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jueves, 17 de marzo de 2011
El Madrid rompe con su pasado reciente
Andrés Pérez | Acudía el Madrid con gran urgencia al partido de vuelta de los octavos de final. La urgencia que provoca el peso de seis años sin superar una ronda que comenzaba a mostrarse maldita y que era reflejo de las miserias del conjunto madridista durante los últimos años a pesar de los exiguos campeonatos de Liga. Ante el reto que proponía su historia reciente, el conjunto de Mourinho respondió con virulencia ocasional y espesura general. En cualquier caso doblegó a su bestia negra, el Lyon, domado a pesar de su buen sentido del juego y excesivamente blando en las pocas ocasiones de las que dispuso. Su inocencia defensiva la aprovechó un Madrid, esta vez, desbocado.
Como lo lleva durante toda la temporada. Al Madrid se le podrá achacar falta de fluidez en el juego, excesiva verticalidad o demasiada dependencia de sus individualidades, pero no capacidad de remate e intimidación. Cerca del área rival, Benzema, Ronaldo, Ozil o Di María son jugadores versátiles en todas las zonas del campo, rápidos y potentes. Además dotados técnicamente. Una pesadilla para la defensa rival, por más que no encaje el esquema o el centro del campo no gobierne como debiera con Xabi Alonso y Khedira. Es el recurso del Madrid, aferrarse a la violencia ofensiva de sus mejores jugadores. No deja de ser un recurso lícito y, ante todo, efectivo.
El Madrid salió con la intención de controlar el juego pero no pudo hacerlo dados sus evidentes nervios y el buen hacer del centro del campo francés, donde Toulalan y Kallstrom ofrecieron la calma que la parcela ofensiva del Madrid nunca encontró. Los tres primeros minutos fueron un frenesí que auguraba serios problemas para Lloris. Sin embargo, el Lyon clamó el tempo del partido y trianguló con sobriedad para poner en apuros a la defensa blanca en más de una ocasión. Transcurrió la primera parte con la sensación de que era el Madrid el equipo necesitado de un gol para pasar a cuartos de final y no el Lyon. Mal presagio. En los últimos minutos del primer periodo, no obstante, el Madrid decidió aplicar la misma línea de juego que el Lyon y enarbolando jugadas a ras de suelo consiguió acercarse con más inteligencia al área francesa. Fue Marcelo, en una de sus muchas subidas por banda, quien tras tirar una pared con Ronaldo y un recorte excelso anotó el primero.
El panorama no difería en exceso para el Lyon dado que seguía necesitando un gol para estar en la eliminatoria. El escenario, sin embargo, era el ideal para el Madrid, que exigía menos paciencia y más juego directo dadas las urgencias del Lyon, más volcado hacia arriba y cediendo más espacios en su retaguardia. En ese contexto, el papel de los defensores franceses fue clave. Excesivamente inocentes, un robo de balón deparó en un balón largo de Marcelo a la espalda de Lovren, anoche calamitoso, que no acertó a despejar. La pelota se quedó franca para Benzema, que la cosió a su pie y la encajó bajo las piernas de Lloris, al que se le cayó el larguero encima.
Para entonces el partido y la eliminatoria estaban sentenciados. Fue entonces cuando se encontró mejor el Madrid, anotando incluso un tercero tras otra actuación desafortunada de Lovren. No debe engañarse el Madrid: ha doblegado a su rival con la autoridad que refleja el resultado, no su juego. No hay más superioridad que su voracidad y brutalidad en el área rival. Su primera parte fue gris y mediocre y ante un rival de mayor talla se le adivinan más problemas a un Madrid que, en ocasiones, peca de ansiedad. No piensa y resume su plan ofensivo en balones rápidos a sus veloces delanteros, incluido Ozil, desaprovechado en circunstancias así. Sea como fuere, la maldición, el peso de la historia, se ha resquebrajado. De la historia reciente, se entiende. El Madrid ya está en cuartos, de nuevo. Dispone de plantilla, entrenador y capacidad para ser temible en cualquier circunstancia. Pero ha de mejorar. Inevitablemente si desea ganar esta Champions.
P.D.
