martes, 8 de febrero de 2011

La emoción estriba en la ausencia de competitividad


Andrés Pérez | Es cierto que a la Liga le falta competitividad y emoción en la disputa por el título. Con los datos en la mano, cuesta sostener aquel axioma universal y repetido a modo de verdad única de que la Liga es la mejor liga del mundo ya que cualquier comparación con la Liga Inglesa, por ejemplo, se cae por su propio peso. Más allá de la zona noble de la tabla, donde Barça y Madrid imponen su hegemonía millonaria e imposible de seguir, en el resto de la competición sí se puede hablar de emoción —a raudales— y no tanto de competitividad —escasa—. Veamos.

En, aproximadamente, el ecuador de la competición, los nueve últimos equipos de la clasificación se condensan en un espacio de cinco puntos. Los que separan al Real Zaragoza, duodécimo —algo sorprendente para cualquiera que haya seguido la actualidad o la primera vuelta del conjunto dirigido por Aguirre—, y al Málaga, último con 18 puntos —no menos sorprendente habida cuenta de la inversión millonaria efectuada por sus nuevos dueños árabes—. Entre ellos se ubican la siguiente relación de equipos: Sporting, Osasuna, Hércules, Racing, Deportivo, Levante y Almería. Lo peor del campeonato sin temor a la equivocación.

De mención es, quizá a modo anecdótico, que los dos únicos equipos que han conseguido vencer o bien al Real Madrid o bien al Barcelona se encuentran aquí: Osasuna y Hércules. También el Almería logró extraer un empate en su campo de la visita del Real Madrid. Nimieces, detalles, curiosidades para amantes de la estadística: los últimos nueve equipos del campeonato son fiel reflejo del mediocre nivel competitivo del que adolece la Liga por diversos motivos. El primero de ellos y quizá más cercano es el más que injusto reparto de fondos entre los clubes españoles provenientes de los contratos televisivos, reparto desigual que apenas deja unas escasas migajas a los conjuntos de la zona baja de la tabla, poniendo en peligro no ya su viabilidad deportiva sino también su propia existencia.


Existencia al mismo tiempo puesta en peligro por la crisis económica y por la gestión penosa y derrochadora durante los últimos años de sus principales dirigentes, acostumbrados a vivir en la opulencia nacida de unos beneficios difícilmente sostenibles a largo plazo. La escasez de miras, en suma, la incapacidad de prever el futuro ha deparado en esta situación, de auténtica devaluación del campeonato. El ejemplo más clarividente de todo ello es el Real Zaragoza, equipo al filo de su propia existencia como entidad —un descenso a Segunda División, con una deuda acumulada de más de 130 millones de euros supondría una más que posible ley concursal o desaparición del club— y rumiando la resaca de un desastre directivo sin precedentes en la historia del club. Como decía, el Zaragoza se ha pasado buena parte de la primera vuelta sin ser capaz de ganar un partido y sufriendo derrotas de envergadura ante rivales directos y no tan directos. Actualmente es el que encabeza la lista de los candidatos a descender a Segunda División y llevaba, hasta su empate ante el Racing de Santander, tres victorias seguidas por la mínima.

Que el Zaragoza esté en esa posición no dice gran cosa del resto de equipos ni de la competición en sí misma. El Almería pudo empatar ante el Real Madrid, pero también ha recibido 16 goles en tres partidos ante el Barça, siendo incapaz de anotar en ninguno de ellos. El Depor, por su parte, navega a la deriva tras un breve interludio de tranquilidad a mediados de la primera vuelta. Actualmente su entrenador, Lotina, termina criticando implícita y explícitamente a sus jugadores en las ruedas de prensa post-partido. Al Racing de poco o nada le ha servido al turbulenta llegada de un empresario indio que compró el club por la extraña relación que une a la ciudad con un banco y a dicho banco con la Fórmula 1. Hércules —cuya actual estancia en Primera debería estar como poco siendo investigada, hola, Federación—, Osasuna —en las horas más bajas que se le recuerdan desde su última estancia en Segunda y con su peor plantilla— y Sporting cuentan con equipos cuyo nivel competitivo es relativo.

