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martes, 22 de junio de 2010

Capítulo 11 | España se desquita

Andrés Pérez | Atemorizada como llegaba España a la cita frente a Honduras, el resultado obtenido, un dos a cero claro y evidente que no pudo convertirse en la exhibición de Portugal por falta de puntería y cierta ambición en los últimos minutos, es positivo. Lo es porque recupera el aliento de un grupo al que se le había dilapidado o enterrado tras la derrota ante Suiza y lo es, esencialmente, porque en un Mundial cuesta purgar las heridas y más a España. Honduras se enfrentó a un equipo obligado a redimirse y a convencer, espoleado por el fracaso de la primera jornada, y necesitado de gustarse a sí mismo, de autocomplacerse. En esa situación sucumbió, como cabía esperar.

Es cierto y no cabe ningún pero a la siguiente afirmación: Honduras es un rival menor cuya presencia en el Mundial es prácticamente exótica y que para colmo de sus males adolece de la falta de cierto gen competitivo como selección. Intentar elevar a los altares el partido de España frente al combinado centroamericano es distanciarse de la realidad, convengamos, pero no lo es en menor medida exhibir el ímpetu habitual, tan de aficionado español, de crítica por la pura crítica. Esto es: de hablar de horrendo partido de España y fatal resolución frente a la portería hondureña, de aventurar la inminente y segura eliminación ante Chile.

Los fantasmas no los crea el fútbol sino sus aficionados, y en España tenemos una fábrica de sábanas agujereadas en la que trabajan cuarenta y cinco millones de obreros. La selección modificó el esquema para darle mayor verticalidad a su juego y una Honduras latina, adelantada, deseosa de lanzarse al ataque y menos ordenada y seria que la Suiza de Hitzfeld, hizo el resto. Le regaló a España espacio y Xavi abrió a Navas y a Villa para que aprovecharan desde la banda la función de pivote de Torres, anoche ensimismado en su desgracia, en su lesión y en su fatal racha con la camiseta española. Perdió posesión España, en lo que algunos interpretan como peor fútbol que el habitual cuando antes precisamente criticaban la posesión, a favor de un fútbol más vertical y punzante, más peligroso.

Encolerizada como andaba, Villa alzó la voz con un zarpazo estrellado en el larguero de Valladares y refrendó la virulencia del combinado nacional cuando al borde del área grande, escorado a banda, porque el asturiano no entiende de táctica para buscar el marco contrario, se zafó de dos defensores hondureños para colocar el balón en la escuadra. A partir de entonces España dominó y jugó a su gusto, no creando posesiones anodinas y estériles en el medio campo y sí buscando con perpetuidad el marco hondureño, alertando de una goleada escandalosa que no llegó por los continuos desatinos de Torres y la falta de originalidad de un, en apariencia, maniatado Navas, quién sabe si por ser el último en llegar.

Le sentaron bien los cambios a España y ahora a Del Bosque se le plantea una duda razoble: si mantener este once tipo o imaginar un mediocampo con un pivote menos y con Fábregas al lado de Xavi. En cualquier caso el camino será complejo: espera una Chile ordenada y fogosa al mismo tiempo necesitada únicamente del empate para pasar a octavos de final. España se complicó la vida en Suiza y por eso hoy el país es una suerte de cisma entre los optimistas y los cenizos, pero la vorágine absurda de debates inocuos entre aficionados radicales no debería desteñir una evidencia futbolística: ningún equipo, y sí, repítanselo si quieren, era Honduras, ha dominado tanto y ha creado tanto peligro como España. Parece un buen aval.

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En el resto de la jornada, Portugal decidió destrozar a las cándidas almas norcoreanas para asegurarse virtualmente el pase a los octavos de final tras la chapuza de Costa de Marfil ante Brasil el domingo. Chile, por su parte, se impuso a la misma Suiza de España y casi, casi, roza con placer el cruce ante Portugal o Brasil.

