jueves, 2 de octubre de 2008

20.45, segunda jornada

Andrés Pérez | Jornada de confirmaciones para los equipos españoles en Europa. Ganaron todos los equipos sin excepción, a pesar de que pocos fueron capaces de mostrar un fútbol vistoso merecedor de las noches europeas. El que más se acercó fue el Villarreal, que venció 1-0 al Celtic de Glasgow pero que no pasó algún tipo de apuro. El problema del Villarreal, que en absoluto es de juego, se debe a su falta latente de un goleador nato. Al equipazo que forman los amarillos les falta, escandalosamente, un delantero que marque las diferencias como las marcan Cazorla, Pires, Senna o Matías Fernández. Llorente es un buen delantero sí, pero no un delantero determinante que gane semifinales o cuartos de final de la Copa de Europa, algo que el equipo castellonense tenía cuando cayó fatídicamente frente al Arsenal en la semifinal maldita de Riquelme: Forlán. Forlán ahora anda por Madrid, en el Atlético, el mismo Atlético Agüero-dependiente y el mismo Atlético que sin llegar a convencer plenamente, gana de manera justa. El Marsella ayer pudo empatar, pero no hubiera sido más que un espejismo de su partido. Pobre y plano, con Niang y Ben Arfa abandonados a su suerte.

Hasta ahí bien. Real Madrid y Barcelona. Se tuerce el asunto. No porque sus resultados fueran negativos, que en absoluto ya que el Madrid tiene la clasificación absolutamente encarrilada, sino por la manera en la que consiguieron la victoria. Por ejemplo, el Madrid. Salió arrollador. En veinte minutos consiguió que el Zénit construyera una frágil muralla alrededor de Malafeev que ni siquiera pudo evitar el primer gol del equipo blanco, aquel día de negro. Gol en propia meta, aunque en todo caso Van Nistelrooy esperaba con la caña, como siempre, tras el defensa en caso de que éste fallara. Se adelantó el Madrid y los magníficos primeros veinte minutos se diluyeron ante la comodidad del resultado. Y le pasa constantemente, como ante el Betis. En cuanto el equipo de Schuster se siente superior a su rival tiende a menospreciarlo y a relajarse hasta el punto de volver a ser lo que fue hace años: un equipo frágil en defensa. Por mucho que los paladines merengues se empeñen en hablar de la mejor defensa de Europa, la zaga blanca no fue capaz de frenar las internadas de Danny, Arshavin o Denisov. Entre los tres, más el incordio constante que supone Progrebnyak consiguieron empatar tras un fallo garrafal en el segundo palo de Heinze. A un defensa de su talla no le pueden ganar la posición de esa manera. Un error de juvenil que puso de manifiesto la excesiva relajación del Madrid.

El Zénit, débil atrás pero peligroso como pocos arriba, se lanzó hacia la portería de Casillas en lo que supuso un prolegómeno de lo que vendría en la segunda parte, avalancha propiciada por el nuevo gol del Madrid, anotado como si cupiera otra posibilidad por Van Nistelrooy, la fuente inagotable de goles. Le pegó mal, tras un rechace absurdo y consiguió batir a Malafeev. El Zénit se lanzó de nuevo arriba y el Madrid, durante toda la segunda parte, lo pasó fatal. Hasta el punto de no merecer la victoria y de ensuciar los buenos primeros veinte minutos con los que hubiera sido capaz de golear al equipo ruso. Un palo, dos milagros de Casillas y otro de Pepe evitaron el empate, pero moralmente el Zénit salió vencedor del combate, aunque en el futuro le sirva de poco. En resumen: Si el Madrid es el de los primeros veinte minutos puede hacer algo en Europa; si es el de la segunda parte caerá antes de semifinales, los equipos ingleses no tendrán piedad como la tuvo el Zénit. O cualquier otro de nivel superior y menos desdicha de cara al gol como los rusos, quienes pagaron su notable inexperiencia.

Al día siguiente, Barcelona. Y lo triste por emocionante del partido en Rusia se transformó en soporífero por descorazonador en Ucrania. El Barça se enfrentaba a un equipo infinitamente inferior como el Shaktar Donest y aún así fue incapaz de imponerse con autoridad. Los ucranianos merecieron más en todo momento y el Baça, cuya defensa puede presumir ya de ser tan catastrófica -o más- que la del Madrid, permitió a Ilsinho -hombre de Isla en portugués- adelantar al equipo naranja. El frío no era excusa: los únicos en manga larga eran Piqué y el siempre friolero Gudjohnsen. ¿Dónde encontramos el mal latente del Barça de Guardiola? Fuera de casa no convence ni juega a nada. El esquema descoloca a los jugadores, acostumbrados a la más clásica defensa de cuatro y el entrenador, cuando hay que improvisar y cambiar algo el estilo del equipo, no lo hace. Ideas fijas, cambios pre-establecidos y Messi en el banquillo. Cuando en el minuto 80 el Barcelona se hundía en su propia miseria apareció Messi para marcar dos goles y no destapar la caja de pandora. Aunque debieran en can barça. Así, no llegarán muy lejos.

Vía | Más que Fútbol, As
Imagen | Marca

Más que Fútbol ● 2008

3 Comentarios:

Orleans dijo...

Hola amigo Andrés.
Del Villarreal no tengo mucho que decir, primero porque no ví el partido contra mi querido Celtic; segundo, porque el Villarreal ya demuestra mucho estando donde está y ganando, con o sin goleadores.
El Atlético entusiasma, crea afición.
Siempre sufridores se están alejando poco a poco de ese adjetivo para convertirse en algo grande...como lo fueron hace algunos años.
De la Agüero-dependencia...¿Qué equipo no tiene dependencia de alguno de sus jugadores?
Casillas-dependencia, Messi-dependencia, Villa-dependencia, Agüero-dependencia, Cristiano Ronaldo-dependencia, Torres-dependencia... o hasta... Negredo-dependencia.

Del Madrid...nada que decir.
Me pareció la viva imagen de un equipo de segunda que, en la Copa del Rey consigue hacerle un gol a uno de los grandes y coloca el autobús delante de su meta.
Por cierto, un meta que cuando no pare o pare menos...será uno de los culpables del equipo. Al tiempo.
Y bueno, el Madrid en su tónica de los últimos años:
Seguridad de Casillas y efectividad goleadora (Van Nistelrooy y anteriormente Ronaldo)

Del Barça no estoy de acuerdo contigo.
Fue todo lo contrario al partido Zenit-Madrid.
Todo el partido con el balón y el control del juego y en una oportunidad... gol de los ucranianos.
En la segunda parte igual, solo que los del Shaktar con el mismo autobús que los merengues el día anterior.
Diferencia: Que el Zenit no es el Barça, y Arshavin no es Messi.

Victoria merecida de los culés.

Un saludo...

No, gracia a vo´ dijo...

Buenas. Hace tiempo que no me pasaba por este gran blog.
Por el momento, casi 100% de efectividad para los equipos españoles. Los cuatro estan obteniendo resultados muy importantes pensando en una futura clasificación. Desde luego que hay falencias pero en lineas generales el nivel viene siendo satisfactorio.
El Aleti ganó ayer un partido clave en su maratón de partidos dificilísimos.

Saludos!

Migue

Juan Monter Solans dijo...

Estamos que nos salimos... y encima los de la UEFA también!!!!!!

Un saludo

www.dedomingoadomingo.blogspot.com