Comentario aparte merece la actuación de Pepe. Agredió en dos ocasiones a dos jugadores diferentes del Lyon sin motivo aparente. La primera, un planchazo injustificado a Lisandro al borde del área de Casillas. La segunda, un arrebato encolerizado que casi termina con la cara de Cissoko en el hospital. Pepe tiene un grave problema psicológico. Sus arrebatos de ira le pueden costar muy caros al Madrid, y con Albiol en el banquillo no parece que merezca la pena de este modo arriesgar. Alguien debería hablar con él.
Imagen | El País
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jueves, 22 de abril de 2010
El Bayern frente a la lógica

Andrés Pérez | El halo de mito que rodea al Bayern de Münich parece más que suficiente para que este año alcance la final de la Copa de Europa, de manera inverosímil y con un equipo plano y robusto, carente de talento pero sobrado de espíritu y de suerte. El mito juega en otro plano a la realidad. La segunda es física, el primero es psíquico: libra su batalla en la mente de quien lo teme o de quien cree en él alterando el curso de los acontecimientos.
Suena a ideal remoto pero en el fútbol el mito, bautizado por Valdano como miedo escéncio, obtiene competiciones. Es el caso del Bayern de Münich y su leyenda alemana; aquella que Lineker describió a magistralmente como el fútbol como deporte que enfrenta a once hombres frente a once hombres y en el que siempre los alemanes salen victoriosos. La victoria sobre el imposible. Olic lo certificó en el partido de ida frente al Manchester en Champions League cuando anotó en el 93' tras el tanto en el minuto 2' de Rooney.
Los últimos minutos, las gestas idílicas, aquellas que atentan contra la lógica. Supuso un golpe a la racionalidad que el Bayern, pobre y romo a la hora de practicar fútbol de alto nivel, golpeara en el mentón al Manchester. Lo hizo descaradamente pero sin estridencias: mantuvo una actitud ofensiva, obligada al ir por detrás durante los 180 minutos, pero no lanzó oleadas de fútbol, sino de entrega. Así el Manchester, de mayor talento, cayó, víctima de los errores de Ferguson y del mito del Bayern.
La lógica dice que el Bayern no debería ser finalista de esta competición. Incluso el apañado Lyon de Puel, elegante en el trato del balón y moderadamente talentoso en su línea ofensiva, es mejor equipo. El peso psicológico podrá con él. Eso y Robben. Cuando Riberý decidió abandonar el campo tras rozar lo criminal en una entrada a Lisandro, el holandés comprendió que su papel en este Bayern sobrepasa lo humano. Se ha convertido en el hombre franquicia, en quien, a pesar de ser un extremo puro, Van Gaal confía para actuar con libertad entre líneas.
Cuando ya en la segunda parte Müller se apartó a la banda izquierda y Olic dejó paso a un delantero fetiche como Mario Gómez, Robben se liberó. Y en campo abierto supo encontrar el momento de perforar la mea de Lloris. Fue con un disparo lejano y seco. Cuando estuvo a punto de certificar la victoria muniquesa con un segundo tanto, Van Gaal, temeroso de su fragilidad, le apartó del campo. Arjen se fue al banquillo entre visibles porfías y allí recriminó a su entrenador el cambio. "Yo soy este equipo", debió pensar. No le faltaba razón, en lo terrenal. En lo espiritual, el Lyon supo que sucumbió de nuevo al mito alemán.
Imagen | Qué
Suena a ideal remoto pero en el fútbol el mito, bautizado por Valdano como miedo escéncio, obtiene competiciones. Es el caso del Bayern de Münich y su leyenda alemana; aquella que Lineker describió a magistralmente como el fútbol como deporte que enfrenta a once hombres frente a once hombres y en el que siempre los alemanes salen victoriosos. La victoria sobre el imposible. Olic lo certificó en el partido de ida frente al Manchester en Champions League cuando anotó en el 93' tras el tanto en el minuto 2' de Rooney.
Los últimos minutos, las gestas idílicas, aquellas que atentan contra la lógica. Supuso un golpe a la racionalidad que el Bayern, pobre y romo a la hora de practicar fútbol de alto nivel, golpeara en el mentón al Manchester. Lo hizo descaradamente pero sin estridencias: mantuvo una actitud ofensiva, obligada al ir por detrás durante los 180 minutos, pero no lanzó oleadas de fútbol, sino de entrega. Así el Manchester, de mayor talento, cayó, víctima de los errores de Ferguson y del mito del Bayern.
