Mostrando entradas con la etiqueta Luis Fabiano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Luis Fabiano. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de junio de 2010

Un repaso a cuatro equipos: Brasil

Andrés Pérez | Cuando Dunga llegó a la seleçao pocos le auguraron un futuro prometedor: al igual que cuando se vestía de corto, su estilo como entrenador distaba del cánon brasileño, alegre, ofensivo, sin rigor táctico, al contrario, Dunga se decantaba por el orden y por la seguridad defensiva, sacrificando la espectacularidad y el talento para mejor ocasión. Imposible, no podía triunfar en Brasil, no debía.

A pesar de no poder o de no deber Dunga ganó la Copa América del 2007 con un equipo de jóvenes valores que no practicó un gran fútbol pero que siempre supo lo que tenía que hacer en el momento en que lo tenía que hacer, en suma, que estaba europeizado, por así decirlo, maniatado por las obsesiones tácticas de su entrenador, obsesiones que no en vano llevó a Brasil a imponerse por encima de Argentina, la favorita, un equipo de ensueño que sí practicaba el fútbol que podía anhelar Brasil.

Un Brasil que no era Brasil se proclamaba así campeón de la Copa América con el siguiente objetivo en el horizonte claro: Sudáfrica 2010. Tras una fase de clasificación sencillamente brillante en la que ha perdido únicamente dos partidos y ha encajado once goles —el rigor táctico de Dunga, la primacía de la defensa sobre el ataque—, Brasil llega a Sudáfrica como la eterna campeona que ha perdido su ADN. Y esto último hay que entenderlo no como una desventaja sino como una virtud o al menos como lo que Dunga entiende por virtud: Brasil no es el equipo virtuoso y más preocupado de gustarse a sí mismo que de ganar, como pudiera serlo en otra década, pero Brasil sigue imponiendo su leyenda y su espíritu de ganador para ser una vez más la gran favorita o una de las más grandes.

A pesar de todo, a pesar de un medio campo irreconocible: Gilberto Silva, Elano, Josué, Ramires, Felipe Melo, Baptista, Kaka' y Kleberson. El talento es sospechoso. Brasil, Dunga y todos sus jugadores se autoconvencieron de que sus posibilidades en el Mundial seguían siendo las mismas aunque ya no se jugara como en otros tiempos el día en que acudieron a Argentina y le mojaron la oreja a la selección de Maradona. Con un partido impecable y frente a un equipo oxidado, viejo, sin ideas, perdido en la mediatización de todo cuanto sucede a su alrededor y alrededor de su entrenador, Luis Fabiano se elevó entre los comunes para dinamitar Buenos Aires.

La canarinha ha quedado encuadrada en el llamado grupo de la muerte, junto a su ex-metrópoli Portugal, Cristiano Ronaldo mediante, Costa de Marfil, veremos si Drogba se recupera, y la débil Corea del Norte. Su cruce es contra el grupo de España, por lo que cabe imaginar un duelo en octavos entre las dos máximas favoritas. En cualquier caso, a Brasil le dará igual. Le dará igual que un equipo europeo intercambie los papeles y se adueñe del que históricamente le corresponde por decreto, por genética: el ADN ganador sigue ahí, y quizá por eso Brasil es más temible ahora que nunca.

Lista de convocados de Brasil:

1) Julio César (Inter de Milán)
2) Maicon (Inter de Milán)
3) Lucio (Inter de Milán)
4) Juan (AS Roma)
5) Felipe Melo (Juventus)
6) Michel Bastos (Olimpyque de Lyon)
7) Elano (Galatasaray)
8) Gilberto Silva (Panathinaikos)
9) Luis Fabiano (Sevilla)
10) Kaká (Real Madrid)
11) Robinho (Santos)
12) Gomes (Tottenham)
13) Daniel Alves (FC Barcelona)
14) Luisão (Benfica)
15) Thiago Silva (AC Milan)
16) Gilberto (Cruzeiro)
17) Josué (Wolfsburgo)
18) Ramires (Benfica)
19) Julio Baptista (AS Roma)
20) Kléberson (Flamengo)
21) Nilmar (Villarreal)
22) Doni (AS Roma)
23) Grafite (Wolfsburgo)

Imagen | Rossoneriblog | Deportes Orange

lunes, 9 de noviembre de 2009

Habitual (Jornada 10)

