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lunes, 16 de mayo de 2011
Sálvese quien pueda
Andrés Pérez | Al Zaragoza no le valían medias tintas y saltó a La Romareda convencido de que sus planes presentes y futuros pasaban únicamente por imponerse al Espanyol. Todo lo demás era inútil y superfluo. Conocedor de ello, Leo Ponzio, un aguerrido mediocentro argentino que va camino de forjar con letras de oro su leyenda en el libro del zaragocismo, robó un balón en las cercanías del área de Kameni, levantó la cabeza, se tomó su tiempo, armó la pierna derecha, soltó un latigazo e introdujo el balón en el fondo de la red para dar una victoria total y agónica a su equipo, del todo redentora. El gol de Ponzio embarraba a cinco equipos más en la lucha por el descenso, que se jugarán la vida a cara o cruz en la última jornada, a saber: Mallorca, Getafe, Real Sociedad, Deportivo de la Coruña y Osasuna.
Todos ellos cuentan ya con 42 puntos o más. De hecho el único que no los tiene, y que por ende está en posición de descenso, es el Zaragoza, cuya excelente segunda vuelta —victoria en el Bernabéu, goleada al Valencia en La Romareda— se ha visto empañada por dos enfrentamientos trágicos ante Osasuna y Real Sociedad, rivales directos en la lucha por el descenso. Paradójico es el caso de la Real Sociedad: ya celebraba la salvación cuando el gol de Aranburu enviaba al abismo al Zaragoza, pero su derrota en Sevilla puso de manifiesto que por más milagros que se obren esta temporada nada, nunca, es suficiente para firmar la supervivencia en la primera categoría. Se despidió Kanouté asesinando, sin piedad, a una Real Sociedad que acaparará todas las miradas junto al Zaragoza en la última jornada al recibir al Getafe, el enfrentamiento clave que ha deparado el calendario y que permite, de nuevo y como en el final de Liga 07/08, que el equipo que gane su partido se salve. Automáticamente.
Por orden. El Mallorca perdió en Almería inexplicablemente y con 44 puntos se encuentra en una situación que jamás imaginó durante el resto de la temporada. Le es ajena esta lucha al Mallorca lo cual aumenta exponencialmente su riesgo. A su favor cuenta con el menor porcentaje de fracaso de los seis implicados: no en vano necesita una concatenación de resultados que pasa porque ninguno de sus rivales pierda. Como era de esperar, el Real Sociedad - Getafe de Anoeta vuelve a ser decisorio. Si Osasuna, Deportivo y Zaragoza ganan y en Anoeta firman un empate, todo ello teniendo en cuenta que el Mallorca pierde, el equipo balear habrá descendido a Segunda División. Improbable. Al Mallorca le basta un punto.
Osasuna perdió en Getafe en otro de los duelos claves de la jornada y otro equipo que aparentemente rozaba la salvación ve peligrar su estatus. Su caso es ejemplar. Tras tres victorias consecutivas ha sido incapaz de alejarse de la zona de peligro, lo cual da fe de lo cara que va a estar la salvación este año: ni más ni menos que por encima de los 42 puntos si el Zaragoza, quien ahora ocupa la última plaza de descenso, suma un punto o más. Se puede llegar a dar el caso de que un equipo descienda con 44 puntos. Una locura. Osasuna, decíamos. Se enfrenta en casa a un Villarreal que no se juega absolutamente nada. Parece improbable que precisamente ahora y ante un equipo sin necesidad competitiva Osasuna pierda un partido en casa. Algo semejante le sucede al Deportivo, que se enfrenta a un Valencia apático en casa.
No obstante poco importará lo que hagan los tres equipos previamente citados si el Zaragoza, que viaja al campo de un Levante previsiblemente primado, no gana. Dado el enfrentamiento entre la Real y el Getafe, al Zaragoza, que está a un punto del conjunto madrileño y cuenta con la diferencia de goles a su favor, le valdría incluso un empate. Huelga decir que es mucho más tranquilizador ganar y que Real Sociedad y Getafe discutan de tú a tú qué equipo debe irse al garete. Así las cosas se presenta una última jornada taquicárdica en la lucha por el descenso más cara de todos los tiempos y se podría decir que la más mediocre. Que equipos como el Zaragoza o el Osasuna, de limitaciones más que evidentes, estén en francas condiciones de mantener la categoría dice más de la Liga que todos los goles anotados por Cristiano Ronaldo o Messi en una temporada. La emoción, eso sí, seguirá estando en el territorio reservado a los parias y al fútbol drama en un sálvese quien pueda legendario de tintes melodramáticos.
La lucha por la salvación en MQF | El orgullo ante la taquicardia (o ser feliz a pesar de todo) | Al Zaragoza le sobran tres minutos | El Deportivo se aferra a Valerón | Necesidades que apremian | Elogio de La Romareda | Bello sufrimiento | El enrarecido ambiente de La Romareda | No se puede fallar tanto | Historias de La Romareda | Las circunstancias externas del fútbol | Aprender a vivir en las profundidades | Emoción en el barro | La emoción estriba en la ausencia de competitividad
Imagen | El País
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viernes, 25 de marzo de 2011
¡A la huelga!
Andrés Pérez | Ya estarán al tanto: la Liga de Fútbol Profesional pretende realizar una huelga los próximos 2 y 3 de abril. O lo que es lo mismo, no jugar los partidos correspondientes a la jornada 30. La decisión del parón se ha tomado entre todos los clubes que forman la Liga. ¿Todos? No. Un pequeño reducto de rebeldes resisten ahora y siempre al invasor y han presentado ante los juzgados de primera instancia de Madrid una demanda para que se tomen medidas que garanticen que esa jornada se jugará los días previstos por el calendario fijado antes del comienzo de la temporada. Estos clubes son los mismos que reclaman un mejor reparto de los derechos televisivos y que ya se posicionaron en su día contra el actual sistema, a saber, Villarreal, Sevilla, Athletic, Real Zaragoza, Real Sociedad y Espanyol.
La polémica sigue rotando en torno a los derechos televisivos. El montante de equipos que han decidido realizar la huelga pretenden por esta vía presionar al Gobierno para que retire la emisión del partido en abierto, tradición que se mantiene vigente desde los años 60 en aras del «interés general» —algo regulado por la Ley de Interés General promulgada en 1997—. Según los partidarios del parón, no hay ningún interés general en la emisión de un partido todos los fines de semana. Además de esta reivindicación, estos equipos también reclaman un mayor porcentaje de los ingresos obtenidos mediante las apuestas del Estado, esencialmente la Quiniela. En suma, más dinero.
