Mostrando entradas con la etiqueta Selección Austríaca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Selección Austríaca. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de mayo de 2009

Historia del Fútbol | El fútbol como instrumento político

Andrés Pérez | Televisión española procuró darle la menor relevancia al himno nacional. En el momento de su interpretación, la cadena estatal decidió marcharse a publicidad alegando que un error humano había impedido escuchar la sonora pitada que determinados sectores de la afición del Barça y del Athletic dedicaban a la Marcha Granadera. La censura en cuestión otorga al abucheo una relevancia mayor al que tiene, otorga a un hecho consabido un carácter sorpresivo, para algarabía de tantos y escarnio de muchos. No por extravagante debe sorprender, sin embargo. El fútbol históricamente ha servido, o al menos así lo han intentado los grandes mandatarios, como instrumento político. Su capacidad de embriagar a las masas ha sido, es y será un caramelo para quienes desde el poder, pretenden aletargar a la población, convencerla, dominarla con toda la parafernalia pertinente. La pitada de la final de Copa no es mas que el ejemplo de todo ello.

Ambos equipos, tanto Barça como Athletic, son dos equipos cuyos directivos históricamente han pretendido catalogar como nacionalistas. Identificarlos con un sentimiento ideológico. El Barça de hecho, desde sus inicios, siempre aglutinó a una amalgama social de variopinta ideología, estamento social o religión; sin embargo, la diversidad propia de una ciudad cosmopólita como Barcelona jamás impidió que el equipo azulgrana fuera considerado la identidad de Cataluña en el exterior. Su lema no es casual: Més que un club. Más allá del fútbol. Manuel Vázquez Montalbán consideró en su día que el Barça sustituye a la añorada selección catalana por el mundo y Pujol, ex presidente de la Generalitat, otorgó la Cruz de San Jorge —la máxima distintiva que expende el gobierno de Cataluña— al Barcelona por la defensa de los valores catalanes que éste llevaba a cabo por el mundo.

Así como el Barça ha sido identificado comúnmente por propios y ajenos como simbolismo de Cataluña y de la sociedad catalana, el Athletic, a falta de tener una dimensión mayor y de cimentarse en una base social más amplia, ha sido históricamente el baluarte del nacionalismo vasco. No hace falta más que contemplar su plantilla. No hay jugadores extranjeros, en lo que supone, más allá de la interpretación política que se le pueda dar, todo un ejemplo de cómo sobrevivir en primera durante más de cien años con la cantera. Más allá del fútbol, el Athletic ha sido asociado históricamente al PNV. Sin ir más lejos, el lehendakari del País Vasco en el exilio y durante la Segunda Repúblia, José Antonio Aguirre, fue, antes de ocupar Ajuria Enea, jugador del Athletic de Bilbao. La dictadura franquista solapó durante cuarenta años los símbolos nacionalistas lo que provocó que durante la transición explotara con más fuerza que nunca el ansia nacionalista, ejemplificada en el Athletic.

Sin embargo, no solo para soflamas nacionalistas ha sido utilizado el poder de subversión del fútbol. Franco utilizó las victorias de la selección española durante los sesenta para ejemplificar cómo el sistema político e ideológico español, es decir, el franquismo, era superior al comunismo soviético. No en vano, en la Eurocopa de 1960, el combinado nacional hubo de retirarse en cuartos de final por orden expresa del gobierno franquista, cuando debía enfrentarse al conjunto soviético. El acto provocó que la selección, por aquel entonces legendaria con Di Stéfano, Puskas o Kubala, entre otros, en sus filas, no pudiera conquistar un más que probable primer título continental. Lo hizo, sin embargo, cuatro años más tarde frente a la propia Unión Soviética. El triunfo se mostró como la victoria frente a las hordas comunistas rusas, de alto valor propagandístico.

