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martes, 8 de abril de 2008

La culpabilidad de lo irracional o el drama del Zaragoza




Andrés Pérez | Observo a mi izquierda y contemplo a un hombre, de unos veintitantos, tratando de silbar hacia afuera, sin saber que de esa manera jamás emitirá silbido potente alguno. Bocadillo en mano, jersey a la cintura que para eso hace calor y escepticismo ante el panorama. Lucha contra su inoperancia silbilística como luchaba el Zaragoza contra su inoperancia futbolística. Ambos, tanto el hombre que infructuosamente trataba de silbar como el equipo que en el tupido césped de La Romareda trataba de hacer como que luchaba, son reflejo de la impotencia. Es un silbido lo sé. Pero las metáforas a día de hoy es lo único que nos queda a algunos, deseando que acabe la Liga cuanto antes y olvidar esta pesadilla en la que desde la primera jornada nos hemos embarcado. Nuestro peor sueño. Nuestro peor recuerdo. Nuestro más fatal destino hecho realidad y sin ser culpables de ello, tan sólo la culpabilidad de querer a un equipo o a un color. A un escudo o a una bandera. Quizá a un sentimiento o a una afición. La culpabilidad de lo irracional.


Porque da que pensar. No hace falta ser un genio para adivinar que mientras tu equipo va bien y disfrutas viéndolo jugar ni te planteas porqué lo simpatizas. Voy más allá, porqué lo llegas a querer más que a cualquier otra cosa en tu vida aunque solo sea durante noventa minutos. No te lo planteas porque lo consideras una vanalidad. Lo quieres porque es tu equipo, porque lo sientes. Sin embargo, llega un momento en el que la vida deja de ser un camino de rosas, la vida, en definitiva, o la Liga, en menor proporción, deja de ser rosa. El color se esfuma entre la penumbra y solo aciertas a ver la niebla que tapa tu mundo gris, el mundo que se desvanece ante tus ojos sin ni siquiera saber qué hacer para remediarlo. Es posible que haya algo peor que no querer remediar una situación, y es no saber cómo arreglarla. La impotencia acaba contigo, con tu alma, te consume. Y es entonces, cuando en el minuto 15 de la primera parte y con un resultado en contra de 2-0 piensas. Reflexionas. Te autoconvences de que es solo fútbol de que no merece en absoluto la pena desperdiciar un sólo segundo de tu vida en algo que sabes que no te aportará ningún beneficio material y probablemente, en la situación actual, ninguno psicológico.


Miro el césped tras perder mi mirada entre la afición. Allí corre Matuzalem, el único que al parecer quiere o sabe jugar al fútbol. Todo depende del querer o del saber. Lo miro y me planteo cómo es posible que el Real Zaragoza vaya a bajar a Segunda con un jugador del talento que atesora el brasileño. Desisto de darle lógica al asunto. No la tiene. Porque el fútbol en resumidas cuentas no tiene lógica. Es irracional, y por eso triunfa allí donde va. Es irracional que siga yendo al campo cuando sé que mi equipo no va a vencer, cuando sé que voy a sufrir. No tiene sentido alguno y es casi mejor intentar no dárselo, porque en caso contrario hay una alta probabilidad de que nos volvamos completamente locos. Sólo es fútbol me repito por enésima vez. No es más que un deporte, un equipo con unos jugadores que cobran más de lo que cobraré yo en toda mi vida. No merece la pena sufrir, trato de explicarme. Imposible. Lo irracional siempre vence, siempre acaba tirando por la borda cualquier racionamiento lógico. De lo único que me siento culpable es de ser tan sumamente irracional como para profesar tal sentimiento por un club, por un símbolo.


