miércoles, 10 de mayo de 2006

De Nervión al cielo (Sevilla 4 - 1 Middlesbrough)

Para muchos la UEFA como competición es un torneo devaluado, sin emoción con cada vez menos incentivos por jugarla, con poco prestigio. Para estos, la UEFA es un torneo menor, una patraña de la organización continental para dar cabida a equipos con suerte que en un año de apogeo ven en la UEFA un premio a una gran temporada. Para estos la UEFA es el torneo al que se llega después de no llegar a la Champions, algo secundario, como si fuera una obligación jugarla, estos son equipos con historia en horas bajas, que creen que la UEFA no es importante, algo anecdótico en el panorama futbolístico, muy divertido sí, pero poco rentable.
Estos jamás entenderán lo que esta noche ha ocurrido en el Phillips Stadium de Eindhoven, allí donde el Sevilla se ha coronado campeón de la copa de la UEFA.

Permítanme la osadía, pero por un momento llegué a pensar que el Sevilla no ganaría la final. Sí, el Sevilla, de Sevilla, un equipo con 100 años de historia. De muy buena historia, con una Liga y 2 copas, con tradición y siempre por las posiciones altas salvos escarceos por segunda.
Un equipo que pese a su peso histórico en España, nunca había conseguido un trofeo continental. Por eso tantos aficionados han llorado esta noche, porque 56 años sin títulos para el en teoría sexto equipo de España, son muchos años. La explosión de alegría y de emoción de la grada sevillista en Holanda fue espectacular, había tantos años de resignamiento, tantas ilusiones perdidas, tantos años de sequía, tantos buenos jugadores para nada, que era imposible que no pasara lo que pasó. El Sevilla tenía que ganar la final porque eran demasiados años sin ganar, porque esta UEFA no era una final cualquiera, era la final por excelencia para los sevillistas; y bueno también porque el Sevilla era técnicamente, tácticamente y hasta físicamente muy superior a los resignados jugadores del Middlesbrough (para evitar confusiones futuras, lo llamaré Boro), pero eso háganme caso es secundario.

El partido se empezó a ganar en la grada. Solo he vivido dos finales en las que una afición sea superior a la de un equipo inglés, la del Zaragoza en 1995 en París a la del Arsenal y la del Sevilla esta noche contra la del Boro. Fue poner la televisión y solo se veían botes, cánticos y alegría en la grada blanca. Los ingleses parecían incomodos ante tanto español de fiesta, como si la final fuera la excusa para la fiesta, en el fondo sevillista se desplegó una pancarta gigante, que decía "Somos Grandes".
Y lo eran, por lo menos más que el Boro y se demostró en el transcurso del partido, con un Sevilla enamorado del fútbol estilista de toque y ataque. Dijo Juande Ramos al principio de esta temporada que al Sevilla le está costando quitarse la fama de equipo duro y correoso, más italiano que español. Pues bien, el Sevilla se la ha quitado, y se vió ayer en el césped de Eindhoven. Desde Palop, pasando por la defensa, llegando a los dos mediocentros y finalizando en los cuatro delanteros. Digo cuatro sí, no estoy ciego ni demasiado enganchado a la televisión generalista de Sogecable, el Sevilla juega con cuatro delanteros dos centros y dos extremos, porque el Sevilla es de los pocos equipos del mundo que juega con dos extremos puros siempre, en este caso Adriano y Jesús Navas. Ambos ofrecieron un partido electrizante, espectacular y vertical siempre mirando para adelante, solo importaba desbordar a los laterales que al final acabaron desquiciados.

No sólo de extremos vivió el partido, también la defensa fue importante, Javi Navarro, Escudé, ese
francés que vino de Holanda sin hacer ruido pero demostrando que es un central de clase y que hasta ha conseguido quitar el puesto a Aitor Ocio y Dragutinovic. David un coloso para Morrison o Macarrone, y Alves. Lo de Alves es espectacular, es como Cafú y hasta más técnico y ofensivo, y miren que eso es difícil, lo que es criminal es que Alves no esté en el Mundial, ni con España ni con Brasil, y con España por una FIFA negligente, pero de eso ya hablaremos otro día.
El mediocampo fue la clave, y especialmente Maresca. Dios del centro medular y goleador del partido, dos goles. Fíjense, los italianos no tienen fama de sacar mediocentros de clase y calidad, pero dos equipos españoles con un italiano en el medio (Villarreal y Tacchinardi) triunfan en Europa. Tópicos fuera.

Luis Fabiano, Saviola, Adriano, Navas, Kanouté... y así hasta todos, porque esta noche todos han sido la mejor versión de sí mismos, todos han jugado como si fuera lo último de sus vidas, como si fuera el partido más importante de la historia del Sevilla, y esque lo era.
El resultado (4-0) no fue exagerado, fue un premio justo a un partido espectacular, glorioso, veloz, y con hambre de ganar, porque 10.000 sevillistas y 56 años sin títulos pesaban mucho y se notó, pero para bien.
Destacar más nombres no serviría para más que ensombrecer otros. Y no me queda espacio y por eso no puedo hablar todo lo que quisiera de Monchi, Juande y de la cantera del Sevilla, de todo el Sevilla, porque esto es un trabajo de amantes al Sevilla, un equipo que bajó a segunda y se destrozó. ¿Y quienes lo levantaron? Los sevillistas, porque Sevilla y el Sevilla tienen un color especial.
Llámenle, por fin, Campeón.

5 Comentarios:

guido dijo...

El Sevilla fue notablemente superior al Boro, se lo llevó por delante de guapo, y fue mucho más a lo largo de los 90 minutos.
Gran partido de Daniel, Maresca y Adriano.
Felicidades Sevilla
Saludos

josepep dijo...

No he podido ver la final, porque estaba trabajando. Lo he seguido por la radio. El Sevilla le ha dado un gran baño al Boro, y lo ha reflejado en el marcador. Felicidades Sevilla!

Michel dijo...

La Uefa cierto es que siempre me ha parecido un torneo devaluado pero despues de ver lo de ayer, esa afición española volcada por su equipo y un equipo volcado con su hinchada mi pensamiento empezará a ser otro. Grande Sevilla como el Zaragoza hace 11 años ( que grandes recuerdos)

zaragocista dijo...

Muy buena la aficion. Impresionante. Me ha gustado la forma de jugar de Adriano. Increible

rafita dijo...

ha sido un buen partido del Sevilla, que le dio todo un baño al Boro, de los cuales esperaba algo mas

un saludo