Mostrando entradas con la etiqueta Ronaldinho. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ronaldinho. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de noviembre de 2010

Caminos cruzados


Andrés Pérez | Comienza el Madrid a parecer un equipo de altos vuelos. Su primera parte el pasado miércoles ante el Milan fue sencillamente asombrosa. Lo fue en dos sentidos: por un lado, demostró una capacidad inédita en los últimos cinco años de mostrarse profundamente superior a un rival de tallaje elevado como lo era este Milan, venido a menos, envejecido, desordenado, sí, todo eso, pero Milan a fin de cuentas; por otro, Higuaín anotó un tanto en San Siro: no es una noticia menor puesto que si algo se le podía reprochar al delantero argentino era precisamente su carencia de oportunismo y determinación ante conjuntos poderosos. Anoche su partido siguió siendo un espejismo de lo que demuestra frente a equipos de media tabla en la competición doméstica, pero un paso es un paso.

En lo tocante al rendimiento del Madrid, Mourinho comienza a observar los frutos de los automatismos que tan buenos resultados le dieron en Chelsea e Inter. Esto es, conseguir que cada jugador sepa en todo momento qué debe hacer. Se trata de una creatividad mecanizada y altamente efectiva que entronca con el caos habitual en el que el Real Madrid se sumía cada temporada, incluida la pasada, récord de goles superado inclusive. Comienza a jugar el Madrid de memoria y la calidad de sus jugadores permite triangulaciones rápidas, internadas por banda con dos falsos extremos como Higuaín —anoche obligado al ocupar Ronaldo la punta de ataque— y el creciente pero aún obtuso Di María.

A la electricidad que sus rápidos delanteros imprimen al ataque, el Madrid suma, a buen seguro, una de las mejores parejas de mediocentros de toda Europa: Xabi Alonso y Khedira aúnan una colocación táctica notable, llegada, disparo desde media y larga distancia, capacidad defensiva, técnica depurada, desplazamientos en largo, desplazamientos en corto y jerarquía. Ambos reflejan todo lo que debe ser un mediocentro entendido como tal, y la inteligencia sobrenatural de Xabi Alonso para leer los partidos del modo más simple pero más efectivo posible potencia las virtudes de su compañero Khedira, menos dotado para la creación, más peligroso y vertical en sus internadas hacia el área.

En honor a la realidad, toca aplaudir al Milan. De ser aficionados del Milan, deberíamos haber terminado todos con una enorme sonrisa y sensación de satisfacción tras el partido: como decía, un conjunto que cuenta con los principales jugadores de su plantilla y estandartes durante toda una década de la poderosa imagen rossonera en decadencia fue capaz de remontar un partido complicadísimo a base de inteligencia y coraje. La lucha casi embriagadora de Gattuso durante todo el partido o la forma en la que Inzaghi revolucionó el partido son suficientes atributos para satisfacer al aficionado medio. Dentro de la marea en la que se convirtió el partido, Inzaghi pescó como lo lleva haciendo toda su vida, y a este hombre no queda sino aplaudirle.

El partido, precioso, fue reflejo de lo que tanto uno como otro equipo representan: uno su potencial candidatura a rey de Europa, a falta de ajustar aún más la maquinaría y aprender de fallos garrafales de concentración como el que impidió que ganara el partido; el otro, los últimos coletazos de un grupo irrepetible, fenómeno, como el que representan los previamente citados junto a Pirlo o Nesta, últimos genios de una quinta a la que la historia colocará en su lugar. Parece, eso sí, un espejismo la travesía hacia ninguna parte en un equipo sin proyecto la de Ibrahimovic, Robinho o Ronaldinho. Pero esa ya es otra historia.

Imagen | El País

jueves, 22 de octubre de 2009

Copa de Europa | Esperpento en el Bernabeú (Real Madrid 2 - 3 Milan)

Andrés Pérez | Pocos atributos le quedan a un Milan fosilizado, y pocos demostró durante sesenta minutos. Sin embargo, en su apatía, en su lentitud, en su extrema vejez, consiguió arrastrar al Madrid. Consiguió lo que nadie supo ver, desconozco si fruto de su propia y triste penuria o de un planteamiento táctico inteligente por parte de Leonardo. Adormecido, alicaído, lento, sin espíritu ni energía, cementerio de viejas glorias, penó durante tres cuartas partes del partido tras un Madrid absolutamente inocuo. Se dejó llevar. Se arrastró a la misma desidia adormecida en la que el Milan lleva atascado dos años, equiparó su energía a la de los seniles futbolistas de conjunto rossonero, no hizo absolutamente nada por rematar a un equipo de nivel mediocre que vive por lo que fue, melancólico, taciturno, apenas brillante. Sin embargo, llegado su momento, el Milan supo aprovechar su larga y excesiva experiencia. Supo comprender que el Madrid, tras dormirse, no sería capaz de despertar. Que los años, aunque pesados, son sabiduría. Y desató su huracán. Un último grito de orgullo y rebeldía. Por un momento, quien hasta hace apenas diez minutos parecían decrépitos y ruinosos alrededor de jóvenes y vigorosos muchachos vestidos de blanco, decidió rememorar quién fue. Y lo hizo.