Resultados de la undécima jornada:

Portugal 7 - 0 Corea del Norte
Chile 1 - 0 Suiza
España 2 - 0 Honduras

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Más que Fútbol, tras el parón del fin de semana, volverá a la normalidad hasta el final del Mundial. Espero.

Imagen | El País

jueves, 17 de junio de 2010

España, Suiza, el tiempo, el fútbol

Eduardo Lázaro | He de reconocer que, durante el trayecto de vuelta a casa después del partido, me ha recorrido un sudor frío pensando en que tenía que ponerme a las teclas en cuanto llegara. Cuando Andrés sugirió la idea de redactar las crónicas del devenir de la selección española en este Mundial, nadie nos hubiéramos creído que nos encontraríamos en éstas. Palmando ante Suiza en el primer partido y con el cuerpo descompuesto.

Pues bien, ante la descomposición acuciante, he decidido que no voy a hablar de España, si no de Suiza. Y no es por pesimismo, al contrario, es que pienso que ésta no ha sido más que una de las innumerables "pelanadas" en la Historia de este bendito país. Lo dejaremos en "La cagada del 16-J", creo que no hay más que añadir. Suiza ha ganado porque ha interpretado perfectamente el partido y sabía a quién tenía delante, cosa que nosotros no. Suiza ha sido capaz de mantener un orden táctico y una ocupación espacial cuasi perfecta, anulando el juego de toque español y achicando con esmero cada vez que el conjunto castellano se desmelenaba. Suiza nos ha ganado por pura inteligencia —nadie habla de calidad o de trabajo—, ha esperado atrás con todo, nos ha regalado la pelota y se ha conformado con salir de la cueva lo justito, lo suficiente para hacernos un gol y ponérnoslos de corbata un par de ocasiones más.

Podemos darle mil vueltas al partido y sacar otras mil interpretaciones, pero ahí está el resultado. Da igual que hayamos tirado más de veinte veces a puerta, da igual que hayamos tenido un alto porcentaje de posesión, da igual todo. Hemos perdido.

Eso sí, convendría recordar que los señores que hoy han vestido la zamarra roja, hace tan sólo dos años, fueron campeones de Europa. Vamos, que entienden de esto, que saben jugar al fútbol. Por eso mismo creo que lo más importante es darle carpetazo al asunto lo antes posible y ponerse manos a la obra para doblegar a Honduras y Chile. Y punto. Sabemos y podemos, no nos dejemos llevar por el derrotismo a las primeras de cambio. Dejemos los viejos fantasmas en su sitio que esto no ha hecho más que empezar; eso sí, no nos podemos permitir más "tostadas" como la de hoy.

¡Don Vicente, apunte!, Navas ha sido un puñal en la segunda parte, ¿por qué no probamos de titular? Busquets y Xabi Alonso, pivote defensivo, ¿acaso Suiza era Brasil? A ver si es que hemos pecado de conservadores y la solución será dedicarse a tirar entre los tres palos desde el primer tiempo. Váyase usted a saber, porque este fútbol —como el tiempo—, se ha vuelto loco.

El lunes más y, seguro, mejor.

Lectura recomendada | Entre lo paranormal y lo racional: España tropieza ante Suiza (Más que Fútbol)
Imagen | El País

miércoles, 16 de junio de 2010

Capítulo 6 | Entre lo paranormal y lo racional: España tropieza ante Suiza

Andrés Pérez | Podía suceder y sucedió aunque fuera improbable: Suiza venció a España en el primer partido del combinado nacional en el Mundial. Fracaso, decepción, desastre, hecatombre, hundimiento, pueden buscar todas las definiciones que quieran en el diccionario pero todas se quedarán cortas y serán una absurda exageración muy española al mismo tiempo. Se quedarán cortas: perder contra Suiza es peligroso y es una mala noticia porque se trata de un equipo menor a España; son exageradas: perder contra Suiza no nos echa del Mundial ni nos resta un ápice de capacidad para llegar lejos o ganarlo.

