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martes, 18 de mayo de 2010

Nadie se acordó de ellos

Andrés Pérez | Cuando el árbitro señaló el final del encuento y el Camp Nou estalló en una alegría absoluta que más tarde depararía cien detenidos y las ramblas arrasadas, nadie se fijó en el Valladolid. Había descendido, pero era secundario. Probablemente la transcendencia de su descenso fuera mayor que la victoria del Barça, pero ni un sólo comentario escuché en la radio que hiciera referencia al conjunto descendido, de nuevo, seis años después, con todo lo que ello conlleva. El himno del Barça comenzó a sonar como homenaje al campeón. El fútbol en su máxima crudeza: las miradas se dirigen hacia el campeón; el perdedor se queda con la nada. Con el anonimato.

La humanidad, más bien, en su máxima crudeza. Mediada la primera parte, cuando el Barça se había sobrepuesto de su pájara inicial y se imponía por dos goles al conjunto de Clemente, observé a Diego Costa arrastrarse por la delantera, luchar en balde por una tarea imposible, y comprendí el drama que el Valladolid estaba a punto de virir. A otros nos tocó sufrirlo hace un par de años, aunque parece que fue ayer: caer de nuevo a Segunda División es tan doloroso que ni el paso de los años ahuyenta sus fantasmas. Siguen ahí. Por eso, el domingo, cuando observé a Diego Costa reclamar una falta con una cara de evidente melancolía y me fijé en el tiempo que había transcurrido, me apiadé de él como futbolista y de toda la afición del Valladolid: aún quedaban sesenta minutos.

Sesenta minutos para digerir el descenso. Sesenta minutos de zarandeo barcelonista a costa de un juguete a aquellas alturas inútil. Los futbolistas del Valladolid tendrían que seguir jugando aun a costa de conocer su destino: descender. No imagino un momento más duro para un futbolista ni para un aficionado. El drama afectó también al Tenerife, incapaz de vencer a un Valencia que no se jugaba nada por aquello del miedo escénico, la presión, o simplemente la incapacidad futbolística; y al Xerez, que no obró ningún milagro porque el Málaga había empatado y el Racing había ganado.

Su drama pasó desapercibido en las portadas del lunes y tampoco fue reflejado en las noticias del domingo por la noche. Nadie se acordó de ellos, simplemente, porque no importaban. Porque a pesar de las lágrimas derramadas, de los kilómetros recorridos en balde, de las ahora estériles y escasas victorias, de la ilusión creada o de la fe ciega, eran un anónimo equipo que volvía a Segunda División de nuevo. Nuevos protagonistas de la balanza: unos suben, otros bajan. Nadie se acordó de ellos durante la temporada, cuando la salvación se peleaba cada fin de semana, y nadie tuvo a bien acordarse de ellos cuando fue demasiado tarde.

Ni siquiera el día en que su desgracia superó la alegría de cualquier otro conjunto, fueron importantes. Así de cruel e inmisericorde es el fútbol. Así de cruel e inmisericorde es el ser humano.

Lectura recomendada | La transcendencia de un descenso (Borja Barba en Diarios de Fútbol),
Imagen | La Linterna de Ángel Velasco

lunes, 10 de mayo de 2010

Sólo podrán quedar dos

Andrés Pérez | Pocas melodías se adaptan mejor a este final de liga que la sinfonía del Nuevo Mundo, en su cuarto movimiento, de Antonín Dvorak, compositor checo del siglo XIX. La épica conjugada con el drama, el fin de nuestros tiempos, el fin como inicio, cinco equipos al borde del precipicio: a su espalda una tabla donde aferrarse económica y moralmente; enfrente, una sima abisal. El habitual drama futbolístico de cada final de liga. Cinco conjuntos —Xerez, Valladolid, Tenerife, Málaga y Racing— para dos plazas en la máxima categoría del fútbol español. A un lado, el dramático y definitivo resonar de los apocalípticos instrumentos de viento de Dvorak; al otro, el suave deslizar de sus violines, la calma tras la tempestad.