Entre los clubes que han optado por secundar la huelga se encuentran Real Madrid y Barcelona. Se desconocen los motivos que pueden llevar a ambos a reclamar más dinero. Aún más. Sorprende que el resto de clubes estallen ahora ante lo que consideran una «inviable» situación y sin embargo se conformaran en su día con las migajas del reparto de derechos televisivos más desigual y pernicioso para la competición de todo el continente europeo. Augosto César Lendorio, presidente del Deportivo de la Coruña desde tiempos inmemoriales, se ha mostrado como uno de los agentes más activos y llamativos de la lucha por el fin de las emisiones en abierto. Estas han sido algunas de sus palabras al respecto:
El gobierno está provocando sensibles pérdidas por la expropiación de derechos que nos corresponden a clubes de fútbol y si nada lo evita se va a producir un parón empresarial (...) Da la impresión de que la gente no se lo toma en serio pero yo apostaría a que ocurrirá
[...] Me gustaría que hubiera igualdad. O café para todos o para ninguno. Al Depor no le apoya nadie económicamente (...) El fútbol no es comparable a ninguna empresa. No es negocio. Quizá se salven el Barcelona, Madrid y algún otro. Los demás no son buen negocio ahora. Por ejemplo, todo el trabajo del Depor se vino abajo con el penalti de Djukic en 1994. En otro tipo de empresas eso no ocurre, no es comparable. Los equipos que descienden se ven abocados a la Ley Concursal. Se habla mucho de mala gestión, pero cuando se pasa de tener unos ingresos de cuarenta millones a otros de diez, y se conservan al tiempo las mismas obligaciones, se hace difícil salir adelante (...) No es una huelga, es un cierre empresarial por parte de los clubes. Pasan por una situación complicada, deben 694 millones de Hacienda, y todavía falta por saber los datos de la Seguridad Social. La situación no es buena, y ése es un aspecto a tener en cuenta.
Según el máximo dirigente de la entidad coruñesa, los problemas económicos de un club se deben única y exclusivamente al rendimiento deportivo del mismo. Es probable que tanto en Inglaterra como en Alemania muestren objeciones al respecto, pero no lo es tanto que Lendoiro lo entienda. En España lo importante es que la realidad se amolde a la opinión, no al revés. Desde ese punto de vista, desde el que defiende Lendoiro, es incluso lógico culpar a Djukic de los problemas económicos de la entidad que él dirigía en su día. En cualquier caso los futbolistas del Rayo Vallecano, cuyo sueldo se encuentra actualmente congelado tras llevar la familia propietaria del club su conglomerado de empresas a la quiebra, seguro que se mueren de ganas de rebatir a Lendoiro.
El problema de los derechos televisivos pone de relieve una vez más la pésima gestión económica de la mayoría de los clubes de fútbol españoles. Como bien apunta Lendoiro, un club no es una empresa al uso. La mayoría son máquinas de quemar dinero, muchas veces de forma absurda. A modo de reflejo de la situación actual del país, la irresponsable gestión de la mayoría de los clubes españoles se han encontrado con la cruda realidad tras el estallido de la burbuja económica en la que vivían. Y ahora culpan al empedrado. No en vano, se calcula en torno a 700 millones de euros la deuda total que los equipos deben a Hacienda. Según los números de Ángel Torres, presidente del Getafe, club que secunda la huelga, el cierre del partido en abierto cada jornada supondría, atención, 180 millones a repartir para todas las entidades.
Si calculan lo correspondiente a cada uno, obtienen 9 millones de euros. Sin duda una cantidad que solventaría sus agujeros financieros. ¿Es realmente el partido en abierto una desventaja para los equipos? La respuesta la dibuja de forma maestra Roger Sesenrrich en este post:
Es bien sabido que los equipos profesionales en España son, con muy, muy contadas excepciones, una forma excelente de quemar dinero. La mayoría de clubes de fútbol y baloncesto malviven a base de créditos un tanto dudosillos (uno de los múltiples usos de las cajas de ahorros estos últimos años), ayudas públicas más o menos encubiertas, formas de impago creativas o la intervención "amigable" de algún rico potentado. Ganar dinero, lo que se dice ganar dinero, no lo hace nadie (...)
Algo que también me parece bastante incomprensible (especialmente en la liga de fútbol) es la extraña alergia de muchos equipos a que sus aficionados los vean jugar. No es sólo cosa de estadios medio vacios y entradas caras, es la extraña insistencia en tener tantos partidos codificados como sea posible (...) Los equipos americanos acostumbran a tener todos sus partidos en televisión en su mercado local, casi sin excepción (...)
Para evitar que esta emisión constante de partidos reduzca el número de espectadores en los estadios, los equipos americanos en la NFL acostumbran a tener otra estrategia: si no llenan, el partido no se emite por televisión. Esto les da un incentivo enorme en intentar llenar el estadio (si no llenan, no cobran por esa publicidad), y hace que curren en serio para aumentar la afición.
Vaya. Las entidades españolas caminan en la dirección opuesta.
Los seis clubes que se oponen afirman en un comunicado conjunto que la decisión es «una medida desproporcionada, inoportuna, contraria a los intereses de los clubes, de la competición y de los aficionados y, además, contraria a la Ley». Tanto Fernando Roig, máximo dirigente del Villarreal, como Del Nido, del Sevilla, se han mostrado muy críticos con la convocatoria a la huelga. O al parón patronal, como gusten. El primero cree que «plantear una huelga en el fútbol estando como está el país es ridículo y va contra toda lógica», y el segundo se muestra aún más crítico: «Es vergonzoso que la liga española sea la de reparto más desigual del entorno europeo (...) la Liga es tercermundista». Las quejas de este grupo de disidentes rotan en torno al desigual reparto de los derechos televisivos. Es algo que va mucho más allá de la retransmisión o no del partido en abierto. Del Nido, de hecho, aprovecha la ocasión y también critica agriamente la postura de Madrid y Barcelona.
En todo este proceso, lo que más llama la atención es que la mayor parte de clubes que se posicionan a favor de la huelga y en su día a favor del actual reparto sean los más perjudicados por el sistema. Más allá de Atlético y Valencia, la mayoría de equipos que no luchan por una mayor justicia económica no son precisamente ejemplos de viabilidad financiera. El Mallorca, por ejemplo, no ha podido competir en Europa esta temporada dadas sus penosas cuentas. El Levante está en Ley Concursal. Y así sucesivamente. ¿Soluciona algo la huelga? No parece que al Ejecutivo de Zapatero, bastante ocupado en otras lides, le suponga mayor incordio el ruido que puedan ejercer la mayoría de clubes con un parón patronal. ¿Solucionaría algo la eliminación del partido en abierto? Económicamente, según las propias cuentas de Torres, no. Ni de lejos. Y, además, perjudicaría al aficionado medio.
En el fondo sólo hay una solución posible al drama que narra Lendoiro, y es un plante real y valiente el día en que toque negociar de nuevo el reparto de los beneficios obtenidos por las televisiones. Por parte de los clubes perjudicados. No ahora, en este chapucero e improvisado ejercicio de cobardía. Aunque sea evidente a todas luces que no es la mejor del mundo, la Liga no merece tanta mediocridad intelectual y empresarial.
Imagen | Fútbol Report | El País
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lunes, 17 de agosto de 2009
El fútbol que queremos

Andrés Pérez | Daniel Jarque, central y reciente capitán del Espanyol, murió hace casi diez días a los 26 años de edad. Era futbolista. Conviene no olvidar este último dato, a pesar de que pueda parecer una perogrullada. Lo hizo en plena pre-temporada, como Puerta hace dos años. ¿Se acuerdan de él? Cómo olvidarlo. Sevillista de pro, criado en la cantera, debuta con Joaquín Caparrós el 21 de marzo de 2004 frente al Málaga. De ahí a la gloria. Ganó dos copas de la UEFA —en una de ellas marcando el gol clave frente al Schalke en semifinales—, una Copa del Rey y una Supercopa de España y de Europa. Un palmarés de oro. Un jugador desequilibrante, clave en el Sevilla e internacional frente a Suecia, en aquel partido de infausto recuerdo en el que España cayó —el primer partido sin Raúl—. Hace dos años murió tras desplomarse en pleno partido de Liga frente al Getafe. Era agosto. Pre-temporada. Se pudo levantar por su propio pie pero dos días después su cuerpo finado fue declarado muerto en el hospital. El mundo del fútbol lloró entonces, como llora ahora la ida de Jarque. Recuerden, Puerta, agosto, pre-temporada, Sevilla, el equipo de la famosa papilla.