Cuando la selección pierde partidos como éste, al que no hay que restarle drama pero tampoco sumárselo, llegan los comentarios de toda la vida, el prototipo de español cenizo que por la mañana anda eufórico y por la tarde es un alma desgraciada implorando a las brujas, las meigas y los fenómenos paranormales que se detenga su injusta tortura. Es la Selección un aglutinador de radicales sentimentales incapaces de apartar lo racional de lo emocional, y aunque suene absurdo, quién sabe hasta qué punto ese conjunto de efluvios químicos que rodea al equipo le puede afectar.

Sea como fuere y después de ese inciso extra-futbolístico, Suiza ganó con el mismo merecimiento que el Inter cuando eliminó al Barcelona en el Camp Nou. Con más, si cabe, porque Suiza es un equipo mucho menor en comparación a España que el Inter en relación al Barcelona. Ante la que parecía la candidata número uno y ante la que mejor jugaba al fútbol, esto es, ante una de las mejores selecciones sino la mejor, Suiza hizo lo que tenía que hacer: montar una muralla defensiva y aprovechar una de las dos ocasiones que iba a tener a lo largo del partido. No es antifútbol, es inteligencia. Y Suiza fue inteligente, amén de afortunada: su gol es fruto de cinco rebotes.

Frente al orden y al muro suizo España planteó un partido algo lento pero progresivamente dañino para Suiza, que no dejaba de correr tras el balón. En la primera parte España contó con suficientes ocasiones como para adelantarse en el marcador, y de haberlo hecho estaríamos hablando de una historia muy diferente. No lo hizo, marró, permitió a Suiza marcar y fruto de la ansiedad no supo afrontar una posible remontada. Reaccionó tarde Del Bosque o quizá el error consistió en que jamás tenía que haber reaccionado: en partidos como éste Busquets es un estorbo.

Salieron Navas y Torres y España condicionó su juego al poderío del sevillano en la banda derecha. Inspirado como parecía Navas, España fabricó suficientes ocasiones, de nuevo, como para empatar: un disparo de Iniesta que se escapó a escasos centímetros del palo de la portería Suiza y una jugada en la que Torres demostró no estar físicamente disponible, pero clara. Se lesionó Iniesta en una fuerte entrada de los suizos, a los que no cabe achacarles violencia, entró Pedro, Xabi Alonso estrelló un balón en el larguero y Navas casi rompe la red en un disparo lejano.

Pero nada más. España no trianguló en el mediocampo ante la falta de apoyos que encontró Xavi, ni Torres ni Villa se mostraron activos en la recepción del balón entre líneas, y por las bandas Capdevilla anduvo desconectado y demostrando sus carencias y Sergio Ramos se lesionó cuando estaba siendo el mejor jugador de España. ¿Desastre? Quizá. Pero ni antes éramos el Bayer Leverkusen ni ahora somos la última mierda que cagó Pilatos, como dijera Manolo Preciado. España ha caído ante Suiza y es decepcionante. Pero el equipo es el mismo, los rivales también y la trayectoria de España, de esta España, no de la España del 98 a pesar de su fantasma ni la del 78 a pesar de Cardeñosa, invita a la confianza.

Yo no la he perdido. Sería irracional y absurdo hacerlo. Ahora, quien se quiera aferrar a las meigas, las brujas, los santos y lo paranormal para sumirse en la desesperación y en el fatalismo, está en todo su derecho.

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En el partido de la una y media Chile despachó a Honduras sin mayor complicación. Probablemente mereciera más y demostró ser una selección muy complicada. España tendrá que vencer tanto a Honduras como a Chile para pasar a octavos.

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Es en estos días uno encuentra el rencor y la mediocridad por doquier. Ésta es la noticia que encabeza la portada del diario deportivo argentino más afamado, Olé: "¿Candidato? Joder..." Y nos quejamos de Inda.