Lo hizo a costa de un Madrid imperfecto y de nuevo desdibujado. Comenzó de manera vibrante el partido, con un clarísimo penalti no pitado a Benzema y con un gol de Raúl tras descorazonador fallo de Dida, a quien la edad domina como a pocos. Consiguió el Madrid afianzarse arriba en el marcador y, la verdad, nadie esperaba que el Milan reaccionara. Pirlo no corría y Seedorf se limitaba a lanzar pases a un joven y descontrolado Pato. Inzaghi no apareció y Ronaldinho confirmó su total arrastre. Tan sólo Nesta imponía seguridad y energía en una zaga lenta e insegura. El Milan era un cromo. Un caramelo para un Madrid que pudo haberlo machacado de haberlo deseado. Pero no lo hizo y en tal error descubrimos el porqué de la victoria visitante. El Milan no ganó por méritos propios, lo hizo por deméritos del conjunto de Pellegrini, quien, apesumbrado, desquiciado por la falta de ritmo de los once viejos jugadores de Leonardo, decidió sentarse y esperar. Como esperaron todos, desde Casillas hasta Benzema pasando por un triste Kaka’. En tal actitud, en tal garrafal error, adivinamos las carencias de un Madrid que anoche paseó sin alma ni espíritu, sin fútbol ni inteligencia. Se dejó llevar al mismo lodo infernal del Milan. Se dejó llevar al mismo partido entre veteranos del conjunto rossonero. Se dejó llevar, en suma, al patetismo, a la ruina, a la tragicomedia, al esperpento.

Por momentos, el encuentro de ayer rozó lo que Valle-Inclán, acertadamente, definía como esperpento. Una situación cochambrosa y patética, aderezada únicamente por el humor. Desde el humor ha de afrontarse lo sucedido anoche y tan sólo desde la sonrisa podría el aficionado perdonar tal gesto de indolencia y pasividad a sus jugadores. Cuesta imaginar porqué con un equipo prácticamente de veteranos, el Madrid decidió perdonarle la vida. La historia se resume en: el Madrid posee el partido, el Madrid tira el partido. Y el Milan, perro viejo, lento pero jamás exento de calidad, supo aprovecharlo. Bastó un fogonazo de Pirlo, otro de Pato, dos garrafales errores de Casillas, un gol de Drenthe que recuperó la ilusión y una genialidad de Seedorf para hacer del partido de anoche algo histórico. Por lo irrepetible, por lo inesperado. Jamás un partido con tan poco ritmo, con tan poca vitalidad, deparó tantas emociones. Entre tanto, haría bien el Madrid en replantearse su sino, en sentar la cabeza tras lo sucedido frente al Milan. Se enfrentaba al primer equipo grande de la temporada y perdió, pero no por la superioridad del rival, como cabría esperar, sino por la propia inferioridad de un Madrid que, empapado, se dejó llevar por la corriente milanesa. Y terminó hundido en lo más profundo pozo del océano.

Vía | Wikipedia
Imagen | Marca

domingo, 13 de abril de 2008

Un cúmulo de perfectos despropósitos (Jornada 32)

Andrés Pérez | Si alguien es capaz de explicarme lo que está sucediendo este año quizás le regale un crucero por el Caribe, o por el Mediterráneo si es más tradicional. Llegaba la Jornada 32 con la resaca de la eliminación del Getafe en la UEFA, con la garrapata de la Selección y con la total seguridad de que ni Guti ni Raúl irán a la Eurocopa. Y también se presentaba como una jornada relativamente fácil para todos los de arriba. El Madrid jugaba en casa ante el autobús (antaño Murcia) de Clemente, el Barça visitaba Huelva, el Villarreal viajaba a Almería y el Atlético a Valladolid. Y el único capaz de sacar algo positivo ha sido el Real Madrid más aburrido de todo el año. Sin juego alegre, salvo un Guti en ocasiones más que lúcido, superó gracias a un gol de Sneijder la defensa de cinco que Javier Clemente planeó. No sirvió de mucho, y más le hubiera valido haber sido arriesgado y tratar de morir con honor, ya que el Murcia ni siquiera tiró entre los tres palos en todo el partido. Casillas bendecía su suerte sin llegar a creérselo mientras muchos pensabamos: "De qué poco ha servido la lección del Getafe".