El tiempo pasó y entre medio asistimos con pavor al desfallecimiento de De la Red en un partido de Copa en Irún. De la Red cuajó una temporada sencillamente maravillosa con el Getafe —semifinales de la UEFA incluídas— que le llevó a la selección en la Eurocopa de Austria y Viena. Jugó contra Grecia, anotanto el gol del empate. El Madrid decidió repescarlo, no contaba en exceso pero jugaba algo. Se desplomó en pleno partido de Copa. Era otoño. No ha vuelto a jugar. Conmoción, recuerdo de Puerta y demás, pero no pasó de ahí. El caso se olvidó, el mundo del fútbol siguió hacia adelante y ahora, en agosto de 2009, otro futbolista muere en España. Extrañas circunstancias de nuevo. Pre-temporada. En este caso antes de iniciar la Liga, en este caso en Italia, en Coverciano, lugar habitual de concentración de la selección italiana de fútbol. En pre-temporada, cuando el físico prima, cuando la preparación elegida determina el resto de la temporada.
Jarque no pasaba de ser un central común. Titular en el Espanyol, no tan joven y con ciertas expectativas de mejoría. Nada más. En absoluto aquel central expeditivo y que había sido señalado por sendos seleccionadores nacionales para el combinado nacional —un ejemplo más del descenso a los infiernos que durante años la prensa española, a nivel deportivo, lleva labrando—. Tenía 26 años y murió de una parada al corazón. ¿Cómo? He ahí la cuestión. Por poner un ejemplo, repasen la lista de ciclistas que han muerto de una parada al corazón. Ciclistas, la mayor parte de ellos dopados. Los casos más sonados los de Pantani y el Chaba Jiménez, pero la lista es amplia y extensa, para todos los colores, incluso un chaval de diecisiete años. La mayor parte de ellos, probablemente, irían dopados hasta las cejas. Ya lo dijo Manzano: "Tengo claro que no llegaré a los cincuenta". ¿Se acuerdan de Manzano? En 2004 y tras casi palmarla en pleno Tour de Francia se marcó unas declaraciones en las que denunciaba el dopaje sistemático. En 2006, tras el cierre del sumario de la Operación Puerto se supo que él fue quien dio el chivatazo de las clínicas que Eufemiano Fuentes tenía en Madrid y Zaragoza. Destapó el pastel.
Reconoció que el dopaje marca la salud del deportista. Que la mina y la dinamita, que temió por su vida. Todo por lo mismo: EPO, hormona de crecimiento, transfusiones y ahora, sin irse demasiado lejos, CERA. Cayó en el olvido hasta 2006. Como cayeron en el olvido los casos de Jiménez y Pantani. Adictos. Futbolistas, por paro cardíaco, mueren menos pero también mueren. Puerta, Sixto Rojas, Foe, Feher, Serginho, Hugo Cunha, Abdelwahab y varios de categorías inferiores. 40 casos en la última década. 3 en los 90. Se pueden escoger dos opciones: creer a los reputados "expertos" —médicos deportivos en su gran medida— y asumir que es absolutamente normal morir de un paro cardíaco a los 26 años, que es común que haya tres casos en dos años que afecten a futbolistas de primer nivel o intuir, la otra opción, que algo huele a podrido. Que si en el ciclismo las sospechas de dopaje se ciernen cada vez que un joven muere, en el fútbol debería suceder lo mismo. Que estaba en Coverciano, Italia, lugar de concentración de la selección italiana —Italia, donde el ELA ha sesgado la vida de 39 futbolistas—. Que hasta Inda, director de Marca, ve que hay gato encerrado. Que en el Corriere della Sera el otro día salió esto —traducido aquí—. Que Eufemiano reconoció que llevaba equipos de fútbol.
En caso de haber algo, no se sabrá. Es el sino del deporte a nivel general y del fútbol en particular. Un escándalo como el de la Juventus quedó en el olvido. Y sí, es cierto que el recurrir a técnicas para mejorar el rendimiento deportivo en un deporte técnico como este influye en menor medida que en otros deportes, donde el físico predomina —ciclismo, atletismo, natación—. Pero no deja de ser menos cierto que en caso de existir, nos engañan y se saltan las normas. No se cumple con la legalidad y por ende, cualquier resultado es fraude, amén de que se juega impunemente con la vida de los deportistas. ¿Alguien se acuerda de Cannavaro y la noche previa a la final de la UEFA cuando militaba en el Parma? ¿Y de Seedorf y otros tantos jugadores del Milan rehuyendo los controles anti-dopaje? ¿Alguien recuerda a los De Boer? ¿O a Stam, Couto, Davis, Gurpegui, Dugarry, Ferdinand y un largo etcétera? Enric González sabe lo que se cuece y es de los pocos que lo pregonan. Aunque hable de épocas remotas. La cuestión es, ¿qué fútbol queremos? ¿Por qué pasan desapercibidos los casos, por qué tan suaves las sanciones? No interesa. Y debemos comenzar a preguntarnos, llegados a este punto, si nos interesa o no. Si queremos un fútbol limpio o presuntamente sucio. Legal o ilegal. Éxitos refutables por todo aquello que elogiamos o tan sólo por recurrir a un medicamento concreto. Pregúntense y respóndanse. Sólo así todos abriremos los ojos.
Vía | Wikipedia, Foro de Ciclismo, La Voz de Galicia, El País, Lukor, El Mundo, Il Corriere della Sera, Terra, Ciclismo 2005, Deportes.com
Imagen | Google Images
Jarque no pasaba de ser un central común. Titular en el Espanyol, no tan joven y con ciertas expectativas de mejoría. Nada más. En absoluto aquel central expeditivo y que había sido señalado por sendos seleccionadores nacionales para el combinado nacional —un ejemplo más del descenso a los infiernos que durante años la prensa española, a nivel deportivo, lleva labrando—. Tenía 26 años y murió de una parada al corazón. ¿Cómo? He ahí la cuestión. Por poner un ejemplo, repasen la lista de ciclistas que han muerto de una parada al corazón. Ciclistas, la mayor parte de ellos dopados. Los casos más sonados los de Pantani y el Chaba Jiménez, pero la lista es amplia y extensa, para todos los colores, incluso un chaval de diecisiete años. La mayor parte de ellos, probablemente, irían dopados hasta las cejas. Ya lo dijo Manzano: "Tengo claro que no llegaré a los cincuenta". ¿Se acuerdan de Manzano? En 2004 y tras casi palmarla en pleno Tour de Francia se marcó unas declaraciones en las que denunciaba el dopaje sistemático. En 2006, tras el cierre del sumario de la Operación Puerto se supo que él fue quien dio el chivatazo de las clínicas que Eufemiano Fuentes tenía en Madrid y Zaragoza. Destapó el pastel.