Más allá de España, durante los alborotados años treinta europeos, los fascismos se sirvieron del fútbol para ejemplificar como el sistema triunfaba por encima de todo lo demás. Mussolini procuró en exceso ganar el Mundial de 1934, celebrado en su Italia fascista, sobornando árbitros y amedrentando rivales, cuando no recurriendo a la violencia tan característica de cualquier régimen autoritario. Hitler por su parte identificó al combinado alemán con el saludo romano durante la interpretación del himno, y tal fue la humillación a la que hubo de someterse tras caer derrotado en Berlín ante Austria, que Sindelar, la legendaria estrella del conjunto austríaco y máximo artífice de la victoria austríaca frente a los alemanes cuando todo estaba designado para que sucediera exactamente lo contrario, desapareció para siempre días más tarde, en uno de los capítulos más oscuros del fútbol. Sindelar evidenció el proyecto de superioridad aria de Hitler al vencer en un partido de fútbol y al negarse a jugar con el conjunto combinado de Austria-Alemania. Medio mundo se hizo eco de ello, un golpe así, no podía quedar impune.

Durante los tiempos en color, si hay un país donde la política está íntimamente ligada al fútbol es Italia. Italia, el país desastre por excelencia. Raro es el año donde no se difunden noticias de algún aficionado muerto a manos de otro, o de algún policía caído por la violencia de los tifosi. Sin ir más lejos, el Milan glorioso de Arrigo Sacchi estuvo presidido por el actual presidente de Italia, Silvio Berlusconi, poseedor de un emporio que va más allá del fútbol y de la política. Di Canio, ex-jugador del Lazio, alzaba el brazo como lo hacía Il Duce cada vez que anotaba un tanto frente a su afición lazial, cuyo sector más radical se caracteriza por ser fascista sin tapujos. Controvertidos suelen ser los encuentros entre el Livorno, cuya afición se declara izquierdista y el Lazio, equipo mayoritario en Roma a pesar de su paulatina decadencia.

Incluso una guerra tiene por nombre el fútbol. El Salvador y Honduras se enfrentaban en un partido de fútbol allá por 1969, y tras los graves altercados al término del encuentro, ambos países decidieron declararse la guerra. No fue más que una tapadera que escondía los motivos reales: luchas de poder en ambos países evidenciadas en la deportación masiva de trabajadores salvadoreños en Honduras. Probablemente unos pensarán que es una falta de respeto silbar un himno nacional, sea de la índole que sea. Probablemente, si consideramos que silbar la marsellesa, por ejemplo, es irrespetuoso debamos considerar lo mismo respecto al himno español. Probablemente, quien escuchara los silbidos de anoche interprete que todos los allí presentes detestan España. Sí. Todo ello es muy probable. Lo que también es probable, a buen seguro, es que nadie recuerda al mismo tiempo que un día de junio, cuando la Selección Española se proclamó campeona de Europa, no pocos fueron quienes festejaron por las calles de Bilbao y de Barcelona el título nacional.

Sindelar y los nazis |





El himno censurado |



Noticias Relacionadas | TVE destituye a su director de Deportes por no transmitir el himno nacional (El País), El himno más pitado, pero no para TVE (El Mundo), Matthias Sindelar: la trágica historia del mejor jugador austríaco (Espacio Deportes), La guerra del fútbol (Diario de un Jabalí), Italia 1934 y la política (Espacio Deportes), El fútbol y la guerra fría: España y la URSS (Notas de Fútbol)
Vía | Más que Fútbol, Wikipedia, YouTube, Marca, Todos los mundiales, Asociación Deportiva del Livorno de Madrid
Imagen | As, Wikipedia, Google Images

Más que Fútbol ● 2009

martes, 17 de junio de 2008

Austria y Suiza 2008 | Podolski y diez más (día 10)

