Ahora que el Mundial empieza me gustaría recordar uno de esos grandes jugadores que se pierden Mundiales por nacer en países donde su selección no es potente. Podría ser el caso de Shevchenko o de Drogba pero tuvieron más suerte. Es el caso de George Best, para mí el mejor extremo de la historia, también el peor futbolista que se cuidó después de Maradona...
El futbol perdió mucho con la prematura retirada de un alcoholizado Best, y con su reciente muerte. A recordar, sus grandes regates, su capacidad de sacrificio y el tener todas las cualidades de un futbolista. Pele dijo de el cuando jugaban en la misma época que era el mejor jugador del mundo. Jugó en el Manchester United consiguiendo la primera Copa de Europa para los reds junto a Bobby Charlton o Hurst.
Siempre te recordaremos Georgie
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martes, 30 de mayo de 2006
Historia del Fútbol: Va por ti Georgie
miércoles, 3 de mayo de 2006
Un Mundo aparte: Los Extremos
Hay dos posiciones en el fútbol en las que sus protagonistas son raros, en todos los aspectos. Pensaran: El portero y... ¿entrenador?, ¿jugador nº 12?, ¿mascota?. En el caso de la mascota puede que sí, pero a los que me refería eran los extremos.Tanto extremos como porteros son especiales en el campo, y son especializados. Me explico, portero no se nace, se hace. Salvo casos en los que se quiere ser desde pequeñito, los porteros nacen de un futbolista frustrado que tras en un entrenamiento comprobar que los balonazos de sus compañeros es capaz de pararlos, el entrenador de turno le da los guantes. Extremo se nace, para mí sin ningún tipo de lugar a dudas.
No se puede confundir a un interior con vocación atacante con un extremo. Es un fallo en el que caen muchos entendidos del fútbol, y es bastante diferente una posición de otra. El interior juega en el medio campo, trabaja, recupera, en ocasiones incluso se incorpora a la banda y centra, pero el interior es un mediapunta colocado en banda, no un extremo. Además los interiores no son raros. Los Extremos sí.
Garrincha, Djazic, Littbarsky, Best, Futre, Giggs más recientemente, son grandes extremos que siempre serán recordados por sus regates en la línea de fondo, metiendose por lugares que no había, con el balon cosido a los pies como si tuvieran pegamento en las botas. Unas botas blancas por la suela, de tanto pegarse a la línea de cal, siempre lo más abierto posible, siempre hacia adelante, como si solo importara el hecho de encarar al lateral y ponerla en la cabeza de el primer tipo de tu equipo que pasara por alli.
Los Extremos son los únicos capaces de levantar al estadio ellos solos con una jugada suya. La banda que disfruta del extremo es la que más lo hace cuando el extremo está bien. Arrancan en aplausos cada vez que le hace un caño al lateral, o una bicicleta o un autopase.
Pero si bien es cierto que los extremos son técnicamente maravillosos, y que tienen una velocidad endiablada y siempre con el cuero en la bota, también son los peores en muchos aspectos.Ser extremo es un problema en el sentido de que no participas en el juego. El extremo aguanta impaciente en la banda desmarcado esperando que el mediapunta o mediocentro de turno manden un pase al exilio del fútbol, llamado banda (en la posición atacante de delantero), allí se puede pasar un partido entero, y varios más, sin tocar una sola pelota. Porque si a los organizadores del juego les da por jugar a la banda contraria o por el centro, nuestro extremo se pasa el partido pidiendola y quejandose, incluso muchas veces entrando por el centro, algo inútil porque el extremo solo sabe jugar en banda. No es por nada especial, simplemente ve tantos defensores a su alrededor cuando camina por el centro que no sabe cual empezar a regatear, y no tiene la capacidad de un pase entre lineas que deje a el 9 solo.
Psicológicamente los extremos son raros. Solitarios, con extrañas costumbres, serios, poco habladores y hasta con problemas fuera de su vida. Quizás el hecho de estar aislado en la banda te hace pensar más de la cuenta, y todos sabemos que si piensas demasiado te metes en líos raros que tu mente no es capaz de asimilar.
Quizás por eso los extremos andan solitarios en los entrenamientos. Entrenamientos que se los pasan por donde Dios les dió a entender, ya que no suelen trabajar en exceso porque tampoco lo necesitan, para correr dos veces en todo el partido no es necesario entrenar como el mediocentro.
Quizás por estas cosas Best murió alcoholizado, endeudado tras una vida de lujo y placer en la que su fútbol se extinguió a los 26 años, agobiado de tanta presión, quizás por eso Garrincha murió joven, alcohólico y solo, quizás por eso Cristiano Ronaldo es tan raro, quizás por eso Robben se inventa lesiones.
En el fútbol de hoy no existen los extremos, desechados por descerebrados y asesinos del fútbol como Luxemburgo y su manía de jugar sin bandas. Quizás por eso el fútbol es más táctico y menos improvisado. Quizás.
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