Reconoció que el dopaje marca la salud del deportista. Que la mina y la dinamita, que temió por su vida. Todo por lo mismo: EPO, hormona de crecimiento, transfusiones y ahora, sin irse demasiado lejos, CERA. Cayó en el olvido hasta 2006. Como cayeron en el olvido los casos de Jiménez y Pantani. Adictos. Futbolistas, por paro cardíaco, mueren menos pero también mueren. Puerta, Sixto Rojas, Foe, Feher, Serginho, Hugo Cunha, Abdelwahab y varios de categorías inferiores. 40 casos en la última década. 3 en los 90. Se pueden escoger dos opciones: creer a los reputados "expertos" —médicos deportivos en su gran medida— y asumir que es absolutamente normal morir de un paro cardíaco a los 26 años, que es común que haya tres casos en dos años que afecten a futbolistas de primer nivel o intuir, la otra opción, que algo huele a podrido. Que si en el ciclismo las sospechas de dopaje se ciernen cada vez que un joven muere, en el fútbol debería suceder lo mismo. Que estaba en Coverciano, Italia, lugar de concentración de la selección italiana —Italia, donde el ELA ha sesgado la vida de 39 futbolistas—. Que hasta Inda, director de Marca, ve que hay gato encerrado. Que en el Corriere della Sera el otro día salió esto —traducido aquí—. Que Eufemiano reconoció que llevaba equipos de fútbol.
En caso de haber algo, no se sabrá. Es el sino del deporte a nivel general y del fútbol en particular. Un escándalo como el de la Juventus quedó en el olvido. Y sí, es cierto que el recurrir a técnicas para mejorar el rendimiento deportivo en un deporte técnico como este influye en menor medida que en otros deportes, donde el físico predomina —ciclismo, atletismo, natación—. Pero no deja de ser menos cierto que en caso de existir, nos engañan y se saltan las normas. No se cumple con la legalidad y por ende, cualquier resultado es fraude, amén de que se juega impunemente con la vida de los deportistas. ¿Alguien se acuerda de Cannavaro y la noche previa a la final de la UEFA cuando militaba en el Parma? ¿Y de Seedorf y otros tantos jugadores del Milan rehuyendo los controles anti-dopaje? ¿Alguien recuerda a los De Boer? ¿O a Stam, Couto, Davis, Gurpegui, Dugarry, Ferdinand y un largo etcétera? Enric González sabe lo que se cuece y es de los pocos que lo pregonan. Aunque hable de épocas remotas. La cuestión es, ¿qué fútbol queremos? ¿Por qué pasan desapercibidos los casos, por qué tan suaves las sanciones? No interesa. Y debemos comenzar a preguntarnos, llegados a este punto, si nos interesa o no. Si queremos un fútbol limpio o presuntamente sucio. Legal o ilegal. Éxitos refutables por todo aquello que elogiamos o tan sólo por recurrir a un medicamento concreto. Pregúntense y respóndanse. Sólo así todos abriremos los ojos.Vía | Wikipedia, Foro de Ciclismo, La Voz de Galicia, El País, Lukor, El Mundo, Il Corriere della Sera, Terra, Ciclismo 2005, Deportes.com
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lunes, 27 de abril de 2009
Hay Liga (Jornada 33)

Andrés Pérez | Para que de aquí al final la Liga tuviera un mínimo de expectación uno de los dos, o Barça o Real Madrid, tenía que fallar. Paradójicamente quien lo hizo fue el equipo que mejor fútbol practica en el planeta. Lo hizo ante el Valencia, en un partido trepidante dirimido finalmente por errores ajenos que terminó con un justo empate a dos, a pesar del empuje final del Barcelona. Tenía el Real Madrid en Sevilla la oportunidad de oro para acercarse al Barcelona, recortar una vez más dos puntos y colocarse a cuatro en vísperas del derbi; y lo que es más importante: infundir miedo en la hinchada barcelonista. Lo comentaba hace pocos días Mighty Magyar en Fútbol Arte:

Raúl lo consiguió. El Sevilla se difuminó ante el poderío físico de un Madrid que, sin alardes, ha conseguido enlazar victoria tras victoria hasta llegar al tramo final de la temporada con todo por decidir. Es cuanto menos envidiable la actitud que atesora el equipo blanco ante los momentos de máxima dificultad. Por extraño que parezca, un equipo gris, exento de calidad en su juego colectivo y de brillantez en sus victorias, aferrado a la siempre dudosa épica o a la veleidosa fortuna, se mantiene a tiro de piedra del equipo definitivo, del que dicen marcará una época, de quien algunos dicen ser el mejor Barça de la historia. ¿Cómo? Nadie es capaz de adivinarlo. Como dije, el Madrid no atiende a la lógica y analizarlo desde un punto de vista racional es del todo inútil. No lleva a ninguna parte. Supongo que hay que sentirlo, o vivirlo, o creerlo. Tener fe, lo llaman. Sea como sea el próximo fin de semana se juega el derbi, allí donde estarán puestas todas las miradas, allí donde probablemente se dirimirá el tramo final de campeonato. Un campeonato ambigüo, goleador y extrañamente conmovedor.
Decíamos que al tiempo que el Barcelona empataba en Valencia, el Madrid superaba el penúltimo escollo final de la temporada ante el Sevilla, dejando de lado las teorías conspiratorias tan dadas a los periodistas y al lúcido Marcelo que daban pie a la idea de que frente al Barça los equipos salían derrotados mientras que ante el Madrid lo daban todo. En la jornada pasada sucedió lo contrario. Un Valencia renovado desde hace más de un mes salió a comerse al Barça y le plantó cara de una manera inédita desde el partido del Calderón. No se amilanó como hizo el Sevilla o como hacen todos los equipos en el Camp Nou. Al contrario, supo presionar arriba al equipo de Guardiola y aprovechar las contadas ocasiones con las que contó en los últimos minutos de la primera parte. La maldición del último minuto. Pablo, en una jugada preciosa, adelantó al Valencia tras ir perdiendo por un gol en el minuto final de la primera parte. Como empató Higuaín ante el Getafe. Como empató ayer Raúl ante el Sevilla en el Sánchez Pijuán.
Lo hizo Raúl tras una primera parte en la que el Sevilla contó con veinte minutos brillantes y el Madrid se dedicó posteriormente a asediar a Palop, a su estilo, pero a asediarle a fin de cuentas. Con un control absoluto a nivel físico en el medio campo dada su superioridad numérica consiguió hilar jugadas gracias a Guti y a la movilidad de Higuaín y Raúl. Cuando mejor jugaba el Madrid, llegó el empate. Lo hizo en el momento psicológico, en el último minuto. El Madrid no es el Madrid si no marca en cada minuto final de cada parte, minando la moral del rival, haciéndole ver que su flor, su casta, su empeño, como lo quieran llamar, no tiene límites y no se detiene ante nada. La diferencia entre el Madrid y el Barça es que mientras los catalanes se aferran al buen fútbol única y exclusivamente, sin excusas, los blancos resisten viento y marea, aguantan la tempestad y de manera inexplicable llegan a final de temporada con opciones del título. El valor de no rendirse nunca ha de ser reconocido, creo, a pesar de lo mediocre de su fútbol. Ese y no otro es el mérito de un equipo gris que de portar la camiseta de otro equipo, de jugar en otro estadio y de besar otro escudo, probablemente, caminaría lejos de la Copa de Europa y pugnando por la UEFA.
