Mostrando entradas con la etiqueta Rafinha. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rafinha. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de abril de 2008

El paciente no inglés (Barcelona 1 - 0 Schalke 04)

Andrés Pérez | Escucho las palabras de Sala Martín respecto a que muchos jugadores salen de fiesta, son castigados y se tapa con una lesión y me estremezco. Me estremezco entre otras cosas porque no concibo, por ejemplo, que un tipo como Deco, pieza clave del mejor Barça y que hoy en día sería titular siquiera sin llegar a pestañear en el tiempo que dudamos. No quiero creer, o mejor, no voy a creer las palabras de Sala pero crean un ambiente de mucha preocupación alrededor del club. Y del equipo. Equipo que está triste, sin fuerzas ni motivación para seguir adelante con aquello que esté haciendo en este momento, algo que ni siquiera los mismos jugadores saben. Porque no saben a lo que juegan ni porqué juega. ¿El sueño de la tercera? Si es cierto no lo aparentan, o sus sueños se acaban donde los deportivos y las casas de lujo. No lo sé. Lo que anoche se vió en el Camp Nou es la prueba palpable de que hay un enfermo, que es paciente de la Copa de Europa primero porque está en sus brazos y segundo porque pacientemente ha esperado a semifinales para medirle a un equipo serio. Y el premio a cambio de unos octavos y cuartos risorios es el más gordo de todos. El Manchester United.


Cuando el ambiente viciado de un club afecta a los jugadores se nota en el campo y creo que la prueba más palpable de todo ello es el paupérrimo juego mostrado por el Barcelona en ambos partidos, tanto el de ida como el de vuelta. La afición, en teoría, no debería tener que silbar al equipo, que está en semifinales; pero al afición es inteligente y sabe que ha llegado de rebote, ante un Celtic pobre y un Schalke que ni es alemán ni es equipo serio para la Copa de Europa. Lo más destacado del equipo bávaro ha sido Jones, un jugador que no fue titular en la ida y que anoche pudo haber pegado más de un susto al Barcelona, de la mano de Kuranyi y Asamoah. Lo demás, a excepción del siempre cumplidor Rafinha, es un equipo carente por todos los costados de calidad. Ni siquiera en la UEFA destacaría. Más allá de la inexplicable clasificación ante el Oporto está el quid de la cuestión. Porque el Schalke 04 ha podido ganar esta eliminiatoria. Y si son tan malos, no se explica.


Salió el Barça al campo completamente atemorizado y sin saber qué hacer. Sorprentendemente el Schalke pareció mejor que en la ida y dominó los veinte primeros minutos, aunque no al nivel que el Arsenal lo hizo ayer en Liverpool. Casi daban ganas de llorar viendo el partido y recordando el espectáculo que Liverpool y Arsenal nos ofrecieron ayer. Poco ritmo, pocas ocasiones, jugadores torpes y sin intensidad, poca calidad. En resumidas cuentas, una eliminatoria con dos goles (uno de ellos de auténtico esperpento digno de Valle-Inclán) y un juego insultante para aquellos que pagaron su entrada por ver el proyecto de fútbol que ambos equipos han ofrecido en ambos encuentros. El Barça ha llegado a las semifinales y es el único equipo que no es de las islas. Probablemente también sea el único enfermo de pies a cabeza. No tiene muchas esperanzas la afición y menos aún los jugadores, que juegan sabiéndose inferiores al resto de semifinalistas.


Si bien el Schalke tuvo cuatro ocasiones clarísimas para ponerse uno o dos cero en el marcador ante una pasiva defensa baulgrana, Xavi, con más intención que acierto trató de echarse el equipo a las espaldas y maquillar la pobre imagen del equipo. Antes de que acabara la primera parte, el Barça ya había robado la pelota al Schalke y caminaba lenta y toscamente hacia la meta de Neuer, de nuevo, buen portero. El gol llegó cuando la primera parte caminaba hacia una muerte lenta y dolorosa visto lo visto sobre el césped. Tras un centro de Bojan, un remate extrañísimo, una pelota que vuela y vuela para ser sacada en la línea de gol por Krstajic llegó Touré Yayá (que cada día me parece más grande) y la empujó no sin la torpeza generalizada del partido. Extraño jugador es el marfileño que sin hacer gran cosa en la primera mitad acaba con el depósito vacío todos los partidos. Y extraño nombre para un tipo tan tan grande. Obviando el juego, el gol supuso la confirmación del pase. El Schalke no iba a hacer mucho más, era algo sabido por todos.


