miércoles, 22 de octubre de 2008

La cruda realidad (Juventus 2 - 1 Real Madrid)

Andrés Pérez | Europa es la piedra de toque para el Real Madrid esta temporada. Estaba por ver antes del partido en Il Comunale ante la Juventus cuál era el estado real del equipo blanco frente al resto de candidatos europeos. La Juventus, como leyenda y como italiana, es eterna candidata a llevarse un título que escasea por cantidad en sus vitrinas. Como decía, el partido de ayer para el Real Madrid suponía una piedra de toque, una dosis de realidad tras las victorias ante el Atlético de Madrid y el Zénit de San Petersburgo, dos rivales de entidad. Y resultó que la dosis fue más letal de lo esperado, más descorazonadora de lo que se pudiera esperar. Realmente el Madrid jugó a lo único que sabe jugar, a nada más bien. Ante un equipo bien ordenado atrás y con la calidad de la Juve arriba el equipo sufre, porque no crea juego y su tradicional estilo metalúrgico y poco vistoso se apaga ante un equipo que lleva toda la vida enseñando como se juega a la defensiva. Dando lecciones maestras añado, como la de ayer. La Juventus sabe manejar como nadie el aspecto psicológico sobre el terreno de juego, y a los pocos minutos de empezar cada parte había endosado ya dos goles al equipo español. Aquí estoy yo, vino a decir. Y el Madrid cayó inconsciente.

No habían pasado siquiera cinco minutos cuando Del Piero, el eterno -odiosa comparación la de su partido y el incomensurable Nedved ante la de otros mitos apagados, como Raúl-, perforaba la portería de Casillas tras un fallo garrafal de la defensa. Uno más. Del Piero, que ya no está para largas carreras, vio a Casillas un poco adelantado y armó el disparo con una parábola perfecta para firmar uno de los goles más bonitos en lo que llevamos de competición. A partir de ahí el Madrid se colapsó, sabedor de que no hay plan B cuando el equipo rival juega a lo que suele jugar él mismo. Sneijder no apareció durante 45 minutos y el mediocampo volvió a demostrar que no sabe crear juego sin Guti de por medio. Sergio Ramos y el resto de la defensa se cansaron a lanzar balones largos a la cabeza de Van Nistelrooy, con escaso premio para el delantero holandés para gozo de los defensas turineses. Y sin embargo, a pesar de tener peor equipo y de jugar mucho peor que los de Schuster, la Juve siempre llegaba al área de Casillas con una sensación de peligro constante, normalmente de la mano de Nedved, que con 35 años mantiene un fondo físico envidiable.

Nedved fue el pulmón, una vez más, como durante tantos años, de la Juve. Sus diagonales sin balón volvieron locos a los centrales y al propio Sergio Ramos, que nunca pudo pararle a pesar de lo poco que queda de su otrora velocidad punta. Nedved ordenó con criterio al tiempo que Amauri luchaba abriendo espacios para la entrada de uns segunda línea que nunca llegaba. Cosas de la edad. Del Piero y Nedved siguen siendo los dos mejores jugadores de su equipo, pero no llegan a todo, y de ahí que la Juventus no sea todavía lo que fue. Quizá por eso sea más dolorosa la derrota del Madrid en Il Comunale, porque la Juventus no demostró ser mejor equipo, simplemente mucho más ordenado. Insisto en que la victoria de la Juventus no se debe a su magnífica calidad, que hoy por hoy brilla por su ausencia, sino a su inteligencia a la hora de plantear el partido. Sabían que el Madrid tiene carencias serias cuando tiene que organizar el juego ante un equipo que defiende bien, y sabían también que los de Schuster se han acostumbrado a tener el viento a favor. La evidencia sobre el terreno de juego terminó por despertar a Schuster, quien vio cómo Higuaín luchaba por luchar sin saber muy bien a qué jugar.