Sin embargo todo esto caerá en balde. Tantas jornadas después todo se decide en el Bernabeú, el sábado próximo. Lo que suceda allí es un misterio. La lógica dice que el Barça debe vencer ese partido y esta Liga. Sin embargo, huelga decirlo, la lógica es completamente inútil si hablamos del Real Madrid. Hay Liga. Por fin. Como la hay por abajo y por la Champions. Al tiempo que el Sevilla se hunde poco a poco, jugando a nada, sin emoción, sin la calidad y el ritmo que antaño ostentaba, el Valencia emerge entre tanto lodo de los últimos años y ya está a un punto del equipo andaluz. El Villarreal con poco vence a un Getafe que de seguir así corre el serio riesgo de descender y el Atlético se aprovecha a costa de un necesitado Sporting. De lo demás, lo más destacable como siempre es lo que suceda por abajo. Para desgracia de cualquier humilde, el Numancia está virtualmente descendido. Si la próxima jornada no vence estará en Segunda. Y así cada fin de semana. Tal tensión es inhumana. Al Recreativo le vale con algo menos que un milagro pero sus cenizas en Primera se consumen poco a poco. Así que, salvo sorpresa, el equipo que a día de hoy puede salvarse de la quema es el Sporting. Puede hacerlo puesto que cuenta con un equipo digno de ello y con una afición aún más honesta. Lo tendrá difícil, para qué negarlo. El Espanyol renace como cada año, el Betis se mete en problemas, el Getafe cae psicológicamente —quizá el mayor de los males cuando se compite por no descender— y el resto se aleja paulatinamente. A cinco jornadas del final nada está decidido. Quién lo hubiera dicho en Diciembre.
Clasificación | (pincha aquí)
Resultados | (pincha aquí)
Los goles de Mestalla |
Y los del Sánchez Pijuán |
Vía | As, You Tube, Marca, Fútbol Arte
Imagen | El Mundo
Más que Fútbol ● 2009

Que este Madrid, como dicen en los comentarios, esté apretando al mejor Barça de los últimos quince años es digno de ciencia ficción; si el Barça tuviera una plantilla y una situación institucional similar a la del Madrid estaría peleando por entrar en UEFA —y gracias—".
Raúl lo consiguió. El Sevilla se difuminó ante el poderío físico de un Madrid que, sin alardes, ha conseguido enlazar victoria tras victoria hasta llegar al tramo final de la temporada con todo por decidir. Es cuanto menos envidiable la actitud que atesora el equipo blanco ante los momentos de máxima dificultad. Por extraño que parezca, un equipo gris, exento de calidad en su juego colectivo y de brillantez en sus victorias, aferrado a la siempre dudosa épica o a la veleidosa fortuna, se mantiene a tiro de piedra del equipo definitivo, del que dicen marcará una época, de quien algunos dicen ser el mejor Barça de la historia. ¿Cómo? Nadie es capaz de adivinarlo. Como dije, el Madrid no atiende a la lógica y analizarlo desde un punto de vista racional es del todo inútil. No lleva a ninguna parte. Supongo que hay que sentirlo, o vivirlo, o creerlo. Tener fe, lo llaman. Sea como sea el próximo fin de semana se juega el derbi, allí donde estarán puestas todas las miradas, allí donde probablemente se dirimirá el tramo final de campeonato. Un campeonato ambigüo, goleador y extrañamente conmovedor.
Decíamos que al tiempo que el Barcelona empataba en Valencia, el Madrid superaba el penúltimo escollo final de la temporada ante el Sevilla, dejando de lado las teorías conspiratorias tan dadas a los periodistas y al lúcido Marcelo que daban pie a la idea de que frente al Barça los equipos salían derrotados mientras que ante el Madrid lo daban todo. En la jornada pasada sucedió lo contrario. Un Valencia renovado desde hace más de un mes salió a comerse al Barça y le plantó cara de una manera inédita desde el partido del Calderón. No se amilanó como hizo el Sevilla o como hacen todos los equipos en el Camp Nou. Al contrario, supo presionar arriba al equipo de Guardiola y aprovechar las contadas ocasiones con las que contó en los últimos minutos de la primera parte. La maldición del último minuto. Pablo, en una jugada preciosa, adelantó al Valencia tras ir perdiendo por un gol en el minuto final de la primera parte. Como empató Higuaín ante el Getafe. Como empató ayer Raúl ante el Sevilla en el Sánchez Pijuán.
Lo hizo Raúl tras una primera parte en la que el Sevilla contó con veinte minutos brillantes y el Madrid se dedicó posteriormente a asediar a Palop, a su estilo, pero a asediarle a fin de cuentas. Con un control absoluto a nivel físico en el medio campo dada su superioridad numérica consiguió hilar jugadas gracias a Guti y a la movilidad de Higuaín y Raúl. Cuando mejor jugaba el Madrid, llegó el empate. Lo hizo en el momento psicológico, en el último minuto. El Madrid no es el Madrid si no marca en cada minuto final de cada parte, minando la moral del rival, haciéndole ver que su flor, su casta, su empeño, como lo quieran llamar, no tiene límites y no se detiene ante nada. La diferencia entre el Madrid y el Barça es que mientras los catalanes se aferran al buen fútbol única y exclusivamente, sin excusas, los blancos resisten viento y marea, aguantan la tempestad y de manera inexplicable llegan a final de temporada con opciones del título. El valor de no rendirse nunca ha de ser reconocido, creo, a pesar de lo mediocre de su fútbol. Ese y no otro es el mérito de un equipo gris que de portar la camiseta de otro equipo, de jugar en otro estadio y de besar otro escudo, probablemente, caminaría lejos de la Copa de Europa y pugnando por la UEFA.
Sin embargo todo esto caerá en balde. Tantas jornadas después todo se decide en el Bernabeú, el sábado próximo. Lo que suceda allí es un misterio. La lógica dice que el Barça debe vencer ese partido y esta Liga. Sin embargo, huelga decirlo, la lógica es completamente inútil si hablamos del Real Madrid. Hay Liga. Por fin. Como la hay por abajo y por la Champions. Al tiempo que el Sevilla se hunde poco a poco, jugando a nada, sin emoción, sin la calidad y el ritmo que antaño ostentaba, el Valencia emerge entre tanto lodo de los últimos años y ya está a un punto del equipo andaluz. El Villarreal con poco vence a un Getafe que de seguir así corre el serio riesgo de descender y el Atlético se aprovecha a costa de un necesitado Sporting. De lo demás, lo más destacable como siempre es lo que suceda por abajo. Para desgracia de cualquier humilde, el Numancia está virtualmente descendido. Si la próxima jornada no vence estará en Segunda. Y así cada fin de semana. Tal tensión es inhumana. Al Recreativo le vale con algo menos que un milagro pero sus cenizas en Primera se consumen poco a poco. Así que, salvo sorpresa, el equipo que a día de hoy puede salvarse de la quema es el Sporting. Puede hacerlo puesto que cuenta con un equipo digno de ello y con una afición aún más honesta. Lo tendrá difícil, para qué negarlo. El Espanyol renace como cada año, el Betis se mete en problemas, el Getafe cae psicológicamente —quizá el mayor de los males cuando se compite por no descender— y el resto se aleja paulatinamente. A cinco jornadas del final nada está decidido. Quién lo hubiera dicho en Diciembre.Clasificación | (pincha aquí)
Resultados | (pincha aquí)
Los goles de Mestalla |
Y los del Sánchez Pijuán |
Vía | As, You Tube, Marca, Fútbol Arte
Imagen | El Mundo
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lunes, 6 de octubre de 2008
Estrellas y estrellados (Jornada 6)
Andrés Pérez | Unos que se estrellan y otros que son estrellas. Toda la información relacionada con la sexta jornada de Liga la acaparaba el inminente duelo entre los dos mejores jugadores del momento de la Liga, de largo, Agüero y Messi. ¿Messi o Agüero? ¿Quién es mejor? Partamos de la base de que son incomparables y por tanto se hace complicado elegir. Cada vez que veo a Agüero acude a mi mente el mejor Romario de siempre, con el culo echado hacia atrás y con una definición letal, de las que causan auténticas crisis depresivas en los porteros. Messi se acerca más a Maradona, aunque sea el típico tópico cada vez que hablamos de un argentino que emerge en la primera fila internacional. Ya lo comentamos. Messi es verticalidad y desborde, imaginación y talento a partes iguales. Es lo más parecido que hay a Maradona actualmente y probablemente que lo habrá jamás. Porque Maradona sólo hay uno. Y Messi otro. Con sus más y sus menos Messi vive otro fútbol, más rápido, más físico, y sobre todo, se ha creado en Europa, no en sudamérica. Y eso, a la larga, será clave. Como lo fue contra el Atlético el sábado. Volvió loca a la defensa colchonera y propició un 6-1 memorable.