A excepción del milagroso Xerez, un equipo que durante la pre-temporada contaba con poco más de once jugadores, el resto de contendientes cuentan con 36 puntos. También el Tenerife, que empató con un gol de Nino en los últimos minutos de la pasada jornada frente al Almería en otro caprichoso desenlace del destino. Por increíble que parezca, el Xerez tiene 33 puntos y posibilidades reales de salvarse: se enfrenta al Osasuna en el Reyno de Navarra, equipo que no se juega absolutamente nada, y sólo le vale la victoria.

La carambola es tal que, avatares del destino, tan recurrido en estas situaciones, el descenso se jugará en los mismos escenarios en los que se dirimirá el título de Liga más insultante para el resto de conjuntos de Primera División de los últimos veinte años. El Barça se enfrenta al Valladolid en el Camp Nou; en Málaga, el Madrid tendrá que ganar si pretende optar aunque sea durante noventa minutos más al campeonato. Parece improbable: no ha perdido el Barça ni un sólo partido en su casa en todo el año y no es el Valladolid, a pesar de su imperiosa necesidad, el rival que más opciones pueda tener frente al conjunto de Guardiola.

En cualquier caso el fútbol depara inesperados acontecimientos. De sorprender el Valladolid con una victoria en el Camp Nou las casas de apuestas se sumirían en el caos y, lo que es más relevante, pondría en bandeja el triunfo global al Real Madrid, que tendría que ganar al Málaga. Sea como fuere, el Valladolid podría salvarse incluso perdiendo en Barcelona: de imponerse la lógica el Málaga habría de caer frente al Madrid y, sorprendente, el Tenerife ante el Valencia. Porque otro de los futuribles conjuntos de Segunda División se enfrenta al tercero de la Liga, lo cual no es especialmente relevante puesto que los de Emery tampoco se juegan gran cosa.

Así las cosas, parece el Racing —visita a un Sporting hermanado y salvado—, uno de los peores equipos de la segunda vuelta y uno de los más abatidos psicológicamente, el candidato número uno a optar a una plaza en Primera División para la temporada que viene. Abrazo la lógica una vez más: habría de ser el Tenerife el otro equipo que le acompañara en detrimento de Valladolid, Málaga y Xerez. Xerez que, eso sí, lo tiene tan cerca que no parece real: una derrota de todos los demás conjuntos frente a una victoria suya le dejarían en Primera. No es una ecuación descabellada habida cuenta de los rivales de Tenerife, Valladolid y Málaga.

Vivir para ver. El conjunto que parecía pre-destinado a descender desde el inicio de la temporada aún puede salvarse en un conjunto de casualidades tan sólo factibles en un deporte como el fútbol. Ahí, en que el Xerez aún esté vivo, reside el encanto de este deporte. Es ahí, y no en las portadas dedicadas a la absurda pugna entre Real Madrid y Barcelona por ver quién se alzará con el trofeo —ya hablaremos de ello—, donde el fútbol cobra encanto.

Imagen | Xerez.com | Marca

viernes, 7 de mayo de 2010

Los números de la emotividad

Andrés Pérez | Publica hoy el Heraldo un interesante gráfico en el cual calcula las posibilidades de los siete últimos clasificados de la Liga de descender. El Zaragoza, con la victoria frente al Depor, tiene un 0'1% de posibilidades de caer al pozo con cinco puntos por encima del descenso. Restan por disputarse seis, y parece poco probable una carambola histórica en la cual todos los equipos venzan —no cuento al Valladolid, prácticamente hundido— sus respectivos partidos y el Zaragoza no obtenga un mísero punto.

Perdió el Tenerife como era de preveer, lo hizo también el Valladolid, el Xerez finiquitó su heróica estancia en priomera y Málaga y Racing se volvieron a complicar la vida más de la cuenta. Especialmente éste último, que con un equipo plano y romo ha ido descendido progresivamente al pozo de la clasificación a pesar de Canales y todo el entorno mediático que se ha creado a su alrededor. El Sporting tiene 39 puntos y un 0'4% de posibilidades de descender; el Zaragoza, ya citado, un 0'1%; el Racing, a pesar de todo, un 18%; el Málaga un 33%; el Tenerife un 58% y el Valladolid un 91%.