Higuaín fue sustituido -tarde- en la segunda parte y entró Robben para dar más profundidad a un equipo plano y aburrido en el que ni Sneijder ni Van der Vaart habían demostrado absolutamente nada de su parangón futbolístico más allá de su disparo desde fuera del área -algo hoy por hoy inherente a cualquier buen centrocampista holandés-. Pero su fogosidad se apagó tan pronto como Pepe le regaló a Nedved un balón en la banda izquierda. El checho centró, Amauri en el segundo palo remató y el balón rebotó en Heinze -defendiendo el segundo palo demasiado por delante de Amauri, que remató a placer- desviándolo hacia la portería de Casillas, que de no haber sido por el toque fatal del argentino hubiera parado el remate. Y vuelta a empezar, un equipo moribundo ante una Juventus pletórica sabedora a su vez de que con poco era superior psicológicamente. Aunque esta vez el Madrid reaccionó acorde a su condición de equipo de raza y casta -dos términos odiosos-. De la mano de un vertical por poco cerebral Robben y de un Sneijder considerablemente recuperado para la causa, los blancos acorralaron una vez más en su historia a la Juventus para buscar la heróica.

Corría el minuto 65' cuando la Juventus comenzaba a defenderse lo más penosamente posible. Ante el aluvión del Madrid -personificado en los trallazos de Sneijder y en los balones colgados que causaron estragos en el área de Manninger- la vieja señora no supo que hacer, y recurrió a la antítesis del fútbol, a su prehistoria, al patadón a la banda como último recurso posible. Quedaban treinta minutos por delante y el Madrid supo buscarle las cosquillas a la Juventus, jugando medianamente ordenado en ataque. Sneijder decidió encerrar a la Juve en su área hasta que tarde o temprano llegara un gol. Y llegó de mano del de siempre, de Van Nistelrooy, que siempre está ahí aunque haya hecho un partido lamentable como el que jugó ayer. Marcó el Madrid y la Juve se quedó sin respuesta ya que Del Piero y Nedved, quienes la habían sostenido hasta ese momento, se desmoronaron físicamente fruto de su avanzada edad. De nuevo, patada a seguir por parte de los italianos y asedio por parte del Madrid. Asedio infructífero. Realmente el Madrid se fue con todo, recordando quién es, pero no consiguió inquietar en exceso a la zaga italiana, que al término del encuentro celebraba la victoria como si hubiera ganado la Copa de Europa en ese mismo instante. Que le pregunten a Chiellini si no. El Madrid ofreció dos caras. La cara amable, la de la segunda parte, la de aunque no haya fútbol como mínimo intentarlo, y la cara desagradable, aquella que muestra cuando se queda sin ideas y no sirve únicamente con la garra y la fuerza. Mucho tendrá que mejorar -como la Juve, por otro lado- para ganar la décima. Mucho, me temo.

Vía | Más que Fútbol
Imagen | Marca

Más que Fútbol ● 2008

3 Comentarios:

Chechu dijo...

cómo no va a organizar bien el Madrid si sale con Sneijder y Van der Vaart para la creación¿? Se preveía porque la apuesta era complicada. ¿Por qué no estaba De la Red? Añadamos a eso la suplencia de Robben y la ausencia, pues, de banda, lo cual deja al Madrid en una situación insostenible. Ataque nulo sólo basado pro el centro. Por la derecha está un Ramos que no sabe qué hacer ni en ataque ni en defensa y por la izquierda está un Heinze que no puede ocupar toda la banda ofensivamente hablando, es antinatural, no tiene tendencia a ello. Si se ve muy muy forzado igual llega a centrar, pero son tan contadas veces... Ayer vino el gol por una llegada suya al fondo, porque la Juve no confiaba en que subiera tanto.

Cuando entró Robben todo cambió. Sneijder encotnró más espacio apra buscar el tiro o penetrar y hacer jugada de combinación, admeás de usar el desborde de Robben para desequilibrar.