La lógica dice que el Bayern no debería ser finalista de esta competición. Incluso el apañado Lyon de Puel, elegante en el trato del balón y moderadamente talentoso en su línea ofensiva, es mejor equipo. El peso psicológico podrá con él. Eso y Robben. Cuando Riberý decidió abandonar el campo tras rozar lo criminal en una entrada a Lisandro, el holandés comprendió que su papel en este Bayern sobrepasa lo humano. Se ha convertido en el hombre franquicia, en quien, a pesar de ser un extremo puro, Van Gaal confía para actuar con libertad entre líneas.
Cuando ya en la segunda parte Müller se apartó a la banda izquierda y Olic dejó paso a un delantero fetiche como Mario Gómez, Robben se liberó. Y en campo abierto supo encontrar el momento de perforar la mea de Lloris. Fue con un disparo lejano y seco. Cuando estuvo a punto de certificar la victoria muniquesa con un segundo tanto, Van Gaal, temeroso de su fragilidad, le apartó del campo. Arjen se fue al banquillo entre visibles porfías y allí recriminó a su entrenador el cambio. "Yo soy este equipo", debió pensar. No le faltaba razón, en lo terrenal. En lo espiritual, el Lyon supo que sucumbió de nuevo al mito alemán.
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martes, 16 de marzo de 2010
En el momento oportuno

Andrés Pérez | No es Higuaín un futbolista dado a los momentos grandes. Su virtud radica en los dobletes a equipos de liga, en las defensas enquencles. Es muy meritorio marcarle tres goles al Valladolid y acumular 19 tantos en liga, qué duda cabe, pero no es lo mismo que marcar las diferencias en Champions. Higuaín no las marca. No lo ha hecho nunca y tampoco lo hizo frente al Lyon, donde marró dos ocasiones claras y se hinchó de balones que probablemente no le correspondían.
Higuaín al margen, uno de los jugadores hoy por hoy más sobrevalorados, el Madrid se resarció en Valladolid de sus penas. De una temporada oficiosamente fracasada tras el ridículo espantoso e histórico en Copa del Rey y la eliminación justa frente al Lyon en Champions League. No se ha de engañar el aficionado: ganar la Liga es la migaja de un plato que a principio de temporada, por el precio pagado, se antojaba más sabroso. No lo será y no por ello se ha de perder la calma: pienso que Pellegrini debería seguir; precisamente uno de los principales defectos del Madrid durante los últimos años ha sido el vaivén de entrenadores.
Sea como fuere el chileno tiene parte de culpa en lo sucedido. En el hecho de que una inversión multimillonaria haya caído de dos competiciones coperas antes de lo previsto y de malos modos. Es decir, el Lyon se merendó al Madrid en la segunda parte; Puel dio una lección táctica colocando a Kallstrom y a Gonalons apoderándose del medio campo y presionando arriba la salida del balón del Madrid. Sin Xabi Alonso el conjunto blanco se ofuscó, buscó en exceso la velocidad de sus puntas con nulo éxito gracias a la soberbia actuación de Toulalan y perdió el control, en definitiva.
Un gol de Pjanic certificó una muerte previsible al inicio de la segunda parte pero inesperada al término de la primera, cuando el Madrid mereció marcar más de un gol. No lo hizo. Perdonó, y parece mentira que lo hiciera con los jugadores que atesora. Pero está fuera. Alicaído, melancólico y fuera. La desgracia de sus jugadores es que ahora, hagan lo que hagan en Liga, siempre se antojará insuficiente; siempre se cernirá sobre ellos la sombra del fracaso ante el reto de verdad, ante el fútbol de élite, no en Zorrilla.
A Higuaín le sucede algo parecido. Cualquier logro se verá oscurecido por su ofuscamiento en el momento de la verdad. En el momento oportuno Higuaín no aparece, y sin embargo se le sigue esperando. No dudo de su valía si bien pienso que no es tanto como cuentan los escribas, pero debiera reivindicarse en Lyon, en Liverpool, en Milan, en Manchester, si es que el Madrid se propone llegar a Old Trafford algún día; no sirve en Valladolid o en Almería. Allí su gesta es local. Internacional aún no es. Como no lo es este Madrid. En el momento oportuno falla. Y van seis años, de un modo absolutamente inverosímil.
