demostrando una regularidad pasmosa en las ruedas de presa pero por lo borde, llegó al Madrid y recibió el regalo de Pepe, Saviola, Dudek, Sneijder, Metzelder, Heinze, Marcelo, Drenthe y Robben. Exceptuando a Sneijder, Pepe y Robben el resto de fichajes rayaban en lo mediocre. Así las cosas el conjunto perpetrado por Schuster fue el mismo al anterior a excepción de un vital Sneijder. El Madrid jugó mejor, innegable, y ganó más. Récord de puntos, humillación a un patético Barcelona y un futuro prometedor con una plantilla joven. Todo era un camino de rosas y pétalos... para algunos. Otros no seguimos la corriente y preferimos ver los fallos.

A pesar de los buenos resultados en la competición doméstica -de las peores que recuerdo en cuanto a calidad- el equipo no convenció tanto como debiera o como se suponía. Se había vendido a Schuster como un entrenador que conseguía que sus equipos jugaran como los ángeles cuando su historial nada parecía indicarlo. ¿Motivos? Se desconocen, más aún cuando la relación entre Pedja Mijatovic y el alemán no era en absoluto la adecuada para un entrenador y un director deportivo. Los fichajes habían sido mediocres con dos gratas sorpresas, especialmente la de Sneijder, el mejor fichaje junto a Van Nistelrooy de la era Calderón. ¿Qué fallaba en el Madrid? Aparentemente nada. Desde los púlpitos de la prensa madrileña muchos auguraban la décima -esto Roncero lo hace cada año, para luego decir, el día que la consiga, que él lo había previsto; para qué comentar nada- y por supuesto se congratularon por la mejora sustancial que el conjunto blanco había llevado a cabo. El estilo capellista, por momentos, se había olvidado y gracias a la mejora considerable de Gago en su posición y a la frescura de un exhuberante por momentos Sneijder el Madrid se llevó la Liga sin reproches.

Si en Liga el camino fue fácil y por supuesto merecido, en Copa de Europa no pasó lo mismo. Bueno sí. Pasó lo que llevaba pasando tres años, que un equipo notable en el campeonato local no era capaz de dar la talla en Europa, demostrando una vez más la mediocridad de muchos de sus jugadores. El rival en aquella ocasión fue un Roma muy superior, con jugadores que uno por uno siempre superaron al rival español. Especialmente dolorosa fue la derrota 1-2 en el Bernabeú, en el que tan sólo el arreón de orgullo que un hermético equipo dio, acercó al Madrid a los cuartos de final. La realidad fue mucho más cruda que en Liga. El equipo se mostró incapaz de dominar al Roma en toda la eliminatoria. Guti se hundió, Van Nistelrooy se lesionó para la vuelta -largo capítulo de lesiones desde el año pasado hasta este, fruto de la edad- y Robinho demostró que no iba a ser nunca el genio que prometía. Más allá de la nueva eliminación el equipo se mostró endeble atrás, vacío en el medio del campo y viejo arriba. Las lesiones de Van Nistelrooy y el bajón de calidad de Raúl, la escasa calidad de Diarra y la falta de personalidad de Gago y sobre todo, el desorden táctico, petrificaron al Madrid ante el Roma.

A pesar de ello la temporada se pudo calificar como satisfactoria. Schuster en su primer año había mejorado considerablemente al equipo y se había llevado la Liga con récord de puntos y la sensación de ser imbatible. Los argumentos los mismos que los de Capello. Mucha pegada arriba, un buen portero, y las genialidades de Sneijder o Guti. Poco más. La buena organización táctica por momentos de Capello -por insuficiente- dio paso a un esquema más libre pero menos ordenado, claro. Sin embargo no se notó en exceso, a excepción del Roma, lo cual es decidor del escaso nivel de los equipos de la Liga el año pasado. Como decía, Schuster tenía tiempo para crear el equipo definitivo. El que mantendría los valores, jugaría bien y ganaría tres títulos. El verano se antojaba largo pero ilusionante. Ciegos ante la realidad, muchos auguraban años de reinado.

