martes, 4 de noviembre de 2008

20.45, cuarta jornada (I)

Andrés Pérez | En plena polémica aquí por los malos arbitrajes -personificada en Mijatovic y el victimismo del que hace gala el Madrid, no perderse esta columna muy sentida y conmovedora de Relaño en relación a lo mucho que ha perdido el Madrid a lo largo de la historia- ayer un sueco demostró que equivocarse en jugadas elementales no es único del gen español. Lo sufrió el Atlético y se aprovechó el Liverpool de ello, consiguiendo empatar en el minuto 90 un partido que se le había puesto cuesta arriba desde el principio. Sin Torres y colapsado el centro del campo por el Atlético gracias a la honrosa por nada brillante labor de Assunçao, Raúl García y Maniche, el equipo de Benítez tuvo que desplazar su juego hacia la banda, y cuando no pundo, hacia Gerrard, y cuando tampoco pudo, hacia los desmarques siempre peligrosos de Robbie Keane o Kuyt, quienes ayer llegaban siempre un segundo más tarde de lo que debieran. A pesar de ello, a pesar de no desplegar el juego brillante y efectivo mostrado en la competición local, el Liverpool mereció como mínimo el empate. Por las numerosas ocasiones y por el acorralamiento al que sometió al Atlético, quien, dicho sea de paso, jamás mereció un final tan cruel.

Fue cruel como lo hubiera sido una derrota para el Liverpool. Fue cruel porque si bien el Liverpool hubiera perdido por culpa del fútbol, el Atlético tuvo que soñar añoche -pesadillas- con algo que no puede controlar, con algo que no se entrena ni tampoco se prevee, con un penalty en el minuto 90 absolutamente inexistente. Dentro del área de un dubitativo Leo Franco -inexplicable que siga jugando- Pernía y Gerrard entraron al choque en un balón dividido por alto. No pasó nada, e incluso fue Gerrard quien cometió infracción, pero el sueco en cuestión, Martin Hansson, pitó penalty. Gerrard lo transformó e hizo justicia, pero con el agridulce sabor de quien sabe que no es el modo adecuado de conseguirla. El Atlético puede sentirse orgulloso del partido que jugó en Anfield. Tan sólo un exhuberante Xabi Alonso, el mejor del Liverpool desde septiembre y probablemente el mejor mediocentro de Europa, estuvo al nivel de un Liverpool luchador pero poco brillante. Insisto, el Atlético podrá dormir con la conciencia tranquila, con el sabor de boca de haberle plantado cara al Liverpool. En Anfield. Con un arbitro que decidió el partido.

(Modo Ironía On) Por su parte el Barça jugó un frenético partido en el Camp Nou. Recibía al Basilea, uno de los mejores equipos de Europa y absoluto dominador de la Liga suiza, y las expectativas levantadas se superaron. Con un campo absolutamente a reventar, lleno hasta la bandera, el equipo de Guardiola mostró una actitud magnífica durante todo el encuentro, sin dar ni un sólo balón por perdido. Jugaron todas las estrellas destacando por encima de todas un Henry que por momentos volvió a ser quien fue en el Arsenal, aquel jugador vertical y voraz cuya mayor arma era su propia ambición. Messi fue el genio que puso al equipo local por delante, pero la férrea defensa del Basilea impidió la goleada para, posteriormente, lanzarse al ataque desplegando a su vez un fútbol vertiginoso, de pases cortos y fuertes y de triangulaciones de infarto. Tal fue la calidad mostrada por el Basilea que consiguió empatar a falta de pocos minutos del final, cerrando de esta manera un partido épico, que pasará a la historia como uno de los mejores de la Copa de Europa y que sin duda mereció ver. El público despidió a ambos valerosos equipos en pie, sabedor de haber presenciado un partido de aquellos que merecen la pena. Un 1-1 magnífico, que deja al Barcelona con el orgullo intacto y que, cómo no, atrae cada día más al público al Camp Nou. Por cierto, ya está en octavos.

