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martes, 26 de abril de 2011

Clubes en manos ajenas


Andrés Pérez | El fútbol español vive momentos de turbulencia generalizada. Hace no demasiados días comentábamos aquí que el Zaragoza estaba cerca de caer en manos de un fondo de inversión soberano de Dubái, Emiratos Árabes Unidos, siguiendo la estela del Málaga, ya adquirido por jeques árabes, o el Racing de Santander, en manos de un extravagante indio que compró el equipo creyendo que Santander tenía algo que ver con el Banco Santander, patrocinador de la Fórmula 1 y, a la sazón, deporte que tanto admiraba. Finalmente la operación del club zaragocista no se fraguó —no se ha sabido gran cosa de aquello, más allá de los rumores de compra de Luis Oliver y Mario Conde— y quien sí ha sido adquirido por un grupo inversor de Dubái ha sido el Getafe.

Ayer Ángel Torres, presidente del Getafe, en compañía de Pedro Castro —alcalde de la localidad madrileña que en sus intervenciones aprovechó para hacer campaña electoral, dado que las elecciones están a la vuelta de la esquina y no hay oportunidad que no se deba aprovechar—, dio una rueda de prensa explicando los motivos de la venta. Torres alegó, como no cabía esperar de otro modo, razones puramente económicas:

No queríamos llevar al club a un callejón sin salida. Teníamos un presupuesto de unos 40 ó 45 millones, generábamos 26 ó 27 de beneficio y el resto lo teníamos que compensar vendiendo jugadores. Necesitábamos dinero para sostener el proyecto. Vamos a ver cómo sale (...) la idea es subir el presupuesto a unos 60 ó 65 millones de euros, que es la frontera para poder competir por estar en Europa todos los años. La diferencia deportiva la marca el no tener que vender a tus mejores jugadores y poder comprar dos o tres que den el salto de calidad a la plantilla. Soy un ganador.

Cuando Ángel Torres se refiere a que es un «ganador» se enorgullece, ufano, de que mantendrá su puesto de presidente de la entidad durante los tres próximos años. Al parecer era una cláusula indisoluble de la venta del Getafe y, en teoría, pretende transmitir cierta tranquilidad a los aficionados ante posibles futuros desmanes de los jeques árabes, de quienes se presuponen escasos conocimientos futbolísticos a cambio de una excelente perspectiva empresarial.

La operación busca proyectar económicamente al Getafe. Actualmente, en palabras de Torres, la entidad madrileña está saneada y no cuenta con una deuda exorbitante como otros equipos de Primera en serios aprietos financieros. El Getafe durante las últimas temporadas ha gozado de un presupuesto en torno a los 50 millones de euros y, como el club comenzaba a entrar en el farragoso pantano de las deudas, se ha tomado la decisión de venderlo al fondo de inversión Royal Emirates de Dubái, cuya inyección de liquidez —90 millones de euros durante los próximos tres años según el presidente— permitirá elevar el presupuesto en unos 15 ó 20 millones de euros anuales para luchar por plazas europeas.

La operación que dejará al Getafe en propiedad dubaití pone de manifiesto que el futuro de los clubes españoles está en manos ajenas. Tan sólo la alta inversión de capital extranjero en las múltiples entidades al borde de la quiebra permitirán la supervivencia de facto de un montón de clubes de Primera y, en esencia, de la competición tal y como la conocemos actualmente, además de otras reformas de mayor necesidad. En la Premier hay varios ejemplos que dan fe de ello y pocos son los clubes que a día de hoy se mantienen en manos de propietarios tradicionales y no de multimillonarios buscando o bien invertir dinero, o bien blanquearlo o bien pura y simple diversión. Las ventajas económicas son evidentes. ¿Riesgos?


Algunos. La mayoría de recelos despertados a raíz de la operación del Getafe surgen en torno a la posibilidad de que el club, actualmente llamado Getafe Club de Fútbol, pasara a llamarse Getafe Dubai Team. Ángel Torres no descartó la posibilidad en la rueda de prensa de ayer aunque tampoco la confirmó. Al parecer, según el reglamento de la Liga y de la UEFA, el patrocinio añadido al nombre de los equipos —algo común en balonmano o baloncesto— está prohibido, aunque tirando de memoria se me ocurre el caso de Red Bull Salzburgo, que no sólo vio modificado su nombre anterior —SV Casino Salzburg— sino también su equipación.

El caso del Getafe es particular. Se trata de un club muy joven que apenas cuenta con una masa social amplia y plenamente identificada con los colores del club. No obstante, su posible ejemplo —el cambio de nombre— podría sentar un peligroso precedente en clubes de mayor arraigo social y en mayores problemas. En lo tocante a que un club varíe su nombre por criterios económicos aún no he desarrollado una opinión clara: por un lado es un ultraje evidente a la tradición del club y, por otro, supone un aumento de capacidad económica a cambio de un simple cambio formal puesto que, en el fondo y para todo aficionado, su club seguiría llamándose de igual modo.

Por ejemplo, los aficionados del Sala 10 Zaragoza vieron como su equipo también fue llamado Foticos o DKV Zaragoza, así como la mayoría de equipos de la ACB —entre ellos el Barça Regal, el DKV Joventut o el CAI Zaragoza—. No hay constancia de que en ningún caso los seguidores de estos equipos se hayan desligado de los mismos. Es más: cuesta creer que los hinchas del CAI Zaragoza, una de las aficiones más abnegadas de la ACB, dejen de seguir a su equipo en caso de que pase a llamarse Ibercaja Zaragoza. En el fondo subyace una identidad, que es la del equipo de baloncesto de Zaragoza. Y es algo imborrable a pesar del patrocinador.

No obstante los recelos son lógicos puesto que el fútbol es un deporte eminentemente más religioso y espiritual que el resto y en él los sentimientos de la grada son casi tan importantes como las decisiones empresariales o de pura viabilidad económica. Un seguidor del Athletic de Bilbao difícilmente aceptaría ver un patrocinador junto al nombre de su amado equipo si apenas es capaz de digerir que la publicidad ensucie el pecho de su camiseta. Como decía más arriba, el caso del Getafe es particular por su escaso arraigo social, pero podría sentar un peligroso e inquietante antecedente. En cualquier caso, la lectura del caso Getafe es clara: aunque sea triste recordarlo, el dinero sigue manejando los hilos de este deporte y, con él, su propia identidad.

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lunes, 29 de noviembre de 2010

Por qué la Liga española es peor que la Premier


Andrés Pérez | Ayer Twitter se revolucionó tras amanecer con un interesante artículo de John Carlin en El País. Las palabras del afamado periodista inglés causaron todo un aluvión de respuestas, gran parte de ellas negativas en tanto que los datos ofrecidos por el redactor estaban sesgados y eran tendenciosos. En lo esencial, Carlin criticaba el proceso por el cual la Liga española quedaba reducida año tras año a un pulso legendario pero solitario entre Real Madrid y Barcelona, advirtiendo al mismo tiempo de los riesgos que esta singularidad podría provocar en la competición: su propia muerte.

El titular era todo un preludio de lo que se desarrollaría en el texto, Crónica anunciada de la muerte de la Liga española:

Échenle un vistazo a la tabla de la Premier League escocesa y a la de la Primera División española. Los números del Celtic y el Rangers son casi iguales que los del Real Madrid y el Barcelona, con la diferencia de que los dos grandes españoles conceden menos goles por partido y marcan más. Los locutores de televisión españoles nos siguen chillando que aquí tenemos la mejor Liga del mundo, pero ni ellos se lo creen. ¿Cuándo se van a enterar de que insistir en semejante bobada demuestra una enorme falta de respeto hacia el telespectador?

No le falta razón a Carlin cuando señala que la competición española no difiere tanto de la escocesa, al menos en la estructura del campeonato. Algo, claro, que devalúa el prestigio de la Liga.

No crean que en el resto de Europa no se dan cuenta. Los periodistas, los ex jugadores, los blogueros y demás opinadores de Inglaterra, Italia, Alemania, Francia, Noruega o donde sea se cachondean de lo que está pasando aquí. La Liga española no solo no es la mejor del mundo, dicen, sino que compite con la escocesa por ser la peor.

