lunes, 15 de diciembre de 2008

Hombres de Honor (Jornada 15)

Andrés Pérez | Se dice con asiduidad que se pierde con honor o que se muere con honor. El honor, como tantos términos abstractos, es un término difuso que cada cual entiende a su manera. Yo no entiendo la derrota honorable, al igual que no entiendo una muerte honorable. Se gana con honor, se vive con honor. En absoluto se pierde con honor, porque la derrota si acaso, es injusta, pero no honorable; al igual que la muerte. Se dijo tras el partido del sábado que el Real Madrid había perdido con honor. Si ya de por sí estoy en contra de las derrotas honoríficas, en ningún caso la puedo aceptar tras al derrota del Real Madrid. El Madrid no perdió ante el Barcelona con honor. Perdió ruinosamente y dando una imagen indigna a su historia, a su escudo y sobre todo a su exacerbado presupuesto de estos tres últimos años. Pareció un equipo nimio, humilde, pequeño, que salió al Camp Nou a defenderse con diez jugadores tras la línea de medio campo. Un equipo sin los arrestos suficientes siquiera para convencerse a sí mismo de que la victoria era posible. Lo más grave no es la derrota, en absoluto. Era previsible. Lo más grave es la predisposición de un club como el Madrid para la derrota, antes de jugar el partido.

Se podrá alegar que el entramado defensivo del Madrid era la única opción viable para frenar el poderío ofensivo del Barça, se podrá alegar que Drenthe y Palanca tuvieron el derbi en sus manos y se podrá alegar que el árbitro debió expulsar a Márquez. El Madrid y la prensa de sus aledaños podrá protegerse tras cualquier muro para evitar reconocer que, más allá de su casta y de su coraje, atributos que nadie se atreve a negarle, el equipo se rebajó a niveles insospechados en el Camp Nou. Parapetado en la muralla defensiva construida por Juande Ramos, Casillas ejerció de héore ante los desmanes del conjunto barcelonés y refutó ante los ojos de medio mundo que el Madrid, lejos de tener un equipo que justifique todo lo invertido en él, demuestra día a día que su fútbol y sus jugadores son mediocres, que sus planteamientos en el campo son equivocados y por supuesto, que el conjunto no tiene los arrestos suficientes para ganar la Copa de Europa, y en segundo término, la Liga. Hoy por hoy, y esto ya no es un problema de Real Madrid en particular, el Barça está por encima de todos. No lo digo por el partido de ayer, en absoluto. El Barcelona tiene un estilo, una filosofía y morirá con ella. Como la tenía España en Austria. Como la tenía el Ajax de Cruijff o el Milan de Sacchi.

La filosofía. Llegamos al fondo de la cuestión, si es que la misma tiene algún fondo. No critico a Juande Ramos porque construyó un despropósito lo mejor que pudo. Es criticable toda la actuación de la directiva y del cuerpo técnico desde el verano pasado hasta hoy, donde el conjunto se encuentra a doce puntos del líder, fuera de los puestos de Copa de Europa y sobrepasado por el Atlético y las circunstancias. Critico en concreto que un equipo como el Real Madrid, con tanta historia de la que se alardea desde el As y el Marca, se rebaje al punto de un dignísimo Recreativo de Huelva o de un no menos digno Getafe, equipos que por su presupuesto y por la calidad de sus jugadores no tienen más remedio que esconderse atrás, esperando la oleada de un equipo superior. Critico que se utilice un doble rasero a la hora de calificar los partidos del Madrid. Hoy la historia pesa y el Madrid no debe jugar como juega pero mañana ante el Barça perder 0-2 y sin haber pasado del mediocampo durante 70 minutos es sinónimo de orgullo y satisfacción, de deberes hechos y de golpe moral al equipo rival. Me cansa la prensa madridista. ¿Nadie lo ve? ¿Nadie ve que el Real Madrid está a doce puntos, camina sin rumbo y se comportó como un club menor ante el Barcelona?

Cuando se sale a no perder normalmente se pierde. Sí, esperaba más del Real Madrid a pesar de su nefasta primera parte de temporada. Y esperaba más precisamente en torno a su historia, tan cacareada desde cualquier esquina blanca que se precie en este país. Un arresto de dignidad y de orgullo reflejado en un fútbol más valiente, no digo ofensivo a ultranza ya que el equipo no está preparado para ello, que pusiera en aprietos constantes al Barcelona. De hecho, en caso de haber apostado por un planteamiento más ofensivo, el equipo hubiera merecido más que una derrota justa. El Barcelona jugó carcomido por la ansiedad, por sus nervios y por la presión infligida por el entorno, que tanto mal hace al fútbol. La presión social, por así decirlo, exigía un 5-0 sin paliativos ni errores. El 2-0 supo a poco lo cual es una incongruencia en sí mismo. El Barça venció justa y merecidamente y el Real Madrid hizo lo propio perdiendo. A unos les viene bien el resultado, a otros, sencillamente y fuera de cualquier discurso moralista en relación al honor de la derrota del sábado, fatal. Y aquí termina para mí un derbi decepcionante por ambas partes. Cada año van a peor.