Vía | Real Madrid CF, El País
Imagen | Marca

Más que Fútbol ● 2008

lunes, 3 de noviembre de 2008

Conclusiones prematuras (Jornada 9)

Andrés Pérez | Cada día, y he de reconocer que para mi sorpresa, el Barcelona se reafirma más en su candidatura como firme candidato -valga la redundancia- al título liguero. Para mi sorpresa entre otros motivos porque no confiaba en Guardiola, ni por supuesto en la inercia pasiva en la que el Barça se había sumido durante dos años. De hecho lo sorprendente de todo este asunto para mí no es que el Barcelona, de nuevo, vuelva a ser un candidato firme a la Liga, sino el modo en que se presenta. Maravilla de nuevo, como hizo antaño con Riijkard. Da miedo, gana merecidamente y su estilo intenta ser copiado entre los demás al tiempo que destapa elogios entre la prensa más especializada, sea del color que sea. Es decir, ha pasado de la más pura desidia en junio a volver a ser el equipo más temido de Europa en octubre. Maravilloso, no puedo negarlo a pesar de las críticas en algún que otro partido europeo, me rindo ante la evidencia, si el Barcelona mantiene el nivel debe llevarse la Liga por pura justicia futbolística. El sábado 1-4 al Málaga en un campo más digno de un partido de waterpolo que de fútbol, destilando genialidad, para qué variar.

Hoy por hoy es sin duda el equipo que mejor juega de España y parte de Europa, alejado considerablemente del resto. Resto que poco a poco va aflojando, empezando por el Madrid. Una racha un tanto nefasta la de los blancos, que en cuatro partidos han sacado 4 puntos, si nos atenemos a la puntuación habitual de la Liga -recordemos que uno de ellos fue el partido de Copa frente al Irún, perdido-. Ayer frente al Almería el equipo volvió a jugar a nada. Sin rumbo, sin ideas, sin fondo físico incluso, el Madrid se queda sin el liderato, o mejor dicho, el coliderato que hubiera ostentado junto al Barça en caso de vencer. No es mucho, tan sólo dos puntos. Pero la distancia moral es abismal. Mientras el equipo baulgrana despierta el interés de todos por su fútbol casi perfecto, el Madrid lo hace por motivos diametralmente opuestos. Un fútbol pobre, basado en un centro del campo despoblado y en la genialidad de uno de sus muchos fichajes millonarios. Ayer, frente al Almería, le salvó el habitual oportunismo de Raúl -por el cual muchos habrán vuelto a reclamar un puesto suyo en la selección y su confirmación como titular indiscutible durante el resto del siglo, a pesar de sus paupéttimos últimos partidos-. 1-1 en casa del Almería y gracias.

El Valencia por su parte, el equipo que era líder hasta hace unos escasos cinco días, no consiguió mantener su vitola de máximo candidato para llevarse el campeonato. Sucumbió bajo la lluvia ante un Racing mucho más adecuado a ese tipo de situaciones, aquellas en las que el agua hace acto de presencia y condiciona la labor de cualquier ser humano. Es entonces cuando los más preparados consiguen sobreponerse a quienes no saben más que ahogarse, es entonces cuando el Racing, de nuevo, y para no romper una racha que dura cuatro años, se sobrepone al Valencia, un equipo teóricamente superior. En la práctica no lo fue durante los 90 minutos. De hecho mostró su impotencia cuando fue incapaz de ponerse por delante con 2-2 y los santanderinos destinados a defenderse. Fue entonces cuando Tchité decidió convertirse en el protagonista del partido y firmar su hat-trick. Fue entonces cuando la lluvia hundió al Valencia, que perdió 2-4 y el ya nombrado liderato.