Más Mundial | España descarrila en la primera curva (Enrique Ballester en Diarios de Fútbol) | Sangrante derrota de España (Fran Castarlenas en Let's Dance To Goal) | ¿Pesimista? No, realista (Sergio Santomé en Planeta Fútbol)
Imagen | El País

lunes, 16 de junio de 2008

Austria y Suiza 2008 | Melodrama en Génova (día 9)

Andrés Pérez | Odio al fútbol. Amo al fútbol. El Ying y el Yang. La buena suerte contra la mala suerte. El fútbol destaca posiblemente por ser el deporte menos justo de todos cuantos existen en el mundo. Cuando Nihat sentenció a la República Checa maldecí al fútbol en toda su dimensión por castigar a quien menos lo mereció. Una jugada antes del primer gol de Turquía, Sionko había estrellado un balón en el palo y Güngör estuvo a punto de arrancarle la cabeza a Polak en un penalty clamoroso. Dió igual. Arda Turan -extraños nombres los turcos- marcó el primero en el 75' y en el 90' Turquía era cuartofinalista en detrimento de unos checos que merecieron más y que por momentos pudieron rozar la goleada ante una Turquía apática y temblorosa. Inexperta. El fútbol es odioso por esto pero seguro que en Turquía en este mismo instante amarán al fútbol por encima de sus propias vidas. Era un partido de primera fase pero en momentos tensos, definitivos, como el minuto 89' del tercer gol turco, se convirtió en el partido de la Eurocopa. Lo tuvo todo. Incluso un portero justamente expulsado. Una pena por los checos. Yo odio al fútbol por ser cruel con Cech, con la República Checa. Pero sé que mañana lo amaré.

En el partido que enfrentaba a Suiza contra Portugal, los lusos insultaron a toda su afición. Ni jugaron a nada ni quisieron hacerlo. Quaresma se perdió en rabonas y en su particular lucha de cada tarde y el resto del equipo ni siquiera dió motivos a Scolari para ser convocado. Mantengo que Portugal me parece la selección más sobrevalorada de la Eurocopa, al igual que a Ronaldo se le estima demasiado. Suiza celebró su victoria olvidando su amarga eliminación y Portugal seguro que tendrá más de una duda en su concentración.

Los goles del República Checa - Turquía (2-3):



Vía | As, You Tube
Imagen | Marca

Más que Fútbol ● 2008

jueves, 12 de junio de 2008

Austria y Suiza 2008 | De injusticias y anfitriones en la cuneta (Día 5)

Andrés Pérez | Le tocaba a Suiza demostrar porqué era una selección digna merecedora de una plaza en sus cuartos de final. De su campeonato. De su sueño hecho realidad. Le tocaba y no escatimó detalles para ello. Pero la mala suerte, la fatalidad se alió del equipo de los bancos, los chocolates, los tenistas perfectos, los quesos y los relojes. Tantas cosas tiene Suiza, montañas de por medio, que nunca se plantearon se grandes en fútbol. Lo intentaron pero no fue suficiente. Se enfrentaba a Turquía anoche por una plaza en los cuartos de final, o mejor dicho, por mantener vivo el sueño de alcanzar una plaza en los cuartos de final, que es bastante diferente. Sin embargo, no era su turno. Así lo dedició Turquía, que aliada con el diablo, probablemente musulmán, envió a casa -nunca mejor dicho- a la anfitriona, a Suiza. Un gol fatal en el último minuto del partido echó por tierra las aspiraciones de una Suiza que mereció más tanto contra los turcos como contra los checos. Es una lástima, pero el fútbol duele en lo más profundo del alma cuando es cruel e injusto. Conocemos muchas historias de injusticia. Y la de Suiza, no deja de ser una más. Triste, sí, pero es así.