Y sin embargo el Barça no fue capaz de sentenciar el partido en la segunda parte. Y eso que tuvo ocasiones para ello. Cuando el estado vicioso y de ansiedad que rodea todo un club se traslada a un campo de fútbol, da igual que seas Henry o Eto'o, todo saldrá mal. Y la prueba más palpable es Henry, jugador exquisito y fantástico donde los haya habido que actualmente parece malo y carente de ideas en una banda izquierda del Barça que se ponga como se ponga Rijkaard, carbura mejor con Sylvinho. Henry tuvo tres jugadas que en sus tiempos del Arsenal hubiera finalizado con una elegancia tremenda. Sin embargo se precipitó para quedar lo mejor posible y erró. Un par de ocasiones , una pitada (injustísima) por el cambio de Bojan y otro soporífero final de partido después el Barça navega entre flotas inglesas. Se enfrenta al Manchester, probablemente el mejor equipo ed Europa y del Mundo con el inconmensurable C. Ronaldo. Ójala que no, ójala que el fútbol pueda presumir de un finalista en Moscú, pero ni se lo merece ni lo va a tener. Tan sólo imaginar a la endeble defensa del Barça en un campo grande como el Camp Nou enfrentada a un auténtico bicho como C. Ronaldo... Dan ganas de cerrar los ojos e ir escribiendo la esquela del Barça en Copa de Europa.

Vía | As, Y digo yo
Imagen | As, Marca, La Gazzetta dello Sport, Mundo Deportivo, Lequipe

Más que Fútbol ● 2008

miércoles, 2 de abril de 2008

No dan para más (Schalke 04 0 - 1 Barcelona)


Ganar 0-1 en campo visitante en unos cuartos de final de la Copa de Europa a priori no está nada mal. Entra dentro de lo catalogable como positivo. Un gol fuera de casa y afrontar la vuelta con el viento soplando a tu favor es lo adecuado, prácticamente lo ideal. Sin embargo al Barça, o mejor dicho, a la afición del Barcelona, no le sirve ganar 0-1 al Schalke 04 en Gelsenkirchen. No valió y no gustó a nadie. Ante un equipo plano y ni siquiera eminentemente alemán, como es el Schalke 04, el Barça ganó incomodísimamente con un tempranero gol de Bojan y con una segunda parte para olvidar especialmente a nivel defensivo. Poco tardaron en desenterrar los fantasmas del Betis y poco tardamos los espectadores en comprobar que el Barça no da para más, es todo lo que puede ofrecer y lamentablemente, no le servirá para pasar de semifinales en esta Copa de Europa.


Llegaba el Barça a Alemania con más dudas que otra cosa y con un valor seguro como es Bojan. Tratamiento especial merece el chaval ya que con 17 años es el seguro que necesita el Barça cuanto menos, para no sumirse en la desesperación que le plantea al aficionado el futuro del equipo baulgrana. Cuando se la pasan a Bojan cualquiera puede comprobar que algo va a salir bien. Puede que un regate o un pase poco mordiente, pero siempre se tiene la seguridad de que lo hará bien y no perderá el balón. Es peligroso arriba sólo con la intención de su mirada y se come a los centrales a pesar de que le saquen más de medio metro de altura, sin exagerar. Insisto en lo de siempre, es algo para estar contento y orgulloso, pero a la vez es para plantearse seriamente el estado del equipo. Un jugador de 17 años no puede ser el máximo valedor de un equipo que pretende ganar todos los títulos.


Enfrente esperaba el Schalke 04. Desde el primer minuto del partido comprobamos lo plano y falto de calidad que es el equipo teutón. A excepción de Rafinha, ningún jugador aparentó tan siquiera merecer jugar la Copa de Europa. La defensa se sustenta en dos centrales muy altos y fuertes, el mediocampo en un jugador fuerte pero bastante falto de calidad como es Pander, en las bandas no hay jugadores que determinen un partido ya que ni Westermann ni Altintop (el del Bayern no, ese es mejor) demostraron nada y arriba Kuranyi estuvo desaparecido. Rafinha sólo no puede ganar un partido, y menos desde el lateral derecho. El Barça salió a dominar y sobre Iniesta y Xavi se sustentó el equipo. Realmente hubo momentos de un buen juego, combinaciones y triangulaciones varias en el mediocampo permitieron al Barcelona marcar en el minuto 12 tras un gran pase de Iniesta a Henry que éste, tras fallar el primer disparo sólo ante Neuer (buen portero a pesar de la cantada) devolvió el rechace a Bojan para que empujara el balón a dos metros de la portería. Pintaba bien el partido pero a pesar de dominar claramente no había ocasiones.