Ni Madrid ni Valencia debieran preocuparse. El liderato en la novena jornada de Liga es algo circustancial, que no determina en absoluto el final de una temporada. Ejemplos los hay a raudales, desde el más lejano hasta el más reciente, como pueda ser el propio Atlético que comenzó arrasando para hundirse posteriormente. Y ahora, renacer, a costa de un titubeante Mallorca. Insisto en que el Barcelona hoy por hoy no tiene quien le haga sombra, ya que el Villarreal, el mismo que vapuleó a un Athletic -que es más de lo que dicen sus resultados- por 1-4, tiene enormes carencias defensivas e históricas. Más importantes si caben las segundas que las primeras. Deseo fervientemente que los amarillos mantengan sus posibilidades reales de vencer en el campeonato hasta el final, pero dudo de que tal peso lo pueda soportar un equipo de tan poca historia, frente a gigantes de la talla de Madrid, Valencia o Barcelona. Sospecho que a pesar del nivel del Barça serán estos cuatro más el Sevilla quienes mantengan la Liga, más interesante de largo que el año pasado, hasta el final en un puño. Sospecho y deseo, por el bien del fútbol y del prestigio de nuestro campeonato. Es pronto, no descorchen el champán ni disparen las alarmas.

Resultados |

Sporting de Gijón 3 - 1 Numancia
Espanyol 1 - 0 Osasuna
Valladolid 3 - 2 Sevilla
Recreativo 1 - 1 Getafe
Almería 1 - 1 Real Madrid
Betis 0 - 3 Deportivo
Atlético 2 - 0 Mallorca
Athletic 1 - 4 Villarreal
Málaga 1 - 4 Barcelona
Valencia 2 - 4 Racing de Santander

Clasificación | (pincha aquí)

Agüero, de vaselina al portero del Mallorca. Suave, despacio, bonito |



Vía | As, Marca, You Tube, Más que Fútbol
Imagen | Marca

Más que Fútbol ● 2008

viernes, 31 de octubre de 2008

Tirando a dar | "Que se vayan a estudiar"

Eduardo Lázaro | "'Que se vayan a estudiar' les hemos dicho, pero no ha habido nada más". Y sorprende quién lo dice, oigan. Rubén Gracia "Cani", futbolista en la actualidad del Villarreal C.F. Tras ser interpelado por un periodista acerca de los incidentes sucedidos en el entrenamiento matutino de la entidad amarilla, el intrépido aragonés se ha descalzado con estas declaraciones acerca de cómo se han tomado los jugadores de la plantilla el asunto. Y es que, tras el ridículo copero ante el Polideportivo Ejido, numerosos aficionados se han acercado al entrenamiento para increpar la actitud mostrada en el encuentro. Que se vayan a estudiar… dicho a los jóvenes -adolescentes la mayoría- allí presentes como quien dice: ¡váyanse a tomar por donde amargan los pepinos, amigos! Despectivamente, qué duda cabe. Sorprendente.

No obstante, viniendo de quien viene, lo entiendo. Y no voy a la figura de este jugador en concreto. Al menos él ha tenido la valentía de salir delante de las cámaras y expresar el sentir del equipo. Voy al colectivo de señores que componen el panorama futbolístico -más concretamente a los que se visten de corto y salen en la Play Station-. A esos señores que tienen el don de controlar bien un balón y hacer con él juego en equipo, más o menos bonito y mejor o peor. Pero lo hacen. Por este ejercicio son recompensados con cantidades desmesuradas de dinero. Mucho más dinero de el que su limitado intelecto pueda abarcar jamás. Gentes que les ha sonreído la vida y han tenido la suerte de ganarse la vida así. Pero la mayoría no la hemos tenido y, para salir adelante, o pretendes estudiar o te deslomas picando una zanja. Así que, por lo visto, para ellos, una manera despectiva de intentar abrirse camino en la vida es la de estudiar. Es más fácil ser un retrasado mental adinerado; y mucho más cómodo.

