Mostrando entradas con la etiqueta Javi Martínez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Javi Martínez. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de febrero de 2011

Aquellos maravillosos marrulleros


Andrés Pérez | No le será ajeno a cualquier delantero que se desempeñe en España el concepto del central marrullero. Se trata de una especie de defensor abundante en los terrenos de juego nacionales a cualquier nivel, ya sea en cadetes, juveniles o senior. Bordeando el estrecho borde legal que separa lo permisible de lo inaccesible, se muestran altivos y marcan su territorio a base de amedrentar al delantero rival. Sutilmente: una breve tarjeta de bienvenida en forma de zancadilla de espaldas al árbitro, un empujón leve e inocente en un córner, cierto codo sobrevolando la testa del rival, formas variadas de provocación verbal, etcétera. Se pueden hacer una idea.

Es, de largo, el defensa más odioso y odiado. A falta de virtudes que exasperen al delantero dadas sus innatas dotes al corte o en la anticipación, el central marrullero se fortifica bajo un manto de violencia intuida. Intimidación, en suma. Insoportable, desde luego, puesto que basa su talento en una fuerza nada relacionada con el deporte o el talento. A David Navarro, defensa central del Valencia que en los dos últimos años ha encontrado el sitio en la zaga levantina que jamás pudo encontrar en tiempos anteriores y que pasó a la fama por uno de los actos más cobardes que se recuerdan en un campo de fútbol, se le acusa ahora de ejercitar las nobles artes del defensa marrullero.

En Italia, por descontado, a David Navarro se le aplaudiría la gracia como se le ha aplaudido en innumerables ocasiones a Gattuso o Materazzi, auténticos genios del arte de la intimidación. Navarro, ayer domingo en casa del Athletic de Bilbao, mostró su mejor repertorio en un salto con Fernando Llorente: ante la imposibilidad de ganarle en el juego aéreo decidió sacar a pasear un codo, impactando en la testa del delantero riojano para, posteriormente, fingir un choque casual, lances del juego, cosas veredes amigo Sancho. Tanto Llorente como Navarro terminaron el partido con una amarilla, para indignación del delantero y de Javi Martínez, centrocampista que previamente había terminado sangrando tras cruzarse en el camino de Navarro.



La acción de Navarro ha causado la reacción de Llorente, harto, dice, de este tipo de ejemplares defensivos. Navarro es el último en llegar, huelga decir, a una larga y reciente lista de tipos admirablemente odiosos, aquellos que hicieron de la tarea defensiva un arte alejado del fútbol. Ahí van unos cuantos nombres que bien les sonarán a todos: David Albelda, Rubén Baraja, Carlos Marchena, Javi Navarro, Gabriel Heinze, Pablo Alfaro, Matteo Contini, el ya citado Marco Materazzi, Lúcio, y unos cuanto centrocampistas dignos de este ránking. Son aquellos maravillosos marrulleros, leyenda indeleble del fútbol pasado y futuro.

Ante la actitud de David Navarro & cía el árbitro poco puede hacer, en realidad. Es arte puesto que la maestría de bordear el filo de la ley y en pocas ocasiones ser castigado no merece otro calificativo. El árbitro se extralimitaría en sus funciones penalizando un comentario o un laxo empujón. La solución es la misma que a tantos otros males inextirpables, en apariencia, del fútbol: una educación de base que apueste a partes iguales por el deporte, el respeto y la competitividad. Algo inalcanzable a día de hoy a juzgar por el ambiente de cualquier partido entre equipos juveniles de su ciudad más cercana.

Imagen | RTVE.es

martes, 11 de mayo de 2010

Los siete que no llevaría

La pre-selección habitual en vísperas de competición importante de la Selección ya se ha hecho pública. Treinta jugadores. Sobran siete en una lista que, para gracia de todos, rebosa calidad. No en vano, cualquier descarte que salga de la selección tendría serias posibilidades de ir convocado en el 80% de combinados nacionales del Mundial, incluidas algunas de las favoritas —cuesta creer que Javi Martínez no tuviera un hueco en Argentina, por ejemplo—.