Los tristemente expulsados de la UEFA recibían a un Zaragoza en horas más que bajas. Sin embargo la jornada a priori era de las más propicias para los maños ya que todos los de abajo se enfrentaban a los grandes y para colmo de bienes, el Valencia se unía a la fiesta por la supervivencia tras perder tontamente contra un Racing que no mereció ganar. Si Koeman era ya oficialmente el peor revulsivo de la historia de la Liga, ahora es el peor revulsivo de la historia mundial. Cogió el equipo en Champions y como no mejore la situación estará en serias condiciones de descender. Pero solo en condiciones, ya que del resto se ocupa el Zaragoza. Ni juego ni ocasiones más allá de un tiro al poste ante un Getafe dormido, deprimido y pensando en la Copa. Se había planteado esta jornada como un punto de inflexión, pero ni el Zaragoza la supo aprovechar ni el resto se dejó intimidar. Porque el Recre le empató al peor Barcelona desde el último de Van Gaal y porque el Valladolid empató justamente con el Atlético en el minuto 90'. El que parecer querer darle emoción a su vida es el Betis, que perdió en su casa contra el Levante más digno que el mundo haya jamás visto. Celebraron el gol de León como si hubieran ganado la Copa de Europa y no es para menos. Se lo merecen por media temporada sin cobrar, por una directiva que ha destrozado un club y a una afición y por unos jugadores que lo han dado absolutamente todo incluso cuando no había nada más que dar.


Decía en la anterior jornada que por abajo la cosa pintaba melodramática, pero ahora me apunto otra vez a la tragicomedia. No se si reir o llorar ante el cúmulo de perfectos despropósitos que los de la parte baja se empeñan en crear para darle emoción a la Liga hasta el último día. Emoción que por arriba no encontraremos porque ni el Barcelona ni el Villarreal quieren ganar la Liga. Con el gol de Sneijder el Real Madrid se va a los nueve del Barcelona y a los diez del Villarreal, que perdió ante un gran Almería, ejemplo perfecto de la gran clase media española frente a la débil clase alta. Gánala tú que a mí me da la risa. O en su defecto, gánala tú que yo estoy demasiado ocupado en pensar qué excusa pongo para justificar caer contra el Manchester. No nos engañemos, ni Messi arregla el despropósito defensivo (otro más) que el Barça ha creado esta temporada. Ni el mejor esperpento de Valle-Inclán lo supera. Sólo un descorazonado Eto'o parece saber que están ridiculizando a una afición y a ellos mismos, mientras Ronaldinho se marcha a Milan solicitado tanto por Inter como por el AC (¡!).


Total, que el Real Madrid ve como su segunda Liga consecutiva se acerca pese al mal juego y a las constantes dudas sobre la economía, los jugadores y el futuro. Mientras, el Barcelona sigue aferrándose a una improbable tercera, el Villarreal a su estilo y a su filosofía, el Atlético a que algún día dejará de ser el pupas y este año si irá a la Champions; el Racing tiene motivos para estar contento al igual que el Almería, el Sevilla todavía vive pero con miedo a sabiendas de la pérdida de Alves y Luis Fabiano y los demás... Los demás no tienen motivos a los que aferrarse, especialmente por abajo. Sólo a hechos y algunos ni siquiera a eso. Antes la historia valía, pesaba, servía para vencer en casa ante el Racing o fuera ante el Getafe. Ahora la historia está sobrevalorada. Nadie la respeta y los jugadores no son conscientes de lo que supone. Repito que no sé si reir o llorar ante el panorama que nos pinta la tabla de clasificación. Pienso en el maravilloso Manchester - Arsenal que en Inglaterra han disfrutado hoy y desisto de darle, de nuevo, toda lógica al asunto.

Resultados |

Mallorca 2 - 3 Sevilla
Deportivo 3 - 0 Athletic
Espanyol 0 - 1 Osasuna
Getafe 0 - 0 Zaragoza
Betis 0 - 1 Levante
Valladolid 1 - 1 Atlético
Real Madrid 1 - 0 Murcia
Almería 1 - 0 Villarreal
Valencia 1 - 2 Racing

Recreativo 2 - 2 Barcelona

Clasificación | (pincha aquí)

El único hombre que quiere ganar la Liga (Eto'o, ojo al segundo):



El de Sneijder:



Vía | Más que Fútbol, As, Goal, Marca, La Linterna de Ángel Velasco, Sentimiento Atlético
Imagen | As, Marca

Más que Fútbol ● 2008

lunes, 7 de abril de 2008

Y digo yo | Esto me suena. Viendo la misma piedra ¿tropezarán?

(Juan Diego Mora es el nuevo colaborador en Más que Fútbol con su sección "Y digo yo". Desde su siempre particular punto de vista y con su estilo irónico y ácido tratará cada lunes la actualidad de la Liga española, o de lo que el quiera hablar, que para eso dice él)

Juandi Mora | Crisis institucional en el Barça, a 7 puntos del líder y sin rumbo. Esto me suena. Me suena un brasileño que fue el mejor del mundo "lesionado" constantemente (Ronaldinho-Ronaldo), un delantero sin pólvora (Eto'o-Raúl), problemas de ego en la presidencia (Laporta-Florentino) y el fútbol salvado y no siempre por un mago (Messi-Zidane) y por la consistencia defensiva de un jugador elemental (Toure-Makelele) todo aliñado con un buen pase final (Iniesta-Guti). Las comparaciones son odiosas, de los Galácticos (Figo, Ronaldo, Raúl, Roberto Carlos, Zidane, Beckham) a los 4 Magníficos (Eto'o, Henry, Messi y Ronaldinho). De los dinerales de Florentino a las rajadas (cada vez más políticas) de Laporta.