Pero lo que mas me enerva es que gente como este preciso jugador, viene de un pasado de reponedor de hipermercado -ojo, que no tengo nada contra los reponedores-. Con la Educación Secundaria Obligatoria como colofón de su carrera de estudiante. Que tuvo la suerte de pegarle decentemente patadas a un balón y ya ven; de un equipo de juveniles al Real Zaragoza. Que hizo una buena temporada en Segunda División y ya comenzó su escalada personal de reclamaciones salariales. La compra de pisos en la ciudad para especular y sacar réditos a los ingresos. El SLK gris metalizado. Otra temporada buena y ¡milagro! llega un equipo con presupuesto que ofrece algo más de dinerillo y me paso los colores que me han sacado de la mierda por el arco del triunfo. La pela es la pela y maricón el último. Y a vivir la vida que son dos días. Cambio de casa, de zonas de bares y de uniforme. A regodearse en la mediocridad y a pasar desapercibido; pero cobrando…Y chino chano llega el día que te ríes de los que estudian. Y el que te trata las lesiones ¿acaso no ha estudiado?, y el que escribe sobre ti en el periódico, ¿que puñetas ha hecho para estar ahí?. Y la mayor parte de seres que te rodea en algún momento lo ha hecho. Así que es una lástima, pero le doy la razón al amigo Ramón Calderón cuando criticó a su propia plantilla. Cabezas huecas con mucho dinero, salvo honrosas excepciones.

- ¿De qué me sorprendo yo ahora?

Vía | As, El Villarreal
Imagen | El Villarreal

Más que Fútbol ● 2008

jueves, 30 de octubre de 2008

La Copa, la defenestrada Copa

Andrés Pérez | Como decía mi compañero Pablo en su blog, no es turno para los equipos pequeños en la Copa del Rey. Me apena, como me apena que una competición antaño preciosa y emocionante se haya convertido en lo que es hoy, el segundo plato de los equipos de primera, estén por arriba o deambulen por abajo. Da igual, la Copa no es el objetivo primordial para nadie a estas alturas. Temo que ni siquiera para los equipos de Segunda, quienes hace años que dejaron de soñar con llegar lejos en una competición inexplicablemente dinamitada por todos, desde Villar hasta el último entrenador de cualquier equipo de Primera División. El actual formato, con eliminatorias a ida y vuelta, no da lugar a sorpresas, y por tanto, no da lugar a la esencia de un campeonato pensado para que lo gane quien más se lo merezca, sea el mejor o no. Observo el torneo de al FA Cup en Inglaterra y sospecho que todavía tenemos demasiado que aprender de los ingleses a nivel futbolístico. En todos los aspectos. Allí la FA Cup no es una competición secundaria donde acudir a secarse las lágrimas de Europa o del torneo doméstico, sino el broche de oro a una buena o mala temporada. Es un objetivo más, primordial y especial para el aficionado. Aquí, para algunos, no deja de ser un incordio absurdo.

Hablo de los equipos grandes, quienes acuden a campos de Segunda y de Segunda B cansados, sin ilusión alguna y con el ferviente deseo de que la competición termine cuanto antes. Tan sólo hay que fijarse en el dubitativo Villarreal, que ayer, lejos de vencer holgadamente a un humilde Poli Ejido, recibió una manita de humildad y una lección de cómo un equipo pequeño no debe olvidar sus orígenes. El Villarreal deambula ya por Europa y por la Liga con el comportamiento de un equipo históricamente ganador. Y en absoluto lo es. Ante el Aalborg creyó tenerlo todo hecho antes de empezar, y ante el Atlético creyó haber vencido antes de terminar el partido. Ayer, ante el Ejido, creyó lo mismo que ante el Aalborg, pero, gracias a la magia de la moribunda Copa, cayó con cinco goles de diferencia. Merecidamente. Quizá el ejemplo del Ejido anoche espolee al resto de equipos, tanto de Primera como de Segunda para tomarse un poco más en serio el torneo. Los primeros para no ser humillados y los segundos para soñar con cualquier cosa, idílica o no. A pesar de todo, el verdadero motivo por el que la Copa yace medio muerta en la cuneta de las competiciones que nadie quiere jugar -como la Copa Confederaciones a nivel de Selecciones- es la desidia de la Federación en crear un ambiente de emoción, en el error de la misma y de los equipos grandes por promover un torneo a ida y vuelta.