Vía | Más que Fútbol | As | Marca
Imagen | AFP | Citando la actualidad
Higuaín al margen, uno de los jugadores hoy por hoy más sobrevalorados, el Madrid se resarció en Valladolid de sus penas. De una temporada oficiosamente fracasada tras el ridículo espantoso e histórico en Copa del Rey y la eliminación justa frente al Lyon en Champions League. No se ha de engañar el aficionado: ganar la Liga es la migaja de un plato que a principio de temporada, por el precio pagado, se antojaba más sabroso. No lo será y no por ello se ha de perder la calma: pienso que Pellegrini debería seguir; precisamente uno de los principales defectos del Madrid durante los últimos años ha sido el vaivén de entrenadores.
Sea como fuere el chileno tiene parte de culpa en lo sucedido. En el hecho de que una inversión multimillonaria haya caído de dos competiciones coperas antes de lo previsto y de malos modos. Es decir, el Lyon se merendó al Madrid en la segunda parte; Puel dio una lección táctica colocando a Kallstrom y a Gonalons apoderándose del medio campo y presionando arriba la salida del balón del Madrid. Sin Xabi Alonso el conjunto blanco se ofuscó, buscó en exceso la velocidad de sus puntas con nulo éxito gracias a la soberbia actuación de Toulalan y perdió el control, en definitiva.
Un gol de Pjanic certificó una muerte previsible al inicio de la segunda parte pero inesperada al término de la primera, cuando el Madrid mereció marcar más de un gol. No lo hizo. Perdonó, y parece mentira que lo hiciera con los jugadores que atesora. Pero está fuera. Alicaído, melancólico y fuera. La desgracia de sus jugadores es que ahora, hagan lo que hagan en Liga, siempre se antojará insuficiente; siempre se cernirá sobre ellos la sombra del fracaso ante el reto de verdad, ante el fútbol de élite, no en Zorrilla.A Higuaín le sucede algo parecido. Cualquier logro se verá oscurecido por su ofuscamiento en el momento de la verdad. En el momento oportuno Higuaín no aparece, y sin embargo se le sigue esperando. No dudo de su valía si bien pienso que no es tanto como cuentan los escribas, pero debiera reivindicarse en Lyon, en Liverpool, en Milan, en Manchester, si es que el Madrid se propone llegar a Old Trafford algún día; no sirve en Valladolid o en Almería. Allí su gesta es local. Internacional aún no es. Como no lo es este Madrid. En el momento oportuno falla. Y van seis años, de un modo absolutamente inverosímil.
Vía | Más que Fútbol | As | Marca
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miércoles, 17 de febrero de 2010
El Madrid de los últimos años (Olympique Lyon 1 - 0 Real Madrid)

Andrés Pérez | Parece afectarle una negativa afección al Real Madrid cada vez que este año pisa territorio europeo. No ha cuajado un sólo buen partido en Copa de Europa desde que comenzó esta temporada el torneo, todo ello a pesar de los 300 millones de euros que en teoría debían estar destinados, por calidad de las figuras y nostalgia de tiempos pretéritos, a alzarse con el máximo cetro europeo. Nada. Niet. Rien. Cero. El Madrid, una temporada más, camina rumbo al fracaso en la competición. Perdió anoche en Lyon, 1-0, tercera visita al campo del Olympique sin anotar un tanto, tercera derrota consecutiva.
Los porqués son variados pero obedecen a una misma razón: la falta de fluidez en el centro del campo y una posesión inocua a los pies de un equipo que tan sólo sabe jugar por el centro, donde los rivales son más capaces de frenar los geniales impulsos de Ronaldo, auténtico y único baluarte ofensivo regular del Madrid. Las bandas, aquel territorio desconocido desde la marcha del anoche, por ejemplo, muy útil Robben, son ocupadas por mediapuntas como Kaka', centrocampistas de todo tipo de corte como Granero o delanteros que no lo son tal como Higuaín. Terreno inhóspito y de fácil defensa para laterales capaces.
Capaces, claro, no laterales de los equipos de la zona baja de la Liga Española. Tanto Réveillère como Cissokho lo son. Ofuscado Xabi Alonso ante la falta de espacios a lo que reduce el Madrid su fútbol ofensivo, incapaz Ronaldo de hacer frente a toda la defensa, demostrado un día más que Higuaín es un futbolista llanito en partidos de alta gama, el Lyon trabajó rápidamente sus transiciones defensa-ataque para sorprender al Madrid en inferioridad numérica en defensa. Lo consiguió varias veces y de ahí que tirara más a puerta.