Gráficos, números, estadísticas, darán igual. El fútbol no se mide por las estadísticas sino por las sensaciones, y entre todos, el equipo que cierra la zona de descenso se presenta como el más apto para lograr la salvación. Antes de su derrota ante el Barça en el Camp Nou, engañosa, el conjunto canario obtuvo nueve de nueve puntos. Todo un hito. A pesar de todo no le sirvió de gran cosa: está a un punto de Málaga y Racing. Huegla decir que el Málaga ha de medirse al Madrid, lo cual despeja la incertidumbre de un equipo que necesita ganar sus dos partidos.

El Tenerife merece salvarse. No dudo de que Málaga y Racing también hayan reunido méritos suficientes para hacerlo, pero la pugna y la energía mostrada por el Tenerife en la recta final de la Liga le hacen merecedor de la salvación; al igual que su espléndida segunda vuelta le hace al Zaragoza valedor de un nuevo billete para la máxima categoría la próxima temporada. Como digo, el fútbol es un compendio de sensaciones, no de números, y en esa batalla emocional quien más tiene que perder es el Racing, desdibujado conjunto que en ocasiones de la presente temporada quiso aspirar a más, para desligarse de su real situación.

En cualquier caso, sea como fuere, la situación para todos, exceptuando quizá Zaragoza y Sporting, es dramática. No hay que olvidar, después de todo, que cuando se habla de bajar a Segunda División, el asunto es más grave que cuando se habla de perder la Liga. Un drama de difícil explicación en el que no tanto el fútbol se impone ante la emotividad. Que se lo pregunten al Zaragoza de hace dos años. O a tantos otros que cayeron por pura psicología.

Imagen | Marca

martes, 4 de mayo de 2010

Nueve equipos, tres jornadas

Andrés Pérez | Pocas veces, a falta de tres jornadas para que finalice el campeonato, el drama por la supervivencia implicaba a tantos equipos. Se trata de un efecto colateral de la tiranía de los equipos grandes frente a los pequeños: las diferencias aumentan diferentes, no entre iguales. Así, nueve equipos se enfrentan a las tres últimas jornadas de Liga con posibilidades de caer en el pozo de segunda del que tanto cuesta salir. Entre tanto, el Madrid firma el récord de victorias históricas en una liga y el Barça ha de ser campeón con 99 puntos. "La mejor liga del mundo".

Los devenires de la temporada han derivado en una igualdad encarnizada o en un nivel paupérrimo generalizado. Más allá de cualquier otra consideración, que haya tantos equipos metidos en la lucha por no descender es sinónimo de escasez de talento. La situación debería hacer que la Liga se replanteara el reparto de los beneficios televisivos y las exageradas diferencias entre clubes ricos y clubes pobres, pero como es habitual no lo hará, ya que amén de su habitual incompetencia no tiene suficientes arrestos para restar privilegios a los grandes.

Pero centrémonos en lo meramente futbolístico. Incluso el Xerez, a falta de tres partidos para el final, tiene posibilidades matemáticas de salvarse, deshauciado como estaba a principio de temporada. Valladolid y Tenerife le acompañan hoy en las posiciones de descenso, pero se pueden salvar, especialmente los tinerfeños, a dos puntos del oxígeno. Y por encima, una pléyade de equipos arremolonados en tres puntos: Málaga, Racing, Zaragoza, Almería, Sporting y Osasuna, que perdiendo frente al Madrid se complicó al vida. Como lo lleva haciendo el Sporting toda la segunda vuelta; como, a pesar del soplo de aire fresco que supuso Lillo, lo ha hecho el Almería; como, dejándose llevar, también ha caído el Racing.

Entre tanto, Tenerife, Valladolid y Zaragoza reaccionaron a tiempo, antes de que fuera demasiado tarde y tan sólo uno de ellos pudiera salvarse. Loable es la actitud del Tenerife, que lleva tres partidos seguidos ganando; extraño es el comportamiento del Valladolid, equipo que adolecía de una falta de competitividad notable; lógica ha sido la reacción del Zaragoza: siete incorporaciones invernales que han remodelado el conjunto de la mano de José Aurelio Gay, quien a pesar de las críticas ha encaminado al equipo hacia un salvación probable por calendario pero discutible porque esto es fútbol.