Hasta ahí bien, Carlin no dice nada que más o menos no se haya señalado en otros foros españoles. El problema, y por lo que deduzco se desata la polémica, surge cuando Carlin aporta como argumentos de peso las goleadas que tanto Barça como Madrid consiguen cada fin de semana, siendo el Almería 0 - 8 Barcelona la cima de la superioridad del poderoso sobre el débil. Cuesta entender cómo un inglés, conocedor del fútbol y periodista de prestigio cae en un error tan tendencioso. Porque es un dato tendencioso.

Una breve relación de goleadas en la Premier League inglesa que tan felizmente glosa Carlin: el Chelsea consiguió nada más comenzar la Liga dos 6-0, y este mismo fin de semana el Manchester United ha anotado siete tantos, cinco de ellos de Berbatov. No parece pues una goleada el mejor baremo para medir la calidad de uno y otro campeonato.

Diferencias entre los grandes y los pequeños las habrá siempre. Goleadas también. Es absurdo intentar medir la calidad de una Liga por el número de goles anotados puesto que, en ese caso, la italiana pasaría por ser el campeonato más igualado del planeta cunado no se trata más que de otra forma de entender el fútbol. Claro que, hay diferencias y diferencias. Y Carlin le hubiera dado un mayor peso a su artículo con los siguientes ejemplos, que reflejan algo mejor la actual situación de desnivel en la liga española y en la liga inglesa:

Partidos perdidos

Me remitiré únicamente a los datos de la temporada pasada, culmen en este sentido de la enorme diferencia creada entre el Madrid, el Barça y el resto.

El campeón de la Liga española, el Barça, perdió un único partido en toda la temporada. El Madrid, su único e inmediato seguidor, cayó en cuatro ocasiones. En total, ambos equipos, primero y segundo, perdieron cinco partidos en todo el campeonato. Esto implica una brecha evidente entre los dos grandes y el resto de conjuntos: tan sólo en momentos de lógico bajón de rendimiento algunos conjuntos fueron capaces de vencerles.

En total, sólo tres equipos pudieron imponerse a uno de los dos: Atlético de Madrid, Sevilla y Athletic de Bilbao. Situaciones puntuales. Por lo demás, tanto Madrid como Barça cumplían como meros trámites el resto de partidos: ganaron 31 de 38 partidos.


Premier League: el Chelsea, campeón, perdió seis partidos. El Manchester United hizo lo propio una vez más, siete. Entre ambos suman trece derrotas en toda la temporada, más del doble que los dos primeros del campeonato español. La lectura preliminar da a entender que en Inglaterra hay un mayor elenco de conjuntos capaces de imponerse a los dos principales favoritos y que, por tanto, hay mayor igualdad.

Ocho equipos hincaron el diente a los dos primeros clasificados: Manchester City, Aston Villa, Everton, Tottenham, Wigan, Burnley, Fulham y Liverpool. Paradójicamente, el tercer clasificado, el Arsenal, perdió sus dos partidos ante Chelsea y United. En la relación de equipos que se impusieron a los dos más poderosos encontramos, incluso, a un descendido. Algo impensable y muy improbable en la Liga española.

Diferencia de puntos

Otro factor que mide la competitividad de un campeonato u otro es la diferencia de puntos entre los primeros y los siguientes.

En la Liga española Barça y Madrid obtuvieron 99 y 96 puntos respectivamente, rozando conjuntamente los 200. La diferencia entre el primer clasificado y el tercero es abrumadora: el Valencia consiguió 71 puntos, 28 menos que el Barça y 25 menos que el Real Madrid.


En Inglaterra, por contra, el tercer clasificado, el Arsenal, se mantuvo a 10 puntos del Chelsea. Para encontrar una diferencia semejante a la del Barça (primer clasificado en España) y el Valencia (tercer clasificado) en Inglaterra hay que irse hasta la octava posición. Allí se ubica el Everton, que hubiera necesitado 24 puntos más para igualar la puntuación del campeón. Esto es: mientras que en Inglaterra hay ocho equipos en menos de treinta puntos, en España hay dos.


En la Liga española, el octavo clasificado, el Athletic de Bilbao, se clasificó a 42 puntos del campeón. Para encontrar una diferencia semejante en la Liga inglesa hay que descender hasta la decimotercera y decimocuarta posición: Sunderland (-42 respecto al Chelsea) y Bolton (-47). Parece evidente que las diferencias son menos acusadas en el campeonato británico.

Conclusión

En Inglaterra hay un elenco de equipos mucho más amplio capaz de plantar cara a los dos conjuntos favoritos a alzarse con el campeonato. ¿Significa esto que hay más candidatos al campeonato? No. Significa que los favoritos y los que al final se jugarán la Liga por presupuesto y plantilla tienen mayores dificultades a la hora de cumplir sus objetivos y que las posibilidades de que aparezca un tercer equipo en discordia son más altas dada la menor brecha entre los dos primeros y el resto. En España, esta última posibilidad, habida cuenta de la facilidad con la que Madrid y Barça se imponen al resto, es muy improbable.

En esencia, los campeonatos se disputan entre dos o tres equipos anualmente. Siempre sucede así. En Inglaterra han ganado el campeonato cuatro equipos distintos en los últimos quince años. En España cinco. ¿Significa eso que hay un mayor nivel competitivo, en la actualidad, en España? No. La competitividad se debe medir por la dificultad mediante la cual los grandes obtienen sus victorias, y, habida cuenta de los datos, los grandes en Inglaterra encuentran mayor oposición que en España, donde apenas hay resistencia.

Es cuanto menos discutible pretender equiparar la situación de ambas ligas hoy aportando datos de hace quince años. El problema de la Liga es del presente y nace en el ya comentado fatal reparto de los beneficios televisivos, donde Madrid y Barcelona se llevan 140 millones de manera independiente. En este post de Ruben Uría se aprecian las notables diferencias entre la Liga española y el resto. Las diferencias económicas aquí son mucho más acusadas.

A menor reparto equitativo del dinero, mayor es la brecha entre poderosos y débiles. No hay que ser ningún erudito para deducirlo. A fin de cuentas, nos guste en mayor o medida Carlin, se equivoque en sus argumentos y haga un análisis sesgado o no, todo se reduce a lo que comenta al final del artículo:

No importa cuál sea la posición en la tabla de los rivales del Chelsea, el Manchester United o el Arsenal: antes de cada partido, todos saben que puede pasar cualquier cosa. Los estadios están llenos, las gradas vibran. Hay teatro, hay emoción.

Y en España no hay emoción.

Fuente | Wikipedia

viernes, 26 de noviembre de 2010

Pensamientos a vuela pluma sobre los derechos televisivos


Andrés Pérez | Imaginen que en el mundo solo existieran el Barça y el Madrid. Plantéense la posibilidad: qué maravilla, tener un clásico todos los fines de semana, disfrutar de Messi y Ronaldo todos los días del año, sumergirnos en la vorágine dulce, épica y gloriosa de la eterna rivalidad, de la bipolarización absoluta del deporte, de dos equipos luchando por La Gloria, en plan grandilocuente.

A los cuatro fines de semana usted, yo y cualquier ser humano con un mínimo de expectativas se sentiría defraudado por completo. El misticismo terminaría porque se convertiría en rutina, la muerte cerebral del aficionado que habría sucumbido a un juego sin interés, sin alternativas, sin posibilidades de reinventarse.

La actual disposición de los derechos televisivos en España conduce exactamente a la alegoría remota y, deseemos, imposible que se ha descrito más arriba. Barça y Madrid, únicamente, se reparten un 34% de los beneficios de las televisiones. Más de la mitad de los equipos de Primera División el 43%. No parece muy equitativo.

Sí, se sabe: el Madrid y el Barça generan audiencias millonarias, son los equipos a los que todo el mundo desea ver. No hay noticias de quien prefiera un Espanyo - Getafe. Lo que no les explican es que sin Getafes de la vida ante los que jugar cada semana no existiría el Barça - Madrid como concepto. La competitividad es la base del espectáculo, y para eso son necesarios más de dos equipos.

Los dos grandes no están dispuestos a hacer un bote común del 50% en la tarta de los beneficios televisivos y repartir el restante en función de la posición y las audiencias. Eso, al parecer, es un grave inconveniente para ambos a pesar de que, como la lógica indica, sus beneficios seguirían siendo muy superiores al resto y semejantes a los actuales.