Andrés Pérez | El Atlético es un equipo que no admite medias tintas. Pasa de la más absoluta efervescencia a la apatía desesperante en cuestión de segundos, y en tal actitud descubrimos sus carencias. Es inconstante y el paso de los días provoca que las dudas hundan al conjunto en el pozo de la clasificación. Perdió contra el Madrid ejemplificando lo antes dicho. Cuajó una primera parte deplorable frente a un Madrid que tampoco hizo demasiado por imponerse al descanso 2-0, y salió atolondrado, lo que, Perea y el circo habitual mediante, provocó el 3-0. Parecía muerto el equipo de Quique Sánchez Flores pero salió Agüero y resucitó de espíritu a sus compañeros y a la grada. La noche y el día. Así imposible, por más tesón que demuestre Agüero. Casillas, para colmo de males, tuvo una de sus habituales agraciadas noches. Lo paró todo. En estas, ganó el Madrid y se debió reconciliar consigo mismo tras las dudas derivadas del Milan. Lo hizo también el Barça pero alejado de su habitual brillantez. 4-2 al Mallorca sin aspavientos. Vuelta a los cánones habituales de esta nuestra Liga. Ganan los grandes, no hay más historia.

Un punto separa al Barça del Madrid mientras el Sevilla se acerca sigilosamente con 22, a tres del Madrid y cuatro del Barcelona. Venció también 3-2 a un Villarreal que parece querer recuperarse y que sucumbió ante la pegada descomunal de Luis Fabiano y los culebreos de Navas, por fin seleccionado. Quien también decide asomarse por arriba es el Valencia. Venció a un Zaragoza digno y superior en el planteamiento del juego. Me explico. El conjunto de Marcelino palmó 3-1 pero puede salir de Mestalla con la cabeza alta. Le robó el balón al Valencia, lo administró con inteligencia hasta el primer gol de Mata, presionó la salida del balón del conjunto de Emery y se acercaba sospechosamente a las inmediaciones de César. Intentó jugar al fútbol y no agachó la cabeza, pero, eso sí, cometió un error garrafal. Adelantó la defensa frente a los cuatro pequeños diablos que tiene el Valencia arriba, lo que a la postre supuso un infierno. Huelga decir que dos de los tres goles del Valencia jamás debieron subir al marcador, especialmente sagrante el caso del primero, pero no es óbice. El Zaragoza perdió, probablemente de manera justa, pero no hay que caer en el fatalismo. Lo hizo con estilo.

Por abajo, Málaga y Tenerife fueron presa de su propia desesperación, el Getafe no hizo nada por evitar la victoria del Depor, Osasuna dio aire al Almería, el Athletic confirmó que de seguir así no tendrá problemas este año y el Xerez arañó su sexto punto a costa de un flojo Valladolid. Interesante el caso del Xerez. Poco a poco se aferra al sueño de la salvación y en tal pugna contra sí mismo y contra los elementos descubrimos la verdadera belleza de los pozos del fútbol. Veremos.

Resultados | (pincha aquí)

Clasificación | (pincha aquí)

Real Madrid y Atlético de Madrid |



Vía | Marca, YouTube
Imagen | Público

lunes, 29 de junio de 2009

Copa Confederaciones 2009 | Final

Andrés Pérez | Duró el viejo sueño americano lo que Luis Fabiano y Brasil en términos genéricos quiso. Una Confederaciones un tanto extraña, con las grandes selecciones de capa caída. Ganó Brasil porque atesora más calidad y punto. No hubo brillantez, ni genialidad, ni espectáculo. Un torneo devaluado y descafeinado, una final extraña con un desenlace previsto. Estados Unidos golpeó primero por dos veces, planteó un partido defensivo perfecto pero sucumbió ante la impetuosa Brasil y ante su propia inocencia. Tiene arrestos y proyección económica y humana suficiente para ser un grande, pero la falta de ilusión y cultura futbolística hacen mella cada vez que le toca enfrentarse ante una selección de gran nivel. Venció a una España languideciente y estuvo a punto de marcarse una gesta épica ante una Brasil exenta de oficio y falta de calidad. Tan sólo un gris Kaka' indica que, efectivamente, Brasil es Brasil.

Estados Unidos se adelantó pronto con un gol de Dempsey y aumentó la diferencia gracias a Donovan. Sufrió constantemente en defensa y se mantuvo a flote gracias a Howard, héroe de la FA Cup en semifinales frente al Manchester, y a sus centrales, Demerit y Onyewu. Pese a todo, pese a su imponente estado físico y a su ilusión, en cuanto la selección de Dunga, apagada y en absoluto brillante, aceleró los norteamericanos no pudieron seguir su ritmo. Luis Fabiano anotó dos y Lucio certificó la remontada y el acta de defunción para EEUU. Quizá el sueño era demasiado pedir.