Vía | Más que Fútbol
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Más que Fútbol ● 2008

domingo, 9 de noviembre de 2008

Ramón, Pedja, Bernd y otros jugadores del montón (II)

Andrés Pérez | En su primera temporada Mijatovic eligió a Capello. ¿Capello? sonó en la cabeza de todos los aficionados. Sí, Capello, el mismo que diez años antes había logrado una Liga con una suficiencia absoluta. Los fichajes que llegaron distaron de ser los prometidos. Dos fichajes de relumbrón pero de avanzada edad, a saber, Cannavaro, Van Nistelrooy y una amalgama de jugadores de talla media con altas aspiraciones, como Diarra, Cicinho y en invierno Higuaín o Gago. Capello no convenció en ningún momento de la temporada. El equipo no jugaba absolutamente a nada bonito, pero sí jugaba a algo, o al menos durante la segunda mitad de temporada. Capello no es vistoso pero es efectivo y aquel año jugó a ser Capello con un equipo mediocre. A pesar de las sonoras humillaciones (el Recreativo recién ascendido bailó y goleó al equipo blanco por tres goles en el Bernabeú) y del liderazgo del Barcelona, que parecía repetir, los blancos espoleados por Beckham, Van Nistelrooy, Guti y Casillas se llevaron la Liga junto las aportaciones no menos importantes de Higuaín (el hombre de los goles importantes), Sergio Ramos, Robinho y por supuesto Roberto Carlos (el gol al Recreativo en su campo, vital, en el último minuto).

El clima de todo el año con Capello fue distante y frio. El Bernabeú no estaba nunca contento con el juego desplegado por el conjunto y tenía motivos para estarlo. Sin embargo, y a pesar de lo que pudiera parecer, el título estaba más cerca que el resto de años. Hay que entender que el primer año de Calderón fue un año de reestructuración absoluta, con nuevas miras y con nuevos ideales. La casta, la raza y toda esa nomenclatura castiza abandonada por el glamour de Florentino fue recuperada para la causa por Calderón. El Madrid de siempre, el de la lucha y la garra. Con objeto de recuperar esos valores se escogió a Capello. Por eso la sensación, más allá de desoladora, era de reconstrucción. Ladrillo a ladrillo. Se perdonó a Capello en repetidas ocasiones sabedores los directivos de que un proyecto de recuperación necesitaba de paciencia y no de decisiones precipitadas por lo escandaloso de los resultados o por lo poco vistoso del juego -de ello nos daría una lección, por lo malo, el Valencia el año siguiente-.

El Madrid, sin embargo, y a pesar de todos los males, que eran muchos, se alzó con el título liguero. El cómo es todavía a día de hoy una verdadera incógnita. A ocho jornadas del final el Barcelona parecía tener la Liga en el bolsillo. Había vuelto a ser el mejor de la temporada en cuanto a juego, pero la decadencia de Ronaldinho fue un aviso de lo que vendría después. Los resultados no acompañaron tanto como en años anteriores y sólo una buena racha a falta de pocas jornadas provocaron un exceso de confianza en los culés. El Madrid apeló a la épica. Se dijo a sí mismo que aquella Liga no estaba perdida y tiempo más tarde demostró el porqué. Remontó un sinfín de partidos para remontar un sinfín de puntos al Barcelona. Entre aquellos épicos -si repito este término es porque no encuentro un calificativo tan aproximado- encuentros habría que destacar la remontada ante el Espanyol, Zaragoza, Recreativo de Huelva o el mismo Mallorca en la última jornada de Liga, para estupor de toda España. Del buen juego ni rastro. Pero no hizo falta. Jugando a nada, Capello recuperó la ilusión de toda la afición, porque, tras los últimos encuentros de Liga, sencillamente, se hacía imposible para un madridista no volver a engancharse.

Entre tanto, ni que decir tiene que el equipo cayó en octavos de final de la Copa de Europa por tercer año consecutivo. Desde luego que la épica, la raza y demás historias consiguieron llevarse la Liga, pero la anarquía en Europa no servía absolutamente de nada. Hablo de anarquía porque el equipo de Capello no funcionaba ante situaciones previstas. Necesitaba de la anormalidad para reaccionar, necesitaba del descontrol, de los partidos locos, del desorden. En Liga lo encontró, pero en Europa, repito, eso no existe. El rival fue uno de los peores Bayern que se recuerda y el resultado paupérrimo. A parte de quedar en evidencia, fue ridiculizado en Münich, donde Makaay a los diez segundos ya había eliminado al equipo blanco, que no fue capaz de marcar un gol en 90 minutos. A pesar de todo la temporada fue positiva. Un título años después y la afición que volvía a creer. Sin embargo la misión de Capello había terminado. Ganar era en apariencia lo único que le podía ofrecer Capello al club, lo cual no es poco, pero Calderón, acertadamente o no, decidió que el Madrid necesitaba algo más que emocionar por el sendero del orgullo y la garra. Necesitaba jugar bien.