La avaricia suele romper el saco. Media Liga se hallará en la cuerda floja de seguir así el reparto de los beneficios. Entre tanto, Alemania e Inglaterra disfrutan de un alto nivel competitivo. Pero la realidad es secundaria. Lo importante es no ceder.

(Este artículo se ha escrito en los últimos quince minutos de un módulo impartido por Alejandro Lucea en el Título de Experto en Periodismo Deportivo que estoy cursando actualmente. Y, además, me sirve para retomar Más que Fútbol)


(click para agrandar)

Lectura recomendada | Sobre el reparto de los derechos televisivos (Diarios de Fútbol) | Veintiséis equipos denuncian una injusticia en el reparto de los derechos televisivoste (Marca)

lunes, 9 de agosto de 2010

Amaños en tierra de nadie

Andrés Pérez | A pesar del silencio cómplice de los medios de comunicación, muy ocupados hablando de los apasionantes, sin duda, partidos de pretemporada de los clubes españoles —hoy, por ejemplo, en El País no encontramos ningún reportaje ni noticia relacionada con el caso Brugal y el Hércules, y ni qué decir de Marca, As, Sport y otros medios, a pesar de la editorial de ayer de Relaño—, el asunto de los partidos amañados por Enrique Ortiz sigue su curso y sigue dando de que hablar.

Hace poco supimos que las declaraciones de Tote en las que afirmaba no tener nada que ver con el asunto de la compra-venta de partidos podrían ser falsas. Frente a la prensa, Tote dice que él no sabe nada. Al teléfono, hablando con su amigo y presidente Enrique Ortiz, Tote se expresa en otros términos:

Tote: ¿Qué pasa?

Ortiz: ¿Qué pasa tío?

Tote: Ya lo ves. Esto es así tío. ¿Has visto lo que tenían los demás?

Ortiz: Hombre, estos estaban primados todos.

Tote: No, no, primados no, escúchame, 300.000 [euros], 25.000 cada uno [de los jugadores], de los cuatro [equipos] de arriba. Eso para que digas que no sueltan pasta. Esto es la guerra monstruo.

Ortiz: ¿Y empatando les pagan?

Tote: La mitad. (...)

Ortiz: ¡Qué hijos de puta! (...) Bueno, no podemos fallar el próximo tiro (...) Allí tienes, allí tienes amigos, ¿no?

Tote: Sí. Lo que pasa es que yo no voy, tengo la tarjeta, este hijo de puta [por el árbitro] me ha sacado una tarjeta hoy. Pero ya lo hablaremos por otro lado.

Ortiz: No, es igual, aunque no vayas, vas.

Tote: Pero puedo encargar, lo puedo a encargar a Abraham [el segundo capitán del equipo], no hay problemas, ya hablamos esta semana.

Ortiz: No, no, no, pero haz cuenta que te vas para allá, tú y yo, los dos. ¿Van en avión, no?

Tote: Sí.

Ortiz: Pues cuenta, no te organices que nos vamos tú y yo para allá.

Tote: Bueno, vamos hablando, tranquilo.

Ortiz: Habla todo lo que tengas que hablar y aprieta, ¿vale?

Tote: Venga.

Las conversaciones publicadas por El País durante la semana pasada revelan algo que hasta el momento sólo se intuía: los jugadores, más allá de dejarse comprar por cuatro euros, participan de forma activa en la trama. Contactan con su presidente, analizan el precio de mercado que imponen otros equipos y utilizan los hilos de viejas amistades y compañías en el vestuario para alterar la competición. En fin, ya lo ven, Tote, aun pudiendo disfrutar de un día libre, prefiere acompañar a Enrique Ortiz para negociar in situ los pormenores del trato.

A pesar de las pruebas, el juez de Instrucción del juzgado número 7 de Alicante, el encargado de instruir las diligencias del caso, ha decidido no trasladar la causa a la justicia deportiva, esto es, al CSD y a la RFEF. El argumento para frenar en seco el proceso judicial es el de que, al ser conseguidas las conversaciones durante la investigación de un caso ajeno al fraude deportivo, el caso Brugal, pierden su validez ya que la legalidad de las escuchas no abarcaban ese ámbito, en teoría privado. Una excusa de mal pagador, un vericueto judicial que el juez, al que imagino vistiendo la camiseta de Farinós, utiliza para frenar la investigación.

De momento el CSD y la RFEF tienen la excusa perfecta para mantener la boca cerrada y no actuar: la justicia ordinaria no les transfiere el caso, ellos más no pueden hacer. En cualquier caso la Abogacía del Estado y la Fiscalía han recurrido la decisión del juez por lo que aún quedan posibilidades de que el asunto llegue a manos de los órganos deportivos y puedan, si consiguen demostrarlo —y si deciden procesarlo— sancionar el fraude.

No desesperen, quizá, si alguien se encarga de recordarlo, e intuyo que el Betis tomará ese camino, el 22 de diciembre se reabra un caso ahora paralizado: ese día el fraude deportivo se considerará delito, por lo que no será necesario derivar la causa a un organismo deportivo, acelerando el proceso judicial. Hasta entonces, los amaños seguirán en tierra de nadie. Como siempre.

Eso sí, tampoco tengan puestas demasiadas esperanzas. Miren, hoy, verano de 2010, año y medio después, qué sucedió con las declaraciones de Jesuli en las que primero afirmaba haberse recibido dinero para dejarse ganar por el Málaga para posteriormente desdecirse:

La federación abrió un expediente informativo, como tantos otros (nunca se ha sancionado un hecho de este tipo), y decidió enviar la documentación a la Fiscalía General del Estado, quien a su vez trasladó el expediente a la Fiscalía de Málaga por haberse producido los hechos en dicha ciudad, lo que no dio resultado porque el caso fue archivado.

Poncio Pilatos no se habría lavado las manos de mejor modo. La actitud de la Fiscalía, ahora con el caso Hércules, parece por tanto algo impostada: si en su día decidió hacer caso omiso de un futbolista que primero afirmó haber participado en un fraude deportivo y luego afirmó haber mentido es de extrañar que hoy muestre tan notable entusiasmo por buscarle las cosquillas al Hércules y a Enrique Ortiz. Mucho menos rédito merece la RFEF, que jamás ha sancionado a nadie por afirmar o dejar entrever que se ha dejado perder a cambio de una prima.

Por si acaso, el Hércules ya se ha personado en el caso para defender el honor de Enrique Ortiz, lo cual parece un gracioso oxímoron. España funciona así. Sus gentes, también. El fútbol es algo demasiado importante como para dejarlo en manos de todos estos mangantes, pero siempre habrá aficionados, o supuestos periodistas, fanáticos y ciegos ante la realidad. ¿Mi equipo? Intocable. Me dan igual las pruebas, otros son peores. Vomitivo:

(...) sospecho que hay 'caso Hércules' para rato. No digo que vaya a ser por culpa de la Fiscalía y de la Abogacía del Estado, pero ambos organismos están mostrando un interés extraordinario para que las grabaciones que implicarían al presidente del Hércules (...)

El fiscal jefe de la provincia, Juan Carlos López Coig, sostiene, entre otras cosas, que es inconstitucional no perseguir el 'fraude' del Hércules y que «lo que protege la norma constitucional es la comunicación y no lo comunicado». ¿Acaso no es inconstitucional tener más de cuatro millones de parados? ¿Es constitucional que miles de españoles carezcan de una vivienda digna? ¿Llevarán la Fiscalía y la Abogacía del Estado a los tribunales al Gobierno por los parados y los sin techo?

Como ven, el argumento principal de Ramón Gómez Carrión no es la inocencia de su amado equipo, sino un defecto de forma. No dice demasiado en favor del nada sospechoso Enrique Ortiz y del Hércules que sus defensores opten por resaltar la maldad de quien procesa y no la bondad del procesado. ¿Y qué dicen los jugadores? Abraham Paz, por ejemplo, no defiende la inocencia de su persona y de su club. Más bien al contrario.

Si el CSD empieza a investigar, acataremos su decisión pero habría que investigar quince años para atrás y ver cómo subieron los equipos de la pasada temporada, la de la otra o investigar todos los partidos de la última jornada de la Segunda División de la última temporada, porque a los treinta minutos había muchos equipos ganando tres y cuatro a cero. Eso hay que analizarlo también.