En definitiva, Suiza eliminada matemáticamente con cero puntos a la cola del Grupo A, grupo que se presumía como competitivo con la presencia de selecciones clásicas como Portugal y la República Checa y de selecciones novedosas y atesoradoras de buen juego como Turquía y Suiza. A Turquía le falló la puntería y la planta contra Portugal y el buen fútbol contra Suiza, pero con tres puntos se jugarán la clasificación para cuartos a vida o muerte dentro de cuatro días contra la República Checa. Como de injusticias vive el fútbol, en el partido anterior prácticamente se consumó otra. Si bien es cierto que Portugal gozó de suculentas ocasiones para vencer en todo momento a la República Checa, no deja de ser menos cierto que casi era un dolor ver jugar al conjunto de Scolari que finalmente se sobrepuso a la actuación checa con un contudente a priori, 3-1.

No hay que dejar escapar el detalle de que el último gol, el de Quaresma, fue en los últimos minutos con una República Checa volcada. El partido comenzó con los chechos sin saber qué hacer y con Portugal intentando demostrar su candidatura. Fue así. Tras varios rechaces en los que los lusos no escatimaron suerte, Deco abría el marcador. Poco duró la alegría. La sorprendente una vez más República Checa se lanzó arriba para empatar y guiados por un excelente Sionko lo consiguieron en un córner en el que la presunta defena de los 100 millones de euros naufragó. Tras el empate ni Portugal ni C. Ronaldo se encontraban ni la República Checa dejó escapar tal oportunidad. Jugó mucho mejor en el primer tiempo que Porgugal y a pesar de no gozar de tantas ocasiones intimidaba más en cada ataque que las estrellas lusas. Alcanzaron ambos la segunda parte con todo en juego y Portugal, sabedora de su superioridad técnica controló el balón ante una perfecta línea defensiva checa. Los pocos disparos que los portugueses lanzaban hacia Cech los repelía el portero del Chelsea casi sin esfuerzo. Hasta que en una semi-contra tras un ataque checho, Moutinho abrió al primer toque para Deco y este le dejó el balón a C. Ronaldo para que fusilara a Cech. A partir de ahí los checos se lanzaron arriba y con mucho corazón y bastante mala suerte no consiguieron empatar el partido. Las cantadas de Ricardo por alto no fueron suficiente y la mala suerte se cebó con el combinado tricolor. En resumen, Portugal decepcionó y rebajó la euforia y Chequia se jugará el todo por el todo ante Turquía dentro de cuatro días.

Vía | As, Más que Fútbol
Imagen | Marca

Más que Fútbol ● 2008

lunes, 9 de junio de 2008

Austria y Suiza 2008 | Qué alguien juegue a algo, por favor (Día 1 y 2)

Andrés Pérez | Cuánta razón tenía César Luís Menotti cuando dijo en una entrevista que los dos únicos equipos que merecían la pena en Europa eran el Arsenal y la Selección Española. Digo que tenía razón porque la Eurocopa ha empezado, para bien y mal de todos. Para bien porque es espectáculo puro y probablemente el torneo a nivel de selecciones más competitivo. Para mal, porque a algunos nos toca ver partidos horribles, nefastos, pobres y eminentemente tácticos. Es una pena, pero el fútbol europeo lleva ya muchos años caminando hacia el aburrimiento y la efectividad. Dos días y dos grupos han jugado ya en Austria y Suiza, y más allá de la inefable Portugal ningún equipo ha demostrado que puede dar mucho más de sí. Un triste preludio de lo que puede significar esta Eurocopa, sin duda una de las que, si no cambia el panorama, recordaremos más bien por su escaso nivel futbolístico. Y entre tanto mar de físico y táctica aparece España el martes. Si de algo ha servido quizá este primer fin de semana es para saber a qué altura se puede encontrar España aún sin haber jugado. Como mínimo ya se sabe algo. España, definitivamente, es diferente.