Segunda parte, especulación y 0-3. Se acabó. Suena en mi cabeza Wish you were here de Pink Floyd y recuerdo a Víctor Fernández, a D'Alessandro, la temporada pasada y tantas alegrías, el inicio de esta y la ilusión. ¿Qué nos ha pasado? ¿Cómo hemos llegado a estar así, a tres puntos de la salvación y sin saber a qué jugar? Cuatro entrenadores y siete, si no recuerdo mal, jornadas por delante para tratar de evitar lo inevitable. Sé que el discurso suena catastrofista, sé que el Recreativo tiene que venir a La Romareda, sé que queda mucho por delante, que nada está perdido. También sé que salvo Paredes, Matuzalem y Aimar, ningún jugador pareció luchar por una afición y por un sentimiento. Para mí los culpables de todo son los jugadores. El mayor castigo que les inflingiría sería el de reflotar al equipo en caso de que descienda. Si ellos se lo buscan ellos se lo merecen. Pero eso no pasará. No quiero creerlo pero recuerdo, de nuevo, la última temporada en la que el Zaragoza se fue a Segunda. Ocho jornadas para el final y Marcos Alonso soltaba en una rueda de prensa que no veía con quién podía perder su equipo. Últimos. No espero nada. Quizá un milagro. Bajemos o no la temporada habrá supuesto la decepción de nuestra vida como zaragocistas. Bajemos o no somos culpables por lo irracional, por ser de un equipo de fútbol. Por el fútbol.

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Imagen | As, Marca

Más que Fútbol ● 2008

sábado, 1 de septiembre de 2007

Balance de fichajes


A pesar de que la Liga ha empezado ya, creo que es a partir de ahora cuando el Real Zaragoza se va a tener que ir asentando en su estilo de juego, en sus nuevos jugadores y en su propia personalidad. Debe ser un año de confirmación en los puestos Europeos. Nada de equipos sube y baja como Osasuna, Celta o Betis, si queremos ser algo grande hay que seguir como mínimo en puestos UEFA y quién sabe si optar a una de las cuatro plazas que dan acceso a la Liga de Campeones. Pero eso ya supera la barrera del objetivo real. La Champions, se presenta como un idílico sueño de verano que es posible, pero que no deja de ser un sueño. Debemos estar ahí, y optar a más. Pero para mí, este año es prioritario mantenerse en UEFA.

Agapito y la cúpula directiva del Real Zaragoza han entendido este nuevo papel del Zaragoza en el panorama futbolístico nacional, y para eso han desembolsado casi 34 millones de euros en fichajes. Víctor Fernández necesita una plantilla larga, que permita las rotaciones para tres competiciones en las que el Zaragoza a priori puede aspirar a todo. El título más asequible pero no por ello más probable es la Copa del Rey, un dulce que el equipo aragonés siempre trata de catar con más o menos suerte. Sería un regalo perfecto a la afición que tanto sufrió en la final del Bernabeú ante el Espanyol.
La UEFA se presenta como una posibilidad real tras ver la experiencia de Osasuna, Valencia, Espanyol y sobre todo Sevilla. Los equipos españoles dominan la competición menor del organismo europeo y el Zaragoza por plantilla y por historia puede aspirar sin que sea ninguna utopía al título continental. Con permiso del poderosísimo Bayern, claro.

Víctor pi
dió fichajes y han llegado. A las contrataciones definitivas de D'Alessandro, Diego Milito y Diogo, se han unido fichajes contrastados como Ayala, Oliveira o Luccin, firmes defensas españoles como Pavón o Paredes, dos jugones para el mediocampo como Matuzalem y Gabi y un portero capaz de suplir con la igualdad de garantías a César: López Vallejo.

· López Vallejo: El fichaje del ex del Recre, ha sido poco sonado en comparación con los demás fichajes, pero no por ello debería tratarse de un fichaje de menor trascendencia. César está mayor, es un hecho, y en la cantera no se vislumbraba un portero capaz de suplir con garantías a la 'Pantera Rosa'. Llegó López Vallejo. Portero de experiencia para rotar con César en UEFA y copa.


· Ayala: El bombazo del verano. Ayala, era del Villarreal tras rescindir su contrato con el Valencia. Se había vestido ya incluso la camiseta amarilla. Pero tras la venta de Gaby Milito, Agapito sabía que la afición estaba algo inquieta ante la posible salida de más cracks, y con un golpe de efecto perfecto, fichó a uno de los mejores centrales del mundo por 6 millones de euros. El ex-capitán de la selección argentina se mostró entusiasmado y dijó sí sin pensarlo. A pesar de tener 34 años, Ayala es todavía uno de los mejores centrales del mundo y su liderazgo y carácter le hacen un seguro de vida atrás. Mis dudas respecto a Ayala surgen al saber en qué grado de compromiso y de nivel físico estará con 34 años y una nueva etapa en su carrera. Espero que sea el máximo.