En Inglaterra, por ejemplo, las eliminatorias son a partido único. Hasta la final. La presión de los equipos grandes por no caer humillados provoca que no se reserven en exceso ante cualquier equipo, de primer nivel o no, y la ilusión de jugárse el todo o nada en un partido de los pequeños provoca una motivación extra y una dificultad añadida para los equipos más poderosos, de tal manera que, llegado el momento, el aficionado contempla feliz un espectáculo único, el del torneo más antiguo del mundo, el del mejor torneo que se pueda ver en un país. David contra Gholiat a una batalla. No se puede pedir más. Entiendo que determinados campos de Segunda y Segunda B no son los más adecuados para los señorcitos de Primera División, temerosos de una encerrona o de las dichosas lesiones. Entiendo a su vez que la verdadera diferencia entre el fútbo inglés y el resto del planeta es el nivel de sus categorías inferiores -contemplar un partido de la Tercera División inglesa, con un campo de 15.000 personas abarrotado, es un espectáculo único- y entiendo especialmente que esto no son las islas británicas. A pesar de todo ello, a pesar de ser diferentes, algo de interés por este maravilloso torneo, más allá del puro económico, no le vendría mal al fútbol nacional. Para recuperar la esencia. Para conseguir, algún día, parecernos a los ingleses.

Vía | Casi todo fútbol, Público
Imagen | Blog de Fútbol, Marca

Más que Fútbol ● 2008

lunes, 27 de octubre de 2008

El cuento más viejo del mundo (Jornada 8)

Andrés Pérez | No soporto el victimismo arbitral. Me aburre y destiñe los partidos, así como el análisis de la jornada. Suele ser ventajista porque nos acordamos cuando nos perjudica pero no cuando nos favorece y por supuesto está infundado. Las teorías conspiratorias en contra de un equipo o de otro no existen, simplemente el nivel arbitral de la Liga Española es paupérrimo. Las teorías judeomasónicas en contra del Real Madrid, a día de hoy, son absolutamente inciertas. Por no hablar del discurso victimista de Schuster o Mijatovic, que siempre están más guapos callados. Es triste comenzar un post hablando de esto pero más triste aún es comprobar que es el tema principal en los periódicos de información deportiva a nivel nacional. Ayer el Madrid ganó 3-2 al Athletic de Bilbao en un partido precioso y con ritmo, con goles y con errores arbitrales garrafales que a la postre no supusieron nada, ya que ganó el que más atacó y el que más lo mereció, el Madrid.

Al Madrid le bastaron dos zarpazos para intimidar al Bilbao. Y dicho sea de paso, para ponerse con dos goles de ventaja en el marcador. Los de Schuster comenzaron bastante bien ante un rival de categoría menor a la Juventus, sin ir más lejos, triangulando normalmente hacia adelante y buscando la portería en última instancia constantemente. El estilo del Madrid, el mismo que consigue amedrentar a rivales pequeños pero que naufraga ante conjuntos de mayor solidez. El mismo que se pone con dos goles por encima en el marcador para relajarse a la postre y conceder dos goles al mismo rival. Fue lo que sucedió. Un Bilbao medianamente ordenado llegaba con cierta fluidez al área de Casillas, hasta que Exteberria consiguió perforar la red blanca. Pasaron pocos minutos hasta que se destapó la caja de pandora, la acción definitiva para que el pobre Real Madrid históricamente castigado por el arbitraje reclame algo más de justicia en este mundo cruel hacia su persona. La jugada del penalty de Heinze a Llorente -del que habría que hablar más a menudo como un delantero diferente para la selección, añado-. Para mí es una jugada más dentro de las mil y una que se presentan en el área en cada balón parado. De hecho los dos agarrones de Pepe al riojano previos al manotazo de Heinze fueron mucho más flagrantes y merecedores de pena máxima que la acción de Heinze.