Vía | Más que Fútbol
Imagen | Más que Fútbol, Mcalcio, As

Más que Fútbol ● 2008

lunes, 12 de mayo de 2008

Cuatro equipos, una plaza (Jornada 37)

Andrés Pérez | El Zaragoza no es un equipo hecho para jugar por no descender. Es algo que todo el mundo sabía y no hace falta ser ningún erudito futbolístico para comprenderlo o siquiera asimilarlo. Pero en La Romareda no se lo querían creer hasta que el domingo lo comprobaron en sus propias carnes, cuando los maños fueron incapaces de marcar un tercer tanto, en este caso, el de la victoria. Llegaba la trigésimo sexta jornada de Liga con todo por decidirse por abajo. Valladolid (42), Real Zaragoza (41), Recreativo (40) y Osasuna (40) se jugaban y se jugarán la vida o la muerte en la penúltima y última jornada resepctivamente. Porque todo o casi todo sigue igual solo que con más puntos. Lo único que han cambiado han sido las posiciones porque las ilusiones y las esperanzas siguen siendo las mismas. El Zaragoza empató pero psicológicamente perdió ante el Madrid, que venía ya campeón y satisfecho una vez cumplido su objetivo de vapulear al Barcelona. No era un partido fácil, y en cualquier otro caso probablemente el empate hubiera sido una grata noticia. Pero visto el partido, el juego, el corazón y el espíritu, el partido resultó ser uno de los peores mazazos que el Zaragoza ha recibido en toda la Liga.


Porque mereció ganar. Los maños saltaron al campo espoleados por La Romareda y el Real Madrid lo hizo pensando en otra cosa. No sé muy bien en qué, pero el caso es que medio equipo estaba fuera del partido. De lo poco salvable en los primeros 20 minutos del Madrid era Guti, que pedía cabeza y sobre todo ganas cuando Oliveira empujó un balón servido por Sergio García a la red. 1-0 y felicidad absoluta. Ganando el Zaragoza estaba prácticmente salvado a tenor del enfrentamiento entre Recreativo y Valladolid la próxima jornada, pero al Zaragoza le sucedió lo mismo que le viene sucediendo durante toda la temporada. Está muy bien tocar el violín o el arpa pero no sirve de nada si la tocas con un traje caro ante obreros pobres. El Zaragoza es un equipo fino, elegante y sobrio, pero no se creó para tener que utilizar recursos ajenos a esa misma elegancia. El temple, el control del partido y la marrullería salvan a equipos del descenso a segunda división. Caer, o empatar dignamente ante el vigente campeón de Liga es aceptable en la zona noble de la Liga, no cuando la hoz que se cierne sobre tu cuello desciende centímetro a centímetro cada minuto que muere en el aire, en el campo, en el corazón o en el alma. A pesar de las mil y una ocasiones. A pesar de los paradones de Dudek. A pesar de ganarse el reconocimiento heróico de media Liga y del propio campeón, al Zaragoza no le sirvió de nada empatar ayer ante el Real Madrid.


Y no le sirvió de nada porque Recreativo y Osasuna, equipos pensados para sobrevivir entre el fango del descenso, vencieron sus respectivos partidos. Probablemente jugando peor que el Zaragoza, probablemente sin ningún alarde de elegancia o finura, pero vencieron. Y a fin de cuentas es lo único que importa. Las matemáticas no entienden de justicia a pesar de que el Zaragoza la mereciera anoche más que nadie y que nunca. Luchó contra el tiempo y los elementos y se tropezó en la última piedra del camino. Dudek. Portero polaco que debutaba en Liga. Se hizo el partido de su Liga y recordó aquella noche mágica con el Liverpool en Estambul. No se puede culpar al Real Madrid de la derrota de anoche, o quizá si. No lo sé. Lo único certero en esta historia es que el Zaragoza necesita ganar o como mínimo y en una remota posibilidad empatar para no descender. Insisto, a pesar de jugar mejor que ninguno y a pesar de que el Real Madrid, no sé muy bien si guiado por el corazón o por el raciocinio, bajara los brazos ante el empuje local. Guti se tropezó cuando pudo haber marcado y hasta Metzelder se dispuso a mirar como el balón se paseaba una y otra vez por la línea de gol. No hubo nada más. Paseos, ocasiones, largueros, paradones. Pero no un gol que librara al equipo del desastre. Si acaso el de Sergio Fernández, gol que empataba el encuentro y que aumentaba las opciones del Zaragoza para quedarse. Pero nada más. La más absoluta nada ante tanto derroche de ocasiones. Como mínimo, es frustante.