Es diferente porque es la única selección junto con Portugal (aunque en menor medida) que se atreve a jugar al fútbol al pie. Con jugadores pequeños, nada físicos y si muy técnicos, que marcan las diferencias respecto al mar de grandes edificios tornados en potencia y efectividad, que no en espectáculo. Jugadores de ese tipo invadieron el fin de semana Austria y Suiza. Ni los decepcionantes anfitriones, ni la República Checa, ni Turquía, ni Croacia ni mucho menos Alemania o Polonia pudieron dar algo de alegría a los cuatro primeros partidos. Esta Eurocopa tiene mucho del pasado Mundial. Partidos fríos y exentos de calidad. En este mar de dudas que se ha convertido el inicio de la previamente ilusionante Eurocopa, aparece Portugal como seria candidata a llevarse el torneo. Los demás, rezan por evitar el cruce contra los lusos. De momento encabezan su grupo tras manosear y ganar a Turquía 2-0. Portugal ha de clasificarse primera en un grupo flojo donde la segunda plaza se la jugarán la propia Turquía y la República Checa. El partido inaugural, como siempre, decepcionó. Suiza jugó mejor pero los checos impusieron su oficio y su inestimable estado de inspiración cada vez que una Eurocopa se acerca. El gol de Sverkos despejó cualquier esperanza de hacer algo en la Eurocopa para Suiza. La lesión de Frei, no ayuda a que puedan volver.

El domingo, por otro lado, comenzaba la otra anfitriona, Austria. Y comenzó como lleva jugando prácticamente 15 años. Sin ganar, sin ilusionar, sin demostrar nada. Austria evidenció ayer porqué es una selección por debajo en el ránking FIFA de equipos como Mozambique u Omán. Falta calidad, falta espíritu y sobre todo ritmo competitivo. Pasarse tantos años deambulando por campos europeos buscando clasificaciones efímeras para grandes torneos no debe ser bueno. No en vano, los austríacos protagonizaron uno de los mayores ridículos en una fase de clasificación. Y no hablo del 9-0 que la España de Clemente le endosó hace ya casi 10 años. El caso es que enfrente de Austria, en Viena, estaba la Croacia de Modric. Por decir algo. Croacia juega bien, tiene a Modric, un buen jugador pero en absoluto el genio que predican algunos expertos, y futbolistas en buen estado de forma como Olic o Srna. Por lo demás, decepcionaron, otra vez, como el resto. La primera parte fue buena y Austria pecó de inocente, pero en la segunda el probablemente peor equipo del torneo incluso pudo empatar.

El otro partido olía a Eurocopa de verdad. No por Polonia, sino por Alemania. Más allá de toda la polémica montada por las cabezas cortadas el partido se preveía una lucha entre países vecinos a vida o muerte. Y ante Alemania, eso siempre es peligroso. Lo comprobaron los polacos cuando una Alemania paupérrima e indigna heredera de la tricampeona de Europa venció 2-0, con dos goles de Podolski. Se repite la historia de siempre. Alemania no juega a nada pero gana y vuelve a ser la favorita, ya que ganaron un partido 12 años después del último, curiosamente, la final en el 96 ante los checos. El partido fue horrendo, con imprecisiones casi de benjamines por parte de la defensa polaca y con una falta de mordiente cuanto menos preocupante para los chicos de Löw. Alemania es favorita porque es Alemania, pero ni el equipo ni el juego invitan al optimismo. Sin embargo, aunque en cualquier otra ocasión el juego desplegado por Alemania sería digno de crítica, en esta Eurocopa se presupone letal. En un torneo donde todos los equipos juegan a lo Alemania, Alemania tiene las de ganar. Aunque siempre haya excepciones. Como España. Como Portugal. Hay motivos para el optimismo, como mínimo, España será lo más entretenido y diferente del torneo. Quién sabe. Igual a contracorriente suena la flauta. De momento a examinar a uno de los posibles rivales en cuartos. Mañana, Rumanía - Francia y Holanda - Italia. Casi nada.

Vía | El Fútbol de Sousa, Notas de Fútbol
Imagen | As

Más que Fútbol ● 2008