"Hemos hecho trampas, vale, pero ellos más. Así que no somos culpables". Así son los pozos del fútbol español —y su nivel intelectual—, y lo que nos queda por conocer. Por cierto, los amaños del Hércules se remontan, supuestamente, eso siempre, a dos años antes de esta temporada. Otra chiquillada, imagino, sin importancia que no merece empañar el impecable aspecto de nuestro fútbol, blanco nuclear, impoluto. Tan refulgente que hay que mirarlo con gafas de sol. Como en los funerales.

La corrupción del fútbol en Más que Fútbol | Otro caso de partidos amañados, pero aquí no pasa nada | Que el espectáculo no pare | Un deporte de caballeros practicado por villanos | Noticiario fúnebre
Lectura recomendada | El Hércules se persona en la causa del Brugal por el presunto amaño de partidos en Segunda (El Mundo) | "Sin dar primas, jugamos otra liga" (El País) | Fútbol de compra y venta (El País)
Imagen | Blogdeporte | As

martes, 3 de agosto de 2010

Otro caso de partidos amañados, pero aquí no pasa nada

Andrés Pérez | Ya está, aquí lo tienen: un nuevo escándalo en el fútbol español por un presunto amaño de partidos. Que el silencio imperante desde todos los estamentos conocidos del fútbol español no les lleve al engaño, vuelve a ser un pequeño borrón que, de actuar como suele hacerlo al RFEF, no llegará a ninguna parte. Como sucediera con el caso Jesuli y el supuesto ascenso fraudulento del Málaga en la temporada 2007/2008, todo lo que sabemos hasta la fecha es por escuchas al presidente de uno de los clubes implicados, aunque, en este caso, el protagonista no es indirecto, sino parte activa de la trama: Enrique Ortiz, máximo accionista del Hércules, reconoce, supuestamente claro, como todo, haber ofrecido cuantiosas cantidades de euros para que sus rivales se dejaran vencer y así facilitar el ascenso de un Hércules necesitado del mismo dada su precaria situación económica —quince millones de deuda, una losa para un equipo de Segunda División—.

Los hechos

El pasado 10 de mayo el Hércules se imponía en el Rico Pérez al Córdoba por 4-0. Un mes más tarde, el 19 de junio, el Hércules vencía a domicilio por dos goles al Real Unión de Irún y se proclamaba oficialmente equipo de Primera División en detimento del Betis, partido al que, por cierto, volveremos más tarde.

El País hoy, 3 de agosto, en su sección de Deportes, habitualmente bien dirigida y redactada, desvela ciertas conversaciones que el máximo accionista de la entidad alicantina, el previamente mencionado Enrique Ortiz, turbio personaje que aparece en los papeles de la Trama Gürtel y que ahora capitaliza el protagonismo del caso Brugal, mantiene con un interlocutor del que no se desvela la identidad. Ortiz, imaginamos que henchido de gozo y satisfacción, se expresa en los siguientes términos: "Del anterior, del último que ganamos aquí. Le di 100.000 euros... En el primer gol de Tote se tira para el lado contrario... Es que fue la hostia, macho... El cuatro a cero... 100.000 euros le había dado al portero (...) Al Salamanca le ofrecimos 150.000 euros. No quisieron y les metimos también cuatro".

El gol al que se refiere Ortiz es éste, en el que Tote abre el contador para el Hércules. El portero en cuestión atiende al nombre de Raúl Navas y, según las grabaciones, habría recibido, supuestamente, o habría recibido la oferta, supuestamente, de cien mil euros para que consumara el fraude. Según El País, en esas mismas grabaciones se desvela que el presidente del Hércules habría ofrecido 300.000 euros al Córdoba para que se dejara vencer. El asunto no queda ahí: como expresa Ortiz, el Salamanca rechazó una oferta de 150.000 para perder a propósito; también aparecen los nombres del Girona y del Recreativo de Huelva como supuestos beneficiarios de las primas de Enrique Ortiz.

Cuatro partidos bajo sospecha. Los protagonistas lo niegan todo, como es menester. Raúl Navas, el portero del Córdoba en el ojo del Huracán, dice sentirse "indignado" y que "hacer daño es muy fácil. Todo el mundo va a suponer y nadie saldrá diciendo que me he vendido, por lo que se daña mi nombre". Tote también niega cualquier relación con el asunto. Por cierto, cuando Jesuli confesó a Badiola que cada jugador del Tenerife se había dejado ganar frente al Málaga por 6.000 euros, Raúl Navas era su compañero de equipo. Vasos comunicantes.

Las suposiciones y la teoría de los vasos comunicantes

Vasos comunicantes son los que nos llevan a Iñaki Descarga, defensor que actualmente se desempeña en el Real Unión de Irún y que en su día lo hizo en el Levante. El dato no es baladí: en la temporada 2006/2007, Descarga y el presidente por aquel entonces del Levante, Julio Romero, reconocieron, y así está grabado, que los jugadores de la entidad levantina se dejaron vencer en la última jornada de aquella Liga frente al Athletic de Bilbao para que salvara la categoría. Casualmente, aquel partido lo venció el Athletic con un gol en propia puerta de un jugador del Levante.

Cosas del destino, Iñaki Descarga, en una situación semejante pero inversa por la posibilidad del ascenso y no del descenso, se marcó un gol en propia meta escandaloso en la última jornada de esta temporada frente al Hércules, que se jugaba el ascenso al todo o nada. Repasen la jugada y piensen detenidamente sobre los hechos expuestos previamente. Vasos, casuales, comunicantes.



Como es menester, en los días posteriores al gol en propia meta, Descarga se mostró muy afligido por la presión social que había de soportar, tildándole el espectador de comprado. Tal y como dice sentirse hoy Raúl Navas. En el momento de anotarse el tanto Descarga rompe a llorar desconsoladamente. Observen, una vez más, detenidamente la jugada, pero no lleven sus ojos al número 23 blanco, Descarga, el autor de tan sorprendente gol; fíjense mejor en el dorsal 11 del Hércules. Interpreten el gesto que realiza nada más observar en primera fila la acción de Descarga: manos a la cabeza de incredulidad, sí, pero también, con una interpretación más sutil, de miedo ante una acción excesivamente evidente, ante un pastel descubierto de manera fragrante.

Vasos comunicantes. Nos llevan a la RFEF, máximo estamento del fútbol español. Antes de nada: el juez de Orihuela, encargado de llevar la instrucción del caso, se inhibió por causas que desconocemos y en su lugar el juzgado de instrucción número 7 de Alicante archivó el caso en lo referente a las supuestas primas al no considerarlas delito penal, ya que no lo son. Dejarse perder en un partido de fútbol no es constituyente de delito actualmente, por lo que la responsabilidad ahora recae sobre el Consejo Superior de Deportes y la Federación cuando el juez, que a pesar de la insistencia del fiscal aún no ha movido ficha, se decida a trasladar el caso al CSD.

De no derivar la causa al CSD y a la RFEF el juzgado número 7 de Alicante tampoco deberíamos sorprendernos: en fin, hablamos de la Comunidad Valenciana. En cualquier caso, tampoco nos hagamos especiales esperanzas de ver prosperar dignamente la investigación si llega a manos de los dos máximos organismos del fútbol en este país. Por un lado está Lissavetzky, que ya demostró todo lo que tenía que demostrar con la Operación Puerto y que anda muy ocupado ahora en la creación de una imagen de candidato para optar al liderazgo del Partido Socialista de Madrid; por otro, Ángel María Villar, cuya incompetencia no se puede resumir en un post pero si en un detalle: Descarga y Julio Romero señalaron que el presidente de la RFEF sabía de aquel amaño entre el Athletic, equipo del que es seguidor, y el Levante en 2007. Vasos comunicantes. Y así hasta el infinito.