Paradójico es el caso del Zaragoza, o más bien paradigmático: a pesar de haber vencido al Sevilla o al Valencia en su campo y de ser uno de los mejores equipos de la segunda vuelta no ha conseguido zafarse de las garras del lodo del pozo del descenso. Decidor, tal dato, tal vez, de la paupérrima igualdad que existe en la oscuridad del fútbol español; o, de la admirable forma de aferrarse a la supervivencia de Tenerife, Valladolid, Xerez y Zaragoza. Al tiempo que entre ellos no pudieron distanciarse, provocaron la caída de cinco conjuntos más.

Nueve equipos se juegan la vida en tres jornadas. Tan triste situación es un espectáculo de mayor atractivo que la dictadura bis a bis de Barcelona y Real Madrid. Les invito a disfrutar, si pueden, de las tres últimas jornadas por abajo. Olvídense del campeón de Liga, aquello no tiene misterio en comparación del verdadero drama.

Lectura relacionada | La gran congestión de la otra Liga (El País)
Imagen | El País

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Que el espectáculo no pare

Andrés Pérez | Era cuestión de tiempo que el escándalo salpicara a España. Hace un par de días ya se comentó en Más que Fútbol el siniestro escándalo que estalló en Alemania y que, además, no era el primero de esta índole. Pues bien, el fútbol español también está lacerado por la apuestas ilegales de quienes protagonizan la competición, esto es, los futbolistas. Qué quieren que les diga. Tampoco me parece ninguna novedad. Que el fútbol está podrido ya lo sabíamos. Que nadie quiere verlo, también, y que es mucho mejor ocultarlo, lo mismo.

No hay que retroceder demasiado en el tiempo. Ahora ha quedado en el olvido pero el año pasado Jesuli denunció un supuesto amaño entre Málaga y Tenerife para que el equipo malacitano ascendiera a primera división con la connivencia pasiva del Tenerife en detrimento de la Real Sociedad. La denuncia de Jesuli fue archivada, entre otros motivos, porque el protagonista y el resto de partes implicadas se indignaron muchísimo ante lo publicado en El Mundo, escuchas que demostraban por medio de conversaciones entre Badiola, presidente de la Real, y Jesuli el amaño.

La investigación duró apenas un día y fue muy decidora de cómo se hacen las cosas en España y en el fútbol en particular. Mejor no tires de la manta, no vaya a ser que suceda algo malo y la gente comience a pensar que todo esto es una farsa. No todo es una farsa pero es evidente que hay mucha suciedad oscura en los profundos pozos del fútbol. Ya sea el dopaje, el amaño de partidos o jugadores vendiendo su alma al diablo por cuatro euros más de los que ganan en sus multimillonarios salarios.

La cuestión es si queremos verlo o no. De si nos interesa saber qué hay de malo para erradicarlo y obtener un espectáculo real. Y todo ello a pesar de que las pruebas son jugosas y extensas. El fútbol es experto en hablar de "casos aislados" y "situaciones particulares", siempre intentando que ningún escándalo se extrapole al resto de la competición. El Moggigate ya queda en el olvido y pocos parecen recordar que, efectivamente, hubo un equipo un día que compró todo lo que uno puede comprar con dinero para ganar varias Ligas en Italia. Y en el olvido, premeditado no lo olviden, de tales situaciones encontramos el hecho de que hoy, cuando un escándalo como éste salpica a nuestra Liga, todos callemos como putas y corramos un tupido velo.