El problema surgió en la segunda parte. Es duro tener que hablar de un Barça apagado y sin funciones ofensivas ni defensivas ante el panorama que presentamos. Un Schalke realmente malo y con el resultado a favor. Pero por extrañas razones que escapan al entendimiento de cualquier aficionado, el Barça este año se apaga en las segundas partes. Y no es comprensible ya que hace dos años no lo hacían. Quizá todo se explique en el cansancio acumulado de los jugadores y en su veteranía, por decirlo de alguna manera, pero más acertadamente, es probable que se explique por el cúmulo de factores psicológicos en los que el Barça se sume cada entrenamiento. La Liga se escapa ante un mal Madrid y en Copa se cayó ante el peor Valencia de los últimos 10 años. Están en cuaros de final ante un equipo flojísimo y sin haber testado ante un grande. No hay sensación de haber algo hecho bien. Al contrario, a pesar de las mil y una facilidades se están hundiendo en su propia miseria. Me pongo en el lugar de los jugadores que han tratado de no esconderse entre la multitud como es el caso de Milito, Iniesta o Henry y me hundo. Si en teoría todo ha sido fácil ¿Cómo hemos llegado a este punto? Se preguntarán.


Al punto de que nadie confíe en ellos, de que nadie se crea el juego del Barça en las primeras partes. Ayer se volvió a demostrar. En la segunda parte el Barça se hundió físicamente personificado especialmente en la figura del marfileño Yayá Touré o Touré Yayá, como gusten. Se ve que no es el mismo que maravilló y apabulló a principio de temporada, le falta gasolina y motivación. Cuando desapareció Touré desapareció el Barça. Con esto no digo que sea Touré la figura clave del Barcelona, que se hizo grande sin él, con esto trato de explicar la ecatombe que sufre cada segunda parte un equipo cansado. Si antes un africano del medio campo corría por tres y ahora no corre ni por sí mismo, el equipo se hunde porque le faltan 4 jugadores en el mediocampo. Iniesta y Xavi no llegan a ningún balón en la segunda parte y es algo triste que un futbolista tan tosco y falto de aptitudes como Pander se hiciera el dueño y señor del partido. En la segunda parte insisto. Todo en la segunda parte.


El Schalke se echó arriba, como no podía ser de otra manera, y con mucho corazón y ninguna calidad puso en apuros al Barça. A balón parado tuvo tres ocasiones clarísimas que ni Westerman ni Larsen (extraño jugador) supieron aprovechar. Me pregunto que hubiera pasado si ahí hubieran estado Cristiano Ronaldo y Tévez. Me autorespondo, gol seguro. Lo descubriremos casi con toda seguridad en las semifinales, que si todo va según lo previsto, alcanzará el Barça en el partido de vuelta. Porque a pesar del mal estado de sus jugadores tanto anímicamente como físicamente, el Schalke tampoco da para más. No parecen unos cuartos de final de la Copa de Europa. Ninguno de los dos equipos da para más. Lo más probable es que en la vuelta suceda lo mismo pero con un Schalke agazapado. Gol de Bojan, dominio en la primera hundimiento en la segunda y a visitar Manchester en las semifinales. De ahí no creo que pasen aunque esto es la Copa de Europa y los milagros aquí sí son posibles. Y sin embargo, a pesar de estar casi en semifinales, los jugadores deberían preguntarse o incluso se pregunten: "¿Qué está pasando?".

En la otra semifinal el Manchester venció 2-0 a la Roma sin Totti. No creo que con el capitán hubieran hecho algo más porque el United ha puesto la directa y no hay quien le pare hacia la final de Moscú. Ronaldo marcó a lo Santillana con un cabezazo estratosférico, de otra galaxia, y confirma lo que todos vemos y lo que todos esperamos que France Football vea: Ronaldo ha de ser el Balón de Oro prácticamente pase lo que pase de aquí a Diciembre. El otro gol lo marco Rooney. Dan miedo. Y más que darán.

Hoy: Arsenal - Liverpool y Fenerbaçe - Chelsea. 20.45. Como siempre.

Noticias relacionadas | As, El País
Vía | As, Más que Fútbol
Imagen | Mundo Deportivo, Marca, As, El País, Bild

Más que Fútbol ● 2008