Espero por el bien del fútbol que el Barça se de cuenta pronto de que el barco se va a pique y tome medidas urgentes. Limpieza en todos los estamentos del club y vuelta a los fundamentos históricos del club. Que la Liga vuelva a ser "cosa de dos" más los invitados a la fiesta de todas las temporadas. Eso querrá decir que el fútbol español esta de enhorabuena, mientras tanto, con un Barça en horas bajas y un Real Madrid ramplón seguiremos mirando con envidia a los Manchester, Liverpool, Arsenal, Chelsea. No porque sean mejores (que puede que si, o que no) pero la emoción volverá. Por último hablando de Real Madrid y Barça, por favor quiten la pantomima esa de sacar a los dos clubs al campo juntitos de la manita. Saquen primero al visitante para que se lleve la pitada y luego al local. Si queremos espectáculo, queremos emoción, queremos que vuelvan los partidos vibrantes dejemos la cosas bonitas. Vamos digo yo.

Vía | Y digo yo
Imagen | As

Más que Fútbol ● 2008

miércoles, 26 de marzo de 2008

Dejemos paso a la irrealidad


He desistido de darle cualquier lógica a la Liga. Ya no me interesan ni los puntos ni los goles, ni los resúmenes ni los debates encarnizados entre madridistas y barcelonistas sobre quién o quién no ganara la Liga. Porque en realidad ninguno puede decir que su equipo merezca ganar la Liga, de tal modo que se dedican a criticar al rival aludiendo el viejo pero pobre argumento de: "No mereceis esta Liga". Es un recurso lícito pero valdría preguntarse si el autor de esas mismas palabras cree que su equipo la merece. La respuesta es no, y por eso desisto de darle lógica a esta Liga.


Y desisto porque cada jornada parece que la historia se repite. Tengo una teoría, los fines de semana pares de cada mes el Madrid se aleja a unos 7 u 8 puntos del Barça pero, desgracias de la vida, cada fin de semana impar el Barcelona se acerca a unos 4 ó 5. Es una teoría infundada sin rigor científico y sin contrastar datos pero, he de insistir aunque parezca repetitivo, no le doy ya ninguna lógica a esta Liga.

El Real Madrid ha vuelto a decepcionar. Y es curioso cómo un equipo que lleva dos años gastándose más de 100 millones de euros cada verano en fichajes presuntuosamente estelares decepciona sí o sí. Y decepciona porque no termina de jugar bien y porque, a pesar de ir líder sólidamente desde hace varios meses en la competición doméstica, fracasa año sí y año también en los octavos de final de la Liga de Campeones (disculpad que la llame así, pero soy un clásico). Pelgirosa barrera psicológica se autoconstruye el Madrid en Europa, tan pronto cae con el peor Bayern de los últimos 10 años como sucumbe a una Roma brillante. En Copa no supera al Mallorca y en Liga a pesar de las mil y una razones que ha dado el Barça para alejarse a los 15 puntos, está ahora a 4 con Van Nistelrooy lesionado, con un mediocampo que no funciona y con una defensa que o bien por lesiones o bien porque no es tan buena como se cree, que hace aguas. Y ahora Casillas no es suficiente.


Bien, si el Madrid está tan mal y lo hace todo tan mal ¿Cómo va líder? La respuesta es que el Barça está peor. Curiosa paradoja ha creado el año 2008, el Madrid ha perdido 9 partidos y ha ganado 8 y sigue líder a 4 puntos del Barça. Hay un líder sólido que está en crisis y los de Barcelona no son capaces de alcancarle. Es ilógico, cualquier otra Liga del mundo hubiera destronado a un líder de papel como el Madrid pero en esta no. No es culpa de nadie, es poco nivel, falta de calidad y de juventud, juventud que reluce en el Barça cortesía de Bojan, ese niño prodigio que de no haber sido por Henry y Ronaldinho hubiera sido titular tiempo atrás en esta temporada, tal y como están las cosas, de perdidos al río. Pero en el Barcelona se han pasado al mitad o tres cuartos de la temporada pensando en si Ronaldinho se recuperará o no. Ahora, al parecer, se autolesiona o trata de fingirlo y todos dan por seguro que ni se recuperará ni quiere hacerlo. Quiere irse y volver a ser el que fue. Pero el Barça, perdido sin Eto'o (11 goles en 11 partidos) la mayor parte de la temporada ha estado en situaciones peores que las del Madrid. Rijkaard, gran entrenador, perdió el toque especial el año pasado y el equipo mal engrasado no carbura. Henry no parece él, Ronaldinho, lo dicho, Xavi no está como otros años, Iniesta está irregular y a pesar de ello es el valor más seguro y especialmente la defensa, se hunde. Partido tras otro. Milito hace mucho pero Puyol, Thuram, Zambrotta o Edmilson estropean cada partido con errores defensores de libro. ¿Tienen la culpa ellos o un Rijkaard que no trabaja la defensa o que no sabe trabajarla? En ese caso, ¿Años atrás si Rijkaard no trabajaba la defensa, porqué el Barça era tan sólido? ¿Se explica todo con el hundimiento de los jugadores clave?