De investigar a fondo nada. De sancionar estrictamente menos. Hay siete, hasta la fecha, futbolistas implicados, la mayoría de segunda a excepción de uno particular y notorio: López Vallejo, portero titular del Real Zaragoza, conjunto que el año pasado ascendió y hoy intentan salvar su culo en primera. Quédense con este nombre: probablemente no lo vuelvan a oir, como tampoco leerán demasiado sobre tamaño escándalo. Es preferible que, aunque se investigue, las penas disciplinarias sean vagas y laxas y lo de las apuestas ilegales no sea más que tema del día, no del año. Que el espectáculo no pare, cueste lo que cueste.

No me gustaría cerrar el post sin recordar algo que ya escribí en su día a raíz del caso Jesuli: "Barrer un poco el piso no viene mal de vez en cuando. Parece que sale algo y la gente se olvida de todo el polvo que queda dentro. La cuestión es ¿cuánto polvo tenemos en casa?". Pues eso.

P.D.1

Me ha gustado este post de Diarios de Fútbol al respecto aunque temo que refleja demasiado bien lo que sucede:

Hasta ahora veíamos la corrupción en el fútbol como un fenómeno lejano, de liga pobre del este, de equipos cuyo nombre apenas sabíamos escribir. Ricos con intereses en el negocio futbolístico, con beneficios ilícitos conseguidos en las apuestas y la especulación. Un fenómeno mafioso medio ruso, medio turco, medio ucraniano, siempre al otro lado del mundo; donde las leyes son blandas para los poderosos y duras para los que no tienen nada.

Claro. Si queremos ver únicamente eso será lo que finalmente terminemos viendo.

P.D.2

Por supuesto no esperen mayor cobertura de este asunto en nuestra bonita prensa deportiva que la que pueda merecer algún tipo como Verdasco pasando de cuartos en un torneo de segunda. En As tenemos que bajar la ruleta del ratón varios segundos hasta llegar a la noticia. En Marca aparece a la derecha de la relevantísima noticia sobre Kaka' y su posible titularidad para el próximo partido. Ya es algo. En As si quieres interesarte sobre el asunto has de tragarte antes cosas tan interesantes como la mala integración de Benzema, que va estrellando coches porque el tipo, a pesar de la millonada que cobra y de jugar en el mejor equipo de la historia, lo está pasando realmente mal.

P.D.3

Aquí el comunicado de la Federación. Como ven muy extenso y amplio.

Noticias relacionadas | Owned (Flitrando la realidad)
Vía | As, Marca, Diarios de Fútbol, Más que Fútbol, El País
Imagen | Diario Equipo, Daily Mail, Marca

lunes, 23 de noviembre de 2009

Cambio de líder a pesar de todo (Jornada 11)

Andrés Pérez | Tuvo el Madrid un buen arranque frente al Racing de Santander y le sirvió para adelantarse en el marcador. De ahí al final, se diluyó. Peca de inconstante y de altanería el conjunto de Pellegrini sabedor de su enorme calidad individual, pero desconoce que en la virtud de sus jugadores reside el mal del fútbol grupal inconexo y superfluo que desarrolla. A pesar de todo, a pesar de rendirse a la vagancia tras anotar su tanto, a pesar de que el Racing demostró que de haber salido al Bernabeú con un planteamiento más valiente hubiera obtenido mayor recompensa, el Madrid es líder. Lo es porque el Barça es mucho más inconstante, como el Madrid, que el año pasado. Su fútbol a pleno rendimiento sigue siendo inapelable pero sus momentos de esplendor son menos frecuentes esta temporada. De ahí su empate en Bilbao. De ahí que el Madrid llegue líder al Camp Nou.

Merece un epígrafe particular el caso del Barça. Se acerca a una de las semanas claves de toda la temporada con más dudas que certezas, sabedor de su menor efectividad y con Messi perdido y entre algodones. No deberían dispararse las alarmas ya que, no en vano, insisto, el Barça sigue siendo el mejor equipo de España en cuanto a fútbol propuesto y resolución de cara a portería. Pero falla en la regularidad. Pasa de una apatía desesperante al frenesí imparable de la temporada pasada. En la auto-complacencia reside la trampa que se crea a sí mismo el propio Barça, y las dudas le han llegado frente al Inter, jugándose la clasificación para octavos de la Champions, sin liderato y recibiendo a un Madrid presumiblemente inspirado tras la vuelta de Ronaldo.