Optó por probar en la banda izquierda del Madrid, su lugar más débil, allí donde paseaba Marcelo y donde jugaba al gato y al ratón Gouvou. Pjanic y Delgado se encargaron de lanzar rápidas ofensivas donde el Madrid tenía problemas para recular. Tan sólo el buen hacer de la pareja de centrales y Arbeloa impidió que el Lyon se acercara con mayor peligro a Casillas, quien, a falta de puntería de Lisandro, no tuvo mayor trabajo a lo largo del partido. Caminaba el minuto 30 de la segunda parte y lo poco positivo que ostentaba el Madrid, cierta inquietud que causaba en la defensa del Lyon, lo había perdido.
Un par de azotes de los franceses en forma de balón parado y en estas se llegó a la segunda parte. Con un Madrid perdido, de nuevo, sin fluidez, sin energía, sin saber cómo hacerlo para sobreponerse. Y con un Lyon seguro de sí mismo, menos talentoso pero más inteligente. Un trallazo de Makoun que batió a Casillas, dos contras que pudieron ser más de no ser por Albiol y Garay y un Xabi Alonso inoperante ante la falta de movimientos arriba, punto. El Madrid camina sobre los mismos pecados de otros años a falta de soluciones mejores. La única noticia positiva para el conjunto de Pellegrini es que aún les queda un partido. Nada más.
Vía | As
Imagen | Marca, El País
Los porqués son variados pero obedecen a una misma razón: la falta de fluidez en el centro del campo y una posesión inocua a los pies de un equipo que tan sólo sabe jugar por el centro, donde los rivales son más capaces de frenar los geniales impulsos de Ronaldo, auténtico y único baluarte ofensivo regular del Madrid. Las bandas, aquel territorio desconocido desde la marcha del anoche, por ejemplo, muy útil Robben, son ocupadas por mediapuntas como Kaka', centrocampistas de todo tipo de corte como Granero o delanteros que no lo son tal como Higuaín. Terreno inhóspito y de fácil defensa para laterales capaces.
Capaces, claro, no laterales de los equipos de la zona baja de la Liga Española. Tanto Réveillère como Cissokho lo son. Ofuscado Xabi Alonso ante la falta de espacios a lo que reduce el Madrid su fútbol ofensivo, incapaz Ronaldo de hacer frente a toda la defensa, demostrado un día más que Higuaín es un futbolista llanito en partidos de alta gama, el Lyon trabajó rápidamente sus transiciones defensa-ataque para sorprender al Madrid en inferioridad numérica en defensa. Lo consiguió varias veces y de ahí que tirara más a puerta.Optó por probar en la banda izquierda del Madrid, su lugar más débil, allí donde paseaba Marcelo y donde jugaba al gato y al ratón Gouvou. Pjanic y Delgado se encargaron de lanzar rápidas ofensivas donde el Madrid tenía problemas para recular. Tan sólo el buen hacer de la pareja de centrales y Arbeloa impidió que el Lyon se acercara con mayor peligro a Casillas, quien, a falta de puntería de Lisandro, no tuvo mayor trabajo a lo largo del partido. Caminaba el minuto 30 de la segunda parte y lo poco positivo que ostentaba el Madrid, cierta inquietud que causaba en la defensa del Lyon, lo había perdido.
Un par de azotes de los franceses en forma de balón parado y en estas se llegó a la segunda parte. Con un Madrid perdido, de nuevo, sin fluidez, sin energía, sin saber cómo hacerlo para sobreponerse. Y con un Lyon seguro de sí mismo, menos talentoso pero más inteligente. Un trallazo de Makoun que batió a Casillas, dos contras que pudieron ser más de no ser por Albiol y Garay y un Xabi Alonso inoperante ante la falta de movimientos arriba, punto. El Madrid camina sobre los mismos pecados de otros años a falta de soluciones mejores. La única noticia positiva para el conjunto de Pellegrini es que aún les queda un partido. Nada más.
Vía | As
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martes, 6 de mayo de 2008
Las ligas mueren en Europa

Andrés Pérez | La Liga apremia y no nos deja tiempo para hablar de todo lo que quisieramos. Sin embargo, entre todos los temas, decido quedarme con la igualdad que tres de las seis grandes Ligas Europeas afrontan sus últimas jornadas. Mientras en España, Alemania y Holanda ya han coronado a su campeón en Francia, Inglaterra e Italia, a falta de dos o tres jornadas del final (respectivamente) todavía es una incógnita quién saldrá campeón a pesar de que Inter, Manchester y Lyon dependan de sí mismos.