Vía | El País
Imagen |El País

domingo, 6 de abril de 2008

Villarreal y Barça se empeñan en regalar la Liga (Jornada 31)

El Villarreal y el Barcelona parecen estar completamente convencidos de que esta no es su liga y que en su defecto el Real Madrid debe alzarse como campeón dos años consecutivos. Es entendible por parte del Villarreal, buen equipo pero sin hechuras de grande lo que le impide dar una consistencia mayor a la lucha por el título, pero no por parte del Barcelona, que partido si y partido también muestra un juego paupérrimo en comparación con la supuesta calidad de sus jugadores. Entre los dos le van a regalar si no lo han hecho ya, esta Liga al Real Madrid. El mismo que mostró ante el Mallorca en el Ono Stadi sus dos caras. La de la primera parte o la de un equipo bien hecho y que sabe de vez en cuando a lo que juega y la de la segunda parte o la de un equipo pobre, cansado, alarmantemente falto de calidad y sin defensa. Incomprensible que un equipo como el Madrid, insisto, líder de papel, vaya primero con una diferencia de siete puntos sobre el segundo y tercer clasificado. Por abajo, melodrama en La Romareda ya que además de la desastrosa imagen que el equipo mostró ante el Betis, los demás ganaron alejando la salvación a unos físicamente superables pero psicológicamente invencibles tres puntos.


Por la Liga abría fuego el Madrid el Sábado, el partido de ¿La Sexta, Telecinco? Nadie lo sabe con exactitud ya que las dos cadenas lo retransmitieron a la vez en un frenesí futbolístico sin precedentes en la parrilla televisiva española. El Mallorca recibía al Madrid para agrandar su leyenda negra, ya saben, aquella que se forjó con los Eto'o, Ibagaza, Novo, Leo Franco y compañía. Aquella que le endosó un 1-5 en el Bernabeú además de otras humillaciones. El Mallorca este año tiene dinamita arriba pero no es tan consistente como para morderle como otros años al Madrid. La primera parte fue un dominio bastante claro del Madrid a tenor de las contras del Mallorca, normalmente comandadas por Ibagaza y mal finalizadas por Güiza. Güiza, jugador ambiguo, demostró sus dos caras de la moneda en una jugada maravillosa. Tras un centro de Varela controló de espaldas a la portería de Casillas, con un toque sutil le dejó la pelota en la frontal al Caño y se dió media vuelta al instante para quedarse solo ante Casillas tras el pase del mismo Ibagaza al primer toque, jugador que no necesita pensárselo demasiado. Falló cuando tenía la obra de arte acabada. He ahí la diferencia entre ser bueno y ser mejor. Mejor. Hablamos de mejor cuando hablamos de Robben, un jugador que ha ido en una clara trayectoria ascendente desde que debutó con el Madrid. Cuando más peligro llevaba el Mallorca apareció Robben para dejar a unos seis defensas rivales con media cintura cambiada de lado y asistir a Sneijder que empujó a placer. El Madrid se ahogó en un vaso de agua en la segunda parte tras la expulsión de Ramos y fue Borja Valero, ex-canterano madridista, quien tras una parabola perfecta puso el empate en la escuadra.


Cuando mi teoría sobre los fines de semana pares/impares iba camino de cumplirse aparece primero el Villarreal y luego el Barcelona para demostrar que hasta la fecha no soy capaz de adivinar el futuro. La Sexta, televisión empeñada en convertirse en la heroína de los telespectadores, retransmitió ilegalmente el Sevilla-Villarreal desde el Sánchez Pijuán. Poco que ver pero muchas conclusiones que sacar. La primera es "Qué bueno es Luis Fabiano", la segunda "Al Villarreal le falta peso histórico". 2-0 y los sueños ligueros de los amarillos se entierran para otro año. Todavía quedaba el Barça para demostrar que yo acertaba pero en el Camp Nou, primero el propio Barcelona y luego un espléndido Getafe se encargaron de echar por tierra mis aspiraciones pitonisas. Partido nefasto de nuevo de los baulgranas que a pesar de los tres palos nunca crearon peligro real para Abbondanzieri (Pato a partir de ahora para evitar errores). Empate a cero y aburrido partido a excepción de la extraña actuación de Manu del Moral, delantero azulón. Su partido, al parecer, era su escaparate y de ahí que se las jugara todas para sí mismo. No pasó de una desesperante poca productividad y Laudrup debió pensar que le falta un delantero dcon nivel para que el Getafe pase de empatar en el Allianz Arena y en el Camp Nou para golear en ambos campos.