Parece evidente que el Barça aún no ha alcanzado la excelencia del año pasado, pero también que el Madrid no está en condiciones de discutirle gran cosa el próximo fin de semana si ambos practican el fútbol que conocen. También parece dudoso que este año el Barça arrase del modo que lo hizo el pasado en la Copa y, especialmente, en Europa. Sea como fuere es cuestión de tiempo su recuperación, en caso de llegar, claro está. Sigue habiendo vida tras los dos grandes y una vida bastante agradable. Tanto el Sevilla como el Valencia, dos equipos que han encontrado su identidad, se muestran como la alternativa a los dos grandes.

Notoria alternativa en caso del Sevilla. Ventiló rápidamente a un ingenuo Tenerife por medio de armas proscritas al tiempo que legendarias: los extremos. Navas dio otro recital y Perotti demostró que crece partido a partido hacia un jugador de altos vuelos, muy por encima del ya olvidado, justamente, Capel. En su fútbol vertical, de amplio espectro ya que es moldeable para cada situación, repleto de goleadores, descubrimos el mérito de un Sevilla magnífico, al que da gusto observar. Algo parecido le sucede al Valencia. En la tradicional defensa hercúlea de sus últimos diez años, en un medio campo rocoso que le da una salida rápida al balón y en futbolistas eléctricos y escurridizos arriba nace su magnífica racha. Sus cuatro puntas de lanza se bastan para finiquitar un partido y de ahí la renuncia premeditada del Valencia a dominar a su rival por medio de la posesión. Ahogó al Osasuna, que no arranca.

Como tampoco lo hace el Atlético, desesperado frente a un Deportivo que en cierto modo mereció la misma suerte que su rival. Que el empate era lo más equitativo para ambos conjuntos era una evidencia, pero Pablo se encargó de perpetrar un penalti absurdo y que, efectivamente, era, supuso una nueva derrota del conjunto de Sánchez Flores. El Atlético se hunde en el fondo de la tabla como el Málaga, que empató cochambrosamente frente a un Zaragoza que, si bien cuajó un lamentable fútbol, mereció siempre más que su rival. El partido pasó por ser uno de los peores de los últimos 150 años, pero encontramos tal motivo en el césped de La Rosaleda, la-men-ta-ble. Como lamentable, barriobajero, paleto, rastrero, triste y sancionable fue la actitud de Apoño durante todo el partido, escupiendo a la cara de Ander Herrera. Un vergonzoso personaje que no merece mayor protagonismo y que se retrata a sí mismo con sus actos. Se dedicó todo el partido a provocar sin aportar nada de valor para su equipo. Patético.

Resultados | (pincha aquí)

Clasificación | (pincha aquí)

Osasuna - Valencia |



P.D.

No tiene demasiado que ver con la actualidad liguera, pero no se ve un 9-1 todos los días. El Tottenham al Wigan.



Vía | YouTube, Más que Fútbol, Marca
Imagen | El País

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Un deporte de caballeros practicado por villanos

Andrés Pérez | Dice un viejo dicho —valga la redundancia— inglés que el fútbol es un deporte de caballeros practicado por villanos y el rugby un deporte de villanos practicado por caballeros. Siempre estuve de acuerdo. Ver un partido de rugby es un placer. A pesar de que el contacto físico y en ocasiones violento entre los jugadores es la esencia del deporte, entre ellos la cordialidad y la deportividad reina. Para ser un deporte esencialmente de contacto pocas son las trifulcas que se suceden y menos aún los escándalos arbitrales o las quejas de los jugadores a los árbitros. El fútbol, como sabrán, es todo lo contrario. Protestas al árbitro constantes, engaños al mismo, piques repetitivos y todas las artimañas que uno pueda imaginar para ganar un partido. Desde simular un penalty hasta marcar un gol con la mano deliberadamente pasando por lanzarse al suelo simulando una agresión y permanecer en el mismo más de diez minutos para perder tiempo cuando ni siquiera han tocado a nuestro protagonista. Los acontecimientos, por nuevos, no deben asombrarnos. El fútbol lo componen villanos desde los despachos y desde el campo. Los maletines y las estafas son una consecuencia lógica.