· Pavón: El frustrado proyecto de Hierro, salió del Madrid quemado de tanto banquillo por parte de Capello. El Madrid le buscaba una salida y el Zaragoza más centrales, así que Pavón se presentó como un reserva de garantías y como un jugador para dar mayor profuniddad a la plantilla. Dicho y hecho. Pavón llegó a ser un fijo hace un par de temporadas con el Madrid. Por unos motivos y por otros entrenadores, dejó de ser un jugador para el equipo para ser un jugador para la grada. Injusto o no, Pavón es un central seguro y con experiencia europea.


· Paredes: El segundo fichaje pre-veraniego y el menos sonado de todos. Además, su lesión durante toda la pretemporada ha impedido que Paredes muestre de qué material está hecho. Material presumiblemente de roca. Paredes es ante todo un portento físico que suplirá y revelará a Juanfran en multitud de ocasiones. A pesar de la fortaleza física de Juanfran, su edad le impide disputar tres competiciones a la vez, y el Zaragoza necesitaba un lateral izquierdo joven y de garantías. O Garrido o Paredes. Fue Paredes.

· Luccin: El último en llegar. Luccin ha sido una sopresa para todos, porque nadie se esperaba un mediocentro más a pesar de la salida de Movilla al Murcia. No voy a engañar a nadie, Luccin nunca ha sido un jugador de mi agrado, siempre lo he visto como un jugador leñero pero con poca capacidad de creación. Visto lo que tenemos en el mediocampo, puede funcionar, ya que está por ver el fútbol del francés lejos del Calderón, donde un jugador de renombre puede convertirse en mediocre. A pesar de todo, mantiene la posición y es un seguro para unir ataque y defensa. ¿Titular? Luchará con Zapater, aunque lo tiene difícil. Importante para competición Europea y profundidad de plantilla.

· Gabi: Otro ex-atlético y el primero en llegar. Gabi es un multiusos para el mediocampo. Bien puede actuar de mediapunta, bien puede actuar de mediocentro acompañado por otro pivot de destrucción más. Gabi tiene talento y clase, una joya de la cantera atlética nuevamente desperdiciada. Necesitaba minutos y el Zaragoza se los asegura porque esta temporada es muy larga. A pesar de no ser un fichaje estrella, creo que Gabi dará bastantes alegrías a La Romareda por su fútbol alegre.


· Matuzalem: La estrella. El fichaje más esperado, el mediocentro de corte ofensivo que crea y hace crear. El jugador de mediocampo que tanto se echó de menos el año pasado. A pesar de su singular nombre, Matu, es brasileño, y tras su paso por Italia recaló en Ucrania donde deslumbró a Europa con su escorpión al Sevilla en UEFA. Matuzalem es un creador nato, de gran técnica y visión de juego, a lo que une un derroche físico espectacular y un buen disparo desde fuera del área. Todo lo que el centro del campo de Víctor Fernández necesitaba. No es de extrañar, vista su buena pretemporada que el entrenador tuviera tantas ganas de ficharlo.


· Oliveira: La otra estrella. La difícil situación de Ewerthon y la salida de Gaby Miltio fueron detonantes para la llegad de un jugador de renombre como Oliveira. Agapito se quitó dos pesos de encima con su fichaje, el primero, el de traer otro delantero goleagor diferente a Diego Milito, y el segundo el de renovar su credibilidad ante la afición tras la venta del gran central argentino. En una semana el máximo accionista del club fichó a Ayala y Oliveira. El golpe de efecto necesario para que todos siguiéramos creyendo.
Oliveira es un delantero sin preámbulos. En una cita probablemente se saltaría las dos primeras bases para ir directamente a la tercera, y en un campo de fútbol pasa tres cuartos de lo mismo. Oliveira sólo piensa en el gol y con el balón en los pies es letal por su velocidad y olfato. El complemento perfecto para un delantero de las características de Diego, pero ojo, un socio de lujo para el genial Sergio García.


Para mí, en resumidas cuentas, el verano ha sido, a nivel de fichajes, bastante fructífero. Se ha mejorado la plantilla y se le ha dado una profundidad que el año pasado trajo muchos quebraderos de cabeza a Víctor. Lo principal era lo segundo, alargar el plantel, pero de rebote, se han traído jugadores de calidad contrastada y que dan al Zaragoza un aura de equipazo pocas veces antes conseguida. Por no decir nunca. Hay equipo. La derrota en Murcia y el empate ante el Racing no debe hacernos caer en malos augurios. Queda mucho. Hay equipo.

Fotos | De archivo