Las consecuencias

Evidentemente, hay lío. Los implicados se lo han puesto mucho más fácil esta vez que Jesuli y Badiola en su día, las pruebas —¿también debería decir aquí que son supuestas?— apuntan a un amaño de partidos que dejó al Hércules en Segunda División. Huelga decir lo siguiente: no se valora el mérito del Hércules para ostentar una plaza en la máxima categoría del fútbol español, ni el éxito de las negociaciones de su presidente para amañar los partidos, sino la intentiva. Un paralelismo válido para esta situación: el árbitro no valora que un defensa le rompa la cabeza a un delantero, sino la intención de hacerlo. Con esto sucede algo semejante, no se debe valorar el hecho de que comprara o no Enrique Ortiz los partidos sino el hecho de que lo intentara, de que ejerciera el soborno aunque no tuviera el éxito esperado.

Tan sólo por las declaraciones de Ortiz la investigación debería ser abierta y, de demostrarse todo y resultar ser cierto, el Hércules castigado. Desconozco en qué grado, pero desde luego ejemplar. Los aficionados del Hércules no tienen la culpa de nada, claro, pero tampoco los del Betis, equipo que ya ha interpuesto una queja formal en la Federación exigiendo el descenso del Hércules y el ascenso del Betis. No se trata de castigar a una afición, olvidemos ese argumento demagógico, sino de demostrar que los actos ilegales al margen de las reglas establecidas en el fútbol queden castigados. De no hacerlo, la impunidad reinará.

Aunque, bien pensado, la impunidad ya reina. ¿Alguno de ustedes recuerda qué sucedió con el caso Jesuli? Nadie, claro. Yo tampoco, y el motivo es sencillo: no sucedió nada, y hoy, apenas dos años después, pocos recuerdan aquel turbio episodio. Agua de borrajas, pelillos a la mar, hagamos como que no ha pasado, nuestro fútbol es limpio, blanco nuclear, refulgente, impenetrable por la corrupción, oasis en un país corrupto, paradigma de la época de oro y de platino y de zirconio del deporte español —Chimoeneas dixit—. Mejor no tocarlo.

"Desconozco hasta dónde llegan los amaños de partidos. Desconozco quién puede estar dentro del escándalo. Pero pondría la mano en el fuego a que ni es ni será el último caso que salga a la luz. Barrer un poco el piso no viene mal de vez en cuando. Parece que sale algo y la gente se olvida de todo el polvo que queda dentro. La cuestión es ¿cuánto polvo tenemos en casa?" - Un deporte de caballeros practicado por villanos, Más que Fútbol, 3 de diciembre de 2008.

El párrafo sigue de rabiosa actualidad.

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Imagen | Marca | El Mundo

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Que el espectáculo no pare

Andrés Pérez | Era cuestión de tiempo que el escándalo salpicara a España. Hace un par de días ya se comentó en Más que Fútbol el siniestro escándalo que estalló en Alemania y que, además, no era el primero de esta índole. Pues bien, el fútbol español también está lacerado por la apuestas ilegales de quienes protagonizan la competición, esto es, los futbolistas. Qué quieren que les diga. Tampoco me parece ninguna novedad. Que el fútbol está podrido ya lo sabíamos. Que nadie quiere verlo, también, y que es mucho mejor ocultarlo, lo mismo.

No hay que retroceder demasiado en el tiempo. Ahora ha quedado en el olvido pero el año pasado Jesuli denunció un supuesto amaño entre Málaga y Tenerife para que el equipo malacitano ascendiera a primera división con la connivencia pasiva del Tenerife en detrimento de la Real Sociedad. La denuncia de Jesuli fue archivada, entre otros motivos, porque el protagonista y el resto de partes implicadas se indignaron muchísimo ante lo publicado en El Mundo, escuchas que demostraban por medio de conversaciones entre Badiola, presidente de la Real, y Jesuli el amaño.

La investigación duró apenas un día y fue muy decidora de cómo se hacen las cosas en España y en el fútbol en particular. Mejor no tires de la manta, no vaya a ser que suceda algo malo y la gente comience a pensar que todo esto es una farsa. No todo es una farsa pero es evidente que hay mucha suciedad oscura en los profundos pozos del fútbol. Ya sea el dopaje, el amaño de partidos o jugadores vendiendo su alma al diablo por cuatro euros más de los que ganan en sus multimillonarios salarios.

La cuestión es si queremos verlo o no. De si nos interesa saber qué hay de malo para erradicarlo y obtener un espectáculo real. Y todo ello a pesar de que las pruebas son jugosas y extensas. El fútbol es experto en hablar de "casos aislados" y "situaciones particulares", siempre intentando que ningún escándalo se extrapole al resto de la competición. El Moggigate ya queda en el olvido y pocos parecen recordar que, efectivamente, hubo un equipo un día que compró todo lo que uno puede comprar con dinero para ganar varias Ligas en Italia. Y en el olvido, premeditado no lo olviden, de tales situaciones encontramos el hecho de que hoy, cuando un escándalo como éste salpica a nuestra Liga, todos callemos como putas y corramos un tupido velo.

De investigar a fondo nada. De sancionar estrictamente menos. Hay siete, hasta la fecha, futbolistas implicados, la mayoría de segunda a excepción de uno particular y notorio: López Vallejo, portero titular del Real Zaragoza, conjunto que el año pasado ascendió y hoy intentan salvar su culo en primera. Quédense con este nombre: probablemente no lo vuelvan a oir, como tampoco leerán demasiado sobre tamaño escándalo. Es preferible que, aunque se investigue, las penas disciplinarias sean vagas y laxas y lo de las apuestas ilegales no sea más que tema del día, no del año. Que el espectáculo no pare, cueste lo que cueste.

No me gustaría cerrar el post sin recordar algo que ya escribí en su día a raíz del caso Jesuli: "Barrer un poco el piso no viene mal de vez en cuando. Parece que sale algo y la gente se olvida de todo el polvo que queda dentro. La cuestión es ¿cuánto polvo tenemos en casa?". Pues eso.

P.D.1

Me ha gustado este post de Diarios de Fútbol al respecto aunque temo que refleja demasiado bien lo que sucede:

Hasta ahora veíamos la corrupción en el fútbol como un fenómeno lejano, de liga pobre del este, de equipos cuyo nombre apenas sabíamos escribir. Ricos con intereses en el negocio futbolístico, con beneficios ilícitos conseguidos en las apuestas y la especulación. Un fenómeno mafioso medio ruso, medio turco, medio ucraniano, siempre al otro lado del mundo; donde las leyes son blandas para los poderosos y duras para los que no tienen nada.

Claro. Si queremos ver únicamente eso será lo que finalmente terminemos viendo.

P.D.2

Por supuesto no esperen mayor cobertura de este asunto en nuestra bonita prensa deportiva que la que pueda merecer algún tipo como Verdasco pasando de cuartos en un torneo de segunda. En As tenemos que bajar la ruleta del ratón varios segundos hasta llegar a la noticia. En Marca aparece a la derecha de la relevantísima noticia sobre Kaka' y su posible titularidad para el próximo partido. Ya es algo. En As si quieres interesarte sobre el asunto has de tragarte antes cosas tan interesantes como la mala integración de Benzema, que va estrellando coches porque el tipo, a pesar de la millonada que cobra y de jugar en el mejor equipo de la historia, lo está pasando realmente mal.

P.D.3

Aquí el comunicado de la Federación. Como ven muy extenso y amplio.

Noticias relacionadas | Owned (Flitrando la realidad)
Vía | As, Marca, Diarios de Fútbol, Más que Fútbol, El País
Imagen | Diario Equipo, Daily Mail, Marca

jueves, 5 de noviembre de 2009

Y los privilegiados pusieron el grito en el cielo

Andrés Pérez | España no se caracteriza precisamente por ser uno de los países más justos fiscalmente hablando. Ahí están las SICAV, auténtico sueño húmedo de millonarios empresarios, y ahí estaba, hasta ayer, la Ley Beckham, para jolgorio y algarabía de las súper estrellas de esta nuestra Liga. Gracias a tan inteligente Ley, los futbolistas extranjeros con sueldos superiores a 600.000 euros cotizaban en el fisco el 24% de sus ganancias, lo mismo, no se lo pierdan porque tiene su gracia, que un mileurista como usted o como yo. ¿Divertido eh? Sí, para no parar de reír. O de llorar, depende del temperamento de cada uno. Pues esperen. El Gobierno de Zapatero ha decidido, cinco años después, que esto está muy mal y que hay que modificarlo. Así que a partir del uno de enero de 2010 los nuevos fichajes estrellas de los grandes clubes destinarán al erario público el 43%, algo muy semejante a lo ya existente en países mucho más justos fiscalmente hablando como Alemania o Gran Bretaña. Pues bien, la Liga se queja. Muy indignada se halla porque según sus cálculos perderá alrededor de 100 millones de euros anualmente. ¿Y qué hacer? A la huelga, dicen.