Andrés Pérez | Soportaba a duras penas el dantesco espectáculo ofrecido por Alemania frente a Austria sobre el Pratter de Viena y llegué a la conclusión de que Klose, Ballack, Metzelder, Frings y Fritz no podían ser del mismo país y ni siquiera podían representar al mismo equipo que en su día representaron Müller, Netzer, Grabowski, Beckenbauer, Maier o Breitner. La diferencia era abismal, casi delictiva, dolía ver jugar a Alemania. El único que se salvó de la quema fue Podolski, junto a Villa y Holanda lo mejor de esta Eurocopa. Alemania, hoy por hoy, son él y diez más. Austria apeló a una épica más poética que realista y murió arañando el lomo del gigante teutón. Dignamente. Tardó poco Ballack en solucionar el problema fusilando a Macho al comienzo del segundo tiempo. Se ahogaban así las esperanzas locales de un onírico pase a cuartos de final. Enfrente estaba Alemania, la gran Alemania doce veces finaista entre Mundiales y Eurocopas. Pero esta vez la historia tiene pinta de cambiar. El cruce en cuartos enfrentará a Portugal, la selección más sobrevalorada del torneo, contra Alemania, la justamente infravalorada. Los alemanes, de la mano de Low -por cierto, expulsado junto a Hickersberger en otro hito del colectivo arbitral español-, juegan lentísimos. Portugal demasiado rápido. En teoría Portugal habría de imponer su ley, pero Alemania, incluso infame, es Alemania.

En el otro encuentro Polonia quemaba sus últimas opciones de llegar a los ansiados cuartos de final. Nada más lejos de la realidad. Croacia no jugó un gran partido pero venció por la mínima y es la primera selección en alcanzar los nueve puntos de la liguilla de clasificación. Se enfrentará a Turquía, como decíamos ayer, en cuartos, y cuidado con Croacia que se puede plantar en semifinales -y quién dice que no en la final- gracias a la benevolencia de la magnífica mente brillante que ideó el sistema de esta Eurocopa, con dos caminos completamente separados. Por cierto, la mejor noticia de la noche, por encima del resto, fue el gol que Klasnic le marcó a Polonia. Se lo merece.

El golazo de Ballack -vía Fútbol Arte- |



PD: Mientras mantenía mi mente despierta en el aletargado Austria - Alemania gracias a los comentarios de Carlos Martínez, Quique Sánchez Flores -mil veces más agradable como comentarista que como entrenador del Valencia- y Maldini, me enteré vía Devo del experimento que los chicos de Fifa Champions están llevando a cabo esta Eurocopa. Se trata de un Carrusel casero, cada uno desde su casa y con micrófonos privados. Estuve escuchándolo un rato y me pareció bastante interesante comprobar como además de buenos bloggers, son capaces de crear un programa de radio entretenido.

Noticias relacionadas:
Vía | As, Fútbol Arte
Imagen | Marca

Más que Fútbol ● 2008

jueves, 12 de junio de 2008

Austria y Suiza 2008 | Croacia baila a Alemania y Austria tira de orgullo (día 6)

Andrés Pérez | Tendremos 80 años y seguiremos viendo a Alemania utilizar el mismo recurso de siempre para desatascar partidos. Balonazos al área buscando un remate directo o un rechace en una segunda jugada. Y tendremos 80 años y veremos a Alemania marcar goles así, resolver partidos injustamente así, ganar campeonatos así. Lo han hecho toda la vida y lo seguirán haciendo ya que es parte de su ADN. Salvo contadas excepciones, como la maravillosa ganeración de Beckenbauer, Overath, Müller o Maier, Alemania es un rodillo. No destaca por la brillantez de su fútbol pero sí por su perseverancia. Cuando Podolski marcó el gol de Alemania en el minuto 80' frente a Croacia y recortaba el resultado a un 2-1 volví a pensar lo de siempre: O empatan o ganan. Pero no se van de aquí sin nada positivo. Y puede que debido a la escasa calidad que atesora la actual Alemania o a lo varipointo de sus jugadores (africanos, sudamericanos, polacos), Alemania no fue capaz de empatar ante una Croacia perfecta, colosal, sublime, que practicó uno de los mejores juegos del campeonato y que, ojo, tras su victoria ante Alemania se coloca primera y es seria candidata a llegar a semifinales por la vía rápida.