Y entre todos ellos el Levante, sumido en una crisis económica que le ha llevado a la Ley Concursal, con el presupuesto más bajo de Primera y venciendo en el campo del Villarreal. Realmente la Liga presenta un panorama calificable como despropósito. Todos los equipos previamente citados atraviesan momentos duros y prácticamente todos al mismo nivel, por lo que su permanencia en Primera dependerá de quien sea capaz de cometer menos fallos. Porque cometerlos los van a cometer, fin de semana tras fin de semana. Es sin duda lo más emocionante del campeonato, pero también lo menos competitivo. La realidad de la Liga —la mejor del mundo, ya ven—, enfrascada ahora en la enésima estupidez polémica entre Ronaldo y Messi.

Lectura recomendada | El Racing destituye a Portugal (El País)
Imagen | Qué.es

6 Comentarios:

Allulli dijo...

De verdad es mejor la Premier League que la Liga? De verdad?
En todo caso el Calcio... pero la Premier...
En serio, parece que todo lo de fuera es mejor. Aquí tenemos al campeón de la Uefa (y no es el Madrid ni el Barça) y superCampeón de Europa, ganando al gran Inter. Aquí tenemos al mejor jugador del Mundial. Aquí tenemos al Sevilla, doble ganador en los últimos años de la Uefa. Y además, tenemos al Barça y al Madrid. Si el Villarreal, el Atleti, el Sevilla o el Bilbao estuvieran en otras ligas serían la ostia, pero como están en España no valen nada. En la Liga hay un nivel espectacular, le pese a quien le pese.

Mohorte dijo...

@Allulli

¿El Calcio?

Me remito a los datos de la temporada pasada.

http://quefutbol.blogspot.com/2010/11/porque-la-liga-espanola-es-peor-que-la.html

Hay más emoción, incertidumbre y competitividad en Inglaterra que en España.

Observa y compara el último fin de semana en Inglaterra y el último en España. O, directamente, la clasificación de ambas Ligas y me dices cuál crees que verá más atractiva un japonés.

esteban moneo dijo...

No te falta razón del desastroso nivel de la cola de la liga, puerto eso de que siempre lo de fuera es mejor que lo nuestro no estoy de acuerdo.

Tenemos 2 equipazos que recordaremos en años, 2 cracks que dejan a los de otras ligas a la altura del barro y media docena de equipos que no desmerecen a los aspirantes a champions en premier, calcio o bundesliga. Tiene mas glamour un arsenal que un valencia o villarreal, pero ojo en cuanto a juego..

Con respecto al tema de la "pasta", habría que hablar largo y tendido, tenemos unos dirigentes que les da igual 8 que 80, se lo gastarían en medianías y la deuda sería del mismo calibre, no creo que esa sea la solución.

Con ciertos niveles de deuda e impagos a Hacienda y seguridad social, prohibido jugar. Responsabilidad en caso de suspensión de pagos, no vale con dejar la deuda, salir corriendo y que desaparezcan los clubs, responsabilidad.

Viva la utopía y vaya rollo que he metido

Mohorte dijo...

@Esteban Moneo

Como dicen en The Wire, "si sigues el dinero, no sabes donde cojones te puede llevar".

Si alguien se dedicar a seguir todo el dinero invertido en el fútbol, en fichajes extravagantes, en ventas de suelo, en recalificaciones, etcétera, de la última década se llevaría sorpresas nada agradables.

allulli dijo...

Según tu razonamiento la mejor liga es la más competida, no la de mayor calidad. Ergo la liga colombiana es mejor que la española.

Mohorte dijo...

@ Allulli

Llevando al máximo el maniqueismo de esto o lo otro, sí, he dicho exactamente eso.

Por supuesto, hay un término medio, aquel que conjuga calidad y competitividad. En eso, la Premier no tiene rival.