
Juandi Mora | Hay cosas que le hacen mucho bien al fútbol amigos. Que Xavi, Iniesta y Messi jueguen juntos, que exista Casillas o que sonría Ronaldo. Esto último le da al fútbol ese sonido a gol narrado por la radio, le da ese trasero manchado por la butaca sucia al levantarse a admirar el tanto, ese '¡aiba que bestia!' que Ronaldo provoca cuando encara con esa potencia. Vuelvo, señores, a esta mi casa, de cocido de mama y siesta con el documental de La 2, para hablaros de Ronaldo Luiz Nazario de Lima.
Este es un señor que juega en el Corinthians brasileño. Así de pelo rizado negro tizón —en el pasado calvito— y con sonrisa peculiar, ¡si hombre! Les sonará, ese que hace encender la lucecita roja de peligro de la defensa cuando coge el balón en tres cuartos de cancha. ¡Ese! Le acaban de nombrar mejor jugador del Campeonato Paulista. Creo que le dieron hace unos años cosas muy bonitas así color dorado, un par de balones y botas último modelo que realzaban esa sonrisa de la que les hablo. Se que los lectores de este blog tienen conocimientos suficientes para permitirme la licencia de obviar sus antecedentes futbolísticos así que hablaré del Ronaldo de hoy, de ese Ronaldo con ganas de fútbol y como siempre, con ansia de gol. Les pongo en precedentes. Ronaldo firmó por Corinthians tras su paso por Milan traicionando así, a su club de origen el Cruzeiro. De esta forma llegaba un Ronaldo pasado de kilos y 'acabado' para finalizar de este modo su exitosa carrera.
Bueno pues se ha puesto a meter goles como churros y a volver a darme la razón en una fórmula matemática que creé cuando Ronaldo jugaba en Europa: Ronaldo + en carrera + contra el portero = gol seguro. Podemos decir que se trata de una liga menor en la que un jugador con la clase de Ronaldo se sale fácilmente. Sí, puede ser. Pero he visto los goles de Ronaldo, y si la he visto, he visto esa sonrisa cuando la celebra y yo he sonreído. He visto al Ronaldo infalible dentro del área, con menos potencia pero suficiente, impresionante. Dice que por cada gol que marca pierde un kilo. Por cada gol que marcas el fútbol sonríe, amigo.
PD: Este es el gol que me ha hecho volver a escribiros.
Clase, clase y más clase, acompañado de la sonrisa.
Vía | YouTube, El Mundo Deportivo
Imagen | Google Images
Más que Fútbol ● 2009
Este es un señor que juega en el Corinthians brasileño. Así de pelo rizado negro tizón —en el pasado calvito— y con sonrisa peculiar, ¡si hombre! Les sonará, ese que hace encender la lucecita roja de peligro de la defensa cuando coge el balón en tres cuartos de cancha. ¡Ese! Le acaban de nombrar mejor jugador del Campeonato Paulista. Creo que le dieron hace unos años cosas muy bonitas así color dorado, un par de balones y botas último modelo que realzaban esa sonrisa de la que les hablo. Se que los lectores de este blog tienen conocimientos suficientes para permitirme la licencia de obviar sus antecedentes futbolísticos así que hablaré del Ronaldo de hoy, de ese Ronaldo con ganas de fútbol y como siempre, con ansia de gol. Les pongo en precedentes. Ronaldo firmó por Corinthians tras su paso por Milan traicionando así, a su club de origen el Cruzeiro. De esta forma llegaba un Ronaldo pasado de kilos y 'acabado' para finalizar de este modo su exitosa carrera.
Bueno pues se ha puesto a meter goles como churros y a volver a darme la razón en una fórmula matemática que creé cuando Ronaldo jugaba en Europa: Ronaldo + en carrera + contra el portero = gol seguro. Podemos decir que se trata de una liga menor en la que un jugador con la clase de Ronaldo se sale fácilmente. Sí, puede ser. Pero he visto los goles de Ronaldo, y si la he visto, he visto esa sonrisa cuando la celebra y yo he sonreído. He visto al Ronaldo infalible dentro del área, con menos potencia pero suficiente, impresionante. Dice que por cada gol que marca pierde un kilo. Por cada gol que marcas el fútbol sonríe, amigo.PD: Este es el gol que me ha hecho volver a escribiros.
Clase, clase y más clase, acompañado de la sonrisa.
Vía | YouTube, El Mundo Deportivo
Imagen | Google Images
Más que Fútbol ● 2009