Es esta, y remarco en negrita a los siete que descartaría:

Porteros

Casillas (Real Madrid)
Reina (Liverpool)
Diego López (Villarreal)
De Gea (Atlético)
Víctor Valdés (Barcelona)

Defensas

Sergio Ramos (Real Madrid)
Albiol (Real Madrid)
Arbeloa (Real Madrid)
Piqué (Barcelona)
Puyol (Barcelona)
Marchena (Valencia)
Capdevila (Villarreal)
Azpilicueta (Osasuna)

Centrocampistas

Xabi Alonso (Real Madrid)
Busquets (Barcelona)
Xavi (Barcelona)
Iniesta (Barcelona)
Silva (Valencia)
Mata (Valencia)
Marcos Senna (Villarreal)
Navas (Sevilla)
Cesc Fábregas (Arsenal)
Cazorla (Villarreal)
Javi Martínez (Athletic)

Delanteros

Villa (Valencia)
Negredo (Sevilla)
Fernando Torres (Liverpool)
Güiza (Fenerbahce)
Llorente (Athletic)
Pedro (Barcelona)

Y me explico:

  • De Gea - Diego López: A falta de un tercer portero que tradicionalmente haya copado las convocatorias y que suponga un peso específico en el vestuario, sería una injusticia y un error histórico dejar fuera de la lista al, probablemente, el portero más en forma del planeta: Víctor Valdés. Podríamos discutir ahora si merece ser el segundo portero o incluso el primero, pero dejémoslo para la lista definitiva. Cualquier lista en la que no aparezca Valdés estará incompleta.
  • Azpilicueta: Tanto el lateral derecho como el izquierdo están perfectamente cubiertos con Ramos y Capdevilla —uno a cada banda—, y Arbeloa como comodín —y previsible titular en el lateral izquierdo en los partidos importantes—. Aún no ha llegado su momento. Pero llegará, se trata de un jugador excelso.
  • Cazorla: A pesar de ser una pieza esencial en la consecución de la Eurocopa, el jugador del Villarreal ha sufrido una temporada repleta de alti-bajos, y su actual buen momento de forma —reflejado en la buena marcha del Villarreal en la recta final de Liga— no habría de ser motivo suficiente para incluirle en la lista definitiva. La exclusión de cualquier otro centrocampista en su favor se debería únicamente a méritos remotos y no cercanos, por lo que sería improductiva.
  • Javi Martínez: Un caso semejante al de Azpilicueta. No es, ni de lejos, un centrocampista de corte eminentemente defensivo con aptitudes para la construcción del juego ofensivo. Es decir, un jugador del corte de Xabi Alonso, Senna o Busquets. Se trata de un centrocampista llegador con potencia en medio campo, algo parco quizá, de momento, en la construcción del juego. Verde, por otro lado. Su proyección es magnífica, pero desentona en el elenco de centrocampistas de la selección y no está aún a la altura.

  • Pedro: Y hete aquí mi, probablemente, decisión más polémica. Me explico: para mí Pedro es un jugador magnífico con unos fundamentos futbolísticos excelentes, como casi todos los salidos de La Masía. Tiene, además, el privilegiado don de la oportunidad, de estar en el lugar oportuno en el momento oportuno. Su peso en el juego del Barça ha crecido y le ha ganado la carrera a Henry de un modo insultante. Pero Pedro está alzado a los altares de un modo tan sólo semejante al de Higuaín. Es cierto que su talento es innegable, pero no es menos cierto que su imagen talismán le han valido críticas excesivamente favorables alejadas de la realidad, en cierto modo. Su peso en el juego colectivo aún deja mucho que desear, y como extremos, Navas o Mata, amén de estar notablemente perparados, son más aptos.
  • Negredo: Si la duda rota alrededor de Güiza o Negredo no debería haber duda. La temporada de Negredo ha sido pobre. Sí, es cierto, también la de Güiza, pero en igualdad de condiciones el gaditano ha reunido más méritos que el jugador sevillista. El apartado de jugador alto y fuerte lo copa Llorente, Negredo sobra. Otra cuestión es si Güiza debiera ir. ¿Nadie se acuerda de Soldado?

Sea como fuere, habrá que esperar a la lista definitiva.

Imagen | Blogsasuna | Futbol Manía