Tantas preguntas atormentan mi cabeza y la de la propia Liga, que lejos de tener la emoción del año pasado, roza el ridículo ante la poderosa liga Inglesa. Creo pero no afirmo que es la Liga con menos nivel en muchos años. No es cuestión de más estrellas o menos, es cuestión de actitud, he de suponer. El problema es que tanto Barcelona como Real Madrid están mal y atraviesan crisis estructurales importantes, y sin embargo, a pesar de ello, siguen siendo los líderes de la Liga. El Barça camina ahora a 4 puntos de un Real Madrid que tuvo ocasiones ante el Valencia pero no jugó del todo bien, palmando, por supuesto. ¿Y el resto? El Villarreal con más regularidad estaría ahí arriba, más todavía. Y es una pena de Liga. Finalmente la prueba palpable del bajo nivel de este año. El Almería y el Racing. No creo que estén tan arriba por méritos propios única y exclusivamente, hay más de desgracia ajena como en Valencia o en Zaragoza. Los entrenadores crean buenos equipos pero ya no hacen milagros, cosas del fútbol moderno, y ni Almería ni Racing tienen plantilla de UEFA y sin embargo están ahí. Les felicito, pero a mí, me apena esta Liga ilógica y aburrida.

Por cierto, entre tanto, la selección prueba esta noche frente a Italia, la campeona del Mundo. La Liga española está horrible, veremos si la selección es capaz de sacarnos de la melancolía en la que muchos aficionados nos encontramos este año. Me encomiendo a Torres y Cesc, y que sea lo que Italia quiera.

Imagen | As, El País

Más que Fútbol ● 2008

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Sensaciones contrastadas

A pesar del posible riesgo de eliminación, al Madrid no le entró ningún tipo de pánico ni ansiedad. Es más, salió al campo como si tuviera la clasificación completamente asegurada, conocedor de una Lazio débil y con poca artillería como para dejar en la cuneta al líder de la Liga española en su propio cambio.
El Madrid ganó 3-1 y contrasta con la situación del Barça. Los blancos crecen y los baulgranas decrecen. Es inevitable, son ciclos y sin decir que el del Barça se está acabando, puede ser que el del Madrid esté empezando este mismo año. En Liga no falla, su campo es un fortín y en Champions, a pesar de la palpable irregularidad y apatía fuera de casa, se ha mostrado intocable en el Bernabeú. El Barça es otra historia. Ronaldinho está perdido y pierde a otros tantos con sigo mismo, en el Camp Nou sufre y fuera de casa no juega a nada. Se aferra a genialidades de Messi, Xavi y a un creciente pero insuficiente de momento Bojan.
La cara y la cruz. También ayer hubo cara y cruz. Mientras el Madrid jugaba con la Lazio, el Valencia, en Stamford Bridge intentaba salvar a duras penas todo el honor perdido en esta Champions. El Chelsea pudo ganar 7-0 y sólo un revivido Cañizares evitó el ridículo salvando un gris 0-0. Malos tiempos para los chés, ayer se bajaron del tren europeo y puede que no vuelva a pasar en mucho tiempo.

Real Madrid 3 - 1 SS Lazio





Vía | Dailymotion

Más que Fútbol ● 2007

domingo, 12 de noviembre de 2006

Rafa, en el partido del año (Barcelona 3 - 1 Real Zaragoza)


Es como el Almendro por Navidad. Siempre vuelve. 10 años después del mítico "Rafa no me j**** penalty y expulsión". Rafa, sí, el Rafa de siempre, el linier que lleva las botas personalizadas, el mismo que lleva la pegatina en el brazo de árbitro de la FIFA, el mismo que cantaba en un anuncio de coches "My horse has four legs" en plan country.
Sólo a un tipo como él, le pueden pasar cosas así. Nadie duda de su imparcialidad (nadie ¿no?), lo que pasa es que tiene una habilidad natural para meterse en problemas de difícil salida, como el de hoy...