Si hay algo cierto en Europa en estos momentos es que tanto PSV, como Bayern como recientemente el Real Madrid son ya campeones. Curiosa sensación de deja vú deja el campeonato en Holanda, donde el año pasado el PSV se llevó también la Liga, aunque de una manera bastante más dramática, en la última jornada y con todo en contra. El PSV sí va camino de crear una verdadera dinastía en Holanda (si no lo ha hecho ya), algo que el Bayern quiere volver a hacer en Alemania. Se llevó la Liga sobradamente con el equipazo que atesora, al igual que la Copa, sin embargo la temporada dejó una sensación bastante agridulce al palmar estrepitosamente ante el Zenit de San Petesburgo en la Uefa. Es curioso comprobar como el nivel de la Liga Alemana ha decaído alarmantemente. Si un Bayern hinchado de euros no es capaz de conquistar Europa (y una competición menor como la Uefa) en Alemania deberían comenzar a plantearse qué está pasando en su Liga. Algo parecido a lo que ocurre en España, con un nivel paupérrimo.

Sin embargo no en todas las Ligas está todo completamente decidido. En Inglaterra la verdad es que sería complicado que el Manchester no se la llevara. En un duelo que se repetirá en Moscú, en la final de la Copa de Europa, de nuevo Manchester y Chelsea se juegan la Liga el próximo sábado. El Manchester está empatado a puntos con el Chelsea y tiene el gol-average a favor, lo cual, y teniendo en cuenta que se enfrenta al Wigan, ya salvado, debería asegurar una nueva Premier para los red devils. Para mí el Manchester sigue siendo favorito para la Copa de Europa pero deberá tener muchísimo cuidado con el Chelsea, probablemente junto al Milan el equipo que mejor ha llegado al final de temporada. El Chelsea parece intocable y deposita en Drogba la seguridad necesaria para no explayarse demasiado en ataque y dedicarse a contener. Con un Ballack resucitado y con Lampard casi mejor que nunca el Chelsea se puede llevar la final de Moscú sin ningún tipo de problema. Aunque la Premier la tiene mucho más difícil. No depende de sí mismo (a no ser que le marque 17 goles al Bolton).

Italia vuelve a tener un deja vú. El Inter va camino de su tercera Liga consecutiva (la primera en los despachos, la segunda después del Moggi-gate con el Juventus en segunda y el Milan con once puntos menos y la tercera será la verdaderamente meritoria). Con la Liga reestablecida el Inter ha demostrado ser el más sólido pero con un juego bastante parco. Sustentado por Ibrahimovic y por la rudeza de su mediocampo y defensa, los interistas han llegado a dos jornadas del final con sólo tres puntos de diferencia con el meritorio Roma, ya con Totti reposando en casa. Este fin de semana, en el derbi milanés, un Milan pletórico de forma venció 2-1 al Inter, dejando al Roma a tres puntos de los interistas. Sin embargo desde Roma no creen que haya Liga ya que el Inter debería palmar ante un Siena que no se juega nada o ante un Parma en descenso. Difícil situación, aunque un pinchazo del Inter dejaría al Roma con su segunda Liga en este siglo XXI en el bolsillo.

Y finalmente Francia. Probablemente en la Liga más interesante desde que el Lyon comenzó a ganar sin dejar respiro a los demás. La hegemonía del Lyon seguramente haya terminado este año a pesar de que gane finalmente la Liga. El Girondins de Bourdeos venció esta semana al Marsella en el Velodróme y ahora mismo con dos jornadas por delante está a tres puntos de los lyoneses. El Lyon, después de seis años de dictadura comienza a desmoronarse ante el progresivo envejecimiento de jugadores importantes como Govou o Juninho y al vender verano sí y verano también a piezas claves de la delantera y del medio campo. Sin haber conseguido nada en Europa pero habiendo tocado la gloria en Francia probablemente el Lyon finalice su dinastía cuando Benzema y Ben Arfa abandonen el equipo, y no será muy tarde. A pesar de todo sigue siendo el gran favorito en Francia para llevarse Le Championnat porque depende de sí mismo y en este tipo de ocasiones, no suele fallar.