Memorable para todos. Incluso para los atléticos, que recordarán cómo un equipo se vuelve a hacer grande. A base de golpes se aprende y este no es más que el más grande que recibirán en toda la temporada. Si quieren codearse con los mejores te arriesgas a esto, a crear expectativas que jamás podrás cumplir. Aunque quizá sea un análisis rápido si no tenemos en cuenta la historia de los Barcelona - Atlético de Madrid, siempre llenos de goles y jugadas para el recuerdo. Sin embargo, esta vez, los goles sólo cayeron de un lado. Del lado de Guardiola y su equipo, herencia directa de Riijkard quiera o no. Xavi e Iniesta maravillaron y demostraron porqué son dos de los mejores jugadores del momento. Crearon a su antojo mientras Busquest se acomodaba en la posición de cinco. La defensa del Barça por fin no fue un coladero y Messi, acompañado de un renacido Eto'o, decantó la balanza a su favor frente a un Agüero superado por las expectativas. Como su equipo. No hay más que añadir a tal demostración de talento y gol, a excepción del panorama del Atlético. Este año, el equipo rojiblanco sufrirá en la parte alta. Tendrá que acostumbrarse a decepcionarse cuando pierda contra el Barça y a subirse al carro de la euforia cuando quizá, gane a un grande.
Por la parte alta de la Liga los líderes ganaron. El Villarreal, demostrando que cada noche que juega es más grande, ganó como hacen los equipos de la zona noble de la tabla. Sin merecerlo. El nuevo colista Betis jugó mejor pero nunca fue capaz de materializar tal juego en goles y no hace falta recordar los mil y un ejemplos de que, en ese caso, siempre se pierde. Al Villarreal le bastaron diez minutos para seguir líder. Por su parte el Valencia volvió a ganar como ganaba con Cúper, como ganaba con Quique y como seguirá ganando con Emery. Mestalla pide juego pero ningún entrenador ni equipo es capaz de asombrar con un estilo preciosista y de toque. Quizá porque el Valencia en estos diez últimos años se ha acostumbrado a parecer más italiano que español. No es malo, es cuestión de asumirlo. El Valencia no jugará bien este año. Pero ganará. Y mucho. Tan sólo hay que ver como venció en Valladolid. Todos atrás y a buscar fortuna arriba. Fernandes desde fuera del área la encontró.
Y el domingo por la noche, Real Madrid. Se enfrentaba al Espanyol en el Bernabeú y todo hacía presagiar un partido fácil y victoria para los de Schuster. Conviene no menospreciar al rival y el Madrid, además de dormirse, tiende a hacerlo. Sin juego, sin ideas, aferrados a la pegada de Van Nistelrooy o Raúl (el mejor ante el Espanyol) el equipo entristeció. Causa la misma sensación que pueda causar un robot dando vueltas alrededor de una pista de atletismo. Es decir, indiferencia absoluta. Se adelantó, para colmo de males, un mejor Espanyol tras un penalty absurdo de Heinze, que de nuevo y a pesar de lo que diga la prensa, demostró sus carencias. Va siempre al suelo. Y eso en un defensa de su supuesta talla es un error constante a corregir. Empató el siempre inefable Raúl y a partir de ahí el Espanyol se vino arriba y mereció más de un gol, el conseguido por Luís García. De nuevo Raúl y una segunda parte para olvidar. El Madrid consiguió el empate pero se dejó en evidencia tras la exhibición de fútbol del Barça el día anterior. Posiblemente el equipo blanco sea todavía el máximo favorito a ganar la Liga, pero a nadie le gusta.Resultados |
Deportivo 1 - 0 Numancia
Osasuna 0 - 1 Racing
Mallorca 0 - 2 Sporting
Sevilla 4 - 0 Athletic
Getafe 2 - 2 Almería
Recreativo 0 - 4 Málaga
Valladolid 0 - 1 Valencia
Real Madrid 2 - 2 Espanyol
Villarreal 2 - 1 Betis
Barcelona 6 - 1 Atlético de Madrid
Clasificación | (pincha aquí)
Los seis del Barça al Atlético |
Vía | As, Más que Fútbol
Imagen | Marca
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jueves, 24 de abril de 2008
Desde el fondo norte | Prohibido confiarse
Miguel Salazar | "¡Vamos Zaragoza que este año nos salvamos!" Miles de aficionados maños pensaron lo mismo tras terminar el encuentro del pasado sábado. Uno de esos partidos en los que, al finalizar, te sientes orgulloso de tu equipo. Y es que el Real Zaragoza vive una semana muy diferente a las anteriores y no sólo eso, sino que la situación, de una semana a otra, también es diferente. El equipo ya no se encuentra en descenso, descenso que ya no es cosa de dos sino de cinco...¿o de seis? Valladolid, Valencia y Osasuna se han metido en 'la pomada' junto a Zaragoza y Recreativo, y la jornada que viene, en caso de no puntuar, también lo hará el Getafe. Más candidatos para una sola plaza.
El sábado, además de conseguir los tres puntos, el equipo blanquiazul se ganó el respeto de los rivales. Todos perdieron, todos menos el Zaragoza que con una victoria por tres a cero logró salir del descenso y dar un toque de atención a los rivales directos en la lucha por la permanencia. El equipo volvió a ilusionar y los ánimos reaparecieron. Todo eran caras de alegría y satisfacción. Emociones que esperemos que se repitan el domingo en Montjuïc en el encuentro contra el Espanyol, que es tras el Murcia el peor equipo de la segunda vuelta, y que supondrían una gran inyección de moral para nuestro Real Zaragoza.
Vía | Más que Fútbol
Imagen | De archivo
Más que Fútbol ● 2008
miércoles, 30 de agosto de 2006
Todo igual, y diferente a la vez
Ya empezó. A partir de ahora, carrusel cada fin de semana de noticias y partidos, así frenéticamente hasta llegar a Mayo y saber quién, gana, desciende, va a Europa y quién llora.
Lo que dejó la primera jornada de Liga es lo mismo que dejó la Liga anterior, su herencia pero con cambios notables. Todo acabó igual, pero de una manera diferente.
Empecemos por el Bernabeú. Cambió el presidente, el entrenador, los jugadores, los colores de la segunda equipación, y hasta el físico de Cassano. Pero claro, no todo son cambios, el juego sigue igual, los resultados también y la actitud del público también: enfado y pitidos.