Lo que queda de Liga es el descenso. Casi nada importa ya. Supongo que los titulares deberían abrir el próximo fin de semana con la lucha por el descenso, pero creo equivocarme. Supongo que Marca abrirá con la nueva derrota del Barcelona ante el Mallorca de Güiza o con la definitiva vuelta del Atlético a Copa de Europa (no se engañen, la previa hay que superarla). En realidad el descenso no ha de importarle a nadie más que a los implicados. Lo malo de luchar en la sombra es que nadie recordará jamás ni quién fuiste ni qué hiciste. Salvo tú mismo o salvo quienes sucumbieron o se alzaron ante tí. El Valladolid empató e irá a la última jornada jugándose la vida ante el Recreativo, que también ganó. La lógica hunde al Zaragoza pero la esperanza no. A pesar de estar en descenso y a un punto de Osasuna (ganó al Murcia -43-) ganando se salva. La consigna es: "El que gane se salva". Así de fácil y así de dramático. El enfrentamiento entre Recreativo y Valladolid dejan a Osasuna y Real Zaragoza dependiendo de sí mismos. Ambos se enfrentan fuera de casa ante los otros dos equipos que se juegan algo: Racing y Mallorca, la Uefa. EL Racing lo tiene todo a favor, y el Mallorca por inercia ha de ganar al Zaragoza. Vista esta Liga, que muere mansa y dramáticamente cualquier cosa puede pasar. Incluso el Valladolid puede descender. Más de veintisiete variables se pueden dar, 15 descienden al Zaragoza, 5 al Osasuna, 5 al Recreativo y 2 al Valladolid. Las matemáticas no dejan hueco a la esperanza. Ni tampoco a la justicia. Las matemáticas en realidad, no importan. Un día te lo dan todo y al siguiente te lo quitan. Siéntense. Reposen. Queda una jornada mortal.

Resultados |

Real Zaragoza 2 - 2 Real Madrid

Athletic 0 - 0 Racing
Osasuna 2 - 1 Murcia
Barcelona 2 - 3 Mallorca
Levante 1 - 5 Valencia
Atlético 1 - 0 Deportivo
Villarreal 2 - 0 Espanyol
Almería 0 - 2 Recreativo
Valladolid 0 - 0 Getafe
Betis 0 - 2 Sevilla

Clasificación | (pincha aquí)

Resumen del Zaragoza - Madrid:



El detalle: Todos los equipos saltaron al campo con camisetas reinvindicativas de la situación del Levante: Justicia. De nuevo, empatía y detallazo con el Levante que sigue viviendo su calvario.

Vía | El País, Más que Fútbol, As, Marca, You Tube
Imagen | As, Marca

Más que Fútbol ● 2008

lunes, 5 de mayo de 2008

Y digo yo | Un Madrid campeón, una liga por terminar

Juandi Mora | Aquí estoy de nuevo, un lunes más para intentar contaros como he visto la jornada de Liga. Digo que aquí estoy de nuevo porque el sábado en el Estadio Municipal de La Romareda creía que el jamacuco no me dejaría contarlo. Yo era uno de esos del vídeo que Andrés ha puesto en el post anterior, uno de esos que gritaban, de los que la desesperación no dejaba sentarse en la butaca y de los que al final contuvieron las lágrimas como buenamente pudo.

Por si no fuera suficiente, en el último partido de la jornada el Real Madrid quería ganar esta Liga tildada de fácil a la heroíca, en 8 minutos. Dicen que ha ganado el menos malo, que ha sido una liga flojita con un líder mediocre. Es posible, yo no pienso así del todo. No que la liga haya sido buena que a la vista está que no, sino que, el Real Madrid ha sido campeón tres jornadas antes de la finalización de la liga sacándole 10 puntos al segundo clasificado, siendo el equipo más goleador. No tengo muy claro si las estadísticas sirven para algo o los datos que he dado tienen algún poder, pero sin duda el club más regular es el que ha ganado la Liga (la número 31 y segunda consecutiva). Un equipo campeón con un Raúl resucitado (que nunca estuvo muerto), un Guti brillante (irregular es su segundo apellido, no preocuparse), un Iker Casillas... que decir, siendo Iker Casillas. Con un Gago con confianza y un Sneijder autosuficiente. Tal vez mi madridismo evidente dejen estas palabras en un tono subjetivo superlativo pero lo veo así.