Y por abajo melodrama. Sobre todo en La Romareda. Digo más, únicamente en La Romareda. Curiosa cuestión que no acabo de comprender es la del equipo maño con la calidad que atesora. Se me olvidaba, el problema es ese mismo. La calidad en sí misma, la calidad de la mayoría de jugadores que no parecen ser conscientes de que se van a Segunda y de que toda una afición se va con ellos, aunque al año que viene abandonen el club. El partido contra el Betis fue para avergonzarse los socios ante el panorama que pintaba el césped. Un Betis que sin bajar del autobús ganó 3-0 sepultó a un Zaragoza al abismo. Está a tres puntos de la salvación pero la barrera psicológica de la afición y la desgana y poca motivación de los jugadores hace que esos tres puntos se tripliquen. Tanto Valladolid como Recre ganaron aumentando la distancia y el Valencia, además, perdió ante el Murcia en el Nuevo Colombino, confirmando junto al Zaragoza qué no hay que hacer cuando las cosas pintan no tan bien a mediados de temporada. Echar al entrenador.

Resultados:

Barcelona 0 - 0 Getafe
Murcia 1 - 0 Valencia
Racing 1 - 3 Deportivo
Athletic 1 - 0 Espanyol
Zaragoza 0 - 3 Betis
Levante 0 - 3 Valladolid
Atlético 6 - 3 Almería (¡!)
Sevilla 2 - 0 Villarreal
Osasuna 0 - 1 Recreativo
Mallorca 1 - 1 Real Madrid

Clasficación | (pincha aquí)

Real Zaragoza 0 - 3 Real Betis (a destacar el segundo de Mark González):



Mallorca 1 - 1 Real Madrid (ojito a la jugada de Robben en el gol del Madrid):



Vía | As, Más que Fútbol, Notas de Fútbol, You Tube
Imagen | As, Marca

Más que Fútbol ● 2008

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Con el Sevilla y el Arsenal, da gusto

Cuando salen partidos así, merece la pena perder un par de horas de tu vida sentado en el sofá viendo un simple juego. Ayer el Sevilla y el Arsenal depararon un partido espectacular, vibrante y rápido, en el que el espectador no pudo hacer otra cosa más que sentarse y aplaudir cada jugada, cada pared y cada gol. Ganó el Sevilla, pero el Arsenal (un Arsenal B todo hay que decirlo) cayó con la cabeza muy alta y sabiendo que tenía la clasificación asegurada.

Buen gol el primero de Eduardo. De listo, esperando a que Palop se rindiera. Lo demás, fue el Sevilla. Gigante Alves, gran Luis Fabiano, imponente Keita. Los andaluces volvieron a ser ayer, ese equipó que el año pasado maravilló a toda Europa. Da gusto ver jugar al Sevilla cuando se pone. Y da también mucho gusto, ver jugar a Fábregas. Ayer, el Sánchez Pijuán lo despidió en pie, rendido al mejor jugador español del momento.

Vídeo resumen, Sevilla 3 - 1 Arsenal:





Vía | Dailymotion

Más que Fútbol ● 2007

miércoles, 10 de mayo de 2006

De Nervión al cielo (Sevilla 4 - 1 Middlesbrough)

Para muchos la UEFA como competición es un torneo devaluado, sin emoción con cada vez menos incentivos por jugarla, con poco prestigio. Para estos, la UEFA es un torneo menor, una patraña de la organización continental para dar cabida a equipos con suerte que en un año de apogeo ven en la UEFA un premio a una gran temporada. Para estos la UEFA es el torneo al que se llega después de no llegar a la Champions, algo secundario, como si fuera una obligación jugarla, estos son equipos con historia en horas bajas, que creen que la UEFA no es importante, algo anecdótico en el panorama futbolístico, muy divertido sí, pero poco rentable.
Estos jamás entenderán lo que esta noche ha ocurrido en el Phillips Stadium de Eindhoven, allí donde el Sevilla se ha coronado campeón de la copa de la UEFA.