Todo transcurría tranquilamente en lo que estaba siendo el mejor partido del año. Zaragoza y Barcelona empataban a uno en casa de los catalanes. Y fue entonces cuando ocurrió, uno de esos momentos que se suceden cada 10 años, como cuando los planetas se alinéan o todos los flamencos del mundo dirigen sus vuelos hacia un mismo destino.
Motta conducía la pelota presionado por Diego Milito y para la mala suerte de nuestro linier al brasileño no se le ocurre otra cosa más que sacar los brazos a pasear, y al argentino no se le ocurre otra treta que hacer más teatro del debido. No voy a entrar a discutir si es roja directa o no (solo analizo la mala suerte de Rafa), pero para mí en estos casos debería primar la intencionalidad y no la gravedad. He dicho.
El resultado de la jugada con Diegol en el suelo, fue que Iturralde tras pedirle consejo a Rafa expulsó a Motta. Rijkaard perdió los papeles, Deco se comía a el linier, Puyol intentaba sin éxito explicarle que era una manera de protejer el balón y Ronaldinho se deseperaba. Porque el Barça estaba desesperado.

El partido había sido un toma y daca constante espectacular entre dos de los equipos que mejor tratan el balón de toda España. Gaby Milito en el 19 y en jugada de córner y Ronaldinho en el 30 y de otro córner, habían dejado un empate a uno en el marcador. El partidó se abrió, y en esas condiciones dos equipos como el Zaragoza y el Barça se lucen. Se gustan, y jugadores como D´Alessandro, Aimar y Ronaldinho deslumbran.

Así se llegó al descanso, y en la reaundación el Zaragoza tomó al iniciativa. Decir que Messi, Celades y Edmilson habían sido sustituidos en la primera parte, porque sí, también hubo lesionados y ninguno en jugada grave.
Dos buenas jugadas del Zaragoza metieron el miedo en el cuerpo al vigente campeón y su desesperación ofensiva se transformó en ira hacia Rafa, tras la jugada de Motta.
Lo bueno para el Barça es que Gaby Milito en un error de los pocos que nunca comete, dejó a Saviola con todo el campo del mundo ante César y no le quedó otra que hacerle falta. Roja y el Barça tomó alas. Que hubiera sido de ellos en su estado histérico si la pelota no hubiera botado extrañamente...

El partido se abrió, y en lo que me parece un regalo para el Barça, Iturralde (quien sabe si los remordimientos de conciencia) pitó una inexistente y peligrosísima falta a favor del Barça.
Mezcla de rabia y miedo se apoderó del Zaragoza. El Camp Nou callaba. Ronaldinho se ponía serio. 4 pasos y en la escuadra del portero, que sin saber a donde ir estaba un poco descolocado, pero ni Yashin para eso. La celebración eufórica desveló el miedo instalado en un Barça que sufrió ante uno de los mejores equipos que ha pasado por el Camp Nou.
2-1, el Zaragoza se fue arriba y Ewerthon primero, Diego Milito después y Zapater finalmente hicieron que a alguno le diera un vuelco el corazón, en la misma jugada.

Todavía hubo tiempo para que Saviola tras una falta de Ronaldinho al larguero rematara a puerta vacía con César vencido. En fuera de juego.
Pero que más dá, dos goles ilegales que diero una inmerecida victoria al Barça no son nada ante una expulsión que mucha gente la hubiera dado como tal...
El partido: uno de los mejores que he presenciado, el Zaragoza cayó de pie, o mejor dicho, le hicieron caer de pie. La vida de los más pequeños es así, pero a pesar de ello el Zaragoza sigue cuarto.

jueves, 18 de mayo de 2006

Ganó el Fútbol (Barcelona 2 - 1 Arsenal)


Anoche en Saint Dennis hubo una película de buenos y malos. El malo en cuestión era el Arsenal, un Arsenal que se traicionó a si mismo en el peor momento de la temporada. Las víctimas eran el fútbol y la Copa de Europa, y digo Copa de Europa no Champions, la Copa de Europa del espíritu estilista y bello del fútbol de las gestas inolvidables, del espíritu de Estambul.
Había un aliado indirecto. Era el árbitro, típico mafioso que no utiliza armas, que lo hace en silencio, creo que más porque es muy malo que porque fuera un aliado realmente de los londinenses.
Bajo la lluvia de París parecía que el asesinato iba a ser consumado sin ningún tipo de escrúpulo ni remordimiento.
Pero había un bueno, como en todas las películas de Hollywood, un héroe con un largo recorrido, como en todas las superproducciones el héroe es guapo, en este caso su fútbol. Era el Barça.

Porque ayer, era el partido de clubes del año. Como todos los años. Si estás vinculado al fútbol lo
sabes, hay dos fechas en este mundo, la final de la Copa de Europa, por su mística y su fantasía, y la final del Mundial porque es el Mundial y se da cada cuatro años. Ayer era el día D y la hora H, esa hora de la que vivo enamorado. Cada día del año que me doy cuenta de que son las 20:45 un extraño cosquilleo con el himno de la Champions de fondo me recorre el cuerpo.
Esta noche era el partido, todo estaba preparado, dos grandes clubes sin suerte histórica en esta competición llegaban a una final inédita, ambos eran los típicos protagonistas de la película de Hollywood, ambos con un fútbol bonito que les hace caer bien a todo el mundo incluso si eres su archienemigo por lo bien que lo hacen. Pero como en muchas películas el desenlace da un resultado inesperado y negativo, que uno de los protagonistas resulta ser el malo de la película. No es el que cayó en octavos a manos del finalmente heróe, estaba más cerca pero siempre parecía bueno. No se si el Arsenal era el típico bueno que se convirtió a asesino ante la situación, o el malo desde el principio que siempre supo actuar bien para luego destaparse al final de la película cuando nadie lo esperaba.