La Cibeles esperaba, pasarela va pasarela viene. La milonga esta de no poder bañarse en ella me parece una soberana tontería, siendo que lo de destrozar monumentos esta penado y que fiesta no es siempre sinónimo de destrozo. Una cosa más sobre la celebración del campeón: uno ve la fiesta que se montó en Cibeles con esos brasileños montándola y saltando, jugadores abrazándose. Fíjense en la actitud del capitán blanco, lo celebraba, claro que sí, pero cada pocos metros que andaba en la pasarela se paraba a aplaudir a los miles de madridistas reunidos en un gesto de agradecimiento y que engrandece más la figura del 7. Raúl tiene claro que ellos juegan para los que los ven, para los niños, para los madridistas de pro y para los viejos rockeros que se pasean por Concha Espina domingo sí y domingo también.

Perdonen mi monólogo madridista, es el campeón de Liga e igual lo hubiera hecho con un campeón con otra camiseta. Aun así huyendo de mi madriditis aguda, diré que el soplamocos del Barça al Valencia no hace más que hacer más daño en la herida ché, que el Villarreal es más candidato que nunca a la Liga aun estando sentenciada, que la cosa se pone interesante por abajo y que Sergio Garcia debería ser candidato a la vacuna contra la garrapata porque solamente cuando el tiene el balón en los pies veo posible que el Zaragoza se agarre a la falda de mamá para no caer a Segunda.

Vía | Más que Fútbol
Imagen | As

lunes, 11 de febrero de 2008

Jornada 23


Cuando desde Barcelona comenzaban a pregonar el nuevo lema que utilizan todos para todo (Juntos podemos) el propio Barça y el Real Madrid se encargaron de confirmar que la resurreción culé no es tal, sino un producto de una victoria agónica frente a Osasuna en el Camp Nou. Y es que durante toda la semana se había hablado acerca de la posibilidad de que el Barcelona hiciera lo mismo que el Madrid gestó el año pasado. Una remontada de más de 8 puntos cuando todo parecía sentenciado. La derrota del Madrid en Almería y la victoria del Barcelona frente a los de Pamplona propició que el optimismo se disparara pero ha durado poco. El Barcelona se la pegó en el Sánchez Pijuán y el Madrid jugó con un digno (aunque el resultado no lo parezca) Valladolid.


Mientras la Liga es cosa de dos y si apuramos de uno, por abajo la lucha por el descenso está tan caliente como desde el principio de temporada, con la notable diferencia de que ahora quedan menos partidos y los nervios comienzan a apoderarse de todos. El Depor vuelve a los puestos de descenso y el Murcia continúa cuesta abajo, el Recre consigue salvar de momento el tipo y el Betis se hunde un poco más aunque se mantiene a flote. Osasuna, Betis, Athletic, Recreativo, Deportivo, Murcia y Levante. Entre ellos está el peligro pero ni Valladolid, ni Mallorca, ni Getafe ni Zaragoza se pueden fiar de momento. Hablando del Zaragoza, de nuevo apatía aunque posesión de balón. El Osasuna demostró que los maños son con razón el peor equipo visitante de la Liga. Sin embargo, valga la paradoja, el Zaragoza se mantiene a 5 puntos de la UEFA y a los mismos del descenso. ¿Todo es posible? En esta Liga sí. El único que parece sentenciado es el Levante cuyos jugadores podrán presumir de morir de pie en vez de arrodillados.