El párrafo anterior viene a colación del nuevo escándalo en Segunda División. Esta vez se trata de la compra y venta de partidos y jugadores, más que nunca, mercenarios. El escándalo anterior lo protagonizan el Málaga y el Tenerife, equipos que el año pasado compartían categoría en la Segunda División española. Se jugaba en la última jornada el Málaga el ascenso, al igual que la Real; ganando tenía el ascenso años después hecho. Lo hizo con un penalty clamoroso de Juanma, defensa del Tenerife, en una jugada para el recuerdo a la luz de los artículos publicados por El Mundo entre hoy y ayer. Fue en concreto ayer cuando El Mundo publicada las declaraciones textuales de Jesuli —jugador del Tenerife el año pasado— en las que se confesaba a Iñaki Badiola, presidente de la Real Sociedad. Estremecedor, se lo aseguro. Jesuli, un futbolista que despuntó en su día en las filas del Sevilla se encuentra actualmente entrenando en el filial del equipo sevillano y en 2006 jugó en la Real Sociedad. En un momento íntimo mediante conversación telefónica confesó al presidente de la Real que sí, efectivamente, el Málaga compró al Tenerife para que se dejara ganar y de esta manera ascender a Primera División —en cualquier caso el empate de la Real ante el Córdoba ascendía automáticamente al equipo malagueño—.

Lo novedoso del asunto no es el maletín del dinero. Son habituales como ya explica Pablo Orleans en su blog. Es algo común al fútbol e incluso beneficioso en muchos aspectos para el espectáculo
—entiéndanme, no pretendo hacer apología del maletín. Me explico. Cuando un equipo prima a otro para que venza al rival del primero, el primado, el equipo que no se juega nada, aumenta su competitividad y de esta manera le pone las cosas más difíciles al rival del equipo que paga. Deporte. Competencia. Pagar por ganar no implica que el equipo primado gane, no implica un cambio de actitud, tan sólo incentiva. Este caso es novedoso, o al menos su difusión pública, porque un equipo pagó a otro para dejarse perder adulterando de manera clamorosa no ya el resultado de un partido sino el vital resultado de un ascenso, el sueño de cualquier equipo de Segunda División. Las conversaciones publicadas por El Mundo no están manipuladas ni se han publicado ilegalmente. Tan sólo hay que escucharlas. El hecho de que se tomaran en secreto y posteriormente se filtraran a la prensa es el menor delito moral que se puede cometer cuando hablamos de la compra y venta de un partido. Es la punta del iceberg. Como es la punta del iceberg el escándalo del Málaga y el Tenerife.

No es excusa, Jesuli. Tus palabras de arrepentimiento, tan obvias que resultan insultante para cualquier mente racional, no son capaces de enterrar lo que todo el mundo ya sabe. Me gustaría ver a Jesuli declarando ante un juez que no, que la conversación está manipulada y que él jamás dijo lo que dijo a Badiola, que jamás se amañó ningún partido y que ningún jugador del Tenerife cobró 6.000 euros por dejarse ganar ante el Málaga. Me gustaría verlo porque se le caería la cara de vergüenza, primero por cobrar y comportarse como un mercenario y segundo por mentir deliberadamente ante un juez. Ante la justicia. Yo me creo las primeras declaraciones, la conversación de Jesuli con Badiola y lo publicado en El Mundo ayer. Me niego a creer que todo se debe a una errónea interpretación y a unas palabras sacadas fuera de contexto. Suena a broma barata, a recurso de última hora, a traición, a haber roto la ley del silencio imperante.