Yo soy partidario de la primera opción. Principalmente por su juventud, la juventud es un problema cuando te tienta el lado oscuro del fútbol, ese que hace meter a todo tu equipo en el área pequeña desde le minuto veinte de la primera parte y no salir de ahí ni siquiera cuando te estás desangrando ante tu héroe fantástico que se repone de la adversidad en las horas límites. Para mí es la primera opción porque el recital estilo Ajax de Cruyjff contra el Villarreal en Highbury, o al Madrid en el mismo Highbury, o a la Juventus, eso no es algo actuado, eso es algo natural que te enseña el entrenador. Pero muchos podrían pensar que es la segunda opción, la mente frívola pensante que sabía
perfectamente desde el principio del campeonato que iba a cometer un crimen, y se pueden basar en partidos en el Bernabeú o el Madrigal, pero creo sinceramente que el Arsenal y su cuadrilla de jóvenes valores obedecía ordenes del muy posiblemente futuro ex – entrenador del Arsenal, Wenger.
Un tipo que ha hecho del Arsenal un equipo grande pero que le matan cosas como las de esta noche, le matan porque quiere matar al fútbol cuando puede venerarlo y prácticarlo hasta sin condón, con ataque violento y arriesgando a un embarazo en forma de gol en contra, y lo puede hacer porque lo han demostrado que saben hacerlo. El Arsenal hechó por tierra la fama bien ganada de equipo ágil, veloz, vértical y descarado.

Por eso esta noche ha ganado el Barça. Imagínense cualquier actor glamouroso de Hollywood y piense que el Barça es él. El protagonista, la estrella del enrevesado guión de la final.
En la película el Barça hace de agente secreto estilo 007, salvando siempre al mundo o al secuestrado. James Bond siempre encuentra dificultades y obstáculos para salvar su objetivo, pero siempre consigue salvarlo con estilo y casi sin despeinarse. El Barça más o menos igual, se encontró ante un Arsenal que apresó al fútbol metiendo a todos los jugadores en el área, y supo rescatar el mérito de jugar en condiciones al fútbol con más estilo que el mismo James Bond.

Todo el problema viene de la expulsión de Lehmann. El héroe del Madrigal le hizo una falta clamorosa de expulsión a Eto´o cuando se marchaba hacia la portería gunner, lo paró pero no al balón que salió rebotado hacia el oportunista Giuly que empujó el balón a la red. Gol, aparentemente.
En este momento aparece el aliado involuntario del Arsenal, el asesino sin armas, el árbitro, que en una jugada maestra de cómo no afrontar una situación así en una final, anuló el gol pitó falta de Lehmann y lo expulsó. Muy bien para el Arsenal pero fatal para el Barça que le habían robado un gol. A partir de ahí el Arsenal dramatizado se olvidó de como ha jugado en este campeonato, y sucumbió al cerrojazo catenaccio. Más todavía cuando Campbell tras cantada clamorosa de Oleguer marcó el 1-0.
El resto del partido fue un monólogo. El Arsenal iba matando poco a poco la final, y la Copa de
Europa, el Barça con todo tipo de artilugios intentaba frenar la victoria gunner. Parecía que no lo conseguiría, pero yo sabía que ganarían. Yo creo en Estambul, y recuerdo partidos como el de Stamford Bridge este año, o el del Camp Nou el año pasado frente al Chelsea.
Fue salir Iniesta y Larsson y se acabó el tema. Fue como sacar el último reloj bomba de la factoría ACME, o el último Aston Martin para James Bond. Fue la ofensiva final, como Normandía, el día D y la hora H.
Iniesta manejó el mediocampo, y un factor decisivo fue una puñalada casi mortal al fútbol atrevido quitando a Cesc, el último jugador que quedaba en el Arsenal que podía sacar a su equipo de la mediocridad, que dejó al de Albacete solo en el mediocampo. En una jugada clave Larsson arrastró a Touré, toco de espaldas y Eto´o apareció como una centella para marcar. El segundo gol fue también obra de un reserva: Belleti, y jugada de Iniesta y Larsson, los frescos ganaron la final, no eran reservas, eran armas ocultas.

Fin del partido 2-1. Ayer ganó el Barça al Arsenal, ganó el Joga Bonito al fútbol de Grecia en 2004.
Ganó
Misión cumplida, héroe encumbrado, el óscar llegó con el Balón de Oro de Ronaldinho, que mimaba la Copa como a un niño, que mucho les ha costado.
La orejuda es Baulgrana, merecidamente. París bien vale una final.