Lo de los pitidos es algo para reflexionar. Si pitaron los que votaron a Calderón ¿que esperaban? Calderón llevaba por bandera a Capello, y Capello lleva por bandera la fuerza y el fútbol defensivo, la raza antes que el talento, cuanto menos talento mejor, no sea que se junte y gane partidos de goleada, algo que bajo ningún concepto debe suceder. Lo más lógico es que pitaran el resto de votantes, que nunca eligieron el fútbol defensivo y siempre apostaron por otros candidatos, sin proyecto claro. El Madrid empató frente a un Villarreal falto de pegada, de ideas y de ganas, sólo cuando el 8 (Riquelme, el de siemrpe) la cogía algo diferente ocurría.
En Vigo, el Barça sin jugar del todo bien ganó, injustamente sí, pero ganó con un gol de un tipo que va en manga larga en pleno Agosto en España. Cierto es que es del norte, muy del norte; pero algo místico, especial y sobre todo raro se esconde bajo las facciones nórdicas de Eidur Gudjohnsen, islandes de nacimiento y delantero de profesión. Le llegó un balón en el 88´con suerte hizo un sombrero y le enchufó en la red con una potencia descomunal, como si quisiera decir que Larsson debe ser olvidado, como si quisiera decir que no ha venido a ser reserva.
Otro que no cambia es el Sevilla, 4 goles a un Levante flojo. En Sevilla se vive la cara y al cruz del fútbol. Mientras los de blanco ganan títulos europeos, golean en Liga y sus jugadores de calidad van en aumento, los verdiblancos pierden frente al Valencia, pierden jugadores de calidad no por motivos deportivos, sino por motivos extravagantes de su presidente y de la extravagancia (que no es mala) del club por naturaleza. Joaquín estuvo casi en el Albacete, pero acabó gritando "Amunt Valencia", Oliveira estuvo en el Sao Paulo, casi en el Fenerbache y ahora parece que va al Milán a sustituir a un mítico Shevchenko.
Los árbitros siguen igual, si es cierto que ahora son más elegantes con sus trajes mundialistas patrocinados por Adidas, son igual de malos. O no todos. O solo lo es Perez Burrul, que dió un recital de como no se debe arbitrar en la primera jornada de Liga, en Riazor. Si bien es cierto que el Real Zaragoza no perdió por el árbitro, también es cierto que no ganó (o empató) por el mismo. No valieron los méritos deportivos, las jugadas bonitas, las internadas por banda y Aimar y D´Alessandro revoloteando por la frontal deportivista. El Depor se llevó una victoria injusta de Riazor ante un Zaragoza que si bien fue descaradamente superior en ataque, estuvo descaradamente inferior en defensa, donde errores propios le sepultaron. El Depor supó sacar partido y ganó, tras comprobar que Burrul pitó un penalty en contra de los maños rigurosamente (muy), una expulsión tras agresión inexistente, un Aimar castigado tras continúas patadas (no faltas, nunca pitadas) y un penalty a favor que era roja y se tornó en nada y falta al borde del área.
Lo único que dejo positivo el Zaragoza fue el juego, y que la pareja metralleta sigue en racha (uno cada uno). Buena imagen de ambos equipos, que fueron lo que aspiran a ser, es decir candidatos a Europa.
El Espanyol sigue igual, en decadencia constante, perdió frente a un recién ascendido, confirmando su mal estado de forma. El Mallorca igual, Arango, golazo, y remontada en el último minuto. El New Atlético lo msimo de siempre: Torres y 10 más. Da igual como se llamen, que siempre serán los 10 de Fernando, así sean Seitaridis, Ibagaza o Kezman (en el Fenerbache). El Valencia gana como siempre, defensivo y matador arriba.
En fin, que sino cambia este año igual, pero diferente.
Lo que dejó la primera jornada de Liga es lo mismo que dejó la Liga anterior, su herencia pero con cambios notables. Todo acabó igual, pero de una manera diferente.
Empecemos por el Bernabeú. Cambió el presidente, el entrenador, los jugadores, los colores de la segunda equipación, y hasta el físico de Cassano. Pero claro, no todo son cambios, el juego sigue igual, los resultados también y la actitud del público también: enfado y pitidos.
Lo de los pitidos es algo para reflexionar. Si pitaron los que votaron a Calderón ¿que esperaban? Calderón llevaba por bandera a Capello, y Capello lleva por bandera la fuerza y el fútbol defensivo, la raza antes que el talento, cuanto menos talento mejor, no sea que se junte y gane partidos de goleada, algo que bajo ningún concepto debe suceder. Lo más lógico es que pitaran el resto de votantes, que nunca eligieron el fútbol defensivo y siempre apostaron por otros candidatos, sin proyecto claro. El Madrid empató frente a un Villarreal falto de pegada, de ideas y de ganas, sólo cuando el 8 (Riquelme, el de siemrpe) la cogía algo diferente ocurría.
En Vigo, el Barça sin jugar del todo bien ganó, injustamente sí, pero ganó con un gol de un tipo que va en manga larga en pleno Agosto en España. Cierto es que es del norte, muy del norte; pero algo místico, especial y sobre todo raro se esconde bajo las facciones nórdicas de Eidur Gudjohnsen, islandes de nacimiento y delantero de profesión. Le llegó un balón en el 88´con suerte hizo un sombrero y le enchufó en la red con una potencia descomunal, como si quisiera decir que Larsson debe ser olvidado, como si quisiera decir que no ha venido a ser reserva.
Otro que no cambia es el Sevilla, 4 goles a un Levante flojo. En Sevilla se vive la cara y al cruz del fútbol. Mientras los de blanco ganan títulos europeos, golean en Liga y sus jugadores de calidad van en aumento, los verdiblancos pierden frente al Valencia, pierden jugadores de calidad no por motivos deportivos, sino por motivos extravagantes de su presidente y de la extravagancia (que no es mala) del club por naturaleza. Joaquín estuvo casi en el Albacete, pero acabó gritando "Amunt Valencia", Oliveira estuvo en el Sao Paulo, casi en el Fenerbache y ahora parece que va al Milán a sustituir a un mítico Shevchenko.
Los árbitros siguen igual, si es cierto que ahora son más elegantes con sus trajes mundialistas patrocinados por Adidas, son igual de malos. O no todos. O solo lo es Perez Burrul, que dió un recital de como no se debe arbitrar en la primera jornada de Liga, en Riazor. Si bien es cierto que el Real Zaragoza no perdió por el árbitro, también es cierto que no ganó (o empató) por el mismo. No valieron los méritos deportivos, las jugadas bonitas, las internadas por banda y Aimar y D´Alessandro revoloteando por la frontal deportivista. El Depor se llevó una victoria injusta de Riazor ante un Zaragoza que si bien fue descaradamente superior en ataque, estuvo descaradamente inferior en defensa, donde errores propios le sepultaron. El Depor supó sacar partido y ganó, tras comprobar que Burrul pitó un penalty en contra de los maños rigurosamente (muy), una expulsión tras agresión inexistente, un Aimar castigado tras continúas patadas (no faltas, nunca pitadas) y un penalty a favor que era roja y se tornó en nada y falta al borde del área.
Lo único que dejo positivo el Zaragoza fue el juego, y que la pareja metralleta sigue en racha (uno cada uno). Buena imagen de ambos equipos, que fueron lo que aspiran a ser, es decir candidatos a Europa.