Resultados |

· Murcia 0 - 1 Villarreal

· Deportivo 1 - 1 Getafe
· Sevilla 1 - 1 Barcelona
· Osasuna 1 - 0 Real Zaragoza
· Athletic 1 - 0 Levante
· Racing 0 - 2 Atlético de Madrid
· Mallorca 0 - 0 Almería
· Espanyol 1 - 2 Recreativo
· Real Madrid 7 - 0 Real Valladolid
· Valencia 3 - 1 Betis

Clasificación |

1) Real Madrid 56
2) Barcelona 48
3) Villarreal 42
4) Atlético 41
5) Espanyol 39
6) Racing 34
7) Sevilla 33
8) Almería 33
9) Valencia 33
10) Zaragoza 29
11) Mallorca 28
12) Getafe 28
13) Valladolid 27
14) Osasuna 26
15) Athletic 26
16) Betis 25
17) Recreativo 25
18) Deportivo 24
19) Murcia 23
20) Levante 13

Lo mejor de la jornada |

· El golazo de Forlán
· La resurrección de Villa
· Guti

Lo peor de la jornada |

· Daudén Ibáñez en el Valencia - Betis
· Jonathan Soriano al hospital por un tumor cerebral

El gol de la jornada (el segundo de Forlán) |



Vía | LFP, As, You Tube
Fotos | As

Más que Fútbol ● 2008

jueves, 18 de enero de 2007

Calderón abre la caja de los truenos

Y cuando todo iba viento en popa toda vela tras la victoria ante el Zaragoza... Aparece Calderón.

No había peor momento para empezar a despotricar a los jugadores, afición y cualquier bicho viviente merengue que se pusiera por delante. Calderón en un nuevo alarde de irresponsabilidad a la hora de hablar ha barrido con todo en una conferencia dada en un foro universitario.
Florentino
, Beckham, Guti, los jugadores en general, Casillas y hasta la afición entran en el saco de las desgracias madridistas.

Primero Cesc, Kaka´ y Robben, luego acusó a Beckham de no ser profesional y ahora esto. Alguien debería poner un bozal a este hombre, que aunque ya se ha disculpado, el discursito ahí queda...

Ver discurso:

Calderón despotricando de su Madrid - La Finta

martes, 9 de enero de 2007

100 millones después (MQF se adentra en el 2007)


Como dicen muchos: Año nuevo, vida nueva. Y eso es lo que le debe estar pasando al Real Madrid. ¿O no?, ¿O simplemente la vida mostrada en los últimos tres meses del 2006 ha sido una vida engañosa, de resultados pero de poca base futbolística y deportiva?

Y es que el Madrid vuelve a sus fueros de los últimos 3 años. El BabyDepor sacó a la luz todos los problemas de un equipo pobre y viejo en la base. "100 millones después estamos igual" Parece una película de Spielberg acerca de la evolución humana en la historia y de como seremos en el futuro, pero no, es el Madrid, que en empatía con la humanidad no cambia y sigue igual de mal que estos últimos tres años.

100 millones y un Gago después Calderón le pregunta a Capello antes del partido si le gusta el jugador argentino de 24 millones en cuestión. La respuesta no se vió, pero supongo que Fabio diría que sí, no es lo importante ¿No sabe Calderón si Gago le gusta a Capello? Se lo podría haber preguntado antes de soltar 24 millones en ficharlo.
100 millones después Cassano lidera un mini-complot recolucionario contra Capello (él y el "che" Diarra), 100 millones después Robinho aparece con resaca en el entrenamiento tras una noche movidita en algún local de copas madrileñó, 100 millones después Ronaldo dice que se entrega al máximo y Baldini le dice que tiene la puerta abierta para irse, 100 millones y un partido en A Coruña (O Inframundo) después Capello, Calderón y Mijatovic se reúnen con urgencia: ¿Y de esas mentes maravillosas que conclusiones se pueden sacar?
Pues que madera nueva sobre leña mojada no quema y que hace falta una renovación urgente de los pesos pesados (no es una metáfora) de la plantilla y salen a relucir los nombres de Raúl, Guti, Ronaldo, Beckham, Salgado y no se lo pierdan: Cannavaro y Emerson, de los cuales Fabio esperaba más pero claro todavía no se ha visto fichaje de más de 30 años que pueda ser un revulsivo para el equipo (Puskas aparte).

Y todo eso en una semana, la primera del año. Pero para que meter el dedo en la llaga, si Calderón sólo ha sido votado por un 16% de los socios al Real Madrid y las elecciones están siendo llevadas a juicio por candidatos perdedores que piden un recuento de votos por correo que supuestamente les daría la victoria... Es decir nada importante.

Juventud, renovación, viejas glorias fuera, ilusión, títulos. La nueva imagen del Madrid. Un momento, ¿no era esta la que intentaron vender al principio de la temporada?
100 millones después...

La rajada de Cassano y Diarra




El partido que desencadenó la crisis