Felicidades.

miércoles, 26 de abril de 2006

Después de tanto, la final (Barça 0 - 0 Milan)


Barça y Milan son dos equipos que se gustan. Tradicionalmente han prácticado un fútbol estilista de toque y ataque con muchos jugadores de calidad. Se sienten identificados el uno con el otro, las aficiones se llevan bien, a Ronaldinho lo aplauden en San Siro, y juegan partidos de retirada en honor de Albertini. Es tal el gusto que se tienen que deberían fundar un club juntos, porque así sería la única manera de ver un partido con ambos bonito. Porque el gusto lleva al respeto, y eso está muy bien con la novia o novio de turno, pero no con el rival y menos en el fútbol. Así nos han dado la eliminatoria que nos han dado, que para que engañarnos, dos equipos históricos de buen fútbol pero pocos goles y menos espectaculo. Mucha especulación y mucho temple, de eso que no falte.

Cuando supimos que el Barça se enfrentaba al Milan, todos pensamos: Espectáculo asegurado. No caímos en la cuenta de que cuando dos equipos casi idénticos en juego que tanto se temen (fase siguiente al respeto, en el fútbol también) no suelen dejar partidos espectaculares con fintas regates y tiros imposibles. Ya se vió el año pasado en la primera fase y en estas semifinales se ha vuelto a ver. Partidos de cuartos de hora, esto es, un cuarto de hora trepidante (inicio de la segunda parte) y el resto del partido a especular.

En estas condiciones gana el más fresco y el que mejor sabe definir las pocas ocasiones que se generan. Ese ha sido el Barça, que desde principio de temporada se marcó el objetivo conseguido, llegar a la final. Por eso ha llegado, porque lo tenía entre ceja y ceja, era algo irresistible para él y sus jugadores y ante eso es muy difícil luchar, Milan.
Solo había dos equipos en el continente tan convencidos de su objetivo como el Barça, el Chelsea y el Milan. Ambos por razones muy distintas, el Chelsea porque su Liga se le queda pequeña y empieza a saber a poco tanto dominio y el Milan para ahuyentar los fantasmas de Estambul que al susurro de "ibais ganando 3-0 en la primera parte" deambula por San Siro, según cuentan los operarios milanistas, y hasta los del Inter, aunque esos ya han vistos tantos fantasmas que no difieren uno de verdad de uno falso.
El problema para estos dos equipos es que se han topado con el Barça. En teoría dos de los tres tenían que llegar a la final... si no se cruzaban. Y se cruzaron los dos con el Barça, que tiene mejores jugadores y más ganas de ganarla por tantos gafes pasados, como el 4-0 de Salicevic, Van Basten, Rijkaard y compañía, o el desastre de Sevilla contra el inédito Steaua de Bucarest y Ducadam.

Respecto al partido, poco se puede comentar. Un gol anulado a Shevchenko que TVE1 no nos aclaró el porqué, según comentaron en la SER los mensajes fue por fuera de juego. En cualquier caso no serviría de excusa, porque el Milan no fue el Milan, con poca fluidez de juego, y sin el oportunismo habitual de sus delanteros que le lleva salvando de la quema este año repetidas veces. El Barça fue mejor en la última media hora de partido de San Siro, suficiente para ganar la eliminatoria.
El resto de los dos partidos completamente desechable, especialmente el del Camp Nou que no tuvo ocasiones destacadas para ningún equipo exceptuando la de Eto´o en la primera parte o la de Belleti en la segunda.
Las estrellas anduvieron desaparecidas, tanto en un bando como en otro Shevchenko no hizo nada en los dos partidos, Kaka´ le puso ganas y dió pases magistrales no aprovechados en San Siro, pero no mucho más, Eto´o mucho correr pero poco tocar el balón, algo indispensable para jugar al fútbol, solo salvo de la quema a Giuly porque decidió la eliminatoria con un zurdazo magistral y a Ronaldinho por el peligro que lleva este hombre hasta en su propia area y con 20 defensas por delante.

Ronaldinho es especial, allí en San Siro cuando en la primera parte hizo dos cosas contadas, se desató en la segunda con recital de pases, taconazos imposibles al más puro estilo Oliver y Benji, y por supuesto desbordes. En uno de esos salió de sus botas (de oro) el pase a Giuly que acabó en gol. Esta Noche, dió uno casi igual, al mismo pero cambiado de banda y más escorado, hasta en el mismo minuto y casi con el mismo final, solo que esta vez Giuly la mandó por encima de la portería de Dida, ese tipo que el año pasado era un coloso y este año es un señor grande con las manos blandas que casi le cuesta al Milan los octavos.

Por fin el Barça llegó a su ansiada final, contra el Arsenal de Henry, pero esa es otra historia que ya tocará comentar. Solo un inciso, del temor se pasa al cabreo con el otro y del cabreo al divorcio. Sí, en el fútbol también.