En lo que respecta al resto de la jornada descubrimos a un Sevilla que camina de nuevo por la senda de la brillantez a costa de un Villarreal que día a día refuta lo aquí escrito de vez en cuando. No soporta el peso de tanto favoritismo ante tan poca historia y experiencia por estos lares. La tendrá, tiempo al tiempo. Golpe a golpe. Golpe a golpe camina el Mallorca que cada día más me recuerda al Real Zaragoza del año pasado. Perdió ante un Getafe que asciende cual espuma en la cerveza y que gana puntos para luchar por Europa, si es que puede, en la recta final de temporada; como luchará el Depor, quien fue humillado en Valladolid, otro aspirante efímero a la gloria europea si mantiene su sorprendente nivel. El Valencia se salvó con lo justo y Emery volvió a demostrar su poco tacto a la hora de utilizar a los reservas, lo cual, en un equipo plagado de lesiones cada año como el Valencia, pasa factura. No pasó ante el Espanyol por la expulsión injusta de Rufete y porque Silva saltó al campo, para alegría de cualquier aficionado al fútbol no sólo español que viera la Eurocopa este verano. El Betis se disparó en un pie cuando pudo empatar en el Calderón, y los allí hospedados, los atléticos, viven más felices que nunca ahora que se sienten superiores al Madrid. ¿Derrota honrosa? Que le pregunten a alguno de los que palmaron esta semana si su honor salva del descenso a final de año.

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Clasificación | (pincha aquí)

He aquí la prueba del delito |



Vía | As, Marca, Más que Fútbol, YouTube
Imagen | Marca

Más que Fútbol ● 2008

6 Comentarios:

Orly dijo...

Por una vez, estoy totalmente de acuerdo en tu crónica. Creo que coincidimos plenamente en todo lo que dices. He dejado sentir mi opinión en Casi todo fútbol, no tan crítica, no tan extensa, pero por una vez, nuestros debates deberán ir hacia otro lado distinto del combate dialéctico de las opiniones, ya que n otengo nada que objetar a tu crónica. Un abrazo.

Andrés Pérez dijo...

@ Orly

Y el milagro, mis queridos amigos, se obró. En fin, ya iba siendo hora de que coincidieramos en algo, aunque a decir verdad nuestras charlas filosóficas sobre el fútbol se resumían a detalles; la esencia, la base de nuestras discusiones camina normalmente por la misma senda y son los detalles, los insalvables arbustos fríos de autovía quienes impiden que alguna vez nuestras opiniones parezcan parejas.

Un abrazo para tí.

Pablo Orleans dijo...

Pues yo estoy casi de acuerdo, Andrés.
En lo único en lo que no estoy de acuerdo es en que "y aquí termina para mí un derbi decepcionante por ambas partes. Cada año van a peor."
No coincido en eso de que "cada año van a peor", es más, si el Madrid hubiese salido como un equipo glorioso -como refleja su historia-, el partido, el gran clásico del fútbol español habría sido un choque futbolístico genial.
Además, hace dos temporadas, un 3-3 en el Camp Nou fue uno de los partidos más vibrantes que he visto. Fue un clásico espectacular al que no le faltó de nada.
Yo, por lo único por lo que estoy un poco defraudado es por el juego desplegado por el Barça, que se vio desfavorecido ante el anti-fútbol madridista.
Una pena, pero no seas tan catastrofista...

Pdt.: Gran partido de ambos porteros. La prensa siempre hace hincapié en el guardameta blanco, pero... ¿Qué hay de Valdés?
Un 10 para el '1' culé.

Abrazos!

Andrés Pérez dijo...

@ Pablo

Quizá peque de catastrofista pero no me gustó nada el partido. Nada de nada. De ser un Valladolid - Huelva —qué objeción con los buenos onubenses— el partido hubiera sido intrascendental o aburridísimo.

¿Valdés? No dudo de que sea un buen portero pero cada vez que alguien le nombra me vienen a la cabeza las dos monumentales pifias ante Villa. Una en el Camp Nou tratando de despejar un balón fácil y rebotándole a Villa en el culo y la otra en Mestalla dándole un pase raso a Villa que no lo hubiera firmdo Silva. Antes de que salteis a por mí, insisto, no dudo de que sea un gran portero pero...

Un abrazo!

DRJ dijo...

Cayeron con las botas puestas que era lo minimo que todos les pediamos. La actitud fue inmejorable y solo un gol de churro les tiró abajo la concentración. Transmitieron la sensación de que pueden ir a mas, que era lo mas importante.

Un saludo de cibermadridista.blogspot.com

PARIS 2006 dijo...

El peor Madrid en años.Salieron a no perder por goleada,dandole la razon al aleman,me hace gracia oir a algunos madridistas decir que su equipo estuvo bien,vale pues que siga asi por que no iran ni a la intertoto.Ya comente hace 3 semanas que antes de navidad el Barça le sacaria 8 puntos al segundo,me equivoque,seran 11.Andres,estoy de acuerdo contigo encasi todo,el casi es que yo no pienso que cada año sea peor,lo que no puedes hacer es jugar contra un autobus.¡VISCA BARÇA¡