Partamos de la siguiente base: la medida tomada perjudica únicamente a los nuevos fichajes, es decir, a Riberý, por poner un ejemplo, pero no a los ya existentes. Como dicta la justicia española, las leyes nunca tienen carácter retroactivo por lo que Cristiano Ronaldo e Ibrahimovic pueden dormir tranquilitos, no les tocarán su estratosférico sueldo. Así que la Liga, de la mano de Astiazarán, su patético presidente, de manera torpe y necia intenta presionar al Gobierno amenanzando con un parón de la competición. Alegan en la LFP que eso impedirá la llegada de talentos extranjeros y por ende menor beneficio para los clubes por eso de los contratos televisivos, mediáticos y demás retahíla de argumentos, resumiéndolo todo en un laxo las estrellas eligirán otras Ligas. Lo que cierto presidente llamó en su día importar talento del extranjero se irá al carajo, resume Astiazarán.

En el plano fiscal no hay debate alguno: tipos que cobran cantidades millonarias por pegarle bien a un balón han de tributar exactamente lo mismo que el resto de empresarios de este país. El sistema fiscal español no es justo, lo sabemos, pero por algo se empieza, y que los futbolistas coticen al 43% como un rico más es una buena medida. Que la medida supone un freno para los grandes fichajes puede que sea cierto: hasta ahora España era un paraíso fiscal para nuestros ídolos del balompié y no es de extrañar que Riberý se niegue a pagar el 43% de su sueldo al Estado Español, que a ver quién nos creemos que somos, que él no se fue a Alemania para pagarle a los alemanes el 45% de su sueldo... Vaya. Ha quedado demasiado explícito. Una pena que Astiazarán no quiera leer, aprendería muchísimo el tipo.

Hablan de huelga. Veremos. Los clubes poderosos deben estar que trinan, y eso en España se traduce en dos: Barça y Madrid. Laporta ya ha hablado y ha puesto el grito en el cielo, pero como a este hombre nunca merece la pena escucharle a no ser de que se desee una úlcera estomacal, es mejor hacer como que no ha abierto la boca. Ya saben, sonrían y digan que sí. Huelga decíamos. Considero que es un farol. En la Liga Española no manda Astiazarán, mandan las televisiones y los patrocinadores, y ponen muchísimo dinero como para que durante dos jornadas los sufridos futbolistas no salten al campo a partirse la cara por tres puntos. Veremos cómo termina el asunto, pero una huelga no haría más que retratar el fútbol tan patético y lamentable que tenemos y que no merecemos. O sí. Uno ya no sabe dónde está el límite.

Vía | Público, ADN, Dominio Público, El Mundo
Imagen | Google Images

jueves, 29 de octubre de 2009

Tirando a dar | La última proeza del Atleti

Eduardo Lázaro | Hay veces en las que a uno no le queda otro remedio que pensar en la vida como un cúmulo de contradicciones. Cuestiones triviales toman un cariz revelador; y empiezo a pensar que el extraño en este mundo soy yo. Cuando quiero ir rápido, oigo voces que me recomiendan ir con calma. Hay días en los que espero ansiosamente la noche. En otras ocasiones, tomo un refresco que no hace sino aumentar mi sed. Salgo a la calle y me encuentro con grandes dosis de ignorancia orgullosa de sí misma —lo cuál me parece una incongruencia—. Y como éstos, podría poner innumerables ejemplos que formarían una lista, cuando menos, curiosa.

Perdónenme por esta monserga existencialista, pero es que por mucho que le doy vueltas desde el suceso, aún no consigo responderme a la siguiente cuestión: ¿qué coño pinta el Frente Atlético en un entrenamiento a puerta cerrada del Atlético de Madrid?, ¿acaso el fútbol no caminaba por los derroteros de aislar y silenciar a estas bandas de cafres? De verdad, todavía no he podido resolver el crucigrama mental que me ha supuesto esta contradicción porque no sé que ha pretendido el club madrileño.

No pretendo hacer demagogia barata demonizando su ideología que, por otro lado, es comúnmente conocida. Tampoco pretendo recordar que en su triste historial se pueden encontrar innumerables detenciones, agresiones, destrozos e incluso asesinatos de aficionados rivales. Ni siquiera me he propuesto sacar a relucir supuestas actitudes xenófobas o racistas. No sería justo, por otra parte, dar estopa a un grupo que no es más que uno más de los que ocupan las gradas en todos y cada uno de los estadios de España. Cada uno con su ideología, sí; pero sea cual sea el punto cardinal de la misma siempre confluyen en unas coordenadas: la violencia.

Por tanto, volviendo al hilo argumental del post, me resulta difícil de comprender que el Atlético de Madrid, a través de decisiones como ésta, dé publicidad a este grupo cuando, en teoría, se está tratando de quitar voz y voto a los aficionados que se pasen de la raya. O lo que podría ser lo mismo, quitar fuerza e influencia a aquellos aficionados incapaces de comprender los valores del respeto y sana rivalidad que deberían imperar en el deporte.

No menos sangrante es leer las declaraciones del nuevo míster colchonero, Quique Sánchez Flores —al que personalmente respeto mucho como preparador—. No es de recibo que a las primeras de cambio salte a la palestra hablando en los siguientes términos acerca del suceso: “son aficionados normales, hay que darles cariño y hablar con ellos. El diálogo es la base del entendimiento”.

Qué razón tienes, el diálogo es la base del entendimiento con quien puede entenderte. Pero no con quien se presenta al estadio con aires chulescos y exigiendo la comparecencia de los jugadores. ¿Acaso no hay un presidente de peñas o representante de la afición?, ¿qué han hecho para merecer ese trato de favor por parte del club? Yo no comulgo con ruedas de molino. No quieran venderme como aficionado normal al prototipo de cantamañanas que va al estadio a insultar, a enseñar emblemas violentos y a provocar el caos; que se desplaza fuera de casa a apoyar a su equipo con el único propósito de incordiar y, si se puede, hostiar —sí, acción y efecto de dar de hostias— a todo aquel que no comparta sus silvestres pensamientos. Que se presenta en un entrenamiento con caretas y un bate para amedrentar a los jugadores y cuerpo técnico.

Mal hace pues el equipo del Manzanares en dar publicidad a quien no debería tener cabida en el club, y peor todavía es rebajarse a su altura. Lamentable que un club con historia tenga miedo de una jauría de baja ralea que más que beneficiar, está demostrado que les ha perjudicado. Sobre todo a nivel de imagen —¿seguirá queriendo venderse como la mejor afición de España esa que monta una manifestación en la jornada dos?—.Y repugnante se antoja que presidentes y demás soplagaitas que copan el fútbol se tengan que defender soltando y azuzando a estos cachorros. Si el éxito de los equipos y su capacidad de salir de situaciones adversas se cimentara en los berridos y los pitotes que éstos organizan en las gradas aún podría verle sentido al asunto; lo que no significa entenderlo.

Con actitudes serviles como éstas, seguirán pagando aficionados justos por los pecadores. Y así, gilipollas asalariados y otros como yo, que lo hacemos por amor al arte, tendremos que seguir escribiendo y dándole bombo a quien menos lo merece.

Pero, ustedes mismos, ¿acaso es mejor callarse y mirar para otro lado?

Imagen | Google Images, Fútbol 91

domingo, 24 de mayo de 2009

La mejor liga del mundo

Andrés Pérez | ¿Todavía alguien se lo cree? La diferencia abismal de Barça y Madrid respecto al resto durante este año no es una cuestión baladí.

Vendemos que somos la mejor Liga del mundo pero aquí, dos días antes del partido no se sabe a qué hora se va a jugar. Los incumplimientos de los contratos audiovisuales por parte de algunos clubes han generado una gran inseguridad jurídica. Con este precedente, ¿quién va a invertir en el fútbol español?

Las idas y venidas, el futuro, el pasado y el presente de la Liga, en vilo.