Dio igual, porque Álvarez Izquierdo pitó. No tiendo a hablar sobre los árbitros en Más que Fútbol, y de hecho no hay ninguna etiqueta que se le parezca, pero lo que ayer sucedió, tanto en el campo como posteriormente en los pasillos del Bernabeú no tiene nombre. Primero por Álvarez Izquierdo, quien arbitró de manera lamentable en reflejo de cómo está el arbitraje español en la actualidad. Vaya por delante que los árbitros son mediocres, Mijatovic, pero para todos. El problema en cuestión radica en el escaso nivel que presentan los árbitros españoles probablemente más preocupados de su otro trabajo que de su segunda profesión. No está de más recordar que no son profesionales. A partir de ahí se equivocan en mayor o menos proporción para todos por igual. Miento, para todos por igual no, normalmente el Madrid y el Barcelona siempre salen mucho más beneficiados que el Numancia o el Osasuna sin ir más lejos. Tiene gracia que proteste el Madrid de los árbitros y no lo haga con tanta vehemencia el Osasuna tras los contínuos ultrajes de mitad de temporada pasada hasta hoy. Tiene mucha gracia que no sea Izco quien clame contra una conspiración anti-osasunista.

Como decía el partido sufrió un punto de inflexión tras el penalty pitado de Heinze a Llorente. Iraola empató y el partido se volvió loco. Primero el propio Iraola abofeteó sin mayores consecuencias a Marcelo, más tarde Robben se encaró con el propio Iraola y finalmente Marcelo casi mata a Exteberria en una de las entradas más escalofriantes de la temporada. Mereció ser expulsado pero inexplicablemente Álvarez Izquierdo no lo hizo. Amarilla y final del primer tiempo, no sin antes Caparrós enemistarse con el siempre lenguaraz, políticamente incorrecto y desagradable Schuster. Tras la reanudación, el Madrid, ajeno a toda la polémica suscitada en los banquillos y maquinada en la mente de Mijatovic decidió lanzarse a por el partido. Y lo consiguió con otro gol de Higuaín tras un robo de Gago y un pase del mismo. Si algo tiene el Madrid es que te mata cuando roba el balón en tu campo. Posteriormente un penalty no pitado a Llorente, una expulsión justa a Amorebieta y anteriormente un gol anulado a Higuaín e posición legal. Álvarez Izquierdo firmó un arbitraje lamentable, pero no veo que se equivocara más a favor de uno que de otro.

Todo esto -habrá tiempo de comentarlo largo y tendido durante la semana- sucedió en el último partido de la jornada. El sábado el Osasuna se hundió un poquito más moralmente tras perder ante un ordenado Betis que terminará mucho más arriba de lo que está a día de hoy y el Barcelona se dio otro festín de goles a costa de un paupérrimo Almería, que nada pudo hacer. Hoy por hoy el Barcelona practica el mejor juego del campeonato y uno de los mejores de Europa. Por eficacia y por espectacularidad. Una maravilla. La primera parte fue digna de enmarcar ya que el equipo de Guardiola consiguió marcar cinco goles, pero por poner algun pero, convendría plantearse porqué en los segundos tiempos se adormece el equipo cuando puede conseguir resultados históricos. Ante el Almería quizá no, pero ante un equipo de entidad mayor puede haber remeontada. En todo caso el partido del Barça fue perfecto y ya está a un punto del Valencia.

Valencia que empató y que me sigue produciendo la misma emoción que una carrera de caracoles. Villa y nada más. El Recre por su parte consiguió un más que meritorio punto. El partido de la jornada se jugó en El Madrigal, donde el Villarreal y el Atlético empataron a cuatro. Por partes. Para el Villarreal supone una derrota moral y la prueba palpable de que ataca muy bien y defiende muy mal. Está bien meter muchos goles, pero para conseguir títulos conviene no recibirlos. Por su parte el Atlético salió enormemente reforzado en su moral. Durante el partido Aguirre fue destituido y renovado unas cinco veces. Se adelantó el Atlético con dos tantos, marcó cuatro el Villarreal en la reanudación y volvió a marcar dos seguidos el equipo colchonero al término del partido. Increíble. Fútbol en estado puro. El Sevilla por su parte pinchó ante un sorprendente Málaga y se aleja de la cabeza. La jornada de ayer dio para muchos comentarios y entristece comprobar como la teoría conspiratoria de Mijatovic y demás cabezas visibles madridistas ensucia un fin de semana precioso. Insisto, no soporto el victimismo arbitral. Venga de quien venga.