Artículos relacionados | Así está el Calcio, Así está le Championnat, Así está la Premier
Vía | Más que Fútbol, Órbita Gustems
Imagen | Marca, The Independent, L'Equipe, La Gazzeta dello Sport, Bild
Más que Fútbol ● 2008

Si hay algo cierto en Europa en estos momentos es que tanto PSV, como Bayern como recientemente el Real Madrid son ya campeones. Curiosa sensación de deja vú deja el campeonato en Holanda, donde el año pasado el PSV se llevó también la Liga, aunque de una manera bastante más dramática, en la última jornada y con todo en contra. El PSV sí va camino de crear una verdadera dinastía en Holanda (si no lo ha hecho ya), algo que el Bayern quiere volver a hacer en Alemania. Se llevó la Liga sobradamente con el equipazo que atesora, al igual que la Copa, sin embargo la temporada dejó una sensación bastante agridulce al palmar estrepitosamente ante el Zenit de San Petesburgo en la Uefa. Es curioso comprobar como el nivel de la Liga Alemana ha decaído alarmantemente. Si un Bayern hinchado de euros no es capaz de conquistar Europa (y una competición menor como la Uefa) en Alemania deberían comenzar a plantearse qué está pasando en su Liga. Algo parecido a lo que ocurre en España, con un nivel paupérrimo.

Sin embargo no en todas las Ligas está todo completamente decidido. En Inglaterra la verdad es que sería complicado que el Manchester no se la llevara. En un duelo que se repetirá en Moscú, en la final de la Copa de Europa, de nuevo Manchester y Chelsea se juegan la Liga el próximo sábado. El Manchester está empatado a puntos con el Chelsea y tiene el gol-average a favor, lo cual, y teniendo en cuenta que se enfrenta al Wigan, ya salvado, debería asegurar una nueva Premier para los red devils. Para mí el Manchester sigue siendo favorito para la Copa de Europa pero deberá tener muchísimo cuidado con el Chelsea, probablemente junto al Milan el equipo que mejor ha llegado al final de temporada. El Chelsea parece intocable y deposita en Drogba la seguridad necesaria para no explayarse demasiado en ataque y dedicarse a contener. Con un Ballack resucitado y con Lampard casi mejor que nunca el Chelsea se puede llevar la final de Moscú sin ningún tipo de problema. Aunque la Premier la tiene mucho más difícil. No depende de sí mismo (a no ser que le marque 17 goles al Bolton).

Italia vuelve a tener un deja vú. El Inter va camino de su tercera Liga consecutiva (la primera en los despachos, la segunda después del Moggi-gate con el Juventus en segunda y el Milan con once puntos menos y la tercera será la verdaderamente meritoria). Con la Liga reestablecida el Inter ha demostrado ser el más sólido pero con un juego bastante parco. Sustentado por Ibrahimovic y por la rudeza de su mediocampo y defensa, los interistas han llegado a dos jornadas del final con sólo tres puntos de diferencia con el meritorio Roma, ya con Totti reposando en casa. Este fin de semana, en el derbi milanés, un Milan pletórico de forma venció 2-1 al Inter, dejando al Roma a tres puntos de los interistas. Sin embargo desde Roma no creen que haya Liga ya que el Inter debería palmar ante un Siena que no se juega nada o ante un Parma en descenso. Difícil situación, aunque un pinchazo del Inter dejaría al Roma con su segunda Liga en este siglo XXI en el bolsillo.

Y finalmente Francia. Probablemente en la Liga más interesante desde que el Lyon comenzó a ganar sin dejar respiro a los demás. La hegemonía del Lyon seguramente haya terminado este año a pesar de que gane finalmente la Liga. El Girondins de Bourdeos venció esta semana al Marsella en el Velodróme y ahora mismo con dos jornadas por delante está a tres puntos de los lyoneses. El Lyon, después de seis años de dictadura comienza a desmoronarse ante el progresivo envejecimiento de jugadores importantes como Govou o Juninho y al vender verano sí y verano también a piezas claves de la delantera y del medio campo. Sin haber conseguido nada en Europa pero habiendo tocado la gloria en Francia probablemente el Lyon finalice su dinastía cuando Benzema y Ben Arfa abandonen el equipo, y no será muy tarde. A pesar de todo sigue siendo el gran favorito en Francia para llevarse Le Championnat porque depende de sí mismo y en este tipo de ocasiones, no suele fallar.
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