Porque si Croacia queda segunda evita el duelo con Portugal y por tanto se enfrenta a Turquía o la República Checa. Una de esas tres selecciones estará en semifinales, vayamos asumiéndolo. Alemania ha pinchado porque no juega pero sí deja jugar. Modric, el jugador al que comparan con Cruijff y en cierto modo llevan parte de razón, dirigió con la autoridad de un veterano el ataque croata. Desde su posición, demasiado retrasada para su talento -no es Pirlo y por tanto creo que debe jugar mucho más adelantado- lanzaba a un magnífico Srna que fue una pesadilla para Jansen, a Kranjcar, Olic y Rakitic. Cada uno sencillamente perfecto en ataque, como su defensa, comandada por los veteranos Kovac y Simunic. Croacia jugó el partido perfecto ante una Alemania débil en defensa y apagada en ataque. Temo que su falta de luces se deba a que no tienen más, no a un mero hecho puntual. Pensar en la eliminación de Alemania en la primera fase resulta un tanto utópico si tenemos en cuenta que su rival dentro de cuatro días es la débil Austria. El primer gol de Srna y el posterior de Olic tras cantadón de Lehmann confirmaron que Alemania tiene un grave déficit defensivo y ofensivo.

El otro partido del apasionante Grupo B enfrentaba al único anfitrión que seguía y que seguirá vivo contra Polonia. Tan sólo pude ver la primera para mi desgracia ya que hasta entonces el partido estaba siendo todo un espectáculo. No por la calidad de los polacos ni austriacos, sino porque cometían tantos errores entre unos y otros que parecía un partido de juveniles. Todos volcados al ataque, todos viviendo cada minuto como si fuera el último y jugando un juego rudimentario pero divertido a ojos del espectador. No hablo de calidad, sino de entretenimiento, y en eso probablemente el partido de las 20.45 de ayer supera a todos los demás. Austria pecó de inocente y de falta de calidad cuando entre Jop y el resto de la defensa polaca le regalaron 3 (¡!) uno contra uno frente a Boruk, el portero que anoche se transformó en pesadilla austríaca. Boruk paró los tres y un cuarto disparo complicado de Harnik. Paradojas del fútbol y sobre todo de esta Eurocopa, Polonia se adelantó en una dudosa jugada que tuvo al brasileño Guerreiro como protagonista. Cuando todo caminaba hacia la muerte del segundo anfitrión, el árbitro, bastante casero, pitó uno de esos penaltys que no se pitan pero que siempre lo son. El clásico Vastic anotaba en el 93' y hacia estallar el Prattel en un grito unánime de alegría. Primer gol de Austria y probablemente último. Al menos, se irán con un partido que jamás olvidarán.

Noticias relacionadas:
Vía | As, Más que Fútbol
Imagen | Marca

Más que Fútbol ● 2008

lunes, 9 de junio de 2008

Austria y Suiza 2008 | Qué alguien juegue a algo, por favor (Día 1 y 2)

Andrés Pérez | Cuánta razón tenía César Luís Menotti cuando dijo en una entrevista que los dos únicos equipos que merecían la pena en Europa eran el Arsenal y la Selección Española. Digo que tenía razón porque la Eurocopa ha empezado, para bien y mal de todos. Para bien porque es espectáculo puro y probablemente el torneo a nivel de selecciones más competitivo. Para mal, porque a algunos nos toca ver partidos horribles, nefastos, pobres y eminentemente tácticos. Es una pena, pero el fútbol europeo lleva ya muchos años caminando hacia el aburrimiento y la efectividad. Dos días y dos grupos han jugado ya en Austria y Suiza, y más allá de la inefable Portugal ningún equipo ha demostrado que puede dar mucho más de sí. Un triste preludio de lo que puede significar esta Eurocopa, sin duda una de las que, si no cambia el panorama, recordaremos más bien por su escaso nivel futbolístico. Y entre tanto mar de físico y táctica aparece España el martes. Si de algo ha servido quizá este primer fin de semana es para saber a qué altura se puede encontrar España aún sin haber jugado. Como mínimo ya se sabe algo. España, definitivamente, es diferente.