Resultados |

Osasuna 0 - 2 Betis
Barcelona 5 - 0 Almería
Recreativo 1 - 1 Valencia
Getafe 1 - 0 Valladolid
Sevilla 0 - 1 Málaga
Mallorca 3 - 0 Espanyol

Deportivo 0 - 3 Sporting de Gijón

Numancia 2 - 1 Racing de Santander

Villarreal 4 - 4 Atlético de Madrid

Real Madrid 3 - 2 Athletic de Bilbao


Clasificación | (pincha aquí)

La locura de El Madrigal |



Vía | As, Marca
Imagen | El País, As, Marca

Más que Fútbol ● 2008

viernes, 24 de octubre de 2008

"Oiría al pueblo"

Andrés Pérez | El seleccionador nacional de la Selección Española de Fútbol cobra su salario de los impuestos de todos los españoles. Es una realidad, una frase bastante obvia que no aporta nada nuevo. Lo sé, pero al parecer, para Del Bosque, cobrar del dinero del comúnmente llamado pueblo implica tomar sus decisiones basándose en el criterio del mismo, lo cual no es su misión. Hablo de esto porque hoy en as.com (y deduzco que a su vez en la edición impresa) me he encontrado con este titular: "Si me pasase lo que a Luis con Raúl, oiría al pueblo". Y me he asustado ya que tales palabras son atribuídas a Vicente Del Bosque. Más tarde, leyendo el cuerpo de la noticia, he descubierto que textualmente esa oración nunca ha salido de la boca del seleccionador, sino que ha sido una treta muy válida por parte del redactor para llamar la atención. Aunque, en el fondo, la esencia del comentario de Del Bosque sea la misma que la del titular. Lo cual me preocupa, ya que la misión de un seleccionador no es escuchar al pueblo y formar el equipo en relación a su criterio, sino formar el equipo en relación a su criterio. Que para eso cobra.

Por otro lado, leyendo la noticia, encontré esto: "¿Y si viviera una situación similar a la del seleccionador anterior, a quién el pueblo le pedía la presencia de un jugador, ¿le convocaría?". La pregunta del periodista es cuanto menos absurda y ventajista. ¿El pueblo pidió a Raúl para la Eurocopa? ¿Quién es el pueblo? ¿Los redactores de Marca o de As? ¿O el entorno del jugador madridista que se relaciona con los periodistas de sendos periódicos? No podía dejar de comentar tal pregunta ya que hacía tiempo que no me reía tanto leyendo prensa deportiva. Concretamente desde este día. Hasta lo que yo comprendo ni el periodista debiera haber formulado jamás una pregunta tan ignorante ni Del Bosque tendría que haber respondido como respondió, afirmando que hay que escuchar al pueblo en la formación de un equipo de fútbol. Está muy bien que de fútbol hablemos todos y comprendamos hasta cierto punto todos, pero no es suficiente como para que la composición del equipo nacional se someta a referéndum, o en su defecto, que la convocatoria de un jugador a todas luces inferior al resto de seleccionados se someta a consulta popular. Dicho todo esto he de aclarar que no tengo nada en contra de Raúl, quien hace su trabajo y lucha por volver a la selección sin decir una palabra más alta que otra, sino contra su entorno y todos quienes hasta la exaltación más absurda aburren cada fin de semana que el capitán del Madrid marca dos goles con que debe ir a la selección. Hemos ganado la Eurocopa. ¿No es suficiente para terminar con el dichoso debate?

Noticias relacionadas | "Hay que escuchar lo que quiere la gente"
Vía | As, Más que Fútbol
Imagen | Marca

Más que Fútbol ● 2008