viernes, 25 de mayo de 2007

En Liverpool no todos aprendieron a tocar la guitarra (III)


Campeones de Europa. Sonaba grande. Sonaba muy grande, y lo hacía en el corazón de todos los aficionados al Liverpool. 1977 se había cerrado como un año glorioso para el Liverpool. Habían conquistado la Copa de Europa con el 'Passing Game' de Shankly, heredado y llevado a cabo perfectamente por Bob Paisley. La pregunta suena a raro hoy en día pero en el otoño de 1977 era el enigma del viejo continente: ¿Repetiría el Liverpool la corona?

No si por Keegan fuera. El ídolo, el alma de The Kop, Kevin Keegan, se había aburrido del Liverpool. La gloria no fue un motivo radical para quedarse. Tampoco el balón de plata. El Hamburgo, reciente campeón de la Recopa de Europa estaba empeñado en hacerse grande e iba por buen camino, con fichajes como Keegan los títulos no iban a tardar en llegar.
Aunque no sólo de Liverpool y de Keegan vivía Europa en 1977. No era ni año de Mundial ni año de Eurocopa. No había habido nada ese verano y lo más próximo internacionalmente hablando era el Mundial de Argentina 1978 en el frío invierno gaucho. Los grandes seguían en crisis, el Real Madrid, antiguo dominador de la competición seguía cayendo en picado. Referencia durante años, los blancos ahora ni se habían clasificado para la máxima competición continental, el único equipo español que lo había conseguido era el Atlético de Madrid comandado por Leivinha.


Pero hablemos del Liverpool. La marcha de Keegan se preveía como insuperable para un equipo que dependía en buena medida del mejor jugador europeo del momento si no hubiera sido por la llegada de un chaval que gracias a su incontestable calidad acabaría enamorando a The Kop, un The Kop que todavía lloraba la marcha de su niño mimado al fútbol alemán. Ese chaval, escocés, proveniente del Celtic, no es otro que Kenny Dalglish, rápido, elegante y ofensivo. Muy ofensivo. Uno de esos jugadores que cuando cogía la pelota sólo tenía la portería en mente.

La primera fase no presentó complicaciones para los reds. Ni para la mayoría de los grandes favoritos: La Juventus de Bettega, el Benfica, el Brujas, el Atlético, el Ajax (reaparece) o el Borussia Mönchengladbach pasaron sin excesivos problemas.
Llegaron los octavos de final en el invierno europeo y el Liverpool se enfrentaba al Dinamo de Dresde, el cual no presentó cara alguna ante el extraordinario recital red en Anfield: 5-1 y la eliminatoria vista para sentencia.
Sin embargo, lo más importante de los octavos de final no fue en absoluto el festín goledor del Liverpool. Mientras la Juve impresionaba y el Atlético pasaba más apuros de los debidos, un jugador decía adiós después de muchas temporadas de talento. Eclipsado por Garrincha, el posiblemente mejor extremo europeo de todos los tiempos junto a Best, se retiraba. Dragan Dzajic decía adiós a la Copa de Europa tras caer el Estrella Roja frente al Borussia Mönchengladbach. Dzajic, balón de bronce en el 68, representaba al extremo romántico por excelencia y está considerado como uno de los mejores jugadores yugoslavos de la historia.


Los cuartos eran otra historia. Los débiles habían caído y no había habido ninguna sorpresa. Todos los grandes estaban allí cuando se les exigió y ahora faltaba por ver cual de ellos era el más digno para disputarse la final de la Copa de Europa en las semifinales.
Quizá, la eliminatoria más apasionante fue la de Juventus y Ajax. El Ajax, resucitado tras la llegada de Tomislav Ivic, quería volver a ser grande y la Juventus quería resarcirse de la derrota en 1973 en la misma final, a las puertas de la gloria. Tal cóctel de emociones sólo podía terminar como terminó: 1-1 en los dos partidos y a resolverlo en los penaltys. La Juve, tuvo más suerte.
El Brujas seguía creciendo y dejó en la cuneta al Atlético, y el Borussia Mönchengladbach alcanzaba de nuevo las semifinales derrotando al inédito Wacker.
El Liverpool, se enfrentaba a otra gloria venida a menos: el Benfica. La cosa estaba difícil, porque un Benfica herido, intentaba de nuevo llegar a la cima de europa. Pero si estaba difícil para los ingleses, para los portugueses resultó un imposible venciendo los reds en ambos partidos con un parcial total de 6-2.


Golpe de autoridad de los muchachos de Paisley. Demostraron que con Keegan o sin él, ellos seguían allí e iban de camino a por la segunda, en dos años. Espíritu, en eso se resume el Liverpool a lo largo de su historia, y este año, no iba a ser menos. Clemence, Neal, Kennedy, Mc Dermott, Heighway, seguían allí y la marcha de Keegan la suplió Dalglish sin necesidad de tiempo de adaptación, algo que hoy, parece indispensable.