El Espanyol sigue igual, en decadencia constante, perdió frente a un recién ascendido, confirmando su mal estado de forma. El Mallorca igual, Arango, golazo, y remontada en el último minuto. El New Atlético lo msimo de siempre: Torres y 10 más. Da igual como se llamen, que siempre serán los 10 de Fernando, así sean Seitaridis, Ibagaza o Kezman (en el Fenerbache). El Valencia gana como siempre, defensivo y matador arriba.
En fin, que sino cambia este año igual, pero diferente.
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domingo, 23 de abril de 2006
Final del cuento de hadas (Espanyol 4 - 1 Real Zaragoza)

No había una forma más cruel de acabar la copa del Rey. No había peor castigo para un equipo que había hecho todo lo imposible en esta Copa por ganarla. Tampoco habia peor rival. Posiblemente de entre los 20 equipos que conforman la primera división al Real Zaragoza le iban bien todos menos el Espanyol. Es casi digno de estudio el extraño gafe que mantiene unido al Espanyol con el Real Zaragoza, desde que tengo uso de memoria, asocio la palabra Espanyol con partido difícil y perdido. Solo reuerdo un dia ganado, el año en el que se salvó el Espanyol de el descenso en el último minuto de la Liga. Ese equipo de Hadji, Tamudo (incombustible, merece un parrafo) y Luis Fernandez y su chupa chups perdió ante el Zaragoza en Montjuic, el Zaragoza del primer año de Villa (espléndida jugada) y Galleti (espléndida chilena por si no la recuerdan).
Cuando el Zaragoza supo que le tocaba el Madrid en semifinales Victor Muñoz dijo: "Si eliminamos al Atlético, Barça y Madrid juntos, nos deberían dar la final ganada antes de jugarla". Sí, si este torneo fuera por puntos o por gigantes derribados, pero en la Copa y más en la final poco importa si has derribado a 3 colosos (aunque 2 en horas dramáticamente bajas), puedes perder ante el aparentemente más debil.
Así pasó, y no se puede seguir recordando más como lo que fue, una decepción. Ahora poco se recordará el 6-1 o 4-2 (en la memoria de toda Zaragoza, en el olvido de toda España), ahora solo se recordará el 4-1 que el Espanyol le endosó al Zaragoza metralleta, ese que te metía 3 goles en 20 minutos sin haber tenido una ocasion antes.
Del partido... Ganó el más listo. El Espanyol se encontró con un gol nada mas empezar el partido, De la Peña sacó una perfecta y poética falta a la escuadra. Mientras la bola iba hacia donde "lo pelat" lo había decidido, el resto del mundo se detuvo, parecía que tanto defensas como atacantes se habían quedado hipnotizados ante tan preciosa parabola. Solo hubo uno que no sucumbió a los encantos de la horrenda pelota de la final.
Tamudo, es espanyolista desde que tiene uso de memoria. Ha jugado en el Espanyol desde que empezó en esto del fútbol, y el solito tiene la mitad de titulos de un equipo humilde siempre a la sombra de el Barça, humilde pese a lo que intenta vendernos su presidente (en buena liz) de que el Espanyol es de los grandes de España. Tamudo es el símbolo de los pericos, es muy parecido al Raúl de sus buenos tiempos (salvando las innegables distancias) y siente el Espanyol como nadie, es ratonil, técnico y pillo, posiblemente jugando en un club grande hubiera llegado más lejos, pero ama demasiado al Espanyol... ay el amor, tantos buenos jugadores no llegaron a lo que pudieron por amar a un equipo... Bien, volviendo a la pelota que va hacia la escuadra, esta dió en el larguero, y solo hubo una persona allí para aprovechar el rebote. Como el Raúl de siempre, Tamudo vio como nadie lo supo ver la infima posibilidad de que ocurriera lo que ocurrió, larguero, rebote cabezazo (solo) y gol.
Demasiadas emociones para un Zaragoza demasiado nervioso y precipitado, como si las goleadas anteriores le pesaran, como si tuviera que ganar para entrar en la historia. El Zaragoza entró en la Historia hace tiempo, ganar esta final lo habría hecho más grande, pero perderla no lo hace mas pequeño.
Con las ideas poco claras, los maños se lanzaron al ataque. Cani, guió de manera Mundialista, al equipo hasta la portería de Kameni. Recortes, controles, centres, disparos, pases, no pudo hacer más porque el Espanyol consciente de sus carencias y de sus virtudes se quedó atrás esperando la contra, que no llegaba. Lo que si llego fue el gol del Zaragoza, preciosa jugada de estrategia en la que tras rebotes y cantadas de porteros, Ewerthon empujó el balón a la red, a escasos metros de la línea de gol.
En ese momento el Zaragoza era un avión, inspirado por la afición, 35.000 almas gritaban sin descanso a su equipo. 10 para la aficion.
Pero fue demasiado pronto el gol del Espanyol, el segundo. De la Peña se sacó un pase de donde no había, Tamudo en la esquina del area la puso y ante la pasividad de Milito y Toledo, Luis Garcia anotó tras un gran cabezazo. 2-1 nervios y demasiadas emociones juntas para el Zaragoza. Curioso jugador, merecedor de un mejor equipo, lejos del decenso, en 2 años en primera ha metido alrededor de 20 goles y en ambos equipos en los que ha jugado coquetearon (y coquetea) con el descenso. Lo pudo fichar el Zaragoza; a principio de temporada Luis Garcia se confesó seguidor del Zaragoza desde pequeño, un equipo que gustaba, se lo llevó el Espanyol, el resto de la historia creo que ya la conocen...
En la segunda parte el Zaragoza salió con más corazón que juego, y Ewerthon casi marca el segundo. Si el Zaragoza mete ese gol, hubiera ganado. Había salido empitonado ante los cánticos de la afición, atacaba hacia su fondo, y a corazón, pocos equipos ganan al Zaragoza. Pero el segundo gol no llegó, y tras una extraña jugada, De la Peña (si, otra vez) se sacó un pase donde lo había (esta vez sí) y la carrera de Coro acabo entre las piernas del pobre Cesar, que ha jugado 3 finales, ha perdido las 3 y encima en esas 3 le han metido 3 goles de caño, 2 el Depor, y Coro. Cesar perdió los nervios y acabó expulsado por el calentón. Hoy Cesar ya se ha disculpado por su acción, pero el cafre que tiró la botella todavía no ha dicho ni pío.
Con Savio regateando pero centrando mal, con la dupla de asesinos D.Milito y Ewerthon con el revólver deacargado y solo con los canteranos Cani y Zapater tirando hacia adelante, y con uno menos, Luis Garcia de tiro lejanísimo batió a Valbuena, que pudo hacer mas, pero que no se puede culpar al hombre, casi no calentó y encima habia demasiada presión.
Fin del partido, el equipo matagrandes cayó ante un club que no merecía menos este trofeo. Supo aprovechar su condicion de víctima, que ultimamente es esencial para ganar una final, que se lo preguten al Milan o al Madrid...
Dice Lotina que gano su equipo antes de empezar, yo digo que no, desde luego Lotina no se pasó por la carpa Zaragozista; de esta final me quedo con la afición, acabado el partido y perdido gritando sin descanso: "Ale Zaragoza, ale, ale!"... Como en Anfield y el Liverpool.
Zaragoza: Tu tampoco caminarás nunca solo.
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