Es diferente porque es la única selección junto con Portugal (aunque en menor medida) que se atreve a jugar al fútbol al pie. Con jugadores pequeños, nada físicos y si muy técnicos, que marcan las diferencias respecto al mar de grandes edificios tornados en potencia y efectividad, que no en espectáculo. Jugadores de ese tipo invadieron el fin de semana Austria y Suiza. Ni los decepcionantes anfitriones, ni la República Checa, ni Turquía, ni Croacia ni mucho menos Alemania o Polonia pudieron dar algo de alegría a los cuatro primeros partidos. Esta Eurocopa tiene mucho del pasado Mundial. Partidos fríos y exentos de calidad. En este mar de dudas que se ha convertido el inicio de la previamente ilusionante Eurocopa, aparece Portugal como seria candidata a llevarse el torneo. Los demás, rezan por evitar el cruce contra los lusos. De momento encabezan su grupo tras manosear y ganar a Turquía 2-0. Portugal ha de clasificarse primera en un grupo flojo donde la segunda plaza se la jugarán la propia Turquía y la República Checa. El partido inaugural, como siempre, decepcionó. Suiza jugó mejor pero los checos impusieron su oficio y su inestimable estado de inspiración cada vez que una Eurocopa se acerca. El gol de Sverkos despejó cualquier esperanza de hacer algo en la Eurocopa para Suiza. La lesión de Frei, no ayuda a que puedan volver.

El domingo, por otro lado, comenzaba la otra anfitriona, Austria. Y comenzó como lleva jugando prácticamente 15 años. Sin ganar, sin ilusionar, sin demostrar nada. Austria evidenció ayer porqué es una selección por debajo en el ránking FIFA de equipos como Mozambique u Omán. Falta calidad, falta espíritu y sobre todo ritmo competitivo. Pasarse tantos años deambulando por campos europeos buscando clasificaciones efímeras para grandes torneos no debe ser bueno. No en vano, los austríacos protagonizaron uno de los mayores ridículos en una fase de clasificación. Y no hablo del 9-0 que la España de Clemente le endosó hace ya casi 10 años. El caso es que enfrente de Austria, en Viena, estaba la Croacia de Modric. Por decir algo. Croacia juega bien, tiene a Modric, un buen jugador pero en absoluto el genio que predican algunos expertos, y futbolistas en buen estado de forma como Olic o Srna. Por lo demás, decepcionaron, otra vez, como el resto. La primera parte fue buena y Austria pecó de inocente, pero en la segunda el probablemente peor equipo del torneo incluso pudo empatar.

El otro partido olía a Eurocopa de verdad. No por Polonia, sino por Alemania. Más allá de toda la polémica montada por las cabezas cortadas el partido se preveía una lucha entre países vecinos a vida o muerte. Y ante Alemania, eso siempre es peligroso. Lo comprobaron los polacos cuando una Alemania paupérrima e indigna heredera de la tricampeona de Europa venció 2-0, con dos goles de Podolski. Se repite la historia de siempre. Alemania no juega a nada pero gana y vuelve a ser la favorita, ya que ganaron un partido 12 años después del último, curiosamente, la final en el 96 ante los checos. El partido fue horrendo, con imprecisiones casi de benjamines por parte de la defensa polaca y con una falta de mordiente cuanto menos preocupante para los chicos de Löw. Alemania es favorita porque es Alemania, pero ni el equipo ni el juego invitan al optimismo. Sin embargo, aunque en cualquier otra ocasión el juego desplegado por Alemania sería digno de crítica, en esta Eurocopa se presupone letal. En un torneo donde todos los equipos juegan a lo Alemania, Alemania tiene las de ganar. Aunque siempre haya excepciones. Como España. Como Portugal. Hay motivos para el optimismo, como mínimo, España será lo más entretenido y diferente del torneo. Quién sabe. Igual a contracorriente suena la flauta. De momento a examinar a uno de los posibles rivales en cuartos. Mañana, Rumanía - Francia y Holanda - Italia. Casi nada.

Vía | El Fútbol de Sousa, Notas de Fútbol
Imagen | As

Más que Fútbol ● 2008