Resulta que el Málaga pagó, pero según afirma Badiola fue el Tenerife quien se ofreció. De hecho también llamó a la Real Sociedad, lo cual hubiera tenido menos trascendencia al estar enfrente un equipo que saldría a ganar sí o sí y superior al Tenerife. Resulta que a la postre el Málaga fue equipo de primera y hoy se pasea ante los mejores equipos de España mientras la Real Sociedad deambula sin pena ni gloria por el lodo de la Segunda División. Duele pensar lo que unos pocos ricos sin escrúpulos y por supuesto sin ética ni moral le han podido hacer a una ciudad, a una afición, al fútbol. Sí, sí. Hablo de unos pocos ricos y me refiero a los mercenarios que se vendieron con tal de ganar 7.000 euros. Jesuli no estaba ni convocado, vio el partido desde su casa y a pesar de todo dice que cobró, haciéndolo casi con toda probabilidad. ¡7.000 euros! ¿Cuánto gana un futbolista de Segunda División al año? ¡Qué digo al año, al mes! Probablemente mucho más que eso. No importó, los mercenarios de turno se dejaron manipular y demostraron ser lo que son, personas sin ética y dados al dinero. Ni piensan en el fútbol ni en un sentimiento, sus palabras hacia la afición y hacia la prensa caen en saco roto, su moral si es que la tienen se esfuma ante los maletines repletos de euros.

Badiola acusa a Juanma, precisamente el defensa que cometió el penalty, de organizarlo todo. Ahora viene lo más gracioso al tiempo que grotesco. Tal es la ley del silencio imperante en estos casos que a Jesuli, inocente a más no poder, le ha faltado tiempo para llamar a Juanma y disculparse o quien sabe qué. Obviamente la omertá entre los futbolistas es la máxima, obviamente romper el silencio significa ser un traidor, un esquirol, un cobarde que dejó en la cuneta a sus compañeros. Del arrepentimiento ni rastro. No existe porque no tienen conciencia. No existe porque han sido capaces de vender su alma al demonio, personificado en Lorenzo Sanz, un hombre de turbulento pasado cuya asociación con el fútbol y los maletines confirma cualquier sospecha. Tan sólo su presencia es ya de por sí un aliciente para que la justicia deportiva o incluso la ordinaria actúe de oficio sin esperar a ninguna denuncia.

Eso sí, no piensen que esto es un caso aislado. No piensen que la compra de partidos, árbitros, cadenas de televisión y cualquier cosa que se guíe por el dinero es algo único y exclusivo de Italia, el país de la Mafia y de la corrupción a gran escala. En absoluto. Moggi no fue más que la cabeza de turco de un país en el que quien más y quien menos, estaba metido hasta el fondo en el asunto arbitral. De hecho, en una investigación que no llegó hasta el fondo del todo la Juventus fue descendida y el Milan se mantuvo por poco. No se dejen engañar por lo que les quieran vender. La compra del Tenerife no es un caso asilado, es la punta del iceberg de un fútbol corrompido por el dinero que no atiende a sentimientos ni a ética alguna. Son los villanos quienes ven en el deporte una actividad meramente lucrativa, son los ricos quienes juegan con los sentimientos de las aficiones por un simple puñado de monedas, son los jugadores quienes se dejan vencer por el dinero. Son todos. Desconozco hasta dónde llegan los amaños de partidos. Desconozco quién puede estar dentro del escándalo. Pero pondría la mano en el fuego a que ni es ni será el último caso que salga a la luz. Barrer un poco el piso no viene mal de vez en cuando. Parece que sale algo y la gente se olvida de todo el polvo que queda dentro. La cuestión es ¿cuánto polvo tenemos en casa?

Noticias Relacionadas | El "caso Jesuli" pasa al Ministerio Fiscal (El Mundo), Jesuli se arroja al vertedero y pone a prueba la honradez del fútbol (ABC), Jesuli lo niega todo en un comunicado (La Vanguardia), Miguel Angel: "No hay preocupación por las palabras de Jesuli" (Marca), El Málaga estudiará acciones legales contra Badiola (El País), Juanma: "Jesuli me ha llamado y me ha dicho que todo es mentira" (As), El cuarto oscuro del fútbol (El País)
Vía | El Mundo, Más que Fútbol, Wikipedia, Casi Todo Fútbol, ABC, Fútbol de Segunda, La Vanguardia, Marca, El País, As
Imagen | Marca, As, El Mundo, El País

Más que Fútbol ● 2008