Y el destino, o el azar, tan caprichosos ambos para este tipo de duelos, hizo que Borussia Mönchengladbach y Liverpool se enfrentaran de nuevo. La final del año pasado estaba sangrando todavía en los corazones de los orgullosos alemanes, y esta vez, definitivamente, el objetivo era tumbar a esa bestia llamada Liverpool. El Borussia Mönchengladbach buscaba un título desesperadamente y lo hacía con las armas de siempre más un danés buenísimo y balón de oro: Alan Simonsen, una lástima que no puediera jugar el partido de ida.


Partido, que fue favorable para los esperanzados alemanes (no utilizo el gentilicio de Mönchengladbach por razones evidentes). 2-1, milagro. El Liverpool empató el gol de Hannes en el 88' y fue Bonhof quien remontara un minuto más tarde. Demasiada poca renta para salir vivo de Anfield. Efectivamente, la fue. 3-0 se llevaron los alemanes en un partido glorioso para el Liverpool, con la grada volcada y con un debutante que posteriormente escribiría con letras de oro en el libro sagrado de Anfield: Graeme Souness.

De nuevo, final. Esta vez ante el Brujas, equipo al que el Liverpool ya venció en su segunda UEFA. El Brujas no era mal equipo, había eliminado a la Juventus, pero no era suficiente para llegar de favorito. El Liverpool arrasaba en las apuestas y no era para menos. La máquina red estaba entonada y comandada excepcionalmente por Dalglish.
Se jugaba la final en Wembley, y como no podía ser de otra manera, el título se iría para casa de un inglés.
Fue un partido glorioso por parte del Liverpool. 19 tiros a puerta y multitud de llegadas. Los delanteros del Merseyde supusieron una pesadilla para más de un belga aquella noche. Y a pesar de todo, sólo Dalglish, cómo no, sería el que abreiría el marcador, y el que lo cerraría con un solitario gol. 1-0.

Campeones. Por segundo año consecutivo. El Liverpool consolidaba imperio y no parecía haber equipo capaz de frenarle. En estado de gracia, perder a su mejor jugador hacía aparecer a otro igual o mejor que el anterior. El cielo era definitivamente rojo, y lo seguiría siendo muchos años más. Pero nadie dijo que sólo el Liverpool vistiera de rojo.

Continuará...


Vídeo de Dalglish:



El gol de la final de 1978:




Vía | Wikipedia, 50 años de la Copa de Europa (As), Más que Fútbol
Fotos | BBC Sport, UEFA, Calcio Ifrance, De archivo

7 Comentarios:

Andres Perez dijo...

Siento que durante estas últimas semanas no me haya pasado por vuestros blogs ni haya publicado nada nuevo, pero es que tenía los exámenes finales de curso... Exámenes felizmente finalizados.

Así que desde hoy hasta el 12 de Junio probablemente vaya publicando más, pero tampoco mucho ya que me queda poco para selectividad.

Eso sí, a partir del 14 de Junio (fin selectividad) publicaré casi diariamente durante todo el verano, así que a los que os guste este blog, disftuareis.

Gracias por seguir pasándos y disculpad que me siga pasando poco por vuestros blogs.

Un saludo!

David dijo...

Una lesión privó a Bettega del Mundial'82. Una de esas cosas que dan rabia, porque era uno de los mejores jugadores de Italia.
Pero tiene casi más mérito hacer este post durante la selectividad que ganar el Mundial sin Bettega...

Humberto dijo...

Amigo me gustaria enlasar tu blog, ya que veo que es algo distinto. Si no fuece problema escribeme a humbertosoler@hotmail.com

Fandemadridfc.blogspot.com

Ana L. dijo...

La verdad que del Liverpool de aquella época no conozco mucho :D
Pero oye, de algo me ha servido tu texto, jeje. Está muy bien escrito, por cierto.

Yo llevo una web de fútbol femenino. Tratamos temas de Superliga y Liga Nacional: www.superligafemenina.net

Además, igual este año me convierto en Jefa y Directora del Gabinete de Prensa del equipo femenino de Zaragoza, el Transportes Alcaine. ¿Que categoria eh? jeje... pero vamos, todo está en el aire.

Besico. Suerte para los exámenes.

zaragocista dijo...

Bueno, suerte con los exámenes, y a ver si te puedes volver a incorporar, porque tus posts suben de nivel.


Saludos.

futbol-in dijo...

Eso suerte y vuelve pronto.
Saludos
www.tufutbolin.blospot.com

Javi dijo...

Dalglish, el numero 1 en la historia del Liverpool, parece mentira que nunca recibiera el balón de oro...

En mi blog del Liverpool estoy creando una especie de proyecto para el año que viene (por si te interesa participar).

Saludos