Vía | El País

Más que Fútbol ● 2009

martes, 9 de diciembre de 2008

No es posible ganar (Jornada 14)

Andrés Pérez | Desde luego que no. No con un equipo descompuesto que funciona a base de adrenalina, no ante un equipazo perfectamente coordinado que funciona a base de la lógica aplastante de Guardiola en el banquillo y Xavi en el campo. El Real Madrid hoy por hoy, y no lo digo yo ojo, lo dice su ex-entrenador, no puede ganar en el Camp Nou. Dicho esto es muy probable que el equipo blanco, fiel a su historia rebelde y tradicionalmente épica consiga llevarse los tres puntos del feudo barcelonista, ya que el fútbol del Madrid y su idiosincrasia actual no atiende a razones, ni a consecuencias, sino a gestas que maquillan una estructura descompuesta —y a juzgar por lo visto en la Asamblea de Socios Compromisarios, corrupta— y un equipo sin rumbo, sin fútbol. Cimentado en la gloria. El Real Madrid lleva tres años practicando equilibrismo sobre un barranco. La suerte, la historia que siempre pesa y la calidad de ciertos jugadores —especialmente notable durante la última temporada— mantuvieron al conjunto en lo más alto del campeonato nacional. Todo eso parece caducar. La suerte es un elemento esquivo, los jugadores marchitan o se lesionan y la historia, no siempre es suficiente. El Real Madrid perdió 3-4 ante el Sevilla en casa. Pero ese es el menor de los problemas, créanme.

Se hunde en un pozo inmenso y lleno de fango en las altas esferas. Tan sólo viendo la Asamblea de Socios Compromisarios uno atisba a comprender la magnitud del problema de la entidad, ya no sólo del equipo. Hablamos de una directiva caciquista, que prentende maquillar su mala gestión con cero críticas, que prentende, digo más, acallar las críticas de la manera más despótica posible. Poniendo buena cara ante el público y la prensa y tratando como la más ruín oposición, el más infiel amante a quienes no creen en Calderón. La gota que colma el vaso no es la censura premeditada. No se engañen. La gota que colma el vaso es la entrada de los energúmenos Ultra Sur en una Asamblea de Socios Compromisarios, de los cuales sin riesgo a la equivocación dudo que haya alguno. Calderón se ampara en los Ultras para maquillar lo inmaquillable y su mandato, más allá de los dos títulos ligueros, pasará a la historia como uno de los más vergonzosos jamás existidos en la entidad blanca. Critica el presidente a Florentino Pérez por marcharse del barco antes de que éste llegara a puerto o naufragara. Él debería hacer lo mismo. O no habrá quien reflote tal petrolero venido a menos.

En este ambiente, tras la vergonzosa Asamblea se presentó el equipo, aquel que determina el estado de ánimo verdadero de la afición, ante el Sevilla. Tal es la desesperación del conjunto que ni siquiera Casillas, hasta la fecha el mejor y más fiable jugador del equipo, responde a las expectativas. Prefiere cavar un hoyo y enterrarlas. Como prefiere hacerlo el Madrid cuando su fútbol siempre se ve superado por el del rival. El Sevilla no fue menos. Kanouté dió una auténtica lección de cómo debe jugar un delantero solitario y al descanso el equipo de Jiménez vencía 1-3 en el Bernabeú. Como a los jugadores del Madrid no se les puede reprochar nada en cuanto a actitud, que no en cuanto a calidad, el equipo de Schuster volvió a recordar aquellas gestas de los dos últimos años y empató el partido en menos de cinco minutos, al inicio del segundo tiempo. El campo volvía a ser un infierno para el equipo rival. No por la épica, ni por la historia, ni por ningun invento extraño que quiera la prensa madridista inventar, sino por Robben, quien hizo de los factores anteriormente nombrados una realidad y no algo etéreo. Sin Robben el equipo hubiera mantenido la misma tónica. Pese a la épica. Pese a la historia.

Cuando el partido era puro espectáculo apareció el árbitro. En Madrid dicen que otra vez. Yo digo que como siempre olvidan cuando se les favorece y recuerdan y lloran amargamente cuando se les perjudica. ¿Alguien tiene en mente el penalty clamoroso de Pepe ante el Huelva que le hubiera dado el empate al Recreativo tras un infame partido del Madrid? ¿Alguien recuerda dos penaltys no pitados al Getafe que hubieran supuesto una humillación histórica? ¿Recuerdas Mijatovic? ¿Recuerdas algo más de lo que te interesa tras tu aire de tipo serio, duro y milimétrico? Sí, el Madrid fue frenado cuando iba a más, en concreto a por un Sevilla despavorido. Pero lo que te quitan hoy te lo darán mañana. Y nadie puede olvidar, más allá del colegiado, la lamentable, infame, indignante actuación de once jugadores mal dirigidos en su propio campo. La primera parte refleja los defectos del Madrid. La segunda las antaño virtudes y ahora escarceos con la gloria. Ni eso basta ya. El duende terminó y cuando el fútbol tiene que aparecer, huye, temeroso de ser ridiculizado en botas de jugadores mediocres en lo puramente futbolístico.

Si el Madrid atraviesa serios problemas —al tiempo que la prensa madrileña pretende maquillar los defectos con los árbitros y los complots— el Barça es su antagonismo. Venció al Valencia por cuatro goles, no titubeó como no ha titubeado en toda la temporada, no encajó un gol y defenestró todo un segundo tiempo. Lo desaprovechó. No dio el máximo y eso debe hacer temer a sus rivales, sean quienes sean. El Barça ha solventado dos de los llamados Pirineos con siete goles a favor y cero en contra. Lleva más de 40 goles en 14 jornadas y tan sólo ha recibido 9. Se muestra intratable dentro y fuera de casa, su fútbol roza la excelencia, sin Iniesta ni Eto'o mantiene un nivel máximo y los actores secundarios, tan patéticos en la Casa Blanca, son magníficos actores dignos de una nominación para el Óscar. Como todo es perfecto y como en el Madrid nada lo es, el próximo derbi lo ganará el Real Madrid. Con nuevo entrenador, Juande Ramos, del que ya habrá tiempo de hablar. Suena a acción precipitada. Una semana antes del derbi. Quién sabe. Queda temporada, el vendabal quizá pase, el Real Madrid quizá se recupere.

En lo que respecta al resto de la Liga, podemos hablar de una de las más prolíficas y espectaculares de los últimos años. Desde la temporada 32/33 —antes de la Guerra Civil— no se marcaban tantos goles a estas alturas de Liga. La Liga, desconozco el porqué, se ha convertido en puro espectáculo, tratando de recuperar el prestigio perdido en los dos últimos años con los equipos medios. Si nuestra Liga es hoy por hoy un espectáculo y una de las mejores en cuanto a calidad no se debe a los dos equipos que han acaparado cuatro párrafos; ni al Valencia; ni al Atlético. Se debe al Getafe, al Racing, al Villarreal, al actual Depor, al Almería del año pasado, al Sevilla de hace dos, a todos aquellos equipos que hacen de la clase media española, probablemente, la mejor del mundo. No debemos engañarnos. Los ridículos de los equipos grandes en Copa de Europa han sido sonados y continuados. Hoy por hoy no hay equipo fácil en la Liga, o no hay uno excesivamente difícil. El asunto es que está tan igualada la competición que cualquier partido es digno de ser visto por medio mundo, dado el espectáculo, la calidad relativa —un término siempre relativo— y sobre todo, la ingente cantidad de goles. Para gracia de uno y escarnio de otros. Escarnio de Osasuna, Villarreal y tantos otros que ven cómo le remontan partidos día sí día también. Ah, el fútbol. País.