Permítanme la osadía, pero por un momento llegué a pensar que el Sevilla no ganaría la final. Sí, el Sevilla, de Sevilla, un equipo con 100 años de historia. De muy buena historia, con una Liga y 2 copas, con tradición y siempre por las posiciones altas salvos escarceos por segunda.
Un equipo que pese a su peso histórico en España, nunca había conseguido un trofeo continental. Por eso tantos aficionados han llorado esta noche, porque 56 años sin títulos para el en teoría sexto equipo de España, son muchos años. La explosión de alegría y de emoción de la grada sevillista en Holanda fue espectacular, había tantos años de resignamiento, tantas ilusiones perdidas, tantos años de sequía, tantos buenos jugadores para nada, que era imposible que no pasara lo que pasó. El Sevilla tenía que ganar la final porque eran demasiados años sin ganar, porque esta UEFA no era una final cualquiera, era la final por excelencia para los sevillistas; y bueno también porque el Sevilla era técnicamente, tácticamente y hasta físicamente muy superior a los resignados jugadores del Middlesbrough (para evitar confusiones futuras, lo llamaré Boro), pero eso háganme caso es secundario.

El partido se empezó a ganar en la grada. Solo he vivido dos finales en las que una afición sea superior a la de un equipo inglés, la del Zaragoza en 1995 en París a la del Arsenal y la del Sevilla esta noche contra la del Boro. Fue poner la televisión y solo se veían botes, cánticos y alegría en la grada blanca. Los ingleses parecían incomodos ante tanto español de fiesta, como si la final fuera la excusa para la fiesta, en el fondo sevillista se desplegó una pancarta gigante, que decía "Somos Grandes".
Y lo eran, por lo menos más que el Boro y se demostró en el transcurso del partido, con un Sevilla enamorado del fútbol estilista de toque y ataque. Dijo Juande Ramos al principio de esta temporada que al Sevilla le está costando quitarse la fama de equipo duro y correoso, más italiano que español. Pues bien, el Sevilla se la ha quitado, y se vió ayer en el césped de Eindhoven. Desde Palop, pasando por la defensa, llegando a los dos mediocentros y finalizando en los cuatro delanteros. Digo cuatro sí, no estoy ciego ni demasiado enganchado a la televisión generalista de Sogecable, el Sevilla juega con cuatro delanteros dos centros y dos extremos, porque el Sevilla es de los pocos equipos del mundo que juega con dos extremos puros siempre, en este caso Adriano y Jesús Navas. Ambos ofrecieron un partido electrizante, espectacular y vertical siempre mirando para adelante, solo importaba desbordar a los laterales que al final acabaron desquiciados.

No sólo de extremos vivió el partido, también la defensa fue importante, Javi Navarro, Escudé, ese
francés que vino de Holanda sin hacer ruido pero demostrando que es un central de clase y que hasta ha conseguido quitar el puesto a Aitor Ocio y Dragutinovic. David un coloso para Morrison o Macarrone, y Alves. Lo de Alves es espectacular, es como Cafú y hasta más técnico y ofensivo, y miren que eso es difícil, lo que es criminal es que Alves no esté en el Mundial, ni con España ni con Brasil, y con España por una FIFA negligente, pero de eso ya hablaremos otro día.
El mediocampo fue la clave, y especialmente Maresca. Dios del centro medular y goleador del partido, dos goles. Fíjense, los italianos no tienen fama de sacar mediocentros de clase y calidad, pero dos equipos españoles con un italiano en el medio (Villarreal y Tacchinardi) triunfan en Europa. Tópicos fuera.

Luis Fabiano, Saviola, Adriano, Navas, Kanouté... y así hasta todos, porque esta noche todos han sido la mejor versión de sí mismos, todos han jugado como si fuera lo último de sus vidas, como si fuera el partido más importante de la historia del Sevilla, y esque lo era.
El resultado (4-0) no fue exagerado, fue un premio justo a un partido espectacular, glorioso, veloz, y con hambre de ganar, porque 10.000 sevillistas y 56 años sin títulos pesaban mucho y se notó, pero para bien.
Destacar más nombres no serviría para más que ensombrecer otros. Y no me queda espacio y por eso no puedo hablar todo lo que quisiera de Monchi, Juande y de la cantera del Sevilla, de todo el Sevilla, porque esto es un trabajo de amantes al Sevilla, un equipo que bajó a segunda y se destrozó. ¿Y quienes lo levantaron? Los sevillistas, porque Sevilla y el Sevilla tienen un color especial.
Llámenle, por fin, Campeón.