miércoles, 17 de febrero de 2010

El Madrid de los últimos años (Olympique Lyon 1 - 0 Real Madrid)

Andrés Pérez | Parece afectarle una negativa afección al Real Madrid cada vez que este año pisa territorio europeo. No ha cuajado un sólo buen partido en Copa de Europa desde que comenzó esta temporada el torneo, todo ello a pesar de los 300 millones de euros que en teoría debían estar destinados, por calidad de las figuras y nostalgia de tiempos pretéritos, a alzarse con el máximo cetro europeo. Nada. Niet. Rien. Cero. El Madrid, una temporada más, camina rumbo al fracaso en la competición. Perdió anoche en Lyon, 1-0, tercera visita al campo del Olympique sin anotar un tanto, tercera derrota consecutiva.

Los porqués son variados pero obedecen a una misma razón: la falta de fluidez en el centro del campo y una posesión inocua a los pies de un equipo que tan sólo sabe jugar por el centro, donde los rivales son más capaces de frenar los geniales impulsos de Ronaldo, auténtico y único baluarte ofensivo regular del Madrid. Las bandas, aquel territorio desconocido desde la marcha del anoche, por ejemplo, muy útil Robben, son ocupadas por mediapuntas como Kaka', centrocampistas de todo tipo de corte como Granero o delanteros que no lo son tal como Higuaín. Terreno inhóspito y de fácil defensa para laterales capaces.

Capaces, claro, no laterales de los equipos de la zona baja de la Liga Española. Tanto Réveillère como Cissokho lo son. Ofuscado Xabi Alonso ante la falta de espacios a lo que reduce el Madrid su fútbol ofensivo, incapaz Ronaldo de hacer frente a toda la defensa, demostrado un día más que Higuaín es un futbolista llanito en partidos de alta gama, el Lyon trabajó rápidamente sus transiciones defensa-ataque para sorprender al Madrid en inferioridad numérica en defensa. Lo consiguió varias veces y de ahí que tirara más a puerta.

Optó por probar en la banda izquierda del Madrid, su lugar más débil, allí donde paseaba Marcelo y donde jugaba al gato y al ratón Gouvou. Pjanic y Delgado se encargaron de lanzar rápidas ofensivas donde el Madrid tenía problemas para recular. Tan sólo el buen hacer de la pareja de centrales y Arbeloa impidió que el Lyon se acercara con mayor peligro a Casillas, quien, a falta de puntería de Lisandro, no tuvo mayor trabajo a lo largo del partido. Caminaba el minuto 30 de la segunda parte y lo poco positivo que ostentaba el Madrid, cierta inquietud que causaba en la defensa del Lyon, lo había perdido.

Un par de azotes de los franceses en forma de balón parado y en estas se llegó a la segunda parte. Con un Madrid perdido, de nuevo, sin fluidez, sin energía, sin saber cómo hacerlo para sobreponerse. Y con un Lyon seguro de sí mismo, menos talentoso pero más inteligente. Un trallazo de Makoun que batió a Casillas, dos contras que pudieron ser más de no ser por Albiol y Garay y un Xabi Alonso inoperante ante la falta de movimientos arriba, punto. El Madrid camina sobre los mismos pecados de otros años a falta de soluciones mejores. La única noticia positiva para el conjunto de Pellegrini es que aún les queda un partido. Nada más.

Vía | As
Imagen | Marca, El País

1 Comentarios:

Devo dijo...

El miedo esta presente. Esos benditos octavos y las eliminaciones traumaron a un Madrid nada poderoso en Europa. Creo que remontaran en la vuelta, pero hoy en dia no los veo ganando a un Bayern, Chelsea o incluso el Barça.

Saludos!

El Balón Europeo