Resultados | (pincha aquí)

Clasificación | (pincha aquí)

Vídeo resumen del Real Madrid-Sevilla |



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Vía | As, Marca, Más que Fútbol, You Tube
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Más que Fútbol ● 2008

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Un deporte de caballeros practicado por villanos

Andrés Pérez | Dice un viejo dicho —valga la redundancia— inglés que el fútbol es un deporte de caballeros practicado por villanos y el rugby un deporte de villanos practicado por caballeros. Siempre estuve de acuerdo. Ver un partido de rugby es un placer. A pesar de que el contacto físico y en ocasiones violento entre los jugadores es la esencia del deporte, entre ellos la cordialidad y la deportividad reina. Para ser un deporte esencialmente de contacto pocas son las trifulcas que se suceden y menos aún los escándalos arbitrales o las quejas de los jugadores a los árbitros. El fútbol, como sabrán, es todo lo contrario. Protestas al árbitro constantes, engaños al mismo, piques repetitivos y todas las artimañas que uno pueda imaginar para ganar un partido. Desde simular un penalty hasta marcar un gol con la mano deliberadamente pasando por lanzarse al suelo simulando una agresión y permanecer en el mismo más de diez minutos para perder tiempo cuando ni siquiera han tocado a nuestro protagonista. Los acontecimientos, por nuevos, no deben asombrarnos. El fútbol lo componen villanos desde los despachos y desde el campo. Los maletines y las estafas son una consecuencia lógica.

El párrafo anterior viene a colación del nuevo escándalo en Segunda División. Esta vez se trata de la compra y venta de partidos y jugadores, más que nunca, mercenarios. El escándalo anterior lo protagonizan el Málaga y el Tenerife, equipos que el año pasado compartían categoría en la Segunda División española. Se jugaba en la última jornada el Málaga el ascenso, al igual que la Real; ganando tenía el ascenso años después hecho. Lo hizo con un penalty clamoroso de Juanma, defensa del Tenerife, en una jugada para el recuerdo a la luz de los artículos publicados por El Mundo entre hoy y ayer. Fue en concreto ayer cuando El Mundo publicada las declaraciones textuales de Jesuli —jugador del Tenerife el año pasado— en las que se confesaba a Iñaki Badiola, presidente de la Real Sociedad. Estremecedor, se lo aseguro. Jesuli, un futbolista que despuntó en su día en las filas del Sevilla se encuentra actualmente entrenando en el filial del equipo sevillano y en 2006 jugó en la Real Sociedad. En un momento íntimo mediante conversación telefónica confesó al presidente de la Real que sí, efectivamente, el Málaga compró al Tenerife para que se dejara ganar y de esta manera ascender a Primera División —en cualquier caso el empate de la Real ante el Córdoba ascendía automáticamente al equipo malagueño—.

Lo novedoso del asunto no es el maletín del dinero. Son habituales como ya explica Pablo Orleans en su blog. Es algo común al fútbol e incluso beneficioso en muchos aspectos para el espectáculo
—entiéndanme, no pretendo hacer apología del maletín. Me explico. Cuando un equipo prima a otro para que venza al rival del primero, el primado, el equipo que no se juega nada, aumenta su competitividad y de esta manera le pone las cosas más difíciles al rival del equipo que paga. Deporte. Competencia. Pagar por ganar no implica que el equipo primado gane, no implica un cambio de actitud, tan sólo incentiva. Este caso es novedoso, o al menos su difusión pública, porque un equipo pagó a otro para dejarse perder adulterando de manera clamorosa no ya el resultado de un partido sino el vital resultado de un ascenso, el sueño de cualquier equipo de Segunda División. Las conversaciones publicadas por El Mundo no están manipuladas ni se han publicado ilegalmente. Tan sólo hay que escucharlas. El hecho de que se tomaran en secreto y posteriormente se filtraran a la prensa es el menor delito moral que se puede cometer cuando hablamos de la compra y venta de un partido. Es la punta del iceberg. Como es la punta del iceberg el escándalo del Málaga y el Tenerife.

No es excusa, Jesuli. Tus palabras de arrepentimiento, tan obvias que resultan insultante para cualquier mente racional, no son capaces de enterrar lo que todo el mundo ya sabe. Me gustaría ver a Jesuli declarando ante un juez que no, que la conversación está manipulada y que él jamás dijo lo que dijo a Badiola, que jamás se amañó ningún partido y que ningún jugador del Tenerife cobró 6.000 euros por dejarse ganar ante el Málaga. Me gustaría verlo porque se le caería la cara de vergüenza, primero por cobrar y comportarse como un mercenario y segundo por mentir deliberadamente ante un juez. Ante la justicia. Yo me creo las primeras declaraciones, la conversación de Jesuli con Badiola y lo publicado en El Mundo ayer. Me niego a creer que todo se debe a una errónea interpretación y a unas palabras sacadas fuera de contexto. Suena a broma barata, a recurso de última hora, a traición, a haber roto la ley del silencio imperante.

Resulta que el Málaga pagó, pero según afirma Badiola fue el Tenerife quien se ofreció. De hecho también llamó a la Real Sociedad, lo cual hubiera tenido menos trascendencia al estar enfrente un equipo que saldría a ganar sí o sí y superior al Tenerife. Resulta que a la postre el Málaga fue equipo de primera y hoy se pasea ante los mejores equipos de España mientras la Real Sociedad deambula sin pena ni gloria por el lodo de la Segunda División. Duele pensar lo que unos pocos ricos sin escrúpulos y por supuesto sin ética ni moral le han podido hacer a una ciudad, a una afición, al fútbol. Sí, sí. Hablo de unos pocos ricos y me refiero a los mercenarios que se vendieron con tal de ganar 7.000 euros. Jesuli no estaba ni convocado, vio el partido desde su casa y a pesar de todo dice que cobró, haciéndolo casi con toda probabilidad. ¡7.000 euros! ¿Cuánto gana un futbolista de Segunda División al año? ¡Qué digo al año, al mes! Probablemente mucho más que eso. No importó, los mercenarios de turno se dejaron manipular y demostraron ser lo que son, personas sin ética y dados al dinero. Ni piensan en el fútbol ni en un sentimiento, sus palabras hacia la afición y hacia la prensa caen en saco roto, su moral si es que la tienen se esfuma ante los maletines repletos de euros.

Badiola acusa a Juanma, precisamente el defensa que cometió el penalty, de organizarlo todo. Ahora viene lo más gracioso al tiempo que grotesco. Tal es la ley del silencio imperante en estos casos que a Jesuli, inocente a más no poder, le ha faltado tiempo para llamar a Juanma y disculparse o quien sabe qué. Obviamente la omertá entre los futbolistas es la máxima, obviamente romper el silencio significa ser un traidor, un esquirol, un cobarde que dejó en la cuneta a sus compañeros. Del arrepentimiento ni rastro. No existe porque no tienen conciencia. No existe porque han sido capaces de vender su alma al demonio, personificado en Lorenzo Sanz, un hombre de turbulento pasado cuya asociación con el fútbol y los maletines confirma cualquier sospecha. Tan sólo su presencia es ya de por sí un aliciente para que la justicia deportiva o incluso la ordinaria actúe de oficio sin esperar a ninguna denuncia.

Eso sí, no piensen que esto es un caso aislado. No piensen que la compra de partidos, árbitros, cadenas de televisión y cualquier cosa que se guíe por el dinero es algo único y exclusivo de Italia, el país de la Mafia y de la corrupción a gran escala. En absoluto. Moggi no fue más que la cabeza de turco de un país en el que quien más y quien menos, estaba metido hasta el fondo en el asunto arbitral. De hecho, en una investigación que no llegó hasta el fondo del todo la Juventus fue descendida y el Milan se mantuvo por poco. No se dejen engañar por lo que les quieran vender. La compra del Tenerife no es un caso asilado, es la punta del iceberg de un fútbol corrompido por el dinero que no atiende a sentimientos ni a ética alguna. Son los villanos quienes ven en el deporte una actividad meramente lucrativa, son los ricos quienes juegan con los sentimientos de las aficiones por un simple puñado de monedas, son los jugadores quienes se dejan vencer por el dinero. Son todos. Desconozco hasta dónde llegan los amaños de partidos. Desconozco quién puede estar dentro del escándalo. Pero pondría la mano en el fuego a que ni es ni será el último caso que salga a la luz. Barrer un poco el piso no viene mal de vez en cuando. Parece que sale algo y la gente se olvida de todo el polvo que queda dentro. La cuestión es ¿cuánto polvo tenemos en casa?

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Vía | El Mundo, Más que Fútbol, Wikipedia, Casi Todo Fútbol, ABC, Fútbol de Segunda, La Vanguardia, Marca, El País, As
Imagen | Marca, As, El Mundo, El País

Más que Fútbol ● 2008