No creo que tenga tanta importancia este partido proque de entrada ya se planteó un mal sistema que no ayudó en nada al equipo y, segundo, el madrid tiene todas las papeletas de quedar primero de grupo, depende de sÍ mismo.

saludos

DRJ dijo...

Para mi todo es culpa de Schuster. El once inicial no hay por donde cogerlo. Un solo mediocentro, eso no lo hizo ni contra los colistas. Es que así es normal que perdamos.

Es vital fichar un refuerzo que de la réplica a Robben por la banda contraria. Un Madrid sin bandas es como un jardín sin flores.

Un saludo de http://cibermadridista.blogspot.com

Andrés Pérez dijo...

@ Chechu

Estoy de acuerdo contigo salvo en un pequeño detalle. Coincido plenamente en lo de la banda de Sergio Ramos y la de Heinze, un defensa poco capacitado para las labores ofensivas. Aunque eso no es nada nuevo si tenemos en cuenta que desde la llegada de Roberto Carlos al Madrid y exceptuando el corto periódo de Robinho por el club, el Madrid nunca ha jugado con extremo izquierda. Zidane jamás lo fue, Sneijder nunca lo será y Robben ahora juega por la derecha. El Madrid necesita como el comer otro extremo, ya que Higuaín no está capacitado para jugar en banda (ni de delantero, dicho sea de paso).

En lo que no coincido es en que Van der Vaart y Sneijder sean organizadores y que el Madrid tenga que organizar bien el mediocampo con ello. Es decir, son mediapuntas, muy buenos jugadores de tres cuartos de campo hacia adelante y que le dan un aire imaginativo al juego ofensivo del equipo en las inmediaciones del área, pero no están capacitados en absoluto para organizar todo el esquema ofensivo del equipo y mantener un equilibrio táctico aceptable en defensa. De eso el Madrid no tiene, o sí y no lo utiliza. De la Red debería ser titular siempre ya que ni Gago ni Diarra cumplen la función de la que hablo, y en esencia, el punto negro, el principal problema del Madrid a la hora de crear juego y por ende de toda la temporada.

Hace años que el Madrid juega sin un mediocentro organizador con la suficiente categoría como para echarse el equipo a las espaldas. Concretamente desde Redondo. En los timpos galácticos jugaba únicamente Makélélé en el medio campo, pero la calidad ingente de los de arriba hacía el resto. Tras la salida del francés y el declive del resto, el Madrid se aferró a su resurrección el año de la Liga de Capello a un juego resultadista y sin imaginación. Fue criticado, pero ganó un título años después. Diarra y Emerson eran los mediocentros, cero creatividad. Luego llegó Gago y todavía no ha llenado las expectativas y así hasta hoy. El Madrid no tiene un creador, un Pirlo, un Xavi, un hombre que arme todo el juego desde atrás, que cuando el partido se atasque sepa crear fútbol.

La prueba es que Gago cada vez que cogía un balón en Turín se veía rodeado de juventinos y nunca sabía muy bien que hacer. El cansancio en el segundo tiempo de los italianos hizo carburar a Sneijder pero era demasiado tarde. Por eso te digo que no, que el Madrid no organiza bien pese a Van der Vaart y Sneijder.

Por cierto que el Madrid depende de sí mismo de la misma manera que la Juventus depende de sí misma para ser primera de grupo. Y sí, Robben ha de ser titular siempre.

@ Drj

Coincido completamente. El esquema del Madrid y el estilo capellista de Schuster (cuplable en Turín del mismo modo que lo son los jugadores al no encontrar soluciones en el campo, probablemente por la falta de calidad de algunos supuestamente muy buenos, como Gago o Higuaín) necesita de dos bandas muy abiertas y muy profundas. Robben lo es, aunque le falte cerebro para ser un extremo determinante como los de antaño, pero hace falta uno